Guerra de Ucrania – Día 269

Las primeras nieves de consideración han llegado a Ucrania, cubriendo las calles de la capital, Kiev. Al mismo tiempo, ciudades como Odessa acumulan ya tres días sin luz, pese a las importaciones de generadores y la ayuda occidental. Por otra parte, se confirma el ataque ucraniano a Novorrosiysk, para lo cual una embarcación no tripulada similar a las empleadas en la acción de hace unas semanas en Sebastopol ha tenido que recorrer más de 700 kilómetros.

El recrudecimiento del tiempo atmosférico ha llevado las primeras nieves importantes a Ucrania. Por el momento, no parecen ser las suficientes como para eliminar por completo el efecto de las raspútitsa y devolver cierta movilidad al campo de batalla. Sin embargo, en cuanto el suelo se congele, deberíamos volver a ver algún tipo de movimientos, especialmente ucranianos, pues es el bando que más incentivos tiene para mantener la presión antes de que Rusia siga reforzando sus defensas.

Mientras tanto, una de las consecuencias del frío o quizá la principal, tiene que ver con la sociedad ucraniana, muy vulnerable después de los ataques rusos a la infraestructura energética. El caso más evidente en estos momentos es la ciudad portuaria de Odessa, en donde después de tres días sin electricidad, además de cortes en los servicios de telefonía móvil e Internet en partes de la ciudad, se ha producido una protesta. Aunque ha reunido a muy pocas personas, teniendo en cuenta el tamaño de la ciudad, siempre es significativo que esto ocurra. En cualquier caso, parece que ya por la tarde la situación en esta urbe volvía poco a poco a la normalidad.

A la falta de electricidad se une, en muchos casos, la falta de calefacción, que en lugar de ser comunitaria dentro de cada edificio o incluso individual, como estamos acostumbrados en otras partes del mundo, depende de grandes centros de generación, muy vulnerables a los ataques. Es una situación compleja que augura un invierno duro, especialmente para los más vulnerables, como ancianos, niños o enfermos. Ahora bien, tampoco conviene exagerar.

Las temperaturas en Ucrania son bajas, sin duda, pero incluso sin calefacción las condiciones serán mejores que las que padecieron los propios ucranianos en conflictos anteriores. Por mucho que en la prensa generalista se magnifique el problema, difícilmente veremos morir de frío a los ucranianos, como sí ocurría décadas atrás. Ahora bien, habrá que redoblar en cualquier caso la ayuda, especialmente en forma de ropa de invierno, sacos de dormir, generadores y en su caso, raciones, ya que necesitarán un mayor aporte nutricio para combatir el frío.

Además del frío, lo más importante del día es el revuelo en torno al ataque ucraniano a Novorossiysk, en la costa rusa del Mar Negro, fue real y, sorprendentemente, llevado a cabo con un drone de superficie (USV) similar a los empleados semanas atrás contra Sebastopol. Esto supondría que la embarcación no tripulada habría recorrido alrededor de 700 kilómetros desde las costas ucranianas bajo control de Kiev hasta la gran base rusa en el Mar Negro, en donde Rusia ha puesto a resguardo gran parte de su flota en busca de una seguridad que Sebastopol ya no puede ofrecer.

El ataque, aunque no ha generado una destrucción importante, sirve para dejar claro que Ucrania seguirá amenazando a los buques rusos siempre que tenga ocasión y también para demostrar que dado el radio de acción de estos ingenios, hay pocos puntos seguros en el Mar Negro, al menos fuera de las bases. No hay que olvidar que Novorossiysk se diseñó precisamente por si cualquier eventualidad impedía seguir utilizando Sebastopol, mucho más adelantada y por lo tanto, expuesta. Además, las nuevas instalaciones construidas allí recientemente y que podéis ver en la siguiente imagen, cuentan con largos muros y la posibilidad de instalar redes en su entrada.

Sin embargo, una armada en puerto es lo mismo que ninguna armada y los ucranianos están tratando de plantear con estos ataques una amenaza similar a la que en su día representó por ejemplo la Décima Flotilla MAS italiana en el Mediterráneo. Es decir, que se trata de una capacidad estratégica que está teniendo efectos sobre la forma en que Rusia libra la guerra naval y que si bien no va a asestar golpes definitivos a la Flota del Mar Negro, ni mucho menos, sumada a los misiles antibuque está permitiendo una negación considerable.

Respecto al campo de batalla, hoy no se han registrado combates en las inmediaciones de Svatove, aunque sí intercambios artilleros tanto al norte de Járkov, en las localidades cercanas a la frontera con Rusia, como en toda la línea de frente, en donde Rusia trata de golpear los asentamientos desde donde parten los ataques ucranianos contra la P-07 y la P-66.

Más al sur, ha vuelto a combatirse en los alrededores de Bilohorivka, así como entre Verkh’okam’yans’ke y la refinería de Verkh’okam’yanka, más o menos en la línea que separa las óblast de Donetsk y Lugansk y en donde se lleva luchando meses, al igual que en Spirne. Algo parecido pasa en Bakhmut, en donde las tropas rusas y especialmente los efectivos de Wagner llevan mucho tiempo tratando de romper las defensas rusas, logrando poco más que un enorme desgaste humano. Hoy, sin ir más lejos, habrían atacado en dirección a Kurdyumivka y Klishchiivka, sin éxito, mientras continúan atacando la ciudad con artillería de tubo y cohete.

En torno a Donetsk, se ha vuelto a combatir exactamente en las mismas zonas de ayer, con las tropas rusas y la milicia intentando alcanzar Permovais’ke y Vodiane, cerca de Pisky. Además, se ha lanzado también un nuevo ataque en dirección a Novomykhailivka, sin éxito como suele ser la norma. El punto más interesante sigue siendo Pavlivka-Vuhledar. Aunque no hay cambios sobre el terreno, siguen los combates, los duelos artilleros y también lo ataques con drones.

El problema de fondo es que en este rincón de Ucrania se podría decidir una parte importante de la guerra desde el momento en el que la artillería ucraniana, si Rusia no logra avanzar, amenaza parte importante de su logística. Es decir, que Rusia debería aumentar la zona colchón o búfer de forma que los proyectiles ucranianos no pongan en peligro el abastecimiento de sus tropas.

Es quizá un buen momento para que los EE. UU. se planteen el envío de la munición ER-GMLRS cuyo alcance supera con creces el de los cohetes guiados GMLRS ordinarios y permitiría atacar cada punto de la logística rusa en Jersón, Zaporiyia y Donetsk garantizando además la seguridad de los lanzadores, ya que estos no tendrían que acercarse tanto a la línea de frente para golpear algunos puntos, con el consiguiente peligro.

Mapa de situación actualizado a 19 de noviembre de 2022. Fuente – @War_Mapper.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

Pese a que durante las jornadas en fin de semana la actividad institucional suele decaer, hoy sí que se han producido interesantes cruces de declaraciones sobre las negociaciones, o nuevos anuncios de ayuda militar, entre otras, comenzando por las del vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitry Medvedev, quien sobre las negociaciones afirma que “Zelenski no quiere ninguna negociación por razones egoístas bastante obvias”. A esto añade que las negociaciones son “muy peligrosas” para Zelenski dado que “después de todo, a menos que reconozca las realidades de la ruptura de Ucrania, no tiene sentido sentarse a la mesa [de negociación].”

La portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, Maria Zakharova, ha arremetido hoy contra la UE y más concretamente contra el Alto Representante y vicepresidente de la Comisión Europea, Josep Borrell: 

«Desgraciadamente, las ideas que el máximo diplomático de la UE, Borrell, difunde entre los Estados miembros de la Unión Europea no contienen, como antes, ningún indicio de la visión estratégica de la UE sobre la vía rusa y solo provocan la nueva y prolongada división de Europa. No ofrecen ninguna receta para resolver los problemas acumulados, como si Rusia y la Unión Europea, como vecinos geográficos y de civilización, pudieran alejarse el uno del otro”.

De otro lado, Rusia ha criticado la decisión de Polonia que le impediría participar en la reunión ministerial de la OSCE en Varsovia los días 1 y 2 de diciembre. En particular, niegan la participación del ministro de Exteriores Serguéi Lavrov, lo cual ha sido visto por Moscú como una decisión que “no tiene precedentes y es incendiaria”. Además, desde el Ministerio ruso subrayan que esta decisión es “incompatible con el estatus de la presidencia de la organización, en la que participan 57 países como estados soberanos e independientes en condiciones de plena igualdad”. En consecuencia, la delegación de Rusia será encabezada por el representante permanente de Rusia en la OSCE, Alexander Lukashevich. 

Ucrania ha llegado a un acuerdo con al menos seis países de la OTAN – Polonia, República Checa, Francia y Dinamarca que sepamos – sobre la producción conjunta de armamento pesado y equipos militares. En el comunicado de Ukroboronprom se establece que el acuerdo prevé: 

  1. Producción de equipo militar
  2. Aumento en la producción de municiones de varios calibres
  3. Desarrollo de centros de servicios para mantenimiento y reparación de armas y equipos
  4. Cooperación en el campo de las altas tecnologías, en particular, la creación de centros de investigación conjuntos. 

Según Ukroboronprom:

“La reforma [de la industria] brindará la oportunidad de aumentar el grado de transparencia el sector de defensa estatal, atraer aún más inversiones, transferir tecnología, crear más empresas conjuntas, incluso con países de la OTAN, y ayudar a proteger la industria de defensa de los riesgos de corrupción.”

Asimismo, durante la participación de Ucrania en el Foro de Seguridad de Hálifax se ha anunciado que están comenzando a trabajar con sus aliados más cercanos en el desarrollo de una Declaración Conjunta sobre el Escudo Aéreo de Ucrania.

Durante la visita del primer ministro británico, Rishi Sunak, a Kiev, este ha anunciado el próximo paquete de asistencia militar de Reino Unido por un importe de 50 millones de libras e incluiría 125 cañones antiaéreos y tecnología para contrarrestar “los mortíferos drones suministrados por Irán, incluidas docenas de radares y capacidad de guerra electrónica antidron”. 

Siguiendo con el tema de la ayuda a Ucrania, cabe hacer referencia a dos cuestiones. De un lado, Lituania ha logrado recaudar fondos para un segundo dron que será donado a Ucrania en el marco de la iniciativa “Army of Drones” lanzada a través de la plataforma United24.

De otro, la estación de reparación móvil de las AFU ya ha restaurado 14 HMMWV. La fundación Come Back Alive ha precisado que cada unidad reparada cuesta aproximadamente 250.000 dólares: “Y no se trata de reemplazar el lubricante o la carrocería rayada, sino de los HMMWV que explotaron en las minas, donde era necesario reemplazar un motor o una caja de cambios”. Fue precisamente esta fundación la que entregó a principios de noviembre dos estaciones móviles a las tropas ucranianas. 

Por último, sobre la Iniciativa de Granos del Mar Negro, en los últimos dos días han zarpado 9 buques transportando 162.000 toneladas de productos agrícolas para países en África, Asia y Europa de los puertos de Gran Odesa. Sí conviene enfatizar que hoy ha partido el octavo buque fletado por Naciones Unidas transportando 40.000 toneladas de trigo para Etiopía. 

Desde el 1 de agosto, un total de 475 barcos han zarpado desde los puertos ucranianos del Mar Negro permitiendo la exportación de 11,2 millones de toneladas de alimentos ucranianos. 

Además de lo anterior, la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) proporcionará hasta 20 millones de dólares para entregar cereales ucranianos a los “más vulnerables del mundo”. Como explicamos en informes anteriores, los países donantes participarían en la iniciativa a través de la financiación de los propios envíos de los barcos cargados con toneladas de cereal. 


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