Guerra de Ucrania – Día 243

Cuando se cumplen ocho meses de guerra en Ucrania, la situación en el campo de batalla es sustancialmente diferente de la planeada al inicio de la «Operación Militar Especial» por parte del alto mando ruso, con Ucrania en posesión de la iniciativa en buena parte del frente, incluso aunque en los últimos días no se hayan producido movimientos. Rusia, por su parte, continúa con su campaña de lanzamiento de drones, entre los que ahora se cuentan los Shaheed-131. Además, sigue alimentando los rumores sobre el hipotético uso por parte de Ucrania de una «bomba sucia».

La guerra de Ucrania continúa su larga deriva hacia una guerra de desgaste, aunque ciertamente lleva tiempo siéndolo. Es verdad que en el último mes y medio Ucrania ha recuperado una importante franja de terreno tanto en Járkov como en Jersón y que aunque ahora de forma más pausada, continúan logrando avances. También lo es que Rusia con la llegada de Surovikin ha cambiado de estrategia y, además de apostar por ataques a la infraestructura energética ucraniana, lo hace también por una defensa más elástica en algunas zonas y un uso indiscriminado de la carne de cañón con tal de estabilizar el frente. Carne de cañón como son muchos de los «mobiks», pero también los operativos de Wagner, los milicianos o los voluntarios tanto chechenos como de otras minorías y nacionalidades.

Del lado ucraniano, el país parece decidido a seguir luchando incluso a pesar de las penurias y de un invierno que se presenta terrible. Se desconoce el precio en vidas de la guerra, pero difícilmente será muy inferior al ruso. Con la llegada de algunos sistemas antiaéreos enviados por sus socios han comenzado a proteger algunos puntos clave, como Kiev, de la amenaza de las municiones merodeadores iraníes empleadas por Rusia, su que es mucho lo que tendrán que lograr en este aspecto, si pretenden ser capaces de neutralizar el efecto de estas nuevas armas, que ya han golpeado duramente a su sector energético.

Además de los Shaheed-136 empleados hasta ahora, desde hoy Rusia ataca con un nuevo sistema del que se esperaba su llegada desde hace días, como es el Shaheed-131, una variante de tamaño más contenido y todavía, si cabe, menor precio. A estos se unirán en el futuro los misiles balísticos Fateh que, tal y como explicamos ayer, son más adecuados contra edificaciones de hormigón, gracias a su trayectoria descendente y a la energía cinética que les otorgan su masa y su velocidad.

Más allá de las armas, está la movilización. Además de los más de 200.000 reservistas llamados a filas, la industria de defensa rusa trabaja a tres turnos para intentar satisfacer la demanda de hardware militar, como es el caso de los carros de combate. No en vano, a las enormes pérdidas se suma la necesidad de equipar a toda la masa de «mobiks», de ahí que hoy mismo Medvedev haya visitado las instalaciones de Uralvagonzavod, en donde se producen carros T90M –que son enviados al frente– y se modernizan T-72 a las variantes más modernas. No son los únicos, pues también están llegando a las unidades carros T-62MV, alguno de los cuales ya se ha visto sobre el terreno.

También está la guerra económica y mediática que Rusia libra no solo contra Ucrania, sino también contra la UE, mucho más débil en este sentido que los Estados Unidos, aunque hay que reconocer que se está comportando de forma inesperada incluso para el Kremlin. En este sentido, la «guerra del gas» podría no estar saliendo como Moscú tenía planeado y gracias tanto al gas noruego como a los envíos estadounidenses y a la diversificación negociada en los últimos meses, las reservas están ya completas en algunos de los Estados Miembros, como Alemania. De esta forma, salvo que el invierno se plantee muy frío, el escenario difícilmente será tan apocalíptico como los afines a Rusia pretenden hacer creer. Lo que no significa, en ningún caso, que vaya a ser una época fácil, pues la inflación seguirá presente y posiblemente la recesión, aunque corta, sea inevitable.

Al igual que la guerra económica no ha forzado una negociación, tampoco el chantaje nuclear ha surtido efecto. No se trata solo de que las palabras de Borrell dejasen claro a Rusia que en Europa hay una voluntad común tanto a la hora de mantener el apoyo militar como, llegado el caso de responder junto a sus aliados si se produjese una escalada vertical, sino que tampoco las acusaciones de ayer de Shoigú han causado efecto alguno, pues nadie se las toma en serio y la respuesta ha sido unánime, considerando que no es más que una mentira rusa más.

De hecho, por si alguien tenía dudas sobre la falsedad de las acusaciones, hoy el Ministerio de Defensa de Rusia ha publicado un gráfico con los supuestos efectos que podría tener el uso de una «bomba sucia» por parte ucraniana que es, ni más ni menos, el mismo gráfico que en su día publicaron a propósito de un hipotético accidente nuclear en Zaporiyia. Cosas de la desinformación y de llegar a creerse un discurso que en ocasiones resulta insostenible a poco que uno razone.

En resumen, hay pocos motivos para pensar que la guerra pueda terminar a corto plazo y, de hecho, demasiados motivos para cree que pueda recrudecerse en las próximas semanas y meses.

Dicho todo lo anterior, en el apartado militar han seguido ocurriendo cosas. Para empezar, al noreste del país, en Járkov y Luganks, se han producido diversas controversias, como a propósito de Nevs’ke, localidad sobre la que hay división de opiniones y que autores como David Batashvili asignan a Rusia -que la habría retomado por lo tanto-, mientras que fuentes como Military Land o DefMon3 consideran bajo control ucraniano.

En estos dos últimos casos, se estarían haciendo eco en realidad del anuncio del Estado Mayor ucraniano, que ha asegurado en las últimas horas controlar tanto esta población como Novosadove, Karmazynivka y Miasozharivka. Lo más probable no obstante es que buena parte de la zona, especialmente al sur, entre Kreminna y el río Zherebets esté en disputa, mientras que al norte, como sabemos, las tropas ucranianas habrían alcanzado la P07 en algunos puntos como Kuzemivka. Es decir, que la situación es más dinámica de la que muestran los mapas, pero en términos generales bastante estable por el momento.

Dicho de otra forma, el frente en Járkov y Lugansk está parado desde hace ya semanas y las pequeñas ganancias de una y otra parte no alteran la situación de forma significativa. Rusia por el momento parece estar sosteniendo la línea Kreminna-Svatove y no hay indicios de una reanudación en los próximos días de la ofensiva por parte ucraniana. No a la misma escala que durante septiembre, cuando la sorpresa provocó la desbandada rusa, algo que ahora resulta imposible. Además, las tropas ucranianas están ya a las puertas de la línea defensiva rusa, habiendo tomado ya las localidades inmediatamente al oeste de la misma, con lo que los avances a partir de ahora serán más costosos y deberán planearse de forma metódica en busca de los puntos débiles rusos.

Además de lo anterior, durante las últimas 24 horas se habrían producido diversos intercambios artilleros e intentos de ataque rusos sobre las localidades de Zemlianka y Chuhunivka, en Járkov.

Mapa de situación en la zona de Svatove-Kreminna. Fuente – Military Land.

En el caso de Bakhmut, el día ha sido también movido. Rusia habría lanzado ataques sobre Ivano-Dariv’ka, Soledar, Bakhmuts’ke, Klishchiivka y Odradivka sin éxito. Del lado ucraniano se confirma algo que era un secreto a voces: la «recuperación» de la planta de producción de cemento al este de Bakhmut. No obstante, aunque sobre algunos mapas supondría como comentamos ayer una ganancia de aproximadamente dos kilómetros, no conviene magnificar el logro.

Decimos esto porque más allá de las afirmaciones de algunas cuentas prorrusas, que han hablado repetidamente sobre la presencia de Wagner en la ciudad como hemos explicado alguna vez, lo cierto es que lleva tiempo siendo una zona en disputa y en ningún momento han logrado consolidar su presencia en dicha área.

En Donetsk, por su parte, la tónica ha sido la de ayer, con intentos de avance rusos sobre Permovais’ke, Nevels’ke, Mariínka y Novomykhailivka. Los logros han sido nulos, como es habitual desde prácticamente el comienzo de la guerra -y desde 2014-, en una de las zonas mejor defendidas de Ucrania.

Al sur, por último, la situación sigue siendo confusa. Hay indicios de que, como explicamos ayer, Rusia podría estar o rotando tropas o reforzando incluso su dispositivo al norte de Jersón, para tratar de aguantar su posición allí. También, desde fuentes prorrusas, se asegura que Ucrania estaría moviendo refuerzos a la zona para reanudar la ofensiva. Mientras tanto, las novedades sobre el terreno son mínimas e incluso buena parte de los vídeos que aparecen en las redes sociales son en realidad documentos de meses atrás y Ucrania continúa castigando Nova Kakhovka con sus HIMARS.

Mapa de situación actualizado a 24 de octubre de 2022. Fuente – @War_Mapper.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

En vísperas de la Conferencia para la Reconstrucción de Ucrania que tendrá lugar en Alemania mañana, el canciller Olaf Scholz se ha reunido con el primer ministro ucraniano, Denys Shmyhal con ocasión de la apertura del 5º Foro Económico Ucraniano-Alemán en Berlín. 

Durante su encuentro han discutido aspectos clave de la cooperación entre ambos países y la recuperación de Ucrania, informando Shmyhal de los programas gubernamentales para estimular el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas en Ucrania al tiempo que ha invitado a Alemania a participar en su financiación. 

Asimismo, han abordado la situación particular de la central nuclear de Zaporiyia y la central hidroeléctrica de Kakhovka. El Jefe del Gobierno de Ucrania enfatizó que los terroristas rusos continúan con su política de intimidación y chantaje, por lo que pidió a los socios que respondan con decisión a tales declaraciones para evitar un peligro potencial. Por su parte, Scholz ha anunciado que Alemania plantea entregar 3 sistemas IRIS-T más. 

En su discurso de apertura sobre el proceso de transformación en Ucrania Shmyhal apunta que se abrirán oportunidades increíbles para las empresas europeas en los sectores de la energía, la industria militar, la tecnología y otras áreas. Por ejemplo, el primer ministro destaca que Ucrania tiene como objetivo crear un complejo militar-industrial de alta tecnología, “en particular debido a la transferencia de tecnologías militares europeas y mundiales, la atracción de inversiones en desarrollos de diseño y la construcción de fábricas militares”. 

De la misma forma, Shmyhal se ha reunido con el ministro de Finanzas alemán, Christian Lindner, con quien ha discutido el aumento de la financiación del apoyo a la defensa de Ucrania y la exclusión de Rusia del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI). En particular, han abordado la propuesta del gobierno alemán de aumentar el presupuesto para asistencia de defensa para Ucrania de 697 millones de euros a 2.000 millones de euros en 2023. 

Por supuesto también ha habido tiempo para hablar sobre la promoción de las inversiones en Ucrania. Concretamente, la Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA) ha desembolsado 30 millones de dólares para la implementación de un proyecto piloto sobre seguros de inversión en Ucrania. 

De otro lado, Dmytro Kuleba, ministro de Exteriores de Ucrania, ha mantenido hoy una conversación telefónica con Josep Borrell, Alto Representante y vicepresidente de la Comisión Europea quien ha acogido con beneplácito la decisión de Kiev de invitar a expertos de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (IAEA). Asimismo, según informa Kuleba han acordado “trabajar activamente en las próximas horas y días para entregar hechos y contrarrestar otra mentira rusa sobre Ucrania en el Sur Global, incluyendo América Latina, África y Asia”. 

De hecho, el propio ministro de Exteriores ha hablado con el director de la IAEA, Rafael Mariano Grossi, para invitarle oficialmente a “enviar urgentemente expertos a instalaciones pacíficas en Ucrania que Rusia afirma engañosamente que está desarrollando una bomba sucia” insistiendo que no tienen nada que ocultar. Por su parte, Grossi ha aceptado la invitación. 

En las últimas horas, además, el ministro de Defensa de Ucrania, Oleksii Reznikov, ha hablado con sus homólogos que han conversado con el ministro de Defensa de Rusia, Serguéi Shoigú. Esto es: Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Turquía. A raíz de estas conversaciones Reznikov califica los actos de Rusia como chantaje nuclear y reitera que Ucrania está abierta a la posibilidad de que se establezca cualquier misión de monitoreo.

De manera independiente, los secretarios de Defensa de Estados Unidos y Reino Unido, Lloyd Austin y Ben Wallace, respectivamente, han vuelto a hablar por teléfono para reafirmar la relación de defensa entre Estados Unidos y el Reino Unido, así como la importancia de la cooperación transatlántica. Esta llamada es la continuación de la visita de la semana pasada de Wallace al Pentágono. 

Por otro lado,  Reznikov, ha hablado con su homólogo israelí, Benny Gantz, sobre la situación de seguridad en Ucrania y las distintas formas de desarrollar aún más la cooperación bilateral entre ambas partes. Igualmente, han abordado la prestación de asistencia humanitaria y médica por parte de Israel a Ucrania.

Por último, continúan las tensiones en torno a la aplicación y extensión del Acuerdo de Estambul relativo a las exportaciones de cereal ucraniano. El Ministerio de Exteriores de Ucrania ha emitido un comunicado en el que expresa su preocupación por las acciones de Rusia que habrían provocado demoras en las operaciones del corredor marítimo a través del Mar Negro. En particular, los inspectores de Rusia asignados al Centro de Coordinación Conjunto de Estambul han prolongado significativamente la inspección de los buques que se dirigen a los puertos ucranianos para cargar el grano o bien, la de aquellos que ya han zarpado desde Ucrania y están en ruta hacia su destino final. De este modo, 165 barcos están formando una cola cerca del Estrecho del Bósforo. 

“Tenemos motivos para creer que los retrasos en las inspecciones de Rusia de los buques de la iniciativa de cereales tienen motivaciones políticas. Recientemente, los líderes rusos intentaron cuestionar el corredor de granos sin motivos legítimos, exigiendo nuevos beneficios por el consentimiento de Moscú para renovar el acuerdo.”

Como consecuencia, los retrasos en las inspecciones han impedido la exportación de otros 3 millones de toneladas y 10 millones de personas en el mundo no habrían recibido los alimentos a tiempo. Las autoridades ucranianas ya han solicitado a la Secretaría del Centro de Coordinación Conjunto que aborde con urgencia esta situación incluso aumentando el número de inspectores, al tiempo que enfatizan que siguen comprometidos a seguir trabajando en estrecha colaboración con Naciones Unidas y Turquía para garantizar el funcionamiento sin trabas del corredor. 


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