Guerra de Ucrania – Día 297

Mientras desde Ucrania se sigue insistiendo en que Rusia llevará a cabo una ofensiva a gran escala en enero, hoy han logrado restablecer el suministro eléctrico en Kiev y Járkov, así como el servicio de metro en la capital. Además, intentan centrarse en mejorar la resiliencia de sus redes y servicios, a la vez que crean nuevos «puntos de invencibilidad». En el frente, los enfrentamientos más brutales se siguen produciendo en los alrededores de Bakhmut, con las tropas ucranianas intentando hoy restablecer las posiciones junto al canal de Ozarianivka.

Hoy las sirenas de alerta aérea han vuelto a sonar, en este caso en la parte oriental del país, aunque no hay información oficial sobre nuevos ataques rusos de entidad, como los que se produjeron ayer, sino que habrían sonado a consecuencia del despegue de aeronaves rusas desde Bielorrusia. En relación con estos, funcionarios ucranianos han asegurado que los técnicos han logrado restablecer el suministro de electricidad en Járkov, la segunda ciudad más grande del país, así como que el agua corriente y el servicio de metro han vuelto a estar disponibles en Kiev, la capital. Además, según el alcalde de Kiev, Vitalii Klitschko, la calefacción habría sido restablecida en el caso del 75 por ciento de los hogares de la capital. Según Zelenski ya se ha logrado restaurar el suministro eléctrico a casi 6 millones de ucranianos, aunque en este caso entendemos que incluye los afectados por los cortes de suministro preventivos que se implementan cada vez que Ucrania sufre ataques. 

Los esfuerzos civiles están concentrándose en mejorar, como decíamos en la entradilla, la resiliencia del país frente a los ataques, en la asunción (correcta) de que por mucho que mejore su defensa aérea, siempre habrá misiles o drones que la superen y, por lo tanto, daños. Además, dada la particular arquitectura de la red eléctrica y energética del país, y el daño acumulado, resulta cada vez más complicado arreglar algunos de los componentes fundamentales, lo que obliga a buscar alternativas.

Entre estas están los «puntos de invencibilidad», en los que los ucranianos pueden acceder a Internet, electricidad o incluso algo de calor en algunos casos. No parece una solución óptima, ni mucho menos, pero será interesante ver sus efectos sobre la moral de la población, toda vez que su número sigue multiplicándose, siendo ya varios miles los repartidos por el país.

La llegada de cientos de grupos electrógenos, así como de calentadores a gasoil hace posible por otra parte, no solo la existencia de estos puntos, sino también atender algunas de las necesidades más básicas, como el suministro a hospitales. Pese a ello, buena parte de la población está recurriendo a la leña para calentar sus hogares, algo lógico.

Cambiando de tercio, en las últimas semanas se ha venido hablando de la insistencia ucraniana al solicitar no solo sistemas antiaéreos, sino también vectores de mayor alcance, especialmente ATACMS o sistemas análogos. Lo cierto es que Rusia está adaptando su logística con cierto éxito a la amenaza que le suponen los cohetes guiados GMLRS de los M270/M142. Estos, a pesar de que son capaces de golpear cualquier puesto de mando o concentración de tropas, vehículos y suministros en un radio de más de 70 kilómetros, tienen limitaciones que, una vez los rusos han retirado sus principales depósitos más allá de determinada línea, comienzan a verse.

Dicho de otra forma, el Ejército ruso ha alejado los depósitos más importantes de la línea de frente, mientras en las inmediaciones de esta los distribuye en multitud de puntos, de tal modo que cada ataque ucraniano, aunque sea igual de preciso, cause menor daño, siendo menos rentable. Así, algunos de los depósitos rusos de mayor envergadura, se encuentran a distancias de entre 100 y 150 kilómetros del frente, como en este caso, que ilustramos en la imagen que podéis encontrar a continuación.

Una localización que a 20 de noviembre contaba con 230 vehículos de combate de infantería, 230 carros de combate, un centenar de camiones y 40 obuses remolcados pero que está fuera del alcance de los GMLRS y al que por su extensión, sería difícil dañar de forma importante incluso con Tochka-U.

Respecto a lo ocurrido hoy en el frente, en la línea Troits’ke-Svatove-Kreminna se ha continuado combatiendo, hoy con protagonismo ucraniano, pues las AFU intentan progresar en dirección a Sofiívka como punto intermedio antes de alcanzar Nyzhnia Duvanka, al norte de Svatove, lo que permitiría cortar la comunicación directa a través de la P66. Pese a ello, no hay registro de avances confirmados gráficamente.

Más al sur, en torno a Kreminna, las tropas rusas han atacado en dirección a Ploshchanka y Chervonopopivka, mientras que los ucranianos tratan de acceder hacia Holykole, ligeramente al norte, en dirección a las zonas yermas al noreste de Kreminna.

Entre Lysychansk y Bakhmut, hoy se ha luchado nuevamente en Bilohorivka, localidad que sigue en disputa, así como en Soledar, en donde las posiciones habrían vuelto a ser las de meses atrás tras los últimos contraataques ucranianos, con línea de frente a la altura de la planta Knauf.

También se ha combatido al este de Bakhmut, así como en dirección a Klishchiívka al sur y en las localidades de Kurdyumivka y Ozarianivka. Precisamente en esta última, las AFU seguirían intentando expulsar a las tropas rusas al lado oriental del canal que pasa por el oeste de la localidad, algo en lo que ya estaban empeñadas ayer.

En Donetsk, por último, hoy las tropas rusas y milicianas han intentado avanzar en dirección a Vodiane, Permovais’ke y Nevelske, al noroeste, así como hacia el este de Mariínka, hacia Pobjeda y en Novomykhailivka, al suroeste de la capital regional.

Para finalizar con la parte militar, dos apuntes. El primero, relevante, es que ayer Putin visitó el puesto de mando encargado de coordinar los esfuerzos rusos en Ucrania. Según afirmó el mandatario ruso, este había acudido a escuchar las propuestas de sus comandantes sobre los «movimientos a corto y medio plazo», lo que podría coincidir con las sospechas ucranianas de un nuevo ataque a gran escala tan pronto como en enero. Además, Putin insistiría en que la guerra va «según el plan», lo que es cuanto menos, bastante cuestionable. Lo más interesante, sin embargo, es que la visita podría confirmar la impresión de quienes sostienen que el Ejército ruso, ni siquiera con Surovikin, es capaz de tomar decisiones con un mínimo de independencia, aunque este es un tema que quedará para su estudio tras el final del conflicto.

El segundo y último, como curiosidad, es que según este artículo de Wired la señal de GPS habría estado siendo interrumpida sobre distintas ciudades rusas en las últimas semanas, a consecuencia de los ataques ucranianos con drones de largo alcance. De hecho, serían los propios rusos quienes estarían provocando el fenómeno, como forma de desviar dichos drones, que utilizan esta red de posicionamiento para su guiado.

Mapa de situación actualizado a 17 de diciembre de 2022. Fuente – @War_Mapper.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

La jornada de hoy ha estado marcada por un silencio generalizado a nivel institucional y diplomático tras las diversas reuniones de alto nivel de esta semana. Aun así, podemos destacar algunas noticias que también gozan de relevancia para obtener la panorámica de la guerra de Ucrania. 

Una noticia importante es que en Suiza el Consejo Federal suizo ha decidido adoptar nuevas sanciones relacionadas con el límite del precio para el crudo y los productos derivados del petróleo rusos, alineándose así con las adoptadas previamente por la UE. Por tanto, esta medida se aplica en los países del G7 y de la UE y en Australia. Asimismo, Berna sanciona a aquellas personas y organizaciones iraníes identificadas previamente por la UE por su participación en el desarrollo y suministro de drones a Rusia. 

Por otro lado, anoche el presidente Zelenski también habló con el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, sobre los valores que ambos países comparten, sobre una mayor asistencia financiera y militar, esfuerzos de desminado, etc. 

Sobre energía, pero a nivel de la UE, sí debe señalarse que hoy la Comisión Europea en nombre de la Unión ha suscrito un Memorando de Entendimiento con Rumanía, Georgia, Hungría y Azerbaiyán para el desarrollo del cable submarino eléctrico en el Mar Negro. En palabras de la Comisión, esto permitirá conectar ambas orillas del Mar Negro extendiéndose además hacia la región del Mar Caspio y siendo válido tanto para la energía como para la comunicación digital.

El objetivo principal de este nuevo proyecto es precisamente ayudar a reforzar la seguridad del suministro al proveer de electricidad de fuentes renovables a la UE a través de Rumanía y Hungría. Asimismo, esto permitirá integrar a Georgia en el mercado eléctrico de la UE y exportar electricidad a Ucrania, Moldavia y los Balcanes Occidentales.

Mientras tanto en Alemania, el canciller Olaf Scholz ha inaugurado la primera terminal de GNL que en un futuro podrá suministrar gas para 50.000 hogares. Al respecto, Scholz ha comentado que “la velocidad con la que Alemania ha logrado construir y conectar su primera terminal de GNL para reemplazar los suministros perdidos de gas ruso debería servir como modelo para una nueva economía alemana más pacífica”. A esto ha agregado: “Muchos dijeron que sería imposible construirla en un año. Cuando trabajamos juntos podemos hacer las cosas a gran velocidad: ese es el nuevo ritmo de Alemania”. 

Cambiando de tercio, la Oficina del Fiscal General de Ucrania ha informado de que Rusia ha acabado con la vida de al menos 450 menores y herido a 863 desde el 24 de febrero. Sin embargo y como se ha venido advirtiendo todos estos meses, se espera que las cifras reales sean mucho más altas. En este caso en concreto los números que ofrece la Fiscalía no incluyen las bajas en los territorios ocupados por Rusia ni en aquellos en los que continúan las hostilidades. 

Por último, durante la jornada de ayer y la de hoy han zarpado 4 barcos de los puertos de la Gran Odesa con 145.000 toneladas de trigo para Asia, incluido el granelero STAR EMERALD con 71.000 toneladas para Indonesia. En estos momentos, además, se están cargando 23 barcos con 734.000 toneladas de productos agrícolas ucranianos y 3 buques transitan por el corredor marítimo para cargar 166.000 toneladas de alimentos en los puertos de Ucrania. 

Pese a lo anterior, en el Bósforo habría 92 embarcaciones esperando ser inspeccionados por el Joint Coordination Centre sito en Estambul. Según el Ministerio de Infraestructura de Ucrania

“La cola sigue creciendo debido a la restricción artificial del registro para la inspección por parte de la Federación Rusa. Por ejemplo, de 65 embarcaciones declaradas por el agresor, solo 3 fueron registradas para el día en curso. Esta situación conduce a restricciones en el trabajo de los puertos ucranianos ya una subexportación de productos de al menos 3 millones de toneladas por mes.”

Por tanto, Ucrania vuelve a acusar a Rusia en el mismo sentido que lo hiciera antes de la renovación del acuerdo el pasado 17 de noviembre. 


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