Guerra de Ucrania – Día 624

Tras la recomendación emitida ayer por la Comisión europea, duda ha intentado sembrar dudas acerca de las posibilidades reales de que la UE vaya a permitir la entrada a Ucrania. Al mismo tiempo, desde los Estados Unidos han advertido que han consumido ya el 95% de los fondos disponibles para este país, que dedicará en 2024 hasta el 50% de su presupuesto estatal a defensa, totalizando alrededor de 44.000 millones de euros. Una cantidad, aunque la ayuda exterior se haya venido reduciendo, quizá suficiente para mantenerse en guerra, siempre que la esperada campaña invernal de ataques rusos mediante misiles y drones no cause un daño tal a la economía del país que impida alcanzar los objetivos.

Desde los Estados Unidos han advertido en las últimas horas que apenas les quedan 1.000 millones de dólares de los fondos previstos para ayudar a Ucrania, tras haber consumido hasta la fecha el 95% del total aprobado para tal fin. El anuncio, hecho por por la responsable de prensa del Pentágono, Sabrina Singh, en respuesta a los anuncios de los periodistas, además de informar sobre la situación, tiene la doble finalidad de preparar a la opinión pública y de presionar a la clase política del país para que supere sus diferencias y avance en la aprobación de nuevos fondos de ayuda a Ucrania.

Además de anunciar lo anterior, Sing advertía a los presentes sobre cómo los paquetes de ayuda estadounidenses son cada vez más pequeños, a medida que los fondos se acercan a su fin; los mínimos para permitir la operatividad de las Fuerzas Armadas ucranianas. La pelota, ciertamente, está en el teja de los aliados europeos de Ucrania, aunque estos en muchos casos también han recortado su ayuda, entre otras cosas por el agotamiento y problemas de inventario que reconocía Meloni, la primera ministra italiana, hace tan solo unos días.

Por otra parte, el compromiso de todos los aliados de Ucrania dista mucho de estar equilibrado. Si hace dos días explicábamos cómo Francia había ampliado en 200 millones de euros los fondos destinados a que Ucrania adquiera material bélico a la industria de defensa gala, hoy se ha confirmado que el total de ayuda destinado por El Elíseo a Kiev asciende a apenas 3.200 millones de euros desde el inicio de la invasión. Al menos esto es lo que se recoge en un reciente informe parlamentario en el que se habla de ventas por un total de 1.700 millones, además de la cesión de:

  • 30 obuses autopropulsados CAESAR;
  • Varias docenas de vehículos blindados VAB y vehículos de reconocimiento AMX-10 RC;
  • 15 obuses TRF1 de 155 mm;
  • 100 misiles tierra-aire Mistral,
  • 2 MLRS
  • 2 baterías antiaéreas Crotale;
  • Varias decenas de misiles aire-tierra Scalp y misiles antitanque Milan;
  • Semirrígidas Zodiac Futura
  • 1 sistema antiaéreo SAMP/T y;
  • Un número indefinido de chalecos antibalas, gafas de visión nocturna y cascos.

Pese a ello, e independientemente de cómo se pongan los parlamentarios franceses, el total se aleja mucho de los 17.087 millones de euros aprobados en el mismo periodo por Alemania, o de los 6.578 que ha suministrado el Reino Unido (desde hace un tiempo con un perfil mucho más bajo). Peor es todavía la comparativa si hablamos en términos de PIB, como demuestran los datos del Instituto Kiel.

Algo extensible a España, aunque ni la capacidad económica del país, ni los stocks son comparables a los de los tres estados anteriormente citados. Tampoco la distancia respecto a Ucrania juega a favor, percibiéndose otros problemas como más acuciantes (Flanco Sur). Por supuesto, la situación política ha sido también un hándicap, con un Gobierno de coalición en el que parte del mismo es reacio a apoyar militarmente a Ucrania -lo que ha afectado a la transparencia de los envíos para que no se haga causa política de ellos- y, posteriormente, unas elecciones que todavía no han alumbrado un nuevo Gobierno, pero sí generado una situación de notable tensión a propósito de los apoyos que el candidato socialista ha venido buscando de cara a su investidura.

Dicho todo lo anterior, una de las posibilidades de cara a 2024, visto que el clima no parece propicio a una negociación entre Ucrania y Rusia –a la que desde luego Kiev se opone de lleno, al menos públicamente– pasa por la creciente «ucranización» del conflicto. Se buscaría así por parte del gabinete de Zelenski llegar a una situación en la que, a pesar de que la ayuda exterior pase a llegar con cuentagotas, de forma muy diferente a lo visto en 2022 y la primera mitad de 2023, se alcance un cierto equilibrio que permita a Ucrania mantenerse en guerra.

Para ello, a lo largo del próximo año planean destinar a Defensa hasta el 50% del presupuesto estatal, lo que supondría una cifra absoluta de unos 43.900 millones de euros, siempre que las previsiones económicas se cumplan. Para ello, es ineludible lograr que la defensa antiaérea se muestre efectiva frente a la espera campaña de ataques estratégicos rusos contra la economía (afectando a la red eléctrica y energética) del país.

Una cifra que hay que poner en contexto, comparándola con las inversiones que en el mismo periodo planea llevar a cabo Rusia. En este caso, después de anunciar una importantísima elevación en sus presupuestos de Defensa, se espera que Moscú destine a este particular el 6 % de su PIB (superando de paso al gasto social) o, lo que es lo mismo, 107.000 millones de euros. Claro está, la cifra sin ciertas explicaciones, tampoco tiene demasiado sentido.

En este caso, a diferencia de lo que ocurre con Ucrania, Rusia no solo debe atender a lo que siguen considerando una «Operación Militar Especial», sino que también ha de hacer frente a los gastos derivados del mantenimiento del resto de sus Fuerzas Armadas, incluyendo las estratégicas -que consumen cuantiosos recursos-, a los planes de expansión anunciados meses atrás y, en definitiva, a una serie de compromisos que no permiten concentrar todo este volumen de fondos en el teatro ucraniano.

Cuenta Rusia, eso sí, con la ventaja de adquirir en el propio país la mayor parte del material y sistemas necesarios para continuar con el esfuerzo bélico, a diferencia de una Ucrania cuya industria de defensa ha sufrido los estragos de la guerra y que lucha por atraer a cada vez más empresas extranjeras para que se instalen en el país, a la vez que por reorganizar el conglomerado estatal Ukroborompron.

Así las cosas, la diferencia entre lo que Ucrania pueda destinar a la guerra y lo que pueda empeñar Rusia no sería tanta como las cifras parecen indicar, aunque hay notables desventajas para el primero de los contendientes. En primer lugar, el hecho de que su economía, renqueante, dependa de la ayuda exterior, como la que concede la Unión Europea, que únicamente este año ha aprobado asistencia por valor de 18.000 millones de euros. En segundo lugar, que el porcentaje del PIB que unos y otros destinarán a defensa sea mucho mayor en el caso ucraniano, lo que permite que Rusia, a pesar de acometer una inversión comparable a la que los Estados Unidos hicieron en materia de defensa durante algunas fases de la Guerra Fría, pueda llevar la situación de forma mucho más «desahogada». Aun así, salvo sorpresa, Ucrania debería poder resistir durante un tiempo si gestiona bien sus recursos, a la espera de que la situación internacional le pueda ser más favorable en un futuro.

En cuanto a las novedades sobre el terreno, han sido escasas un día más. No se han registrado ataques rusos con misiles o drones contra el interior de Ucrania, aunque sí daños causados por la artillería en localidades como Jersón, en donde una iglesia ha sido alcanzada, además de varias viviendas. Del otro lado, se ha hablado de un ataque ucraniano con misiles sobre Skadovsk (Crimea), en donde ha sido alcanzado un pequeño hotel que podría servir de base a militares rusos.

Más allá de esto, y mientras continúa el incesante goteo de bajas, seguimos sin noticias en las últimas horas sobre el sector más septentrional del frente. Diferente es la situación en Bakhmut, en donde rusos y ucranianos continúan enfrentándose a norte y sur de esta ciudad, con los rusos lanzando ofensivas destinadas a atraer allí tropas ucranianas, evitando que pueda concentrarse tanto en avanzar al sur, como en defenderse en Avdiívka. Esto les ha permitido retomar una estrecha franja de terreno al noreste de Klischiívka.

Pasando a Avdiívka, los combates más relevantes siguen teniendo lugar en torno a Stepove y las líneas férreas que llegan a la ciudad desde el noroeste, mientras Rusia intenta flanquear esta diminuta aldea a norte y sur, para estrechar el cerco sobre Avdiívka. Según algunos medios, hasta 40.000 efectivos rusos podrían estar preparándose para un tercer intento de asalto sobre esta ciudad, aunque la información está por confirmar, siendo la fuente original Anton Kotsukon, portavoz de la 110ª Brigada Mecanizada ucraniana. Mientras esto se confirma, Rusia también ha seguido atacando al sur de Avdiívka, en las direcciones habituales, esto es, hacia Tonenke, Severne y Pervomaiske.

Al sur de Ucrania, para finalizar con la parte militar del informe, se ha seguido combatiendo en el eje de Orijiv, con los ucranianos a la ofensiva en la zona entre Verbove y Novoprokopivka, así como entre Verbove y Novopokrovka, al norte de la anterior y en donde habrían logrado arañar algunos metros de terreno. Además de esto, en Jersón, en la orilla oriental del Dniéper, las AFU han seguido ampliando las cabezas de puente establecidas en las jornadas previas, mientras Rusia intenta frenar mediante su artillería las intenciones ucranianas.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

La actividad durante la jornada 624ª de guerra ha continuado despuntando y prueba de ello son las distintas comunicaciones entre Ucrania y sus socios, destacando especialmente las conversaciones y anuncios sobre asistencia militar adicional, que Kiev trata de conseguir por todos los medios.

El presidente Zelenski ha conversado por videoconferencia con el presidente de Paraguay, Santiago Peña, para informarle sobre las negociaciones a nivel de asesores políticos y de seguridad de la Fórmula de Paz, e invitando a Paraguay a sumarse a la preparación de la Cumbre Mundial de Paz. Asimismo, Zelenski también ha invitado a Peña a participar en la cumbre de la iniciativa “Grano de Ucrania” que tendrá lugar en Kiev el 25 de noviembre. Por otro lado, han discutido sobre cómo ampliar la cooperación entre ambos países, así como profundizar, las relaciones de Ucrania con otros países latinoamericanos. Este último tema también lo ha abordado, entre otros, el mandatario ucraniano en su conversación con estudiantes y profesores de educación superior en México.

De otro lado, Zelenski ha hablado con el presidente de Indonesia, Joko Widodo, para informarle también de los resultados que Ucrania ha logrado atrayendo a más países en la implementación de la Fórmula, pero también han discutido sobre la cuestión de la seguridad alimentaria.

Mientras tanto, la primera dama de Ucrania, Olena Zelenska, se encuentra en París, en donde ha visitado la Universidad de la Sorbona y en su presencia el Instituto Ucraniano ha firmado un memorando de cooperación con dicha universidad para desarrollar programas de estudios ucranianos. Asimismo, Zelenska realizó una donación de publicaciones ucranianas sobre historia, arte, arquitectura, teatro y música a la biblioteca de la Sorbona. Además, se ha reunido con la primera dama de Francia, Brigitte Macron, -aunque también con el Presidente- y el ministro de Educación, Gabriel Attal, para hablar de la educación de los menores que se encuentran en Francia, así como de las plazas habilitadas para docentes ucranianos.

Además, los ministros de Defensa de Ucrania y Francia, Rustem Umerov y Sébastien Lecornu, han vuelto a hablar por teléfono sobre la asistencia militar continuada para Kiev, previendo tanto el corto como el largo plazo. Más concretamente, han discutido sobre una propuesta para aumentar la cooperación en el sector de defensa y la localización de la producción en Ucrania. El ministro francés ha reiterado ha precisado que la reunión les ha permitido “reafirmar la atención prestada a la defensa terrestre y aérea, a la artillería y a la cooperación entre nuestras dos industrias de defensa”.

Asimismo, Lecornu ha subrayado que el compromiso de París con Ucrania “es constante, fiable y duradero”. A este respecto, según un informe del Parlamento francés presentado esta semana, el importe del apoyo militar de Francia a Ucrania asciende a 3,2 millones de euros, como ya hemos referido en la primera parte del informe.

Siguiendo con la ayuda, durante la jornada 624 ha dado comienzo la formación para el uso y el mantenimiento del sistema de defensa aérea Hawk a los militares ucranianos en el marco de la misión de la UE de Asistencia Militar a Ucrania (EUAM Ukraine) en Dos Hermanas, Sevilla. Hay que recordar en este punto que España fue el primer país en transferir un sistema de este tipo, habiendo comprometido hasta la fecha una docena de lanzadores.

Por otro lado, la Unión Europea ha entregado a las AFU drones y 50 perros adiestrados en tareas de desminado procedentes de Finlandia, Bélgica y Luxemburgo. Sobre drones, se confirma también la transferencia de 7 Primoco ONE de fabricación checa a Ucrania por parte de Alemania.

Asimismo, Zelenski ha agradecido a Azerbaiyán la última ayuda recibida por el país para apoyar al sector energético ucraniano.

Por su parte, el ministro de Exteriores ucraniano, Dmytro Kuleba, ha expresado que quienes sostienen que Ucrania debería negociar con Rusia ahora están “desinformados o engañados”, o están del lado de Rusia y quieren que Putin haga una pausa antes de una agresión aún mayor”. A este respecto, señalaba en su perfil de X (anteriormente Twitter):

Esta reacción se debe precisamente a que, según algunos medios, hay aliados de Kiev que han comenzado a plantear la necesidad de conversaciones de paz con Rusia ante la ausencia de grandes movimientos en el frente y la preocupación sobre la capacidad de Occidente para seguir apoyando a Ucrania.

Cambiando de tercio, más de 20.000 vehículos polacos continúan bloqueando la frontera entre Ucrania y Polonia en señal de protesta por la competencia “desleal” de sus vecinos. Por tanto, nuevamente vuelven a tensarse las relaciones entre ambos países como consecuencia de las exportaciones ucranianas. El ministro de infraestructura de Ucrania, Oleksandr Kubrakov, se reunió con su homólogo polaco, Andrzej Adamczyk, para tratar de entablar “un diálogo constructivo para resolver la situación”. Kubrakov además de señalar que Ucrania respeta el derecho a manifestarse, ha incidido en que no solo sufren las economías ucraniana y polaca, sino también las de otros países al alterar las rutas logísticas y provocar que no pueden transportar sus mercancías. Por tanto, también violan sus obligaciones contractuales.

Antes de pasar al lado de Rusia, el Parlamento Europeo ha puesto de manifiesto su preocupación por las lagunas existentes en el régimen de sanciones de la UE contra Rusia y, por ende, de la capacidad de Moscú para eludir dichas medidas. En este sentido, en una resolución ha pedido una aplicación más estricta de las sanciones contra Moscú, así como cierre total del mercado de la UE a los combustibles fósiles rusos, incluyendo un embargo total de las importaciones de gas licuado y GLP. Para la adopción de esta medida, consideran necesario que la Unión Europea colabore con el G7, como ya se hiciera para la imposición de los límites al precio del petróleo.

Por otro lado, el Parlamento se ha posicionado a favor de que los activos rusos congelados como consecuencia de la ejecución de las sanciones se empleen para financiar la reconstrucción de Ucrania.

Del lado de Rusia, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, se ha pronunciado sobre la decisión de la Comisión Europea de recomendar la apertura de negociaciones con Ucrania para su adhesión a la UE. Para Peskov, “Es poco probable que se trate de promesas reales” y ve la situación como “una zanahoria lanzada” por los Veintisiete a Ucrania.

Mientras tanto, el presidente Vladímir Putin visitaba Kazajstán -de la cual no se conocen apenas detalles- y a su regreso ha visitado el cuartel general del Distrito Militar del Sur en Rostov del Don. Allí se reunió con el ministro de Defensa, Serguéi Shoigu, y jefe del Estado Mayor ruso, Valery Guerásimov, quienes presentaron nuevos tipos de equipamiento militar al Presidente y le informaron sobre el progreso de la operación militar especial.

Para finalizar, es la primera vez que un representante de Rusia no es elegido para integrar el Tribunal Internacional de Justicia (TIJ). Para el presidente Zelenski esto significa que “Las Naciones Unidas han comenzado a limpiarse de la influencia maliciosa de Rusia”, negándosele “el derecho a administrar justicia en nombre del TIJ”. Asimismo, ha felicitado a los representantes que han obtenido los votos necesarios, a saber, los de Australia, México, Rumanía, Sudáfrica y Estados Unidos.

Según su jefe de gabinete, Andriy Yermak, esto es una “prueba de que la comunidad internacional valora los principios del derecho y la justicia” y muestra su esperanza de que esto “se convierta en tendencia”. Sobre esto añade que, “los agresores deberían ser expulsados del mundo civilizado”.


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *