Guerra de Ucrania – Día 264

Zelenski ha visitado Jersón, en un día en el que el mundo mira hacia la cumbre del G20 en Bali, a la que ha asistido Serguéi Lavrov en lugar de Putin. Desde el ministerio que encabeza, además, han asegurado que las condiciones ucranianas de cara a una negociación son inasumibles para Rusia, en línea con lo que explicamos en el informe de ayer. En el campo de batalla, continúan los combates en el este de Ucrania, en donde las tropas rusas se han fotografiado al noroeste de la estación de Mayorsk, mientras se multiplican los rumores sobre lo que Ucrania podría estar haciendo en Kinburn y otros puntos al sur del Dniéper.

Si ayer explicábamos que las posiciones, de cara a lograr un acuerdo que ponga fin a la guerra, están todavía muy alejadas, hoy ha sido el segundo al mando en el ministerio de Exteriores ruso, Alexander Grushko, quien se ha encargado de explicarlo a las claras al asegurar que una salida de Ucrania es «inaceptable». Grushko también ha repetido que si bien Rusia está lista para las negociaciones -algo que viene diciendo por activa y por pasiva desde hace semanas-, «debe tenerse en cuenta la situación sobre el terreno».

Precisamente, la situación sobre el terreno, o su posible evolución futura y el riesgo a perder más terreno del que ya ha perdido hasta ahora, es lo que hace que Rusia esté dispuesta a reabrir negociaciones. Rusia teme, lógicamente, los siguientes pasos ucranianos, incluso a pesar de la movilización. Opciones que, pese a la niebla de estos días, con rumores sobre varias operaciones en curso al sur del Dniéper, tanto en la península de Kinburn, como en Oleshky u Hola Prystan, son básicamente dos:

  • Atacar con fuerza en Lugansk, tratando de alcanzar Starobilsk y de ahí Lugansk con la intención de cortar todos los abastecimientos de las fuerzas rusas -incluyendo Wagner, cada vez más relevante- y de la milicia de Lugansk, dejando que posiciones como Severodonetsk caigan por su propio peso.
  • Atacar desde Zaporiyia hacia Melitópol y de ahí hacia Crimea, hacia Mariúpol o hacia ambas. El objetivo sería dividir en dos el despliegue ruso en el sur de Ucrania y cortar la carretera M14, que es ahora mismo el eje que permite vertebrar todo este despliegue y que conecta de este a oeste todo el sur del país.

Por supuesto, hay opciones menos previsibles y obvias –y la guerra es el terreno de lo paradójico, como diría Luttwak-. Quizá lo que estemos viendo estos días en Kinburn vaya en este sentido, aunque solo sea como distracción, salvo sorpresa. Decimos esto, pues cuesta entender que Rusia sea tan incapaz como para no frenar a un ejército que carece de medios de desembarco de consideración, apenas tiene cobertura aérea (salvo que entendamos como tal la artillería de precisión) y difícilmente podría abastecer a sus tropas al otro lado del Dniéper. En cualquier caso, estamos en unas semanas extrañas en las que la raspútitsa todavía complica los movimientos, ambos bandos se preparan para afrontar el invierno, las unidades ucranianas en Jersón deben tomar un pequeño descanso y es más tiempo de jugar a la desinformación que otra cosa.

Es cierto que Ucrania tiene la obligación de seguir presionando de forma continuada, evitando que Rusia saque partido a los movilizados así como la tentación de algunos de sus socios de presionar más de cara a la vuelta de las negociaciones. No obstante, ya antes de las ofensivas de Jersón y Járkov se vivió una situación análoga y ahora Ucrania cuenta con más crédito que entonces, lo que debería servir al menos para no cometer errores por un exceso de ansiedad.

Respecto al campo de batalla, un día más se combate en la zona de Svatove, en Lugansk. Allí la artillería ucraniana habría arreciado en sus ataques, lo que algunos interpretan como un preludio de nuevos ataques. Allí, las tropas rusas, tras reorganizar en las últimas semanas el 1º y el 20º ejércitos gracias a la llegada de movilizados, están logrando oponerse de forma efectiva a los ucranianos en paralelo al río Krasna lo que está permitiendo dinamizar el frente con continuos ataques y contraataques.

Hoy sin ir más lejos los ucranianos han intentado presionar las defensas rusas a la altura de Kotlyarivka, mientras que más al norte, los rusos han hecho lo propio hacia Lyman Pershyl y Orlyans’ke. Algo más al sur, las tropas rusas también han intentado avanzar desde Kuzemivka y Kryvoshyivka contra Stel’makivka, mientras que los ucranianos se han dirigido contra Novovodyane, hacia Krasnorichens’ke, Zhytlivka y al sur de Kreminna, hacia Pryvilija. No hay cambios de situación reportados pese a todo este movimiento.

En el frente de Bakhmut los ataques rusos, milicianos y de las unidades de Wagner se han extendido hoy a lo largo de toda la línea, esto es, hacia Bilohorivka, Yakolivka, Soledar, Bakhmuts’ke, Balhmut, Opytne, Klishchlivka, Kurdyumivka y Ozarianivka. Sin embargo, se trata en su mayor parte de pequeñas escaramuzas y, en lo fundamental, no hay novedades salvo por un detalle, y es que los milicianos de Donetsk habrían alcanzado la zona noroccidental de la estación de tren de Mayorsk, en Gorlóvka, que llevaba en disputa desde hace tiempo.

En el caso de Donetsk, la acción se ha centrado nuevamente en dirección a Permovais’ke y Nevels’ke y también al norte de Pisky, hacia Vodiane, siguiente objetivo de los milicianos tras tomar Opytne hace unos días. Hoy no se han registrado cambios ahí. Más al sur, los combates siguen centrándose en Pavlivka. Allí, aunque nominalmente la localidad está bajo poder ruso, se sigue combatiendo y, al parecer, con gran número de bajas.

Respecto al sur, la situación es muy confusa. Las noticias -en su mayoría sin pruebas y procedentes de grupos de Telegram- sobre operaciones ucranianas al sur del Dniéper son continuas. Se desconoce cuál es el objetivo real de las mismas, pero a estas alturas parece claro que al menos en la península de Kinburn está ocurriendo algo y, de hecho, se han mostrado imágenes de militares ucranianos en embarcaciones semirrígidas dirigiéndose supuestamente hacia allí.

https://twitter.com/jesusdelacruzol/status/1592264545963499520?s=20&t=vFqxPpIFbxFYyBsRyuLpiw

Además, no es el único rumor interesante. A lo largo del día se han propagado otros que hablaban de operaciones ucranianas también en Hola Prostan y en Oleshky, justo en la parte su del puente de Antonovsky. En ningún caso hay pruebas gráficas por el momento, es importante recalcar esto. Es muy posible que se trate de operaciones de reconocimiento, toda vez que una franja de terreno al sur del río ha sido evacuada también por los rusos en las semanas previas.

Quizá de ahí los rumores de que Rusia se ha retirado hasta 15 kilómetros al interior, aunque de esto ya se había hablado. Toca esperar para ver en qué queda realmente todo este revuelo y si los ucranianos son capaces de sacar utilidad a estas incursiones de alguna forma. A falta de más información, consideramos posible que sean operaciones de distracción mientras se prepara la siguiente ofensiva, para lo cual hay que mover todas las brigadas empeñadas hasta ahora en Jersón.

Mapa de situación actualizado a 14 de noviembre de 2022. Fuente – @War_Mapper.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

La semana ha comenzado de manera intensa a nivel institucional pues además de iniciarse el Consejo de Asuntos Exteriores en la UE, los líderes del G20 están llegando a la Cumbre en Bali y se han producido numerosos anuncios sobre ayuda -especialmente militar- a Ucrania. 

Lo más destacable del Consejo de Asuntos Exteriores es que los ministros de la UE han lanzado la Misión de Asistencia Militar de la UE para proporcionar formación al menos a 15.000 soldados ucranianos en suelo europeo. Los ministros de Exteriores también han discutido el enfoque general hacia Rusia y en palabras de Josep Borrell, Alto Representante y vicepresidente de la Comisión Europea: 

“Continuaremos aislando a Rusia internacionalmente, imponiendo medidas restrictivas contra Rusia. Estamos listos para continuar reforzando las medidas restrictivas contra Rusia y apuntar a la participación de terceros países, especialmente aquellos que brindan armas y apoyo militar, Irán y Bielorrusia.”

Por otro lado, el Consejo se ha centrado en garantizar la rendición de cuentas por las violaciones del derecho internacional y crímenes de guerra cometidos en Ucrania, pero también en el apoyo inmediato de la UE que se está dirigido a ayudar a Ucrania a resistir los crecientes ataques sistemáticos contra civiles y su infraestructura civil. También han discutido sobre la seguridad alimentaria y la Iniciativa de Granos del Mar Negro sobre la que comentaremos algunos aspectos en líneas posteriores de este informe. 

Otros de los temas tratados han sido los Balcanes Occidentales sobre todo teniendo en cuenta la preocupación existente en torno a las numerosas crisis que se avecinan en la región y el impacto de la agresión de Rusia a Ucrania. Por último, y para lo que concierne a este informe, los ministros de la UE han intercambiado opiniones sobre Irán, adoptando nuevas sanciones contra los autores de graves violaciones de los derechos humanos. Por supuesto, han insistido en que Irán deje de proporcionar armas a Rusia. 

Dmytro Kuleba, ministro de Exteriores, durante su intervención ha repasado los “diez puntos más cruciales” que considera que deben adoptarse ahora, si bien es una lista abierta: 

  1. Adopción de sanciones energéticas fuertes contra Rusia, ampliar la lista de sanciones individuales y una prohibición total de la propaganda rusa. Aboga por un embargo energético a gran escala y por la adopción de un tope al precio del petróleo, y también por incluir en la lista de sancionados a aquellos involucrados en las acciones ilegales en la planta de energía nuclear en Zaporiyia (Ucrania le habría facilitado los nombres ya que están sancionados a nivel nacional). 
  2. Más ayuda militar. 
  3. Desembolso sin demora de los 3.000 millones restantes del paquete de ayuda macrofinanciera comprometido por valor de 9.000 millones de euros. 
  4. Más ayuda humanitaria y, en especial, asistencia para recuperar su infraestructura energética de cara al invierno. 
  5. Lograr que Rusia se mantenga en la Iniciativa de Granos, pero también “obligar a Rusia a detener su sabotaje silencioso y los retrasos en las inspecciones de buques”.
  6. Reconocimiento del Holomodor como genocidio de ucranianos el próximo 26 de noviembre en su 90º aniversario, dado que las autoridades ucranianas consideran que les ayudará a explicar a la opinión pública de la UE por qué es importante la actual guerra y darle una perspectiva histórica. 
  7. Sobre el camino de Ucrania hacia la adhesión a la UE el ministro ha señalado que están avanzando con los siete puntos señalados por la Comisión Europea y esperan haber hecho su parte antes de finales de años. También esperan que el tema se vuelva central en la próxima cumbre UE-Ucrania y que ello permita avanzar rápidamente hacia el inicio de las negociaciones. 
  8. Creación de un tribunal especial para el crimen de agresión contra Ucrania. Para ello pide el apoyo de los Estados miembros en Naciones Unidas en la votación sobre la resolución que presentará Ucrania. 
  9. Mantener los principios y no buscar la normalización de la agresión rusa de una forma u otra y, por consiguiente, pide que se “indique claramente que no habrá normalización ni compromiso de Rusia hasta que retire las tropas de Ucrania” y eso incluiría no dar la palabra a Rusia, incluido su ministro de Exteriores. Sobre este último punto ya hemos comentado en un informe anterior que se están organizando parones en el G20 cuando sea el turno de intervención de la delegación rusa, por lo que habrá que estar atentos a lo que sucede finalmente.
  10. Aclara que ha habido muchas especulaciones en los medios sobre el proceso de paz y subraya que aceptar los ultimátum rusos no traerán la paz a Ucrania y que tampoco han escuchado ninguna propuesta constructiva por su parte. Así reitera que no hay ningún otro país en el mundo que quiera más la paz en Ucrania que la propia Ucrania, pero que “las señales de que Rusia está abierta a conversaciones no son más que una cortina de humo para su continua agresión”. De igual forma ha subrayado la posición del presidente Zelenski que Rusia debe retirar las tropas del territorio ucraniano dentro de las fronteras internacionalmente reconocidas como medio para allanar el proceso de paz.

Mañana además tendrá lugar la segunda parte del Consejo de Asuntos Exteriores, pero en su formación de Defensa en la que intervendrá el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, y el presidente Zelenski.

En vísperas de la reunión, Stoltenberg, ha estado reunido en La Haya con la ministra de Defensa, Kajsa Ollongren, y el ministro de Exteriores, Wopke Hoekstra, de Países Bajos. 

Durante la rueda de prensa posterior a su encuentro, Hoekstra ha anunciado que Países Bajos asignará otros 20 millones de euros para ayudar a Ucrania a través del fondo fiduciario de la OTAN: 

“Ya hemos proporcionado de 500 millones a 1000 millones de euros de nuestro apoyo. Kyiv no está solo. Me complace anunciar que los Países Bajos aportarán 20 millones de euros adicionales al Fondo Fiduciario de la OTAN para Ucrania. En total, proporcionamos 25 millones de euros de ayuda al ejército ucraniano en forma de kits de alimentos, botiquines de primeros auxilios, ambulancias, camiones de combustible y equipo antidrones.”

Cabe recordar que recientemente Países Bajos de destinar 120 millones de euros en ayuda militar, de los cuales un tercio se destinará a la modernización de los carros de combate T-72 de República Checa. Junto con Estados Unidos proporcionarán un total de 90 unidades. 

De otro lado, Justin Trudeau, primer ministro de Canadá, ha comunicado a su llegada a la cumbre del G20 en Bali un nuevo paquete de asistencia militar por valor de 500 millones de dólares canadienses, aunque no se han desvelado más detalles al respecto. 

Asimismo, impondrán sanciones adicionales contra 23 miembros de los sectores de seguridad y justicia rusos que han estado involucrados en violaciones de derechos humanos contra líderes de la oposición rusa. 

Lituania por su parte ha anunciado que ha transferido 10 morteros autopropulsados Panzermörser de 120mm y munición asociada, 12 M113 y 2 vehículos de mando. 

Reino Unido contribuirá con 5 millones de libras al Fondo de Apoyo Energético de Ucrania, si bien la cantidad total comprometida por el gobierno británico asciende a 10 millones. Estos fondos se emplearán para comprar equipos de energía de emergencia para reparar la infraestructura energética crítica ucraniana. El secretario de Exteriores de Reino Unido, James Cleverly, ha hecho un llamamiento a todos los socios para que intensifiquen su apoyo a Ucrania y le “demuestren a Putin que sus intentos de destruir Ucrania encontrarán una feroz resistencia”. 

Desde Polonia se ha confirmado la entrega de 1.570 terminales de Starlink como parte del apoyo de Varsovia a Ucrania. En total, Polonia habría entregado ya más de 13.500 terminales.

Luxemburgo ha sido otro de los países que ha proporcionado hoy ayuda para Ucrania y, además, una muy particular. Ha entregado 30 escáneres 3D a Ucrania, producidos en el propio país, que deberían ayudar a descubrir los crímenes de guerra cometidos en su territorio. Estos escáneres permitirían escanear fosas comunes en cuestión de minutos y recopilar pruebas para los juicios, sin tener que tocar nada de la escena. 

Según la organización Prosecute Russian War Crimes se han encontrado no menos de 39.000 violaciones de los Convenios de Ginebra en los territorios ucranianos que habían sido ocupados por las tropas rusas. Violaciones por las que las autoridades ucranianas y la comunidad internacional piden que los responsables rindan cuentas. 

Relacionado con lo anterior, otro tema abierto es la reparación de los daños por parte de Rusia. Ucrania ha venido insistiendo en la creación de un mecanismo de compensación a través del cual los activos rusos incautados como fruto de las sanciones se empleen para la reparación y reconstrucción del país. 

Precisamente sobre la reparación se ha debatido hoy en Naciones Unidas con el objetivo de adoptar una resolución en la cual se reconozca que Rusia debe ser responsable de las reparaciones en Ucrania. Una resolución que ha logrado ser aprobada por un total de 94 votos a favor, 13 en contra y 74 abstenciones. Una resolución que, a diferencia de las otras anteriormente adoptadas en relación con la invasión de Rusia a Ucrania, cuenta con un elevado número de abstenciones entre las que destacan las de India, Armenia, Serbia, Emiratos Árabes Unidos, Sudáfrica, Kazajstán, Israel o Arabia Saudí. Por supuesto, destaca que China e Irán hayan votado en contra o que Azerbaiyán, Senegal o Marruecos no hayan acudido a la votación. 


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