Guerra de Ucrania – Día 200

Las últimas 24 horas, una vez consumada la retirada rusa de Járkov, han sido de consolidación para las Fuerzas Armadas ucranianas. Estas han dedicado la jornada a llegar uno a uno a buena parte de las villas y pueblos antes bajo control ruso, que dejaron atrás en su ofensiva, sin establecer un control efectivo sobre las mismas. Un proceso que previsiblemente ocupará unos días y que vendrá seguido de otro mucho más complejo de reconstrucción. Mientras esto ocurre, continúan los rumores y especulaciones relacionados con la situación política en una Rusia que podría estar planeando una movilización general en Donetsk y Lugansk.

En las últimas horas, las Fuerzas Armadas rusas han seguido completando su retirada de la región ucraniana de Járkov. A pesar de que parecía lógico pensar que el río Oskil quedaría como frontera natural y que permanecerían en algunas zonas del norte de esta óblast, todo indica que la retirada es mayor de lo esperado, quedando el curso del río Oskil únicamente como frontera natural por el momento, en lugar de tomar en algunos puntos el Donets como referencia.

Así las cosas, las tropas ucranianas han dedicado el día a consolidar el control del territorio, alcanzando en varios puntos del norte de la región los pasos fronterizos con Rusia y entrando poco a poco en varias decenas de localidades. A partir de ahora, además de reforzar el control fronterizo y establecer nuevas posiciones defensivas por si en el futuro la guerra volviese a cambiar de signo, comienza un largo y difícil proceso de reconstrucción.

En primer lugar, deben asegurar el retorno del Estado a estas zonas. Han sido gobernadas bien por personal ruso, bien por colaboracionistas en algunos casos durante más de medio año, periodo en el cual han cambiado incluso los programas escolares. De repente, en muchas de estas localidades se va a producir un vacío de poder absoluto, con lo que la presencia de militares, la llegada de suministros y la imposición de una administración provisional que evite que se conviertan en regiones caóticas es imperativa.

En segundo lugar, son territorios que durante estos meses han sufrido bombardeos, han sido sembrados de minas y cuentan con numerosas infraestructuras críticas parcial o totalmente destruidas, con lo que la llegada de equipos EOD y de equipos de reconstrucción es otra necesidad acuciante si se pretende retomar cuanto antes la normalidad. Además, hay que tener en cuenta que la situación económica de Ucrania es muy difícil y que cuanto antes se reanude la actividad económica en estas regiones y vuelvan a recaudarse impuestos, más fácil será salir del atolladero.

Así las cosas, durante todo el día han ido llegando, siguiendo la tendencia de ayer, imágenes de distintos pueblos en los que la bandera nacional era izada de nuevoincluyendo el centro de izium-, los militares eran recibidos entre vítores y en las que se podía constatar cómo las tropas rusas y los funcionarios colocados por Moscú habían abandonado sus puestos con gran premura. Es previsible que el proceso de consolidación todavía ocupe unos días o incluso semanas, lo que debería mantener a las tropas ucranianas en la región ocupadas, mientras las Fuerzas de Defensa del Territorio les dan el relevo.

Desgraciadamente, es posible también que implique la persecución de los colaboracionistas que puedan quedar en estas regiones y no hayan conseguido huir a Rusia, lo que en muchas ocasiones suele terminar de forma dramática. Por suerte, en este caso Ucrania sabe que está bajo el escrutinio público mundial, y seguramente exija a sus soldados moderación. De ahí también que Zelensky haya lanzado un comunicado por vídeo en el que aseguraba que a todos aquellos rusos que depongan las armas se les aplicará la Convención de Ginebra.

También será necesario investigar los posibles crímenes de guerra cometidos por las tropas rusas en este tiempo, pues ya hoy se han encontrado las que podrían ser las primeras pruebas de los mismos, concretamente en Hrakovo. En esta localidad se han localizado sepulturas de posibles víctimas civiles que se habrían producido tras la toma de la villa por parte rusa. Desde el Gobierno ucraniano están siendo muy claros al respecto y han reiterado hoy una vez más que en cualquier posible negociación debe incluirse la investigación de este tipo de crímenes.

Más allá de esto, continúan los rumores en torno a la situación política en Rusia, hoy con un mensaje de Kadyrov en el que se desmarcaba de la decisión de retirarse de Járkov y criticaba la estrategia seguida por Moscú. Aunque en principio parece un mensaje para consumo interior dentro de la propia Chechenia, lo cierto es que las señales de malestar en distintos círculos rusos son evidentes, sin que esto haga suponer que se pueda producir un colapso del régimen.

Lo que está claro es que el Kremlin necesita tomar medidas urgentes tanto para frenar el descontento interior, como las posibles fisuras con alguno de los aliados de Moscú como el propio Kadyrov y también para recuperar parte del crédito perdido con la ofensiva en términos de imagen internacional. Quizá por eso en las últimas horas se ha dedicado a destruir parte de la red eléctrica ucraniana al norte y noreste del país, lo que ha provocado apagones en distintas regiones.

A partir de ahí, se abre un amplio abanico de opciones para ambos. En el caso de Rusia, podría ir desde la movilización general -aunque continúa sin haber signos de ello-, hasta la «vietnamización» del conflicto, dejando que sean las milicias de Donetsk y Lugansk las que se hagan cargo del peso de las operaciones mientras reconstituye y reorganiza su Ejército después de seis meses de duro castigo. Hay que tener en cuenta que muchas unidades han sido repartidas por distintas áreas operacionales, que han perdido cohesión, que ya no operan ni siquiera a modo de BTGs, que incluso el 3º Cuerpo de Ejército ha sido disgregado y que se acerca el invierno.

También que por primera vez Rusia aprecia un riesgo serio sobre su control del pasillo terrestre que une su territorio con Crimea por el sur de Ucrania, e incluso del Donbáss, de ahí que parezca prudente para Moscú destinar la mayor cantidad posible de tropas a estas zonas mientras se decreta una movilización general en las dos autoproclamadas repúblicas, dejando que sean los lugareños quienes se ocupen de cubrir con una leva el déficit de tropas, uno de los mayores problemas que ha enfrentado Rusia desde que se diera la orden de invasión.

El problema de «vietnamizar» el conflicto, es la experiencia histórica. Con material antiguo, escasa formación y sin el apoyo de los chechenos, Wagner o los propios soldados rusos, es posible que los milicianos no estén igual de dispuestos a luchar y en cualquier caso, es muy dudoso que puedan ser rival para las fuerzas cada vez más modernas y mejor equipadas y formadas que está desplegando Ucrania. No obstante, esto no deja de ser especulación y por el momento no hay datos suficientes sobre qué destino tomarán las tropas evacuadas desde Járkov, ni sobre los verdaderos planes del Estado Mayor ruso, más allá de mantener lo conquistado hasta ahora.

Del lado ucraniano, deben no solo asegurar los territorios recuperados tras la espantada rusa en Járkov, sino continuar presionando a rusos y milicianos. Sería lógico que continuasen avanzando también por la ribera sur del río Donetsk, lo que llevaría finalmente hasta Lysychansk y podría ser que hasta Lugansk, como defiende Konrad Muzyka. Hagan lo que hagan lo importante es que se centren en objetivos estratégicos y no en ganancias marginales, aprovechando las ventajas de la movilidad, la masa, la potencia de fuego, la precisión y la formación. Con esto no queremos decir que Severodonetsk o muchas otras localidades no sean importantes, sino simplemente que de cara al conjunto del conflicto y a los intereses ucranianos, son secundarias.

En este sentido, habrá que ver si se deciden por reforzar la ofensiva en Jersón, que no progresa de la misma manera que la de Járkov, o si optan por algo más ambicioso como podría ser dirigirse hacia Zaporiyia, con Melitópol en la cabeza y la intención de cortar en dos el despliegue ruso al sur de Ucrania. Otra opción que manejan algunos sería atacar hacia Donetsk o en Lugansk, pero son zonas que en muchos casos están muy fortificadas y supondría hacer el juego a Rusia y a las milicias, sin que los progresos que pudiesen lograrse cambiasen el signo del conflicto.

En cualquier caso, Ucrania cuenta con tropas frescas que han demostrado ser capaz de participar en una operación interarmas de forma bastante competente. Además, en Járkov no han podido sufrir excesivas bajas, pese a las cifras totalmente irreales ofrecidas por el Ministerio de Defensa ruso, con lo que sería posible concentrarlas en otro punto de la geografía ucraniana con relativa velocidad. Toca esperar una vez más.

Cambiando de tercio y como cada día, pasaremos a comentar las novedades en el resto de sectores del frente, pues hay mucho más, más allá de lo ocurrido en Járkov en los últimos cuatro días. En primer lugar, en la zona de Lysychansk siguen los rumores respecto de combates entre tropas ucranianas y rusas, aunque a falta de documentos gráficos de ningún tipo, cuesta creer que los ucranianos se hayan aventurado tan al este sin que hayan trascendido imágenes de puntos intermedios. Por de pronto, entendemos que la línea entre Bilohorivka y Berestove sigue dividiendo a ambos ejércitos.

En dirección a Bakhmut hoy han vuelto a redoblarse los ataques rusos y milicianos especialmente al sur y al este. De esta forma, han tratado de avanzar desde Pokrovs’ke hacia el este de la ciudad, desde Klymove a Vesela Dolyna, desde Hladosove a Kurdymivkka y desde Gorlovka hacia Druzhba. En todos los casos, si se han producido avances han sido mínimos y no han implicado la toma de ninguna localidad.

En el caso de Donetsk, los intentos de avance milicianos y rusos han ido en dirección a Novobakhmutske, a Avdiivka, a Opytne y a Permovaist’ke. Queda totalmente desmentida cualquier información relativa a una recuperación por parte ucraniana del aeropuerto de Donetsk, algo que ayer se rumoreó, como tantas otras cosas y que no es más que otra de las muchas informaciones sin sentido lanzadas desde cuentas proucranianas.

Respecto a Jersón y Zaporiyia, por el momento no ha habido cambios. Se están produciendo bombardeos intensos en la región tanto por parte rusa, como ucraniana, incluyendo los ataques con HIMARS que se producen casi a diario, pero la ofensiva ucraniana, que como explicamos parece ser parte de una PSYOP destinada a ocultar la de Járkov, sigue bastante estancada a la espera de lo que pase con las tropas que siguen en el noreste.

Por último, un día más, compartimos distintos mapas de situación, ya que no tiene demasiado sentido enumerar las localidades recuperadas por Ucrania y que se cuentan por decenas.

Mapa de situación actualizado a 11 de septiembre de 2022. Autor – Andrew Perpetua.
Mapa de situación actualizado a 11 de septiembre de 2022. Autor – Suriyak.
Mapa de situación actualizado a 11 de septiembre de 2022. Autor – David Batashvili.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

A nivel institucional, la jornada que marca el día 200 desde que comenzase la invasión se ha presentado inusualmente activa pese a ser domingo. De hecho, el tema de las negociaciones entre Ucrania y Rusia ha vuelto a saltar a la palestra.

El presidente francés Emmanuel Macron ha hablado por teléfono con su homólogo ruso, Vladímir Putin, condenando nuevamente las operaciones militares en Ucrania y le ha recordado su “exigencia de que cesen lo antes posible, se inicien las negociaciones y se reestablezca la soberanía y la integridad territorial de Ucrania”.

Sin embargo, las negociaciones llevan estancadas varios meses y no hay ningún atisbo de que vayan a retomarse pese a las declaraciones de ambas partes. Del lado ruso, el ministro de Exteriores Sergei Lavrov ha afirmado que Moscú no rechaza las negociaciones con Kiev, “pero lo que sí deben entender es que cuanto más pospongan este proceso, más difícil será para ellos [ucranianos] negociar con nosotros”. Sobre esto, puntualiza que el gobierno ucraniano solo está dispuesto a sentarse a conversar cuando “Rusia abandone las tierras ucranianas”, es decir, cuando haya una victoria por parte de Ucrania.

De otro, el ministro de Defensa ucraniano, Oleksii Reznikov, así como el asesor de la presidencia ucraniana, Mikhailo Podolyak, han dejado claros los términos en los que deben darse las negociaciones, pero también la victoria de Ucrania sobre Rusia:

  1. Liberación de todos los territorios
  2. Pagos para hacer frente a las reparaciones por parte de Rusia
  3. Rendición de cuentas por los crímenes de guerra cometidos en suelo ucraniano

De hecho, el presidente Zelenski en el mismo foro – la Reunión Anual de la Estrategia Europa de Yalta (YES)- ayer enfatizaba que, efectivamente, hasta que Rusia no abandone los territorios ucranianos ocupados y “deje de comportarse como un terrorista que inició una guerra a gran escala” no podrán “abrir un corredor diplomático”. Es decir, sentarse a negociar.

Sobre la situación en Energodar, Macron le ha pedido a Putin “que las fuerzas rusas retiren su armamento pesado y ligero y que se sigan las recomendaciones de la OIEA para garantizar la seguridad del sitio”. Además, habría sido claro al transmitirle al presidente ruso que “la ocupación rusa fue la causa de los riesgos que pesan hoy sobre la integridad de la central eléctrica de Zaporiyia”. En los próximos días se espera que Macron vuelva a hablar con Zelenski y con el director de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (IAEA), pero también con Putin para tratar de que logren un acuerdo que garantice la seguridad de la central.

De hecho, hoy el sexto y último reactor en funcionamiento ha dejado de funcionar, aunque por el momento tampoco se ha vuelto a comentar si finalmente decidirán apagar la central de manera temporal hasta que se estabilice la situación. 

Por su parte, Putin ha informado a Macron sobre las medidas tomadas por los especialistas rusos para garantizar la protección física de las instalaciones y subrayado “la necesidad de ejercer presión sobre las autoridades de Kiev para que detengan de inmediato los ataques a la central”. Del mismo modo, también han comunicado que durante su conversación “Las partes expresaron su disposición mutua para una cooperación no politizada sobre la situación en torno a Zaporiyia con la participación de la IAEA”.

Otro de los temas que han tratado ha sido el relativo a la seguridad alimentaria global cuando Macron le ha insistido al presidente ruso que las sanciones europeas no se aplican a los bienes agrícolas rusos, pero tampoco a aquellos productos que son esenciales para la agricultura (por ejemplo, fertilizantes). Igualmente, el presidente francés le ha pedido a su homólogo que garantice que el acuerdo sobre las exportaciones se implemente de tal forma que el cereal exportado tenga por destinatarios aquellos que tienen la necesidad más urgente. 

En paralelo, Francia firmará un acuerdo con Rumanía mañana para facilitar las exportaciones de cereal ucraniano al Sur global, especialmente a los países mediterráneos.

Por otro lado, se han reunido la ministra de Exteriores alemana, Annalena Baerbock, con su homólogo ucraniano en Kiev tal y como se anunció ayer. Durante su encuentro, Dmytro Kuleba ha pedido especialmente que Alemania acelere los suministros no solo de armamento pesado, pero también de munición de artillería “para que Ucrania libere a más personas y territorios de la ocupación rusa lo antes posible”.

En segundo lugar, han llegado aun acuerdo para lanzar un proyecto conjunto entre ambos ministerios de Exteriores destinado a acelerar el camino de Ucrania hacia su adhesión a la UE.

Como hemos comentado en no pocas ocasiones, a Ucrania se le concedió la perspectiva europea y el estatus de candidato oficial a la adhesión por el Consejo Europeo el pasado 23 de junio. En estos momentos están trabajando en las recomendaciones que efectuó la Comisión Europea en vista de las respuestas que el gobierno ucraniano ofreció al cuestionario inicial para comenzar el proceso de adhesión.

Ahora bien, las autoridades ucranianas se han propuesto cumplir con las recomendaciones para el próximo diciembre y poder comenzar las negociaciones en 2023. Pero, además, el primer ministro ucraniano Denys Shmyhal ha declarado que tienen la ambición de completar el proceso de adhesión en un máximo de dos años:

“Avanzaremos a un ritmo muy rápido. Hemos analizado cómo otros países pavimentaron este camino. Tomó 5, 7, 8 años. Tenemos la ambición de completar este viaje en un máximo de dos años y lograr nuestra meta de ser un miembro de pleno derecho de la Unión Europea”.

Sin embargo, lograr cerrar los 32 capítulos de negociación en tan poco tiempo y en una fase de posguerra y reconstrucción del país será una ardua tarea que, además, deberá combinarse con la situación en el propio seno de la UE y sortearse los posibles obstáculos y disparidades de opiniones que surjan en el bloque.

Asimismo, el primer ministro ha comentado que están también tratando de intensificar la cooperación con el Fondo Monetario Internacional para continuar recibiendo ayuda y hacer frente a sus obligaciones sociales (pago de pensiones o a los desplazados internos, por ejemplo). Ha sido el propio Shmyhal quien ha confirmado que en estos momentos en torno al 40 por ciento del presupuesto está siendo financiado por socios internacionales.

Por otro lado, también en la Reunión Anual de la Estrategia Europea de Yalta ha habido espacio para dialogar sobre las garantías de seguridad para Ucrania. Ha sido Andriy Yermak, jefe de la Oficina del presidente ucraniano, quien comentaba que Ucrania nunca ha renunciado a su deseo de convertirse en socio de la OTAN y, además, “a su juicio, hoy en día es difícil encontrar garantías más fiables que las que proporciona el artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte”. Sobre esto, agregaba:

“Y me parece que esta guerra, el coraje de nuestra nación, el heroísmo de nuestros soldados también debería cambiar la actitud de los miembros de la OTAN hacia la perspectiva de la membresía de Ucrania. Creo que los jugadores y socios fuertes siempre fortalecen a las organizaciones internacionales».

Teniendo en cuenta lo mencionado anteriormente sobre la UE, si Ucrania logra integrarse en el bloque también estaría amparada por el artículo 42.7 del Tratado de la Unión Europea que prevé la cláusula de asistencia mutua entre los socios, salvo que se acordase lo contrario en el Protocolo de Adhesión, por supuesto.

Para finalizar, ha sido también Yermak quien ha insistido en la necesidad de crear un tribunal internacional para enjuiciar los crímenes de guerra cometido por las tropas rusas en suelo ucraniano. De hecho, cabría esperar que este fuese uno de los temas que saliesen en los debates en la próxima sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas a finales de este mes de septiembre.


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