Guerra de Ucrania – Día 334

Mientras el paso de las horas ha ido desmintiendo buena parte de las informaciones sobre los avances rusos en Zaporiyia, ambos bandos continúan enfrentándose principalmente en las zonas en torno a Kreminna y Bakhmut. Más allá del campo de batalla, hoy la Unión Europea ha aprobado un nuevo paquete de ayuda militar a Ucrania de 500 millones de euros, ha continuado la polémica en torno a los Leopard 2 y ucranianos y aliados comienzan, cuando no se ha disipado el efecto de la anterior, los preparativos para una nueva reunión en Ramstein que se celebrará en febrero.

Hoy, como no podía ser de otra forma comenzamos el informe no en el campo de batalla o los despachos, sino en nuestra redacción, ya que es un día importante para nosotros, en tanto ya está disponible en Amazon y en librerías nuestro segundo libro sobre la guerra de Ucrania. En él narramos lo sucedido entre los días 101 y 200, incluyendo la conquista rusa de Lugansk y la contraofensiva ucraniana, pero también muchos otros temas relevantes, desde los errores que llevaron al descalabro ruso en Járkov a la «guerra memética», la ayuda internacional a Ucrania o la consideración del conflicto como una «guerra proxy». Así pues, no nos queda sino agradeceros a todos el apoyo y animaros a comprarlo antes de que se agote, como ocurrió rápidamente con el primero.

Dicho lo anterior, un día más se han seguido sucediendo informaciones relativas al posible envío de carros de combate Leopard 2 a Ucrania. La que más difusión ha tenido en las últimas horas ha sido la que recogía las declaraciones de la ministra de Exteriores germana, Annalena Baerbock, afirmando que Alemania no se opondría a que Polonia enviase sus carros a las Fuerzas Armadas ucranianas.

Ahora bien, la noticia merece un par de comentarios. En primer lugar, en Alemania no corresponde al ministerio de Exteriores (ni al de Defensa) permitir o no las exportaciones o reexportaciones de armamento, sino al mismo canciller, como jefe del Bundessicherheitsrat (Consejo Federal de Seguridad). Es decir, que las declaraciones de Baerbock, al igual que las de días atrás por parte del vicecanciller y ministro de Economía, Robert Habeck, no implican necesariamente un cambio de posición por parte del Gobierno Federal, aunque quizá supongan un adelanto del mismo.

Con o sin cambio de posición, Polonia, que todavía no había iniciado formalmente la solicitud de reexportación pese a todas sus declaraciones, acusaciones y presión mediática de las últimas semanas, parece que comenzará en breve los trámites, momento en el que se sabrá realmente si la posición alemana ha cambiado.

Por cierto, que mientras todo el mundo se fija en Alemania, desde los Estados Unidos John Kirby ha reconocido que el envío de carros sería una gran ayuda para Ucrania de cara a la ofensiva de primavera, a la vez que ha afirmado que en Washington todavía no se ha tomado ninguna decisión al respecto.

También relacionado con la ayuda exterior a Ucrania, merecen comentarse los casos de Dinamarca y Estonia. En el primer caso, tal y como explicamos días atrás, se ha decidido enviar a Ucrania todos sus obuses autopropulsados de 155mm CAESAR (19 sistemas), de origen francés. Es cierto que Dinamarca no tiene amenazas directas por tierra, pero no lo es menos que el programa estaba avanzado y ahora el país se queda con unidades a medio formar y sin un sustituto, lo que ha generado cierta polémica.

En el segundo, aunque sí hay una amenaza directa y evidente, han considerado adecuado enviar igualmente todos sus obuses de 155mm, al entender que dicha amenaza está siendo combatida en Ucrania y que eso es más importante que la propia seguridad. De hecho, podría interpretarse que en Tallin piensan que conservar su artillería cuando su seguridad depende realmente de la OTAN y no de sus propias capacidades es una falsa economía y que destinarlas a las Fuerzas Armadas ucranianas es, en realidad, el mejor modo de empleo.

Por último, antes de pasar al análisis de lo ocurrido hoy sobre el terreno, una reflexión acerca del uso de drones en los conflictos modernos (hablaremos a fondo de ello en el tercer libro sobre la guerra de Ucrania, que ya está en preparación). Efectivamente, la guerra de Ucrania se ha convertido en el primer gran conflicto que implica el uso de drones a gran escala por ambas partes. La «sensorización del campo de batalla», favorece a la defensiva, lo mismo que las armas contracarro modernas, devolviéndonos a la guerra de trincheras.

Ahora bien, que en Ucrania estemos asistiendo a una reedición digital de 1916 no implica que esto vaya a ser siempre así, ni que los drones por sí mismos siempre vayan a favorecer la defensiva sobre la ofensiva y el estancamiento sobre el movimiento. Simplemente nos habla de un estado determinado en el desarrollo de este tipo de ingenios previo a la entrada en servicio de nuevos conceptos, como los vehículos nodriza y portadrones (u otros que ni siquiera imaginamos todavía) que podrían devolver el dinamismo al campo de batalla, favoreciendo la maniobra. Esto puede ocurrir o no en esta guerra, dependiendo de su duración. No obstante, llegará.

Respecto a las novedades sobre el terreno, la dinámica ha sido la de los días previos. Al norte, en la línea Troits’ke-Svatove-Kreminna se han registrado ataques rusos en dirección a Stel’makhivka y Novoselivs’ke, localidades bajo control ruso al oeste y noroeste de Svatove. También se ha seguido combatiendo en la zona de Kreminna y Bilohorivka, con la intención no de controlar estas localidades per se, sino de dominar lo que se conoce ya como el «recodo del Donets», fundamental para futuras ofensivas en el caso ucraniano, y para mantener su logística en el ruso.

En el área de Bakhmut los ataques rusos hoy se habrían dirigido contra Vesele y Rozdolivka, así como contra Krasna Hora, el noreste de Bakhmut, en Opytne y el sur de Klishchiivka. Esto último a diferencia de ayer, en que intentaron rodear las posiciones ucranianas al este de esta localidad por el norte. Por el momento, los efectivos de Wagner habrían alcanzado una cantera al este de Stupochky, a unos 5 kilómetros al oeste de Klischiivka, pese a lo cual sigue sin haber indicios de que hayan expulsado a los ucranianos de las trincheras junto a esta localidad.

En cuanto a Donetsk, en las últimas horas se habría combatido en Novobakhmutivka, en dirección a Permovais’ke desde Pisky y un día más en Mariinka. Sin cambios.

En lo concerniente a Zaporiyia, sigue sin haber noticias de avances rusos. Incluso medios rusos como Rybar han reducido el alcance de las expectativas.

Por último, como apunte, la inteligencia militar británica asegura que Guerásimov, tras su llegada al mando de la «operación militar especial», ha comenzado a introducir cambios en el Ejército ruso, no tanto relativos a la orgánica o el material, ni siquiera a la doctrina, sino con la policía, esto es, instaurando una férrea disciplina que pasa por impedir cortes de pelo estrafalarios, uniformes mal puestos, uso de vehículos civiles, móviles, prendas no reglamentarias, etc. Por otra parte, sigue consolidando su propia vertical del poder, siendo su última acción el relevo de dos jefes de distrito militar, concretamente los responsables del Distrito Militar Occidental y el Distrito Militar Sur.

Mapa de situación de la guerra de Ucrania actualizado a 23 de enero de 2023. Fuente – @War_Mapper.
Mapa de situación de la guerra de Ucrania actualizado a 23 de enero de 2023. Fuente – @War_Mapper.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

Durante la jornada de hoy se ha celebrado el primer Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, presidido por Suecia, y en el que se ha decidido aprobar un nuevo paquete de ayuda militar a Ucrania

Tras el sexto tramo aprobado el 17 de octubre de 2022 y que elevaba la ayuda en este ámbito a 3.100 millones de euros, los Ministros hoy han decidido aprobar el siguiente tramo que será igualmente de 500 millones de euros. Montante al que deben sumarse 45 millones de euros adicionales que se dedicarán al suministro de equipamiento no letal. Esto no es una novedad, pues en el último tramo los tres Estados miembros neutrales -Irlanda, Austria y Malta- decidieron aportar 1.000 millones de euros para la adquisición de este material no ofensivo, y en los desembolsos aprobados anteriormente un porcentaje del total también iba destinado a esta partida.

Por ende, la ayuda militar de la UE a Ucrania, tanto letal como no letal, ascendería a 3.645 millones de euros. Ha sido el Alto Representante Josep Borrell quien ha precisado que estos 45 millones adicionales se destinarán a las tropas ucranianas que están siendo entrenadas en el marco de la Misión de Asistencia Militar a Ucrania (EUMAM Ukraine). 

Borrell también ha señalado como otro de los resultados de la reunión el apoyo de la UE a la implementación de la «Fórmula de Paz» de Zelenski, así como la continuación del trabajo coordinado sobre la rendición de cuentas, documentando y persiguiendo los crímenes de guerra. 

El ministro de Exteriores ucraniano, Dmytro Kuleba, ha intervenido ante sus homólogos europeos a quienes además de pedir más ayuda ha trasladado que están convencidos de que las negociaciones de preadhesión a la UE deben comenzar lo antes posible una vez Ucrania finalice la implementación de las recomendaciones y cuenten con la evaluación positiva de la Comisión Europea.

En este sentido, ha señalado que Ucrania está haciendo todo lo posible en estos momentos por cumplir con este objetivo y considera que las negociaciones deberían dar comienzo a finales de 2023. A esto ha añadido que “Ningún juego o estrecho interés político debe interponerse en el camino”. Así pues Ucrania, que esperaba la apertura de negociaciones para inicios de año ha rebajado sus expectativas proponiendo una fecha más lejana en el tiempo. 

De igual modo, ha enfatizado a sus contrapartes europeas que tienen grandes expectativas para la Cumbre UE-Ucrania que se celebrará el próximo 3 de febrero, esperando “resultados tangibles”. Todo ello también teniendo en cuenta que en el mes de febrero tendrá la novena reunión de Ramstein, en la que también cabe esperar que los socios y aliados de Ucrania incrementen su apoyo. 

Otros de los temas que los Ministros europeos han abordado ha sido la imposición de sanciones adicionales contra Irán en coordinación con Estados Unidos y el Reino Unido por las violaciones de derechos humanos en el país. En particular, se ha aprobado la imposición de medidas restrictivas contra 18 individuos y 19 entidades adicionales. 

Además, otro de los resultados de la reunión y que supone una cuestión tangencial para la guerra de Ucrania, es precisamente que se ha aprobado el establecimiento de una misión civil de monitoreo de la UE en Armenia (EUMA). 

Otra de las novedades del Consejo de Exteriores de hoy ha sido que, bajo la iniciativa de Austria, han contado con la presencia del director de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (IAEA), Rafael Mariano Grossi. El objetivo ha sido precisamente el de poder discutir sobre los esfuerzos de la Agencia para fortalecer la seguridad nuclear en Ucrania, pero también sobre Irán. 

Volviendo sobre la ayuda militar y completando lo explicado en la primera parte del informe, pese a que Estonia ha sido uno de los Estados miembros que anunció su nuevo paquete de ayuda militar a Ucrania en vísperas de la reunión de Ramstein elevando su contribución militar a más del 1 por ciento de su PIB, hoy ha hecho una importante aclaración sobre su contenido.

Siguiendo la estela de Copenhague, Tallin enviará todos sus obuses de 155 mm a Ucrania. Asimismo, se ha precisado que el paquete incluirá docenas de obuses FH-70 de 155 mm y D-30 de 122 mm, miles de proyectiles de artillería de 155 mm y cientos de lanzagranadas propulsadas por cohete M2 Carl Gustaf con municiones.

El embajador de Estonia en Ucrania, Kaimo Kuusk, ha sido quien al confirmar este envío ha declarado:

“Queremos crear un precedente para que otros países no tengan excusas por las que no pueden proporcionar a Ucrania las armas necesarias para ganar la guerra”. 

Una decisión que está unida a la de expulsar este mes de enero a 21 diplomáticos rusos de Estonia y a la que Moscú no ha tardado en ofrecer una respuesta ordenando la expulsión del embajador de Estonia en Rusia. Además, Rusia ha denunciado la “rusofobia total” que experimenta Tallin, aunque esto no ha disuadido a Estonia de tomar medidas de represalia ordenando a continuación la expulsión del embajador ruso en su territorio. De hecho, a esta denuncia también ha respondido solidariamente Letonia con la misma medida, pidiendo al embajador de Rusia que abandone su país. 

El ministro de Exteriores de Estonia, Urmas Reinsalu, ha sido tajante al afirmar que seguirán apoyando a Ucrania “mientras Rusia planea ataques a gran escala” y ha hecho un llamamiento a otros países que ideas afines para que aumenten su asistencia a Kiev. 

En los márgenes de la reunión del Consejo de Asuntos Exteriores se han dado reuniones bilaterales en las que se han discutido además de la asistencia militar a Ucrania, temas como el endurecimiento de las sanciones y la confiscación de los activos rusos para la reconstrucción de Ucrania. Por ejemplo, continuando con el caso estonio, Reinsalu ha hablado por separado sobre estas cuestiones con su homóloga alemana, Annalena Baerbock, así como con su contraparte italiana, Antonio Tajani.

Mientras tanto, continúan efectuándose otro tipo de donaciones. Por ejemplo, el Ministerio de Sanidad de Ucrania ha confirmado que la Organización Mundial de la Salud ha donado 26 ambulancias. De igual modo, desde el inicio de la invasión la OMS ha entregado más de 2.000 toneladas de suministros médicos a Ucrania.

De otro lado, el Ministerio de Protección Ambiental y Recursos Naturales ha informado que recibirán 3 cambiones de bomberos adicionales procedentes de Lituania, así como 300 equipos de extinción de incendios. La República Báltica ha enviado en los últimos meses 33 vehículos, equipos de videovigilancia, ordenadores y otros equipos a las instituciones de reservas naturales ucranianas. 

Cambiando de tercio, el presidente de la Verkhovna Rada (Parlamento de Ucrania), Ruslan Stefanchuk, se ha reunido con el embajador de India en Ucrania, Harsh Kumar Jain. Durante su reunión han discutido sobre la cooperación interparlamentaria entre Ucrania e India, la participación de Ucrania en la Cumbre Parlamentaria del G20, así como sobre la implementación de la Fórmula de Paz del presidente Zelenski. De hecho, India se suma a los países que ya han mostrado abiertamente su apoyo a esta iniciativa basada en 10 puntos para lograr una “paz justa”. 

Por último, la misión de Naciones Unidas para el monitoreo de los Derechos Humanos en Ucrania ha actualizado su registro de bajas civiles que asciende ya a 19.483 personas. Desde el 24 de febrero de 2024 hasta el 23 de enero de 2023, es decir, durante 11 meses de guerra, 7.068 civiles han perdido la vida, incluidos 438 menores, y 11.415 han resultado heridas, incluidos 838 menores. Como comentábamos en el informe de ayer, estos datos son las de víctimas registradas y no estimaciones, por lo que como la propia Misión advierte las cifras son mucho mayores. 


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