Guerra de Ucrania – Día 519

La ofensiva ucraniana ha entrado en una nueva fase, con el esfuerzo principal al sur del país, en donde han concentrado material y hombres y desde hace horas tratan de sobrepasar las líneas rusas en Robotyne y Staromaiorske. El mismo Putin ha reconocido que los combates se han intensificado significativamente, mientras los canales de Telegram arden con mensajes de todo tipo. Una guerra que más allá de lo militar sigue afectando al mercado alimentario, con predicciones pesimistas para los próximos meses en cuanto a precios, pero que llega incluso al terreno deportivo, como hemos podido ver hoy en los mundiales de esgrima.

La ofensiva ucraniana, tal y como informamos ayer, parece que ha entrado en una nueva fase en cuanto a intensidad. O más bien que, después de meses jugando al gato y al ratón y haciendo el «péndulo» a las fuerzas rusas, amén de erosionando su logística, es ahora cuando veremos el esfuerzo principal ucraniano, que por fuerza deberá ser diferente de los combates constantes pero de escasa intensidad de las pasadas semanas. Semanas aprovechadas por Ucrania tanto para ablandar las defensas rusas, como para ir limpiando de minas algunas zonas, a la espera de poder lanzar un intento más contundente sobre estas. Por desgracia, todavía es pronto para sacar conclusiones de ningún tipo, pues entre la falta de información y el retraso con el que llega, cualquier afirmación es por fuerza apresurada.

En este esfuerzo ofensivo ucraniano, además de la capacidad de coordinarse entre unidades y armas, actuando como un todo, será crucial el papel de los drones, especialmente FPV, ya que permitirán no solo atacar las trincheras rusas antes de la llegada de la infantería ucraniana, acallando nidos de ametralladoras, equipos antitanque o incluso a los infantes en sus pozos, sino también realizar una labor de interdicción al dificultar la llegada de refuerzos y suministros.

En este sentido, si bien su alcance es limitado -apenas unos pocos kilómetros-, tienen la virtud de la rapidez y la precisión y también la pegada suficiente como para destruir todo tipo de vehículos y sistemas, incluyendo blindados. También para inutilizar -cuando no también, destruir- carros de combate. Se constituyen así en un complemento ideal para la artillería de precisión, contando con la desventaja del alcance, pero con una relación coste/eficacia insuperable, al ser el precio de adquisición de cada uno de ellos uno o dos órdenes de magnitud menor que el de proyectiles guiados como el afamado M982 Excalibur.

Decimos esto, porque acaba de cumplirse un año desde que Ucrania lanzara la iniciativa «Army of drones», que tiene por objetivo mejorar las capacidades de las Fuerzas Armadas ucranianas –y sus carencias en términos aéreos– mediante un esfuerzo masivo destinado a la adquisición y producción de drones de todo tipo, con especial énfasis en los de pequeño tamaño, sean cuadricópteros comerciales utilizados para observación, o sean modelos específicos, destinados a letalizarse.

Por de pronto, en las últimas horas el viceprimer ministro para la Innovación, el desarrollo de la educación, la ciencia y las tecnologías ucraniano, Mykhailo Fedorov, ha anunciado el envío de 1.700 drones de distintos tipos al frente, según él equipados con tecnología de Inteligencia Artificial para reconocer y facilitar la destrucción de los objetivos. Este último es un punto dudoso, en tanto es muy difícil de implementar, aunque hay formas de hacer que, al menos, envíen al operador la posición aproximada de un posible blanco.

Más dudosas si cabe -aquí juega la propaganda de guerra-, son las afirmaciones en torno al uso/pérdida de hasta 10.000 drones por parte ucraniana cada mes. Si bien las cifras reales sin duda son de varios miles de drones de todo tipo, es difícil que se alcancen cifras de cinco dígitos, por más que la producción esté distribuida a lo largo y ancho del país y por más que se reciban donaciones.

En cualquier caso será un tema apasionante para su estudio futuro, en tanto hace apenas unos años, en 2005, las Fuerzas Armadas estadounidenses apenas desplegaban en sus misiones unos 150 UAS y UGV de todo tipo. Una cifra que creció hasta más de 5.000 en pocos años, por las exigencias de los conflictos iraquí y afgano y que en cuestión de meses, desde el inicio de la guerra de Ucrania, se ha multiplicado hasta límites insospechados, una tendencia que lejos de revertirse, seguirá al alza en los próximos años.

Más allá de lo anterior, para progresar en la ofensiva los ucranianos deberán solucionar algunos problemas a nivel táctico vistos anteriormente en el caso de los rusos. Por ejemplo la tendencia a que los vehículos que van en el centro y en la retaguardia de las columnas se queden detenidos cuando al primero le ocurre algo. Más allá de algunos elementos extraños en este vídeo en concreto, hay que tener en cuenta que la conciencia situacional es limitada y los jefes de vehículo de los blindados que siguen al destruido no tienen claro si este ha sido alcanzado por un drone, por un ATGM, por acción de la artillería o si ha sido presa de una mina. Pese a ello, detenerse en la zona de muerte, máxime cuando se trata de posiciones conocidas de antemano en las que ya se han sufrido pérdidas, es siempre un error. Se puede retroceder, se puede cambiar el despliegue, se puede ordenar a los infantes que abandonen los vehículos si es necesario, pero nunca es una opción el no reaccionar. De hecho, lo más extraño del vídeo es que en ninguno de los vehículos seguidores se vea desembarcar a su dotación.

Por supuesto un solo vídeo no es en absoluto definitorio de la forma de proceder de un ejército al completo. Los ucranianos ya han demostrado más que sobrada capacidad a nivel táctico, especialmente cuando se trata de actuar como infantería ligera a pie o en VLTT, así como de adaptarse a las condiciones cambiantes -algo que Rusia ha hecho también, por supuesto-. Sin embargo, no es la primera vez en esta ofensiva que ocurren hechos similares, lo que implica que por bisoñez o por falta de entrenamiento, no han terminado de asimilar ciertas TTPs (tácticas, técnicas y procedimientos).

En el lado del haber cabe situar las adaptaciones tácticas que sí han venido acometiendo los ucranianos, como el empleo de artillería pesada para batir las posiciones enemigas, concentrando el fuego sobre áreas reducidas o cubriendo los avances de las tropas propias, algo que no sucedió en algunos de los combates de mes y medio atrás.

Por otra parte, necesitan urgentemente mejorar las defensas contra los drones rusos, incorporando sistemas C-UAS softkill en todos los vehículos en servicio, dada la inutilidad de la mayoría de sistemas C-UAS hardkill contra los FPV. También, en términos genéricos, contar con mayor cobertura antiaérea, pues los helicópteros rusos no han dejado de cobrarse bajas desde el inicio de la ofensiva, actuando todavía hoy con relativa impunidad, aunque no a los niveles de los primeros días de la misma. Respecto a esto último, por cierto, las lecciones aprendidas están sirviendo a Rusia para mejorar sus productos, como ocurre con las versiones mejoradas de los Ka-52. Está por ver a qué ritmo pueden producirlos, eso sí.

Respecto a lo ocurrido en la línea de frente en las últimas horas, las noticias del norte han sido pocas, aunque continúan los combates al oeste de Svatove. Lo más relevante sería la retirada Rusia de Nadiyia, algo lógico dada la ventaja que confieren en ese punto a Ucrania el control de las alturas y el uso de la artillería. También los avances rusos en los bosques de Dibrova.

Llegados a este punto es interesante comentar que Rusia mantiene un importante contingente de tropas tanto en el área de Bakhmut como en la de Svatove. Intenta avanzar al norte para atraer unidades ucranianos y con la esperanza de que su logra penetrar lo suficiente, las AFU deban retirar unidades punteras del sur, comprometiendo así las posibilidades de su ofensiva. Del lado contrario, Ucrania al presionar sobre Bakhmut obliga a su vez a que Rusia no pueda concentrar tantas fuerzas como desearía en Svatove. Digamos que es, por decirlo de alguna forma, la «guerra dentro de la guerra».

Así las cosas, volviendo sobre Bakhmut, es al sur, en Klischiívka, donde siguen los combates más intensos, con los ucranianos todavía intentando hacerse con esta localidad y con la vecina Andriívka.

Al sur, donde Ucrania estaría llevando a cabo el esfuerzo principal, implicando a las unidades teóricamente más capaces de sus fuerzas armadas, los combates siguen concentrándose en Staromaiorske y Urozhaine en el caso del eje de Velyka-Novosilka, y en Robotyne en el caso del de Orijiv. En el primer caso, las cuentas prorrusas dan por hecha la retirada del Ejército ruso de la primera localidad, a la espera de confirmación visual.

A diferencia de lo ocurrido en días anteriores, en el área de Avdiívka se han retomado los combates tanto en dirección al sur de esta localidad, como hacia Pervomais’ke y Nevels’ke, sin que se hayan reportado cambios de posición.

En el segundo, hay documentos gráficos que prueban el avance ucraniano, a la espera de que llegue información actualizada sobre la profundidad del avance, ahora que se enfrentan a la primera línea fortificada rusa, en las inmediaciones de Verbove, con sus característicos dientes de dragón. Por cierto, que da la impresión de que Ucrania ha utilizado un vehículo no tripulado para testar estas construcciones, así como los fosos previos, algo interesante.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

Hoy ha dado comienzo la Cumbre Rusia-África bajo el lema “Por la paz, la seguridad y el desarrollo” en San Petersburgo con un desayuno que ha contado con el presidente Putin como anfitrión.

No obstante, antes de este desayuno el presidente ruso se ha reunido con el presidente de la Asamblea de la Unión Africana y de las Islas Comoras, Azali Assoumani, y el presidente de la Comisión de la Unión Africana, Kaki Mahamat. Estas no han sido las únicas reuniones al margen de la Cumbre, pues Putin ha conversado de manera bilateral y por separado con los presidentes de Mozambique y Burundi, Filipe Nyusi, y Evariste Ndayushimiye, respectivamente. De igual modo, está previsto que se reúna al margen con los líderes de Zimbabue, Uganda y Eritrea, Emmerson Mnangagwa, Yoweri Museveni e Isaias Afwerki, y con el resto de los asistentes.

Pese a lo que pueda parecer, lo cierto es que únicamente 17 países africanos han respondido positivamente a la invitación de Moscú para asistir a la Cumbre. Este es un dato interesante, pues en la primera edición de esta Cumbre participaron un total de 42 líderes de África.

Otro hecho interesante es la aparición de Yevgeny Prigozhin, líder del Grupo Wagner, en la Cumbre, donde ha sido fotografiado junto al jefe de protocolo de Faustin Touadera, el presidente de la República Centroafricana y, posteriormente, junto al director de “Afrique media”. Hay que tener en cuenta que varios cientos de integrantes de Wagner habrían llegado a la República Centroafricana hace apenas unos días.

Más allá de lo anterior, uno de los resultados de la Cumbre hoy ha sido la decisión del presidente Putin de ofrecer cereales de manera gratuita para tratar de reemplazar las exportaciones de productos ucranianos tras la retirada de Rusia de la Iniciativa de Granos del Mar Negro. No obstante, esta oferta de recibir entre 25.000-50.000 toneladas métricas de grano gratis por país en los próximos tres o cuatro meses no está abierta a todas las naciones africanas, sino únicamente a 6:  Mali, Burkina Faso, Somalia, Zimbabue, Eritrea y República Centroafricana.

Países a su vez que tendrían conexión clara con Moscú que justifique esta decisión, salvo en el caso de Somalia. En otras palabras, en Mali y República Centroafricana hay presencia del Grupo Wagner, Burkina Faso cuenta con una junta afín a Rusia y se sitúa como un estado objetivo también de Wagner, Eritrea vota regularmente a favor de Rusia en la Asamblea General de las Naciones Unidas y Zimbabue respaldó la anexión de Crimea por Rusia. Sin embargo, llama la atención que países como Etiopía, destinatario de un alto volumen de cereal tanto a través de la Iniciativa de Granos del Mar Negro como del programa humanitario Grano de Ucrania debido a las hambrunas que enfrenta, no está incluido en la lista pese a contar con vínculos con Rusia. Asimismo, el caso de Sudán podría estar justificada por la cancelación a última hora de su presidente, Abdelfatah al Burhan.

El secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, quien también fue mediador junto con Turquía de la Iniciativa de Granos, no ha dudado en pronunciarse sobre esta decisión sosteniendo que “un puñado de donaciones a algunos países” no mitigará las consecuencias del desmantelamiento del acuerdo de granos y la creciente inseguridad alimentaria mundial.

Por su parte, el presidente Putin tampoco ha dudado en declarar ante los líderes africanos en la Cumbre que ninguna de las condiciones de Rusia establecidas en el Acuerdo de Estambul se vieron satisfechas:

“Rusia acordó participar en el llamado acuerdo, teniendo en cuenta los compromisos que contenía de que se eliminarían los obstáculos ilegítimos a la exportaciones de nuestro grano y fertilizantes a los mercados globales. En realidad, nada de lo discutido o prometido a Moscú ha sucedido”.

Por otro lado, el presidente Putin ha pedido la creación de un espacio de información común para ser compartido entre Rusia y África con el objetivo de transmitir “información objetiva e imparcial sobre los acontecimientos en todo el mundo a las audiencias rusas y africanas”.

A colación y como dato interesante a tener en cuenta, precisamente hoy la agencia de noticias rusa TASS ha anunciado que planea expandir su presencia en el continente africano mediante la apertura de oficinas en Kenia, Uganda y Zimbabue.

Otra de las noticias del día a nivel internacional que atañe a África, pero no directamente relacionada con la guerra de Ucrania, ha sido el golpe de Estado en Níger; un hecho sobre el que tanto Rusia como Ucrania se han pronunciado.

De un lado, la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zakharova, ha realizado “un llamamiento a las partes en conflicto para que se abstengan del uso de la fuerza y resuelvan todas las controversias a través de un diálogo pacífico y constructivo”. De igual modo, ha expresado su esperanza de que esta crisis política interna se “resuelva pronto en interés de la paz civil por el bien del pueblo hermano de Níger”, así como de que libren al presidente Mohamed Bazoum lo antes posible.

De otro, el Ministerio de Exteriores de Ucrania, ha condenado “enérgicamente” el golpe de Estado y hace hincapié en la necesidad de defender la legislación nacional de Níger, así como las normas del derecho internacional, rechazando “categóricamente cualquier intento de cambiar por la fuerza e ilegítimamente el orden constitucional”. Asimismo, en este breve comunicado se indica que la estabilidad política e institucional en Níger se presenta como “clave en el contexto de los esfuerzos para abordar los desafíos de seguridad en la región de África Central y Sahel”.

Pasando del lado de Ucrania, la Verkhovna Rada (Parlamento de Ucrania) ha prorrogado una vez más la ley marcial y la movilización general por otro periodo de 90 días a instancia del presidente Zelenski. De este modo, en lugar de finalizar su vigencia el 18 de agosto, lo harán el 15 de noviembre.

Mientras esta decisión se adoptaba, Zelenski estaba en la región de Dnipropetrovsk donde ha mantenido una reunión de trabajo sobre la situación en el frente y visitado a militares heridos, pero también la de Nicolaiev, donde ha realizado visitas a hospitales coincidiendo además con el Día del Trabajador Médico. Ha sido allí donde también ha entregado los premios estatales a los médicos militares.

En cuanto a la ayuda, Ucrania ha recibido un préstamo de 1.500 millones de dólares a través del Fondo Fiduciario del Banco Mundial. En particular, estos fondos se proporcionan bajo la garantía del gobierno de Japón, país que hasta el momento ha contribuido con la financiación de Ucrania con más de 581 millones de dólares a través de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA). Además esto no es todo, pues se espera que en 2023 se proporcionen otros 2.000 millones adicionales.

Para concluir, una de las noticias polémicas del día se ha dado en el ámbito deportivo, más concretamente en el mundial de esgrima. Hoy se han enfrentado las esgrimistas ucraniana y rusa, Olga Kharlan, y Anna Smirnova, y si bien esta última participaba bajo bandera neutral la situación no por ello ha dejado de ser controvertida. Además, ha sido la primera vez desde que comenzase la invasión de Ucrania que dos atletas de ambos bandos se enfrentasen en una competición deportiva.

La deportista ucraniana, cuádruple campeona mundial de esgrima, tras alzarse con la victoria se ha negado a saludar o estrecharle la mano a su contrincante rusa, lo cual supone no respetar el reglamento de la Federación Internacional de Esgrima (FIE) que prevé: “Los dos esgrimistas (…) deben estrechar la mano del adversario en cuanto se dé la decisión”. La alternativa de Kharlan era presentarle su sable para que ambas hojas chocasen como se vino realizando durante la pandemia de covid-19, una opción que no ha satisfecho a la deportista rusa. ASsí pues, ante la negativa, la deportista rusa protestó sin éxito y se ha negado a abandonar la pista durante casi una hora después de que finalizase la competición. Además, al inicio Kharlan únicamente saludó al árbitro, pero no a Smirnova.

Según el ministro de Exteriores ucraniano, Dmytro Kuleba, la deportista rusa “decidió jugar sucio con el espectáculo del apretón de manos”, indicando que “así es exactamente cómo actúa el ejército ruso en el campo de batalla”. Asimismo, ha señalado que la contrincante ucraniana ganó la competición de manera justa y ha mostrado dignidad. En línea con el COI, Kuleba ha pedido que se restauren los derechos de Kharlan y le permitan continuar compitiendo.

Finalmente, Kharlan ha sido descalificada de la competición, si bien el Comité Olímpico Internacional (COI) ha llamado a mostrar “sensibilidad” con los atletas ucranianos. Además, ha acogido con beneplácito el cambio de postura del gobierno ucraniano respecto de la participación de los deportistas ucranianos en competiciones internacionales.

Ello se debe precisamente a que el ministro de Deportes de Ucrania, Vadym Gutzeit, ha anunciado que los atletas ucranianos podrán competir junto a rusos y bielorrusos si mantienen un estatus neutral. Sin embargo, la orden del Ministerio ucraniano continúa prohibiendo a sus atletas que participen en competiciones “donde los atletas que representan a la Federación Rusa y/o la República de Bielorrusia compitan bajo sus banderas nacionales”.

Como bien puede intuir el lector, la situación de hoy puede repetirse en los Juegos Olímpicos de París en 2024, salvo que finalmente el COI decida que los atletas rusos y bielorrusos, aun compitiendo con bandera neutral, no pueden concurrir.


Comentarios

  1. Gracias por el informe un día más. Pequeño error aquí creo: «las cuentas prorrusas dan por hecha la retirada ucraniana de la primera localidad». Sería la retirada rusa, si lo he entendido todo bien.

  2. Sí, exactamente. Gracias nuevamente.

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