Guerra de Ucrania – Día 675

Jornada de polémica, pues tras los masivos ataques rusos a Ucrania con drones y misiles del día anterior, la respuesta de Kiev ha dejado más de una veintena de fallecidos en la ciudad rusa de Bélgorod. Desde Moscú, han decidido convocar una reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, acusando a Ucrania de terrorismo y llevándose de paso un varapalo diplomático al solidarizarse la mayor parte de países con este último país. Más allá de esto, sobre el frente la situación continúa prácticamente estática y desde Ucrania han anunciado que, en los últimos cinco meses, se han exportado a través del Mar Negro alrededor de 13 millones de toneladas de mercancías.

En varias ocasiones, durante las últimas semanas, hemos hecho referencia a la creciente capacidad ucraniana para devolver los golpes a Rusia, entrando en el intercambio de ataques (con límites obvios en cuanto a alcance por parte ucraniana) a la par que aumentan su producción de drones kamikazes. Después de que las Fuerzas Armadas rusas lanzaran el que ha sido el mayor ataque hasta la fecha, alcanzando media docena de ciudades ucranianas y causando casi cuarenta víctimas mortales, era de esperar una respuesta de algún tipo.

Este se ha producido, hace unas horas, contra la región rusa fronteriza con Ucrania de Bélgorod, al alcance no solo de los drones, sino también de parte de la artillería ucraniana. Un ataque que, según los últimos recuentos, ha provocado más de una veintena de víctimas civiles (incluidos varios menores), lo que ha llevado a Moscú a acusar a Ucrania de «terrorismo». Además, siguiendo el ejemplo ucraniano durante el día anterior, han convocado una reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, buscando no solo dar difusión a lo sucedido, sino también apoyos contra lo que consideran una acción ucraniana encaminada a satisfacer a Occidente, algo que no ha conseguido.

De hecho, ha logrado en lo básico el efecto contrario, al permitir a los aliados de Ucrania sacar a la luz las contradicciones rusas, desde los EEUU a Japón. Al fin y al cabo es el Estado agredido y el que está sufriendo la peor parte en todo lo relativo a los ataques contra infraestructura civiles. En cualquier caso, y a la espera de lo que pueda ocurrir en las próximas horas (por el momento se habla de media docena de misiles S-300 en función de ataque a tierra lanzados contra ciudades ucranianas), desde el Ministerio de Defensa ruso han publicado un mensaje a través de Telegram afirmando que la acción ucraniana «no quedará impune».

Por otra parte, como en todo esto hay siempre un componente importante de guerra informativa, los medios ucranianos y afines han intentado volver contra Moscú las acusaciones vertidas el día anterior por el representante permanente ruso ante las Naciones Unidas, quien había asegurado que los muertos ucranianos eran consecuencia de la instalación de sistemas antiaéreos en edificaciones civiles, como recordaremos. Así las cosas, medios ucranianos y proucranianos aseguran que las víctimas rusas en Bélgorod son consecuencia del impacto de los propios misiles interceptores rusos en el centro de la ciudad.

Desde el Kremlin, el portavoz ruso, Dmitry Peskov, ha anunciado que Putin ya ha sido informado del ataque sobre Bélgorod. Aunque esto puede ser interpretado de muchas maneras y, hasta cierto punto, es un anuncio habitual que se hace cuando ocurre algún suceso de gravedad, obliga al menos a pensar qué nivel de conocimiento tiene Putin sobre la realidad de lo que siguen denominando «Operación Militar Especial». Recordemos que, hasta la llegada de Surovikin y su interlocución directa con Putin, es posible que estuviese bastante al margen de la situación y que, tras la salida de este, es también posible que vuelva a estarlo.

Más allá de esto, y siguiendo con la Federación Rusa han acusado directamente a los Estados Unidos y a Chequia de proveer la munición y los lanzadores que han hecho posible alcanzar su territorio. Concretamente, en uno de sus comunicados, desde el Ministerio de Defensa ruso han afirmado que Kiev utilizó cohetes ucranianos Olkha y lanzadores RM-70 Vampire de fabricación checa en sus ataques, mientras que desde Kiev, a diferencia de lo hecho en otras ocasiones, no han reconocido haber lanzado ataque alguno sobre Rusia.

En parte como respuesta, desde el Ministerio de Exteriores del país europeo, se han negado a asistir a la reunión del Consejo de Seguridad solicitada por Rusia, alejando que: «Nos negamos a ser convocados en cualquier lugar por Rusia. Chequia no aceptará las mentiras envenenadas de la propaganda del agresor. Cuando Rusia esté lista para discutir la retirada de sus fuerzas de ocupación en el Consejo de Seguridad de la ONU, estaremos encantados de asistir», actitud que ha sido criticada por la portavoz de Exteriores rusa, Maria Zajárova.

Más significativo, si cabe, han enviado una carta dirigida al Presidente del Consejo de Seguridad de las Naciones unidas, el ecuatoriano José Javier de la Gasca con copia al Secretario General, António Guterres, en la que culpas a Rusia de todas y cada una de las muertes consecuencia de esta guerra y, cuyo contenido, podéis encontrar a continuación.

Como quiera que han sucedido más cosas, además del ataque ucraniano contra Bélgorod y el conflicto diplomático que se ha producido como consecuencia, tenemos que en las últimas horas las defensas antiaéreas ucranianas han anunciado la neutralización de cinco de los diez drones Shahed-131/136 (Geran-1/2) lanzados por Rusia contra el país. No han dado más datos, más allá de los que hemos enlazado en los párrafos previos y que procedían de fuentes policiales ucranianas, respecto del uso de misiles S-300, aunque se habla de 14 heridos en Járkov.

En cuanto a la situación sobre el frente, las novedades de la última jornada son mínimas. Es cierto que prosiguen los enfrentamientos y el alto número de bajas, especialmente rusas, visto en las jornadas previas. Si embargo, no hay movimientos de consideración en prácticamente ninguno de los sectores.

En el más septentrional han continuado produciéndose ataques rusos al norte del mismo, bregando ambos ejércitos por el control de la zona a poniente de la pequeña villa de Dibrova, en la zona de Kreminna.

En el caso del área de Bakhmut, no hay cambios de posición, aunque sí combates, especialmente al norte.

Al oeste de la ciudad de Donetsk, han continuado siendo generalizados los intentos rusos de romper las defensas ucranianas en Avdiívka, aunque no hay progresos de consideración, más allá de los señalados en jornadas previas.

Al sur, por último, siguen llegando datos, en base a la geolocalización de vídeos, que ayudan a perfilar en el mapa la situación real después de la retirada ucraniana del saliente entre Novoprokopivka y Verbove.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

Dejando a un lado las declaraciones cruzadas en torno al ataque en Bélgorod y del que Rusia ha acusado a Ucrania por considerarlo un acto de “terrorismo deliberado”, hay otras cuestiones a destacar en el plano internacional.

A punto de concluir el 2023, en su penúltimo discurso diario del año, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski ha señalado que 2024 será “un momento de decisiones globales” en las que Ucrania necesita poder influir y lograr sus objetivos. Por su parte, el primer ministro ucraniano, Denys Shmyhal ha calificado este año como “de resiliencia para la victoria” en sus conclusiones de lo que han logrado en los últimos 12 meses. Por ejemplo, destaca, entre otros, que durante 11 meses el presupuesto para seguridad y defensa se ha incrementado hasta suponer un 60% de sus gastos totales, así como que se han destinado 426.000 millones de grivnas para la adquisición de equipo militar y productos de defensa. Asimismo, pone en valor que cuentan con más de 500 industrias que trabajan para este sector y emplean a 300.000 personas, subrayando especialmente que cuentan con 200 empresas que producen drones.

De otro lado, destaca el segundo objetivo clave que han tenido en 2023: mantener la estabilidad macroeconómica y apoyar la recuperación económica. En este sentido, entre enero y noviembre han logrado que su PIB creciese en un 5,5% y que la inflación disminuya de manera constante desde un 26% el paso pasado a alrededor de un 5% en noviembre de 2023.

Por supuesto, un lugar especial ha ocupado la que ha sido la tercera prioridad para Ucrania: la integración europea del país. Se han cumplido las expectativas y deseos de las autoridades ucranianas y finalizan 2023 con la decisión del Consejo Europeo de iniciar las negociaciones de adhesión a la UE al tiempo que continúan evaluando el acervo europeo para implementar los cambios legislativos oportunos. De hecho, Vera Jourova, vicepresidenta de la Comisión Europea, ha declarado que la adhesión de Ucrania llevará años y no décadas, incidiendo en el “trabajo increíble” que sus autoridades están llevando a cabo para implementar las reformas necesarias.

Junto con estos temas Shmyhal también se ha referido al programa de rápida recuperación y reconstrucción, al sector energético, a la nueva política para los veteranos que están desarrollando, a la educación y atención médica, y a los nuevos servicios digitales que están promoviendo.

En otro orden de cosas, cabe destacar que según Monobank, los ciudadanos ucranianos han donado más de tres veces más en contribuciones para caridad y crowdfunding -tanto para fines militares como humanitarios- que en 2022 a través de su banco. Más concretamente, el banco ucraniano ha especificado que el número de donaciones creció especialmente durante los ataques a la infraestructura energética en los meses de invierno y del suceso de la presa de Nova Kajovka en junio. Por otro lado, la plataforma gubernamental United24 ha recaudado ya 574.023.264 dólares.

Hablando de bancos, el Banco de Desarrollo KfW -cuya propiedad pertenece al estado alemán- asignará 24,5 millones de euros adicionales para apoyar la restauración y la mejora de la infraestructura energética ucraniana. En particular, y tras la firma de los correspondientes acuerdos, el banco proporcionará 24 millones de euros en préstamos y 500.000 en subvenciones, si bien esto forma parte de un paquete más ambicioso de ayuda por importe e 85,5 millones de euros que fue anunciado en el mes de diciembre por Berlín.

Cambiando de tercio, el ministro de Infraestructuras de Ucrania, Oleksandr Kubrakov, ha confirmado que desde el mes de agosto se han exportado 13 millones de toneladas de mercancías a través del Mar Negro en 400 barcos para 24 países. Hay que recordar que fue Ucrania quien creó un corredor marítimo temporal en el Mar Negro tras la retirada de Rusia del Acuerdo de Granos en julio de 2023 y que lo han mantenido activo pese a los ataques contra su infraestructura portuaria.

Para concluir, las declaraciones del presidente de Serbia, Aleksandar Vučić, en las que ha señalado que el país aplicará una política independiente mientras avanza en su camino a la UE y mantiene relaciones amistosas tanto con Rusia como con China. En particular, el propio dirigente ha señalado que “hay muchos en Europa a quienes les gustaría sacar a Serbia de este camino”; el de la adhesión. Hay que tener presente que Serbia es estado candidato a la adhesión a la UE desde marzo de 2012, si bien, por ejemplo, a diferencia de otros candidatos Belgrado no se ha alineado con la política de sanciones de la UE contra Rusia. Sobre este tema, Vučić ha recalcado que no impondrán sanciones contra Moscú ni Pekín para “complacer a alguien”.


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