Guerra de Ucrania – Día 639

La guerra de Ucrania está dejando numerosas lecciones relativas al empleo de otros tantos sistemas de combate. Las últimas discusiones giran en torno a la utilidad o no del carro de combate, herramienta siempre cuestionada sobre la que se escribe a favor y en contra incluso atendiendo a las mismas experiencias. Además de esto, en las últimas horas han sido noticia los planes rusos de construir un túnel submarino bajo el estrecho de Kerch, el resultado de la visita de la ministra de Exteriores francesa a la República Popular de China y el último paquete de ayuda militar canadiense a Ucrania. Todo mientras los ataques rusos sobre Avdiívka se recrudecen y continúan los intercambios con drones por una y otra parte.

Durante la última jornada de guerra se ha producido un debate muy interesante en las redes sociales a propósito de la utilidad del carro de combate principal, de su rendimiento en Ucrania y de los cambios que deberían -o no- acometerse en desarrollos futuros para que este continue siendo una herramienta válida. Por una parte, autores como Nicholas Drummond entienden que la evolución lógica pasa por acercar los MBT a los carros ligeros y, más exactamente, por los modelos sobre ruedas. Al fin y al cabo, si los combates entre carros son la excepción y no la norma, si los cañones de 105mm siguen siendo aceptables y si la protección depende cada vez más de los sistemas de protección activa que de las defensas pasivas (blindaje), carece de sentido diseñar «monstruos» cada vez más pesados, complejos, caros de mantener y con una menor movilidad operacional (en detrimento de la táctica, claro está).

Los carros ligeros, de hecho venían siendo un concepto en auge ya desde antes de la guerra de Ucrania, por distintas razones, tanto de coste de adquisición y de ciclo de vida, como dadas las necesidades de movilidad operacional. En Ucrania, más allá de los argumentos dados por Drummond, el altísimo desgaste experimentado por ambos ejércitos debido por ejemplo a la difusión de las minas y al empleo de drones de ataque, parece justificar sobradamente la apuesta por la masa en lugar de por la calidad. Esto, trasladado al caso de los carros de combate, implicaría que aquellos más baratos y fáciles de producir serían más aptos que los modelos más complejos y caros.

Ahora bien, hay otros puntos de vista, como el de Rob Lee, quien entiende que los vehículos pesados dotados con orugas siguen siendo imprescindibles en una guerra convencional a gran escala dada, se entiende, su favorable combinación entre movilidad, protección y potencia de fuego. En este caso, habría que diferenciar entre dos asuntos diferentes, para entender el problema en toda su complejidad.

El primero de ellos, tiene que ver con el hecho de que en Ucrania lo que hemos visto es el empleo de grandes cantidades de MBT procedentes de los inventarios tanto de los dos Estados en lucha, como de los aliados de Ucrania. Salvo por la llegada al frente de un número reducido de variantes de los T-90 de nueva factura, la inmensa mayoría de lo visto han sido carros de las series T-72 y T-80, a sumar a los envíos occidentales. Es decir, que si bien siguen siendo útiles, hay que tener en cuenta que buena parte de esta utilidad deriva de un precio reducido al ser modelos en su mayoría viejos, producidos en grandes tiradas y que han podido ser actualizados con inversiones mínimas.

El segundo se relaciona con lo que está ocurriendo con los carros de combate en fase de diseño. Las propuestas son, en este sentido, de una complejidad y coste que hacen buenas las explicaciones de Mary Kaldor sobre el «armamento barroco». Así las cosas, modelos como el alemán KF-51 o el francoalemán EMBT (ambos demostradores con posibilidades de servir de base tecnológica a los futuros MGCS europeos) implican armas principales más potentes, el uso de periscopios armados para el jefe de carro, la integración de una estación de armas controlada remotamente, la inclusión de sistemas de protección activo y, por supuesto, una completa digitalización con un sistema de gestión del campo de batalla (BMS) como elemento central. Es especialmente en estos casos en los que no está nada claro que la apuesta por esta suerte de «acorazados sobre cadenas» sea la lógica, a tenor de la relación de costes entre los nuevos medios y los carros.

https://www.revistaejercitos.com/2018/12/31/numero-6-especial-vehiculos-blindados/

Y sin embargo, hay que admitir que el concepto de carro de combate se ha revelado fundamental incluso en los conflictos asimétricos, asumiendo funciones para las que ciertamente no fue diseñado, pero realizándolas eficazmente porque es, sencillamente, el mejor y más potente medio a disposición de un comandante operacional. Ejemplos históricos los hay sobrados, hasta en escenarios a priori tan poco propicios para su empleo como las selvas vietnamitas o las montañas coreanas. Con todo los debates en torno a su futuro y las dudas en torno a su utilidad no son en absoluto nuevas, lo que indica que hay cambios por acometer sean de mayor o menor calado.

Así las cosas, si bien es muy poco probable que los MBTs desaparezcan, sí es probable que los que veamos de aquí a dos décadas se parezcan en poco a los actuales. De hecho, todos los principales ejércitos sin excepción trabajan en la mejora o relevo de los sistemas actualmente en servicio y hay cambios que parecen obligados, independientemente de que algunos sigan apostando, en contra de toda lógica, por diseños más pesados, caros y complejos que los actuales, caso de Alemania con su Leopard 2A8.

Uno de ellos pasa por la ligereza, que redunda en una mejor movilidad táctica y operacional, un menor consumo, etc. Otro, por el recurso a cargadores automáticos y, con ello, torres más pequeñas. También, el uso de sistemas de propulsión híbridos. Cómo no, del uso de munición BLOS, que permita atacar objetivos sin necesidad de mantener una línea de visión directa con ellos. Y, por supuesto, para hacerlo posible, será obligatoria la inclusión de drones -puede que incluso entendidos como material fungible- y de otros sistemas terrestres no tripulados tipo wingman que actúen a vanguardia o en los flancos del MBT.

En resumen, que si bien la guerra de Ucrania -como muchas de las anteriores-, han hecho que muchos vuelvan a plantearse la utilidad del concepto de carro de combate, es muy difícil que este desaparezca como tal, dada precisamente la combinación de letalidad, potencia de fuego y movilidad a la que hacíamos referencia anteriormente y que ningún otro sistema de armas terrestre garantiza en la actualidad. Lo que sí es factible es que el concepto continúe evolucionando para adaptarse a las nuevas amenazas y escenarios, lo que podría llevar a desarrollos que ahora mismo serían difíciles de identificar como MBTs, pero esa es otra historia.

https://twitter.com/MrFukkew/status/1728190898218094907

Volviendo sobre el presente, y más concretamente sobre el campo de batalla ucraniano, tenemos que en las últimas horas Rusia ha vuelto a realizar el lanzamiento de drones sobre Ucrania, alcanzando la región de Dnipró y manteniendo a la defensa antiaérea –que asegura haber derribado tres drones Shahed-131/136 (Geran-1/2) en las últimas horas-.

Rusia, por su parte, da cifras mucho más altas de aparatos ucranianos no tripulados atacando su territorio, subiendo el número hasta las dieciséis unidades. Sea como fuere, se han reportado explosiones en Melitópol, dentro del territorio ucraniano controlado por Rusia, así como en Feodosia, al sur de Crimea.

Más allá de esto, un día más no hay demasiadas novedades procedentes del norte del frente, aunque hay documentos que atestiguan que los combates continúan por ejemplo en los bosques de Kreminna.

En el área de Bakhmut, el Ejército ruso continúa lanzando ataques en distintos puntos en torno a la ciudad, especialmente al sur, en donde han ganado algo de terreno en las inmediaciones de Andriívka, volviendo a alcanzar las líneas férreas.

Pasando a Avdiívka, en donde el alcalde de la ciudad da por hecho que la tercera oleada de ataques rusos ha comenzado, lo que tenemos son además de los bombardeos continuados, asaltos sobre la zona industrial de Promka, al sureste de la urbe. Para ello, emplean aunque con variaciones derivadas de la experiencia de Wagner en Bakhmut, tácticas ya conocidas. Básicamente el uso intensivo de pequeñas unidades que tratan de tomar las posiciones ucranianas tras intensos ataques artilleros -y cada vez más, ataques aéreos-, asumiendo una alta mortalidad.

Respecto al sur del país, apenas hay tampoco novedades. El área de control ucraniana al este del Dniéper, tanto cerca de Pischanivka, como en Krynky, ha continuado aumentando, incluso a pesar de los intentos de la artillería rusa por impedirlo. En cualquier caso, la línea de contacto en esta última localidad continúa situándose en la carretera que cruza la localidad en dirección noreste-suroeste.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

En el apartado internacional, hoy comenzamos por Rusia. En concreto, por los planes para construir un túnel submarino que conecte ambos extremos del estrecho de Kerch, que separa el territorio ruso de Crimea, complementando así al actual puente, que se ha demostrado vulnerable a los ataques. La construcción, si se lleva a efecto, se haría de la mano de empresas chinas, pues el país asiático acumula una amplia experiencia en este tipo de proyectos.

Dicho lo anterior, hay dos temas que considerar respecto a esta noticia: En primer lugar, que sumergir la ruta de paso no garantiza por completo la seguridad, aunque sí dificulta los ataques. En segundo lugar, que el simple hecho de que haya planes en este sentido, unidos a los que ya hemos comentado anteriormente para establecer nuevas líneas férreas por el «pasillo terrestre», dicen mucho sobre la intención rusa y sobre el hecho de que cada vez menos territorio del tomado parece ser negociable para el Kremlin.

Pasando a Ucrania, en las últimas horas el presidente del país, Zelenski, ha mantenido una conversación telefónica con el primer ministro neerlandés saliente, Mark Rutte. El motivo de la misma pasaba por tratar de estrechar lazos y de asegurar que este país mantenga el apoyo prestado y prometido a Ucrania, a la espera de lo que ocurra con las conversaciones encaminadas a formar un nuevo Gobierno, responsabilidad que en principio toca encabezar al partido más votado, liderado por el radical Wilders.

Por otra parte, Zelenski también ha mantenido una reunión, en este caso presencial y con la presencia de su ministro de Exteriores, Kuleba, con el presidente de la República de Letonia, Edgars Rinkēvičs. Durante la misma se discutió la continuación del suministro de armamento y municiones para las Fuerzas Armadas ucranianas, así como las posibilidades de fortalecer la defensa aérea ucraniana, particularmente en el frente y en las zonas costeras del Mar Negro.

Por su parte, el primer ministro ucraniano, Denys Shmyhal, ha dado la bienvenida al país a su homóloga lituana, Ingrida Šimonytė, a quien ha agradecido el continuo apoyo mostrado desde los primeros días de la invasión rusa y con quien ha tratado los temas habituales, desde el fortalecimiento de las capacidades defensivas ucranianas a la «Fórmula de paz» de Zelenski.

Además de esto, Shmyhal ha anunciado recientemente que Alemania proporcionará una nueva subvención al país por valor de 2.000 millones de grivnas, esto es, de 50 millones de euros, que permitirán seguir «apoyando a las empresas de mayor éxito» mediante créditos blandos. Esta ayuda se une a la reciente transferencia de 1.500 millones de euros por parte de los Veintisiete, así como a los 400 millones de euros suministrados por el Reino Unido a través del Fondo Fiduciario Mundial.

Desde el ministerio de Exteriores ucraniano, además, la primera viceministra de Asuntos Exteriores, Emine Dzhaparova, se reunió con Ted Chaiban, director ejecutivo adjunto del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) para Acción Humanitaria y Operaciones de Abastecimiento, quien se encuentra de visita en Ucrania. Durante su reunión se centraron en la respuesta humanitaria de UNICEF en invierno, la planificación de la recuperación centrada en los niños y el fortalecimiento del apoyo de los donantes a los programas de UNICEF en Ucrania.

En otro orden de cosas, desde Rusia la portavoz de exteriores, María Zajárova, ha amenazado a Moldavia con tomar medidas en respuesta a las recientes sanciones aprobadas por esta pequeña república contra este país. Según el Kremlin, ponerse del lado de las sanciones «es el próximo paso hostil de los líderes moldavos, que se incorporan plenamente a la campaña antirrusa del Occidente colectivo».

Además de esto, los medios rusos se han hecho eco de una publicación realizada por Julian Röpcke, del diario Bild, horas atrás. Según la misma, los Estados Unidos y Alemania ya tendrían un plan destinado a obligar a Ucrania a sentarse en la mesa de negociaciones, aceptando la actual situación en el frente, esto es, concediendo a Rusia el control sobre el pasillo terrestre, las partes de Donetsk y Lugansk tomadas y, por supuesto, Crimea.

Mientras tanto, se han conocido también algunos de los resultados de la reciente visita de la ministra de Exteriores gala, Catherine Colonna, a Rusia. Según ha declarado a la conclusión de su viaje «Contamos con la vigilancia de las autoridades chinas para que ninguna estructura en China, particularmente privada, contribuya directa o indirectamente al esfuerzo bélico ilegal de Rusia». Es decir, que en Francia dan por hecho que China no suministrará a Rusia material bélico, algo que como sabemos ha estado haciendo en el pasado.

Pasando a la ayuda militar, Canadá ha anunciado el próximo envío de 11.000 fusiles de asalto y 9 millones de cartuchos a Ucrania, según ha hecho público el primer ministro del país, Justin Trudeau en el marco de una reunión con altos cargos de la Unión Europea. Por el momento, el país norteamericano ha concedido a Ucrania más de 2.400 millones de dólares en asistencia militar, como recogen en la página oficial creada ad hoc y que es un ejemplo de transparencia.

Además de esto, también se ha sabido que Azerbaiyán ha entregado un vehículo de desminado Revival P al Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania. Este sistema será entregado a los zapadores ucranianos que desempeñan su labor en la región de Poltava. Además, enviados de la fábrica que produce el sistema se han trasladado a Ucrania para ofrecer cursos de formación a los encargados de operarlo.

En relación con la producción militar, el ministro de Defensa ucraniano, Rustem Umerov, ha mantenido una reunión con diversos fabricantes ucranianos de material bélico, en la que se han discutido los planes para continuar aumentando las capacidades de fabricación, así como los proyectos legislativos dirigidos a aumentar la transparencia y la seguridad jurídica de las compañías del ramo. En relación con esto, se ha sabido también que únicamente en 2024 se asignarán un total de 4.800 millones de dólares del presupuesto estatal a la adquisición de munición para artillería y misiles.

Para cerrar, una referencia a la cuestión humanitaria. Desde que se reanudó el pasado mes de julio el funcionamiento del corredor establecido en la región fronteriza de Sumy, en el noreste de Ucrania, más de 13.500 ucranianos han regresado a Ucrania según ha anunciado en Telegram el Ministerio de Reintegración de los Territorios Temporalmente Ocupados. Entre los regresados se incluyen un total de 1.653 niños, según el ministerio ucraniano del ramo, quien ha sido citado por la agencia de noticias Interfax-Ucrania.


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