Guerra de Ucrania – Día 532

Durante la jornada de hoy, se ha confirmado algo que en realidad se había anunciado semanas atrás: el visto bueno de Biden al entrenamiento de pilotos ucranianos de F-16 por parte estadounidense. Una noticia agridulce para Kiev, en tanto los aparatos en ningún caso estarán operativos con la Fuerza Aérea del país antes de primavera de 2024. Más allá de Ucrania, Polonia ha anunciado que no serán 1.000, sino 2.000 los militares desplegados en la frontera de Bielorrusia para hacer frente a la amenaza que plantea la inmigración procedente de este país, entre la que temen pudieran colarse miembros de Wagner Group. Además de todo lo anterior, hoy se ha sabido que el misterioso comprador de medio centenar de Leopard 1 no habría sido un Estado, sino una empresa: la germana Rheinmetall.

Por alguna curiosa razón, hoy ha sido noticia el visto bueno de la presidencia estadounidense al entrenamiento en el país de pilotos ucranianos, en el manejo de los cazabombarderos F-16. Si hacemos memoria, lo cierto es que esta información ya se había publicado anteriormente, pero sucede que hoy una de las portavoces del Pentágono, Sabrina Singh, ha confirmado ante los medios esta decisión, en respuesta a uno de los periodistas que atendían a su rueda de prensa.

Concretamente, había sido interrogada sobre los pilotos ucranianos y la posición estadounidense, respondiendo que «Como saben, Dinamarca y los Países Bajos están a la cabeza en materia de formación. El Presidente ha dado luz verde para permitir y apoyar la capacitación para avanzar, pero no tengo más actualizaciones en este momento en lo que respecta a los pilotos específicos que se están capacitando».

El problema aquí es que las razones de fondo por las que desde los Estados Unidos han dilatado durante tanto tiempo el visto bueno o se han desentendido hasta cierto punto del envío de estos aparatos a Ucrania, no parecen haber cambiado, estando detrás de ellas el control de la escalada. Si esta decisión, como la de no entregar ATACMS ha sido un acierto o un error mayúsculo para Occidente -en el caso de Ucrania la respuesta parece bastante evidente, por más que en última instancia no sea tan sencilla de responder-, lo sabremos dentro de un tiempo.

Mientras tanto, lo que queda a Kiev es esperar a que alguno de los plazos anunciados se cumpla y los aparatos estén disponibles para la próxima primavera, lo que no implica necesariamente que vayan a participar en la guerra, pues son cada vez más las voces que abogan por presionar a Ucrania para que busque una salida negociada durante el próximo otoño, siendo la otra opción la de abogar por el conflicto congelado, salida que interesa a Rusia, pero mucho menos a Ucrania o sus aliados, condicionados en cualquier caso por sus problemas internos.

Cambiando de tema, y antes de pasar a narrar lo ocurrido en las últimas horas sobre el terreno, hemos de hacer una precisión, ya que son varios los usuarios que nos han preguntado sobre el uso de drones en esta guerra y sobre si todos los drones de ataque son FPV. En relación con esto, es cierto que en varias ocasiones hemos hablado sobre la importancia que los drones FPV están adquiriendo en el campo de batalla ucraniano, pero sin olvidar que conviven con muchos otros tipos de drones letalizados, así como con drones empleados para otras tareas, incluyendo algunos modelos comerciales, sin los cuales los primeros no tendrían la misma utilidad.

Las ventajas de los FPV, que hemos señalado en alguna ocasión, además de la maniobrabilidad y la velocidad, pasan por el reducido coste y el diminuto tamaño, lo que permite fabricarlos en masa. Al poder cambiar tanto de dirección como de altura en espacios de tiempo mínimos -hablamos de aparatos que superan holgadamente los 50m/s- y al poder acometer rutas de aproximación prácticamente aleatorias, son un objetivo extremadamente difícil para cualquier sistema C-UAS en servicio o en desarrollo.

Estos, como sabemos, se caracterizan por ser adaptaciones o evoluciones de aparatos pensados para competición y por el uso de sistemas de realidad virtual por parte del piloto, que requiere de un enlace robusto para recibir los datos que el UAS envía. Ahora bien, que muchas veces por motivos de espacio o de tiempo reduzcamos las explicaciones sobre drones de ataque a las siglas FPV no quiere decir que todo lo que se emplea en Ucrania sean conjuntos de drones + gafas o que esta sea la única forma de operar, al menos en las zonas más expuestas, por más que haya ganado importancia para ambos bandos. Simplemente son un tipo más entre una amplia variedad de opciones para rusos y ucranianos.

Hay que tener en cuenta que cuando llega una tecnología hasta cierto punto rompedora, las anteriores no desaparecen por arte de magia, sino que siguen utilizándose hasta que agotan por completo su utilidad, lo que puede llevar años o décadas. Lo más normal, de hecho, es que se combinen nuevas y viejas soluciones, alumbrando todo tipo de híbridos, resistiendo cada tipo de sistema en su nicho concreto, lo que depende de la relación coste/eficacia.

Volviendo sobre los drones, y concretamente sobre los FPV, aunque sin duda su utilidad se está demostrando máxima, también presentan algunos problemas. Uno de ellos tiene que ver precisamente con el uso de gafas para su manejo. Baratas y eficaces, ofrecen al piloto la posibilidad de extraer el máximo de las capacidades del aparato, pero también suponen una suerte «de salto al vacío», en tanto le aíslan casi por completo de lo que ocurre a su alrededor. Esto último con todo lo que implica cuando se está a escasos metros de la línea de contacto con el enemigo y cuando se está expuesto al fuego indirecto de morteros u obuses, cuando no a ser blanco de drones enemigos. Hay que tener en cuenta que la seguridad del operador es clave, pues más allá del valor de la vida humana, incluso aunque la obviásemos y pensáramos en términos estrictamente de coste/beneficio, operadores bien formados son mucho más difíciles de conseguir que los aparatos que deben manejar.

Este problema -que no es menor-, se soluciona sacrificando parte de la capacidad de manejo, al recibir las imágenes del drone a través de una tablet y no de las gafas, permitiendo así que el operador siga escuchado y pudiendo ver a su alrededor, aunque sea con el rabillo del ojo. También recurriendo cada vez más al uso desde vehículos, manteniéndose en la medida de lo posible en movimiento, aunque esto suponga un estrés adicional para el enlace.

Lo más común, sin embargo, es que los operadores de drones no actúen en solitario, sino encuadrados en una escuadra que les ofrece protección, apoyo o la posibilidad de utilizar otro tipo de drones en combinación con los FPV, multiplicando así la efectividad del conjunto. Además, no lo olvidemos, hay que dotar de utilidad a los datos recolectados por los drones y analizar cada acción, culmine en fallo o acierto, pues la iteración y la correcta identificación de las lecciones, es la clave a la hora de progresar. Labores que un único operador, sin apoyo de ningún tipo, no puede llevar a cabo.

Es decir, que cuando nos referimos a drones FPV, el lector no ha de pensar que se trate de los únicos tipos empleados, sino que ha de tener en la cabeza una visión más amplia y rica, por más que nosotros por comodidad o economía, tomemos la parte por el todo. Intentaremos en lo posible, a partir de ahora, hablar de forma más genérica, como en este podcast de Global Strategy, de drones comerciales letalizados, que es quizá el término que mejor recoge la idea que queremos transmitir.

Sobre el terreno, hoy cabe comenzar fuera de Ucrania, concretamente en la región rusa de Moscú, en donde en la localidad de Sergiev Posad ha ardido, tras una potente explosión, un almacén de la fábrica de optrónica Zagorsky. A tenor de los restos encontrados en los alrededores, todo indica que había algo más que lentes y motores eléctricos en las instalaciones, pues se han encontrado en la zona fragmentos de obuses de 122 y 155mm. Las autoridades rusas niegan que la explosión se haya debido a la acción de algún drone, a pesar de que aseguran haber derribado dos que se dirigían a la capital del país. Por el momento admiten el fallecimiento de una persona y alrededor de 50 heridos.

Además de esto, se han reportado explosiones al norte de Crimea, mientras que la defensa antiaérea rusa ha estado activa sobre Saky, también en dicha península. Por otra parte, los ucranianos aseguran haber alcanzado un centro de mando ruso al sur del Dniéper, a la altura de Nova Kakhovka.

Pasando a los combates, y comenzando por el norte del frente, las tropas rusas han seguido tratando de avanzar en la zona de Kupiansk, acumulando bajas, aunque logrando a su costa mínimos avances en dirección a Syn’kivka.

En cuanto a Bakhmut, hoy los enfrentamientos se han producido al norte, tanto hacia Rozdolivka, con avances rusos, como entre Berkhivka y Yahidne, en donde un contraataque ha permitido a las tropas rusas obligar a las ucranianas a retroceder algunos metros en dirección a Bohdanivka. También al sur habría ocurrido algo similar a la altura de Kurdyumivka.

Al oeste de la ciudad de Donetsk, la situación es similar a la de días pasados, con las tropas rusas atacando tanto en el área de Avdiívka, como hacia Krasnohorivka y Mariínka.

Respecto al sur del país, la situación más tensa se vive en estos momentos en el eje de Velyka-Novosilka, en donde un potente ataque ucraniano trata de hacerse con la localidad de Urozhaine, que si recordamos había quedado convertida en un saliente al que Rusia había enviado, al igual que a la vecina Staromaiorske, refuerzos en los últimos días.

Por último, aunque apenas hay información fidedigna sobre la situación real, continúan llegando informaciones desde ambos lados sobre las incursiones ucranianas al sur del Dniéper, en donde las tropas de este país se habrían hecho con varios prisioneros rusos.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

Abrimos la sección internacional de la jornada 532 retomando una de las noticias que recogimos en nuestro informe de ayer: la adquisición por parte de un comprador desconocido de medio centenar de carros de combate Leopard 1 a la belga OIP Land Systems.

Hoy se ha publicado que el comprador es nada más y nada menos que la alemana Rheinmetall. Como explicábamos ayer, recordemos que OIP Land Systems adquirió los carros de combate años atrás del Gobierno belga por 15.000 euros la unidad al ser dados de baja. De las 50 unidades que ha adquirido Rheinmetall, se espera que un total de 30 carros, una vez reacondicionados, sean transferidos a Ucrania. Por tanto, restaría conocer el futuro de las 20 unidades restantes. De igual modo, hay que recordar que la intención inicial de la empresa germana pasaba por adquirir los carros de combate Leopard 1 de la compañía suiza Ruag, pero debido a la legislación del país sobre su neutralidad esto no fue posible.

Continuando con Alemania, el Gobierno ha actualizado su lista de ayuda militar a Ucrania y lo más destacable es que se suma la entrega de dos lanzadores Patriot, lo cual contribuirá a reforzar la defensa aérea ucraniana. Una entrega que, como cabía esperar, ha sido muy bien recibida por el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.

Huelga decir que esta no ha sido la única actualización, pues Berlín ha confirmado la entrega adicional de: 6.525 proyectiles fumígenos de 155mm; 5 vehículos de protección de fronteras; 4 drones de reconocimiento VECTOR; 1.163 binoculares; 20.000 gafas protectoras; 40.000 botiquines de primeros auxilios; 100 ametralladoras MG5 (no se habían entregado con anterioridad); 10 vehículos 4×4; material explosivo; 6 cabezas tractoras y 5 semirremolques; y 2 camiones dotados de pluma y 21 contenedores. Asimismo, también es posible consultar el listado de material que se encuentra en fase de preparación y/o ejecución donde figuran, entre otros, 60 MARDER, 6 sistemas de defensa antiaérea IRIS-T, etc. 

Esta no es la única ayuda que se ha conocido hoy, pues la compañía sueca Satcube enviará un centenar de sus terminales para comunicaciones por satélite a Ucrania. En particular, el pedido de estos estos terminales lo ha realizado Intelsat Ltd., operador estadounidense desde cuya red satelital operan los aparatos. En total, la compra asciende a 6,5 millones de dólares, siendo el precio unitario de 65.000 dólares.

En lo que concierne a la ayuda, pero en este caso de otro tipo, el ministro de Economía de Ucrania, Sergii Marchenko, ha aseverado en una entrevista que el país necesitará al menos 42.000 millones de dólares en ayuda financiera extranjera en 2024 debido a los altos gastos de defensa y seguridad. Es decir, una cantidad no menor que la que han obtenido este año.

Por otro lado, Letonia ha decidido unirse al grupo de países que apoyan la Declaración del G7 de apoyo a Ucrania relativa a las garantías de seguridad aprobada en la Cumbre de la OTAN en Vilna. De este modo, son ya 12 los socios de Ucrania que la respaldan, aunque cabe esperar que sigan uniéndose más. Asimismo, en la comunicación oficial letona, el primer ministro, Krišjānis Kariņš, ha señalado que esperan el establecimiento de un tribunal internacional ad hoc para enjuiciar la agresión de Rusia contra Ucrania.

Sin embargo, para Moscú las declaraciones de los países occidentales sobre la provisión de garantías de seguridad a Ucrania “son excusas vacías y absolutamente infundadas”. En palabras de Maria Zakharova, portavoz del Ministerio de Exteriores ruso:

«Las garantías de seguridad presuponen las palabras ‘garantías’ y ‘seguridad’ y, en general, también una gama de ciertas características, pero faltan aquí. Nadie aquí puede decir nada al respecto, por lo que estas son excusas vacías y absolutamente infundadas que son cada vez más numerosos”.

Mientras tanto Ucrania sigue conversando con el mayor número de países posibles para que se unan no solo a la Declaración del G7, sino para que respalden la Fórmula de Paz de Zelenski. Hoy ha sido el turno de Iraq, país al que Kiev ve como un “socio internacional importante” y de quien adquirir e intercambiar experiencias en el ámbito del desminado humanitario; cuestión vital para el país en estos momentos. Además de discutir sobre estas cuestiones, Ucrania ha extendido invitación para que Iraq se una a la Fórmula y, en particular, a su parte sobre la seguridad alimentaria.

Por su parte, el ministro de Exteriores, Dmytro Kuleba, ha conversado por teléfono con su homólogo de Botswana, Lemogang Kwape, para discutir los pasos para fortalecer las relaciones bilaterales, así como la cooperación entre ambos países en organizaciones internacionales.

Debemos retomar también otro de los anuncios recogidos en nuestro informe anterior. Polonia confirmó ayer que desplegaría 1.000 soldados adicionales en su frontera con Bielorrusia, pero hoy ha aumentado esta cifra a 2.000 según ha informado el viceministro del Interior, Maciej Wasik. Una decisión que, además, ya ha sido aprobada por el Ministerio de Defensa polaco. De esta forma, una vez implementada la decisión, Varsovia contaría con 4.000 efectivos desplegados en la zona.

Para concluir, hoy ha sido una jornada en la que la Unión Europea ha recordado que se cumplen tres años de las elecciones presidenciales fraudulentas en Bielorrusia. Momento en el que como recuerda el Alto Representante y vicepresidente de la Comisión Europea, Josep Borrell, recuerda “cientos de miles de bielorrusos salieron a las calles para defender pacíficamente su derecho a elegir su propio futuro”, pero estas manifestaciones fueron “reprimidas con extrema brutalidad por el régimen de Lukashenko”.


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