Guerra de Ucrania – Día 638

Sin cambios sobre el terreno, las noticias relativas a la guerra de Ucrania giran en torno a las acciones rusas en la Zona Gris, utilizando para ello la inmigración en sus fronteras con estados miembros de la UE, en el escaso efecto de las sanciones económicas, que no impedirá que la economía rusa crezca por encima de la Zona Euro en 2024 y en lo relativo al entrenamiento de pilotos ucranianos en el manejo de los F-16, así como a las conclusiones de la última reunión de Ramstein.

Si en los últimos días Finlandia ha levantado la voz a propósito del envío de inmigrantes rusos a su frontera, con objeto supuestamente de desestabilizar el país, hace unas horas ha sido el turno de Estonia, país que habla de un «ataque híbrido» ruso, tras la llegada de una treintena de inmigrantes procedentes de Somalia al paso fronterizo de Narva, entre este país y Rusia. De los treinta, ninguno solicitó asilo y todos ellos fueron rechazados, mientras el Gobierno del país báltico amenaza con cerrar sus fronteras si «la presión migratoria de Rusia se intensifica».

La situación no es ni mucho menos nueva. Letonia y Lituania han hecho acusaciones similares en el pasado, en esta ocasión contra Bielorrusia, país aliado de Rusia que había organizado el paso de miles de inmigrantes procedentes de Oriente Medio y África desde 2021, algo que obviamente desde Minsk han negado. En el caso finlandés, del que ya hemos hablado, habrían llegado en quince días medio millar de yemeníes, sirios, iraquíes y somalíes, lo que hace sospechar a Helsinki que no se trata de algo aleatorio o puntual, sino que se trata de una maniobra orquestada por el Kremlin.

Como nuestros lectores sin duda sabrán, el empleo de la inmigración como medida de presión es una de las herramientas predilectas dentro de la Zona Gris del espectro de los conflictos. Además, en el caso concreto de España, hemos sufrido este tipo de tácticas por parte marroquí, en ocasiones con muchísima más virulencia que en los casos de Finlandia, Estonia, Letonia o Lituania. No es de extrañar, pues el régimen alauita se encuentra mucho más cómo operando en esta zona del espectro de los conflictos, ya que un conflicto abierto sería contraproducente por el momento.

En relación con esto, y aunque es algo que hemos aclarado en varias ocasiones, cabe recordar que la Zona Gris no es, en puridad, una «zona», sino una herramienta destinada a gestionar la escalada. Es decir, que quien implementa tácticas en la misma, lo que persigue es provocar las mayores molestias posibles al contrario, sin que en ningún momento se traspase el umbral del conflicto armado, de forma que pueda recibir una respuesta militar por parte de su oponente. En este sentido, la inmigración, como algunos ataques cibernéticos, el uso de PMCs o la guerra informativa, entre otros, son métodos muy habituales en los que Rusia tiene cierta maestría, como hemos visto.

El problema de la Zona Gris, siempre es la respuesta que ofrecer a las acciones contrarias, pues tampoco debe ser susceptible de provocar un conflicto bélico. Es un tema que hemos tratado a propósito, por ejemplo, de la agresividad de China en el Mar de la China Meridional, en donde reclama territorios a buena parte de sus vecinos, que han pasado a estrechar lazos con los EE. UU. y a responder ya no solo mediante FONOPS, sino también con vuelos conjuntos sobre las áreas en disputa.

En el caso de la UE, sin embargo, las herramientas a disposición son muchas menos, dado que las acciones en la Zona Gris, para triunfar, necesitan de un respaldo convencional suficiente que es, en última instancia, lo que garantiza que la escalada no se produzca, en tanto quien sufre estas tácticas entiende que no compensa iniciar una guerra o arriesgarse a ella. Dada la situación de las fuerzas convencionales en los Veintisiete -detrás de la ventana de vulnerabilidad que permitió a Rusia lanzarse a la invasión de Ucrania el 24 de febrero de 2022-, lo que queda básicamente es cerrar las fronteras, aumentar la vigilancia en las mismas, esperar a que la situación amaine y, en el peor de los casos, levantar un nuevo «telón de acero» sobre el continente que termine por dividir a Rusia del resto.

Las otras apuestas dirigidas a modificar el comportamiento ruso, o bien a castigarlo, como la imposición de sanciones, son como hemos dicho siempre una herramienta de ida y vuelta. Además, con la particularidad de que lo que debería ser un complemento a otras acciones más decididas (no hablamos de invadir Rusia, obviamente), dado el desacuerdo en el seno europeo y dada la falta de herramientas, motivación y comprensión del problema que representa Rusia, ha pasado en muchos momentos a ser un elemento central, pese a que sus resultados son cuanto menos, cuestionables. Tanto es así que se espera que el próximo año la economía rusa crezca muy por encima de la comunitaria, a pesar de los once paquetes de sanciones aprobados. Obviamente, las razones del estancamiento europeo no se deben a las sanciones únicamente -aunque han tenido un impacto notable al obligar a abastecerse de hidrocarburos en proveedores con precios mayores-, pero dan una idea de lo relativamente sencillo que ha sido sortearlas para Rusia.

Desgraciadamente, el contexto político en el seno de los Veintisiete no es favorable ni a la toma de medidas firmes -ni siquiera las iniciativas de aumento de la producción están siendo un éxito en forma o plazo- ni, tampoco, a la adopción de nuevas sanciones. De hecho, como adelantábamos en informes previos, uno de los aliados más firmes de Ucrania en la UE, esto es, los Países Bajos, podrían terminar gobernados por un partido abiertamente hostil al envío de más ayuda a Kiev.

Con o sin sanciones, la guerra continúa su curso, un día más. Jornada en la que se han producido nuevos lanzamientos de drones rusos contra Ucrania, pero también ucranianos contra el territorio controlado por Moscú. En el primer caso se han registrado sobrevuelos en regiones como Khmelnitsky, aunque no se ha informado de explosiones. Sí de varios muertos en Jersón tras un ataque artillero ruso. En el segundo, sí se ha hablado de explosiones en Dhanzkoi, Crimea, además de denunciar Rusia la muerte de la actriz Polina Menshikh en Kumatchove mientras actuaba para los soldados, debido a un ataque ucraniano.

Más allá de lo anterior, y en relación con los combates, las novedades son extremadamente escasas, entre otras cosas también debido a los factores climatológicos. Durante la última reunión en formato Ramstein, el comandante de las fuerzas armadas ucranianas, Valery Zaluzhny, ha descrito nuevamente la situación en el frente como “complicada pero controlable”.

Sin novedades reseñables en el norte del frente, más allá de un ataque ucraniano con cierto éxito en Yahidne, cabe comenzar por el área de Bakhmut, en donde las tropas ucranianas habrían lanzado un pequeño ataque en dirección a Zelenopillia y Kurdyumivka, logrando avanzar unos metros. Los rusos, por su parte, han logrado lo mismo al norte de Klischiívka tras realizar varias ataques.

Es en Avdiívka en donde se está produciendo el grueso de la acción. Fuentes ucranianas hablan de grandes pérdidas rusas, según el Ejército de este país lanza nuevas oleadas de ataques contra sus posiciones. Ahora bien, hay que tener en cuenta que hemos pasado de los intentos de ataques blindados a las acciones de infantería que, en el mejor de los casos, son a nivel de sección. En las últimas horas, en cualquier caso, no se han producido cambios de posición importantes.

Sin novedad en el sur, ni en Zaporiyia ni en Jersón.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

En el apartado internacional comenzamos con Zelenski, quien aprovechando el día de Acción de Gracias ha querido agradecer a los Estados Unidos su apoyo, afirmando que “[gracias al apoyo] estadounidense y su liderazgo global, se han salvado millones de vidas ucranianas”. Por supuesto, no ha sido la única declaración del presidente ucraniano, quien ha anunciado que se han impuesto dos nuevos paquetes de sanciones a más de 300 personas jurídicas rusas, así como a más de 150 personas físicas, todas ellas directamente involucradas en la agresión a su país.

Siguiendo con Ucrania, el ministro de Defensa, Rustem Umerov, ha hecho balance en las redes sociales de la reunión de Ramstein celebrada horas atrás. Además de congratularse por la formación de una nueva coalición de defensa antiaérea, ha destacado la ayuda prometida por los Países Bajos antes de las elecciones, la aportación de Estonia en materia de telecomunicaciones, para lo que ha donado medio millón de dólares, el compromiso de Luxemburgo en este sentido, que ha prometido diez millones de euros, el papel de la Coalición Marítima en relación con la seguridad en el Mar Negro y los avances en la «Hoja de Ruta de Interoperatividad» que permitirán a Ucrania cumplir con los estándares OTAN.

En el caso de Rusia, la agenda internacional ha venido marcada por la reunión de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC) en Minsk. Un evento que ha servido para juntar a los máximos dirigentes de todos los Estados miembros, salvo en el caso de Armenia, que ha decidido ausentarse, algo que desde Moscú han lamentado. Una decisión hasta cierto punto lógica para un país que bascula hacia Occidente y que ha quedado decepcionado por la actitud rusa en relación con Nagorno-Karabaj.

Pasando a la UE, en las últimas horas el primer ministro de Ucrania, Denys Shmyhal, mantuvo una reunión online con el vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis. Las partes discutieron la financiación del déficit presupuestario de Ucrania. Además, Shmyhal expresó su agradecimiento por el último tramo de ayuda macrofinanciera de 1.500 millones de euros proporcionado por la UE el día anterior y que, junto a los transferidos anteriormente, suman ya 16.500 millones a la espera de la transferencia del último previsto para este año.

Shmyhal también atendió a la delegación del Congreso Mundial de Ucrania, encabezada por Paul Grod, discutiendo acerca de los esfuerzos conjuntos destinados a proporcionar a este país apoyo financiero y militar, así como la continuación de la reconstrucción y el desminado humanitario.

Además de lo anterior, la primera viceministra de Asuntos Exteriores de Ucrania, Emine Dzhaparova, se reunió con el recién nombrado embajador de la República de Turquía en el país, Mustafa Levent Bilgen. Tras el encuentro, destacaron el nivel del diálogo bilateral entre los dos Estados y expresando la ucraniana su gratitud por el constante apoyo de Turquía a la soberanía y la integridad territorial de Ucrania, así como por la asistencia prestada durante la agresión armada rusa. Además de esto discutieron varios temas de cooperación bilateral y relativos a la agenda internacional, en particular la implementación de la «Formula de Paz» de Zelenski.

Cambiando de tercio, se ha anunciado que la máxima responsable de la diplomacia francesa, Catherine Colonna, que está de visita en China, se reunirá el viernes en Pekín con representantes del PCCh para calmar las relaciones con la UE, mientras el país asiático es investigado por la Unión Europea debido a las subvenciones concedidas a los vehículos eléctricos. Catherine Colonna fue invitada a Beijing por su homólogo chino, Wang Yi, para participar en una sesión del “diálogo de alto nivel sobre los intercambios humanos”. Se espera que, más allá de las relaciones económicas, se hable también de la situación en Ucrania.

Pasando a hablar de corrupción, hoy se ha sabido que un tribunal del distrito de Kiev Pechersk ha decidido confiscar los bienes del miembro del Parlamento ucraniano Oleksandr Dubinskyi, sospechoso de alta traición, así como los bienes de sus familiares, en virtud de un documento judicial publicado ayer, 22 de noviembre. Dubinsky, quien en su día fue muy cercano a Zelenski, llevaba siendo investigado desde enero de 2021 por evasión fiscal y obtención de propiedades de forma ilegal.

En otro orden de cosas, la fundación «Come Back Alive» ha lanzado el proyecto «Pure Anger», en cuyo marco pretende entrenar y equipar nuevas unidades de francotiradores ucranianos. Los planes de esta organización pasan por recaudar 220.000.000 de grivnas (unos 5,5 millones de euros) para adiestrar y equipar a un centenar a de francotiradores de forma que estén en disposición de realizar un reconocimiento eficaz y atacar objetivos de largo alcance.

Siguiendo con la ayuda militar, también se ha sabido que el entrenamiento de los pilotos ucranianos en el manejo de los cazabombarderos F-16 progresa adecuadamente. Según el Ministerio de Defensa de Ucrania, habrían comenzado ya a volar en estos aparatos acompañados de instructores, tras lo que pasarán a realizar vuelos en solitario y, de ahí, a practicar procedimientos de combate. El curso de formación típico del F-16 dura unos seis meses. Sin embargo, funcionarios estadounidenses han señalado anteriormente que es poco probable que los pilotos ucranianos sigan el plan de estudios estándar, ya que el curso satisfará las necesidades de defensa de Ucrania contra aviones, drones y misiles rusos.

Ahora bien, esto no sirve para ocultar la preocupación respecto del futuro de la coalición para el envío de F-16, en la que los Países Bajos han ostentado un papel de liderazgo indiscutible, ahora en entredicho tras la victoria de Wilders en los comicios legislativos.

Cerrando con el aspecto humanitario, en las últimas horas ha sido motivo de escándalo la supuesta adopción, por parte de un conocido político ruso, Serguéi Mironov, de un menor de origen ucraniano, hecho sacado a la luz por una investigación del medio británico BBC. Si bien los papeles demuestran que la identidad de la niña fue cambiada en Rusia, los implicados niegan todas las acusaciones.


Comentarios

2 respuestas a «Guerra de Ucrania – Día 638»

  1. Gracias una vez más por tus informes, Christian, menudo trabajo durante desgraciadamente tantos cientos de días en los que esta guerra se prolonga, segando miles de vidas jóvenes de ambos bandos, un verdadero drama.

    Respecto a las sanciones, te comento mi opinión, tengo familia en una de las ciudades industriales de los Urales, recientemente he estado allí. Los titulares de los artículos (El Economista https://www.eleconomista.es/economia/noticias/12554484/11/23/rusia-ya-triplica-el-crecimiento-de-la-ue-con-unos-salarios-reales-disparados-y-un-pib-que-acelera.html) son sesgados, sugieren la imagen de que la economía allí va como un tiro, no es así, pero bien es cierto que no hay recesión. Tienen inflación como nosotros, y están incrementando el gasto público (tienen margen, un 3% de déficit, no un 110% como nosotros). Respecto al paro, históricamente allí es un problema que no conocen, siempre por debajo del 3%.

    Pero hablando de las sanciones… aunque en Europa se rasguen las vestiduras por esta afirmación, para ellos ha sido un regalo. No sabes la cuota de mercado que les hemos regalado. Imagínate que en España cierran Carrefour y Auchan, ¿quién se iba a beneficiar? Mercadona triplicaría su facturación. Pues eso ha pasado en Rusia, y en todos loa sectores. La exportación la han solucionado con los BRICS, pero el mercado interior se lo hemos regalado para siempre.

    En fin, miopía de nuestros políticos, ¿o es que esto que te cuento nadie lo podía haber sabido?

    Saludos y gracias una vez más por todo tu trabajo.

  2. Un ejemplo real:

    Mi mujer trabajó en Inditex en Sanxenxo desarrollando el mercado ruso. Llegaron a tener 120 tiendas, muchos millones de euros invertidos en comprar/arrendar locales, contratar y formar equipos, construir cadenas logísticas (incluidos los «sobres» para los agentes aduaneros de San Petersburgo), etc…

    Pues buen, todo eso se vendió a precio de saldo a un empresario ruso una vez que comenzaron las sanciones… y por precio de saldo me refiero al 1% de lo que costó… gran negocio para Europa las sanciones.

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