Guerra de Ucrania – Día 406

Jornada marcada por la actividad internacional relacionada con la Guerra de Ucrania. Si Zelenski ha visitado Polonia, Macron ha volado hasta Francia, Lukashenko se ha reunido con Putin en Moscú y Rafael Mariano Grossi, director de la OIEA ha llegado a Kaliningrado para continuar hablando sobre la seguridad de la central nuclear de Zaporiyia. Sobre el terreno, los combates siguen su curso en las áreas de Kreminna, Bakhmut y Avdiívka. Todo en un día en el que se ha especulado sobre el nivel de aislamiento respecto de la realidad en el que vive el presidente ruso, Vladímir V. Putin.

En las últimas horas las declaraciones de un desertor ruso han puesto el dedo en la llaga sobre un asunto del que no suele hablarse, aunque hay muchas razones para pensar que tiene un trasfondo de realidad: el nivel de aislamiento respecto a la realidad en el que se encuentra Putin. Por supuesto, los primeros que se han hecho eco de todo ello han sido los medios anglosajones, que en muchos casos no destacan en relación con Ucrania por su objetividad. Ahora bien, hay muchos motivos para creer que, en este caso concreto, no yerran el tiro más de la cuenta.

En este caso concreto, la información procede de un desertor ruso del Servicio Federal de Protección (FSO) ruso, Gleb Karakulov, de 36 años y quien habría desvelado detalles hasta ahora desconocidos sobre la forma en que Putin vive su día a día entre medidas extremas de seguridad. Karakulov, quien no tiene una opinión demasiado positiva de su antiguo jefe, lo describe como una persona «patológicamente asustada» que «ha perdido el contacto con el mundo».

Lo más interesante, en cualquier caso, no es lo referente a sus deposiciones o al hecho de que pase la mayor parte de su tiempo de un búnker a otro. Lo determinante en este caso es hasta qué punto vive en una burbuja, totalmente dependiente de la información que le hacen llegar desde un pequeño grupo de subordinados. Al fin y al cabo, Putin no parece utilizar ni teléfono móvil, ni Internet, ni recurrir a ninguna fuente de información que sea externa a dicho grupo de confianza.

Un alejamiento de la realidad que podría estar detrás del planeamiento de la operación de decapitación que dio inicio a la guerra de Ucrania y que, a la postre, sentenció las opciones rusas de hacerse con el control total del país. Operación, además, sobre la que continúan sin conocerse aspectos esenciales relativos al proceso de decisión que llevó a dar luz verde a la misma, por más que la «limpia» posterior dentro de los servicios de información rusos hagan pensar que fueron estos quienes llevaron al Gobierno ruso a decidir en base a datos y suposiciones erróneas.

Desde entonces, han sido varias las ocasiones en las que se ha venido dudando acerca del grado de conocimiento que Putin pueda o no tener respecto a la realidad del campo de batalla. Una tesis que, por supuesto, desde Ucrania han venido alentando, pero que conviene tomar con cierta cautela. Además, también hay que descartar cualquier idea de que se comporta como un sujeto irracional; como un loco.

Es decir, que una cosa es que Putin pueda haber tomado decisiones erróneas en base a información sesgada o incorrecta y otra muy diferente que la tradicional «paranoia» securitaria de Rusia deba confundirse con un estado de alteración mental de Putin del que no hay motivos para sospechar, por extravagante que pueda ser su comportamiento (en cualquier caso no muy diferente del de cualquier líder ruso o soviético desde tiempos de Stalin). Mal que les pese a muchos, Putin actúa de forma perfectamente racional, aunque su forma de ver la cuestión de Ucrania o la confrontación con Occidente no gusten a muchos, lógicamente.

Volviendo sobre lo dicho anteriormente, lo preocupante en relación con las decisiones que toman tanto Putin como su gabinete no tiene tanto que ver con una deriva hacia la locura -incluso las salidas de tono de Medvedev son perfectamente comprensibles en alguien que tiene un papel que interpretar-, sino con toda una serie de problemas intrínsecos a la forma de Gobierno y a la configuración de la Administración rusa, que en última instancia hacen que el relato y los datos que llegan a sus decisores sí esté alejado de la realidad.

Decimos que es preocupante, pues si bien en Occidente todavía nadie ha sabido dar una definición de lo que se consideraría una «victoria» ucraniana (y esto es importante, pues se necesitan ideas claras respecto a algunos términos, por si toca negociar), el hecho de que en Rusia tampoco parezcan conocer a ciencia cierta lo que ocurre sobre el terreno y, por ende, cuáles son sus posibilidades de imponerse o no, dificulta cualquier tipo de salida y facilita los errores de cálculo.

Y es que si bien en fases del conflicto, como cuando comenzaron a aplicarse los planes de Surovikin, se han implementado soluciones perfectamente racionales a los problemas que se han identificado (Surovikin estaba poco influido por el ambiente de Moscú, teniendo una visión más certera de la realidad del Ejército ruso), con la toma de las riendas por parte de Shoigú y Guerásimov todo podría seguir cambiando a peor no solo para los intereses rusos, sino de cara a cualquier tipo de salida.

Pasando a la realidad sobre el terreno, en las últimas horas han vuelto a reportarse combates en el área de Kreminna. Concretamente, las tropas rusas continúan tratando de avanzar hacia el oeste, en dirección a Tors’ke, aunque asumiendo para ello importantes bajas debido a lo despejado del terreno. También se lucha, como viene siendo habitual, en el bosque de Serebryanka, al sur de Kreminna, en donde hemos visto en acción nuevamente los sistemas UR-77 rusos contra posiciones fijas ucranianas. También se habría registrado, aunque en este caso al sur del río Donets, un ataque ruso en dirección a Spirne sin consecuencias.

Pasando al área de Bakhmut, allí han proseguido los combates tanto al norte, en dirección a Bohdanivka, como en la propia ciudad, en donde Ucrania también ha recurrido a sistemas de limpieza de minas, en este caso para atacar posiciones de Wagner Group. Aun así, en el centro de la ciudad Wagner ha continuado ganando posiciones, en un día en el que ha habido entrega de medallas para sus integrantes. También se ha luchado en la parte sudoccidental de Bakhmut, concretamente en la zona entre Ivanivske y Opytne.

Por último, y respecto a la zona al oeste de la capital de la región de Donetsk, se ha vuelto a combatir en dirección a Novokalynove, Severne, Permovais’ke, Pisky y ya al sur, en Mariínka. Además, al sur de esta última ciudad, se ha registrado un contraataque ucraniano en Pobjeda. El problema para Rusia en áreas como algunas de las que rodean Avdiívka –muy despejadas– o al igual que ocurriera más al suroeste, en Vuhledar, es que las posiciones en las que se defienden los ucranianos son muy favorables, lo que a la tradicional ventaja que confiere la defensiva le añade un plus que se traduce en un número desproporcionado de bajas. Máxime si se encuentran en una situación de inferioridad artillera, como parece haber ocurrido recientemente en torno a Mariínka.

Más allá de lo anterior, y ya fuera de Ucrania, no podemos dejar de señalar que hoy se ha producido un aparatoso incendio en el tercer piso del edificio del Ministerio de Defensa ruso en Moscú, algo que ha confirmado TASS. Tampoco que se ha producido un extraño incidente en la región rusa de Bryansk cuando una avioneta ucraniana ha aterrizado posiblemente chocando contra algo a tenor de los daños, siendo el piloto detenido por las autoridades rusas. Al parecer iba equipado con chaleco antibalas, aunque todavía se desconocen más detalles, aunque no deja de sorprender que aparatos ucranianos -independientemente de si son militares o civiles-, como en este caso una Aeroprakt, puedan seguir volando.

Mapa de situación actualizado a 5 de abril de 2023. Fuente - @War_Mapper.
Mapa de situación actualizado a 5 de abril de 2023. Fuente – @War_Mapper.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

Tal y como estaba previsto, el presidente Volodímir Zelenski acompañado en esta ocasión de la primera dama Olena Zelenska ha llegado a Varsovia, donde han sido recibidos por sus homólogos Andrezj Duda y Agata Kornhauser-Duda. 

Durante su encuentro han discutido sobre diversos temas: el refuerzo del ejército ucraniano, el regreso de los menores ucranianos deportados ilegalmente a Rusia, y el apoyo de Ucrania en su camino hacia la adhesión en la UE y la OTAN. Sobre esto último, el presidente Duda ha señalado que Polonia aboga por que Ucrania reciba garantías de seguridad adicionales en la próxima cumbre de la OTAN en Vilna, a la cual Zelenski ha sido ya invitado.

Durante la rueda de prensa, el presidente Zelenski ha reiterado una vez más que “cuanta más ayuda militar llegue a Ucrania, más rápido cambiará la situación en Bakhmut y otras áreas del frente”. 

Al respecto, el presidente polaco en respuesta a una pregunta de los medios ha subrayado que ya han transferido 4 aviones de combate MiG-29 y que el envío de 4 unidades más está tramitándose. Además, Duda ha comentado que le ha trasladado a Zelenski que se están preparando para el envío de 6 aparatos adicionales. Por otra parte, el presidente ucraniano ha precisado que el nuevo paquete de defensa acordado con Polonia también incluirá vehículos blindados de transporte de personal Rosomak, morteros autopropulsados Rak, misiles antiaéreos Piorun y otras armas. 

Asimismo, el presidente Duda ha otorgado al líder ucraniano el premio estatal de mayor rango en Polonia, la Orden del Águila Blanca, en reconocimiento “a los méritos sobresalientes en la profundización de las relaciones amistosas e integrales entre Polonia y Ucrania, para el desarrollo de la cooperación en nombre de la democracia, la paz y la seguridad en Europa, y la firmeza en la protección de los derechos humanos inalienables”. 

En paralelo, la primera dama también ha mantenido reuniones y efectuado visitas que plasman su actividad en diversos proyectos conjuntos con Polonia. Por ejemplo, se ha reunido con médicos de Ucrania que se están entrenando como parte de las brigadas aéreas polacas. Entre otras cosas, ha señalado que: “Visitar Polonia es como visitar a queridos amigos. No solo por nuestros valores comunes, sino también por nuestro deseo de preservar vidas”. De otro lado, ha visitado el centro para refugiados de Cáritas Polonia, así como el Museo del Alzamiento de Varsovia donde se ha inaugurado la audioguía en idioma ucraniano. 

De otro lado, el ministro de Defensa de Lituania, Arvydas Anušauskas, ha visitado a su contraparte ucraniana, el ministro Oleksii Reznikov, en la región de Járkov. Ha sido precisamente el representante de Defensa lituano quien ha confirmado que el nuevo paquete de ayuda militar de su país rozará los 41 millones de euros e incluirá el envío de equipos, nuevas adquisiciones y aportaciones a fondos internacionales. Reznikov por su parte ha enfatizado que con amigos como Lituania restaurarán la paz y reconstruirán sus ciudades.

Estos no han sido, sin embargo, los únicos anuncios del día relacionados con la ayuda a Ucrania. Chequia ha confirmado que su próximo paquete de ayuda militar a Ucrania ascenderá a 30 millones de euros. La ayuda se traducirá en material que se encuentra almacenado y que “no se necesita” para la defensa del país. 

Mirando a Rusia, el presidente Vladímir Putin ha recibido a su homólogo bielorruso, Alexander Lukashenko, para una cumbre de dos días que dará comienzo mañana día 6 de abril. Mientras esperamos a los resultados de su reunión, sí puede destacarse que el presidente Putin ha declarado hoy que Rusia “está abierta a una asociación constructiva con todos los países” y que no tienen la intención de aislarse de nadie, ni ideas “preconcebidas o, lo que es más, hostiles hacia nadie”. Únicamente espera que sus socios “se adhieran a los principios de igualdad y beneficio mutuo en sus relaciones” con Rusia. De hecho, como el propio Putin ha señalado, este enfoque se prevé en el nuevo Concepto de Política Exterior de Rusia adoptado el pasado 31 de marzo. 

También en territorio ruso ha estado hoy el director de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (IAEA), Rafael Mariano Grossi. En el enclave de Kaliningrado se ha reunido con funcionarios de alto nivel de varias agencias rusaspara continuar sus esfuerzos para lograr el establecimiento de una zona de protección y seguridad alrededor de la planta de energía nuclear de Zaporiyia. Grossi ha confirmado la “urgente necesidad de lograr este objetivo vital, que es de interés para todos” tras su visita a la central la semana pasada. 

Moviéndonos hacia otra parte del globo, el presidente francés Emmanuel Macron está viajando a China, aunque no lo hace en solitario, pues le acompaña la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. El objetivo sería el de proyectar “una imagen de unidad europea”, tras las críticas por parte de Francia al canciller Olaf Scholz posteriores a su visita a China en 2022. 

Se espera que mañana se reúnan con el presidente de China, Xi Jinping, y le insten a usar su influencia sobre Moscú para llevar la paz a Ucrania y que no apoye directamente a Rusia. Según el Elíseo, los objetivos del presidente Macron en este viaje son

  • Involucrar a China en la responsabilidad compartida por la paz y la estabilidad
  • Fortalecer la relación comercial franco-china
  • Reiniciar un marco común de actuación en los grandes temas internacionales como la lucha contra el cambio climático y la protección de la biodiversidad

Antes de emprender la visita, en las últimas horas Macron ha hablado con el presidente estadounidense Joe Biden, emitiendo el Elíseo el siguiente comunicado: “Los dos jefes de Estado hablaron de su deseo común de involucrar a China en acelerar el final de la guerra en Ucrania y participar en la construcción de una paz duradera en la región”.

El secretario general Jens Stoltenberg ha remarcado que los aliados de la OTAN han dejado claro que “cualquier provisión de ayuda letal por parte de China a Rusia sería un error histórico con profundas implicaciones”. 

Como complemento a lo anterior, el embajador de China ante la UE, Fu Cong, ha restado importancia a la asociación ruso-china en una entrevista concedida a The New York Times señalando que “la amistad ‘sin límite’ [con Moscú] no es más que retórica”. Así ha comentado que la relación entre ambos países ha sido “malinterpretada deliberadamente”. 

A colación de la Comisión Europea, hoy la institución ha desembolsado 50 millones de euros en asistencia macrofinanciera para Moldavia. Esta ayuda forma parte de un paquete que asciende en total a 150 millones de euros cuyo fin es apoyar a Moldavia como uno de los países que más se están viendo afectados por la guerra. Estos fondos permitirán al país abordar sus necesidades financieras urgentes y apoyará la estabilidad macroeconómica general al tiempo que permite reformas ambiciosas y de amplio alcance. Para lograr el desembolso, eso sí, Moldavia ha tenido que cumplir con las condiciones políticas acordadas previamente por la UE. 

Ucrania también recibirá nuevos fondos, pero en esta ocasión se trata de una subvención de 2.500 millones de dólares proporcionados por Estados Unidos a través del Fondo Fiduciario del Banco Mundial. 

Pasando a la ayuda humanitaria, el primer ministro de Ucrania, Denys Shmyhal, basándose en una evaluación del Banco Mundial ha cifrado las necesidades del país para desminado en 37.400 millones de dólares. 

Cambiando de tercio, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan, ha pedido una reforma de la estructura del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aludiendo a que el modelo actual es “insostenible”. De otro lado, su portavoz ha señalado que Ankara no se sumará a las sanciones adoptadas contra Rusia “porque no fueron introducidas por Naciones Unidas” y seguirán en esa línea. No obstante, el portavoz Ibrahim Kalin sí aclara que reconocen y apoyan el derecho de los ucranianos a la defensa y protección, y defienden los principios de integridad territorial. 

Sobre Naciones Unidas, el Reino Unido ha impedido la retransmisión por internet de una reunión informal del Consejo de Seguridad sobre Rusia debido a que en ella participaría la Comisionada de Rusia para los Derechos del Niño, Maria Lvova-Belova y sobre quién recae -al igual que en el caso de Putin- una orden de arresto emitida por la Corte Penal Internacional. 

Para concluir, una noticia relacionada con España. En Irún y Ondarribia (Guipúzcoa) dos personas han sido detenidas acusadas de tráfico ilícito de material de defensa destinado a Rusia. Según informa la Policía Nacional una de las personas detenidas sería la cabeza de un entramado internacional dirigido desde España.


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