La última jornada nos deja noticias que apuntan a un recrudecimiento de las acciones rusas en la zona gris, tras detectarse un dron armado en el aeropuerto de Leipzig-Halle, en Alemania, junto a un avión Antonov ucraniano, un ataque contra otro aparato de carga de DHL que estaba despegando y un posible complot para acabar con la vida de Stefan Thumann, CEO del fabricante de drones germano Donaustahl. Además de esto, han vuelto a ser noticia los Patriot, dada la desesperada situación que vive una Ucrania que necesita soluciones rápidamente, para lo cual intenta movilizar a todos sus aliados. Más allá de lo anterior, Rusia ha introducido nuevos cambios en sus Fuerzas Armadas, aprobando varios nombramientos, ha sido noticia también Corea del Norte, que estaría ayudando a Moscú con el envío de nuevos misiles y también Colombia, por la polémica sobre el número de sus ciudadanos que podrían estar siendo reclutados para luchar por Rusia. Sobre el frente, una vez más, escasas novedades, mientras la guerra de salvas nos deja nuevos ataques contra Kiev u Odesa, así como contra Moscú, Ufa o Yaroslavl.
El masivo ataque ruso contra Kiev llevado a cabo entre los días 4 y 5 de agosto de 2026 dejó finalmente, según ha anunciado Zelenski, 17 personas fallecidas y 44 más heridas. Lo que es peor, por lo que significa para las posibilidades militares de Ucrania o de cara a una próxima negociación, ha vuelto a dejar negro sobre blanco la situación de la defensa antimisil ucraniana, totalmente falta de interceptores (lo que es un problema que va más allá de Kiev, al afectar de lleno a unos Estados Unidos en donde Trump estaría pidiendo explicaciones a Hegseth según algunos medios de renombre).
El asunto, para Kiev, es que necesita combinar medidas inmediatas, industriales y ofensivas, pues ninguna alternativa puede sustituir por sí sola a los interceptores PAC-3 del sistema Patriot estadounidense, como hemos explicado en informes y artículos, mientras ve cómo el número de interceptores recibidos cae dramáticamente en los últimos tiempos.
La prioridad más urgente -y eso depende de su capacidad de presión diplomática, muy reducida y más con la situación en Oriente Medio- pasa por establecer con Estados Unidos y los aliados europeos un mecanismo permanente de reasignación de existencias, en lugar de depender de entregas ocasionales. De esta forma, los países operadores podrían transferir parte de sus PAC-3 disponibles a Ucrania y recibir posteriormente misiles procedentes de la producción nueva, una vez se vaya incrementando la producción, algo en lo que las empresas responsables trabajan desde tiempo atrás, aunque de forma insuficiente todavía. Para que todo esto resulte sostenible, Kiev debería negociar una cuota mensual garantizada, financiada colectivamente y protegida frente a desviaciones hacia otros escenarios.
Al mismo tiempo, Ucrania debe seguir reservando los PAC-3 exclusivamente para objetivos balísticos e hipersónicos. Los drones, señuelos y misiles de crucero deberían ser combatidos preferentemente mediante IRIS-T, NASAMS, cazas, artillería antiaérea, guerra electrónica y drones interceptores. Esta defensa estratificada evita consumir misiles de varios millones de euros contra amenazas que pueden neutralizarse con sistemas más baratos, si bien no siempre es sencillo. Además, implica concentrar y rotar las baterías Patriot alrededor de Kyiv, puertos, centros industriales, bases aéreas y nodos energéticos, aceptando que no es posible cubrir simultáneamente todas las ciudades, lo que también tiene un coste para el Gobierno y la economía ucraniana, entre otros.
Por otra parte, los europeos también tienen algo que decir. Es más, se necesita diversificar el número de proveedores y producir en Europa. Una posibilidad ya examinada consiste en fabricar componentes Patriot en Ucrania y completar el ensamblaje en Alemania, donde está previsto que comience la producción europea de misiles Patriot. Lockheed Martin desarrolla además el PAC-3 ACE, un interceptor compatible con los lanzadores actuales y cuyo coste podría ser inferior a la mitad del PAC-3 MSE. Sin embargo, estas iniciativas requerirán como mínimo varios años para alcanzar volúmenes significativos, por lo que constituyen una solución estructural, no inmediata. Desgraciadamente, como siempre que hablamos de armamento barroco, se trata de sistemas cautivos que los fabricantes y los gobiernos que los sostienen intentan proteger a toda costa, algo que en estos tiempos de cambio tecnológico, en los que la ofensa es mucho más asequible que la defensa, es un error.
Dicho de otra forma, los EEUU deberían abrir la mano con los interceptores, compartir tecnologías y buscar formas de multiplicar la producción aunque eso implique ceder secretos industriales y perder parte del negocio y poder político que concede la posesión de este tipo de sistemas. Es más, hace falta un cambio de mentalidad, pues en una época de guerra de salvas cada vez más masivas y baratas, el poder de influencia no será para quien produzca medio centenar de interceptores extremadamente capaces, sino para quien pueda proveer miles de interceptores quizá un poco menos capaces, pero disponibles a un coste y en un plazo aceptables.
En relación con esto, desde Europa se debe acelerar la producción y entrega de SAMP/T y misiles Aster 30, además de avanzar en la coproducción autorizada en Ucrania. Del mismo modo, se debe conceder todo el impulso posible a Freyja, un interceptor antibalístico desarrollado con empresas ucranianas y europeas. Fire Point, como sabemos, ya trabaja en la integración de sistemas europeos de guiado y ha realizado varias pruebas, amén de firmar contratos con varias empresas. Esta solución permitiría disponer de un misil más barato y fabricable a gran escala, aunque todavía deberá demostrar una fiabilidad comparable a Patriot frente a Iskander-M, Kinzhal o Zircon. En cualquier caso, como decíamos en el párrafo anterior, hemos entrado en una nueva época que no es exactamente de competición entre productores por hacerse con un contrato y desplazar al resto del mercado, sino que necesita de todo aquel que pueda poner en servicio cualquier sistema medianamente útil, con lo que debería primar la cooperación y la superposición.
Finalmente, Ucrania debe reducir la demanda de interceptores atacando al “arquero” antes de que dispare la flecha: Es decir, que deben buscar formas de alcanzar los lanzadores Iskander, los aviones MiG-31K, los aeródromos, depósitos, radares, centros de mando y fábricas de misiles, etc. Esto exige más inteligencia satelital concedida por sus aliados, ya que supondría contar también con autorización para emplear sistemas occidentales (y aquí volvemos a los Tomahawk y demás) dentro de Rusia y también disponer de mayores cantidades de drones y misiles de largo alcance. Sin embargo, es una de las pocas opciones capaces de alterar rápidamente la relación entre misiles rusos producidos e interceptores disponibles.

La escasez ucraniana y occidental de interceptores (o municiones de ataque de precisión de largo alcance) no es, ni siquiera, la única noticia relevante del día. Lo ocurrido en Leipzig, en donde se ha encontrado un dron aparentemente armado cerca de un Antonov ucraniano y donde otro dron atacó un avión de carga de DHL que abandonaba la zona, a menos de 400 metros, causándole daños en la parte delantera antes de que cambiara de rumbo, supone un acto en la Zona Gris de libro (por la dificultad de atribución, independientemente de que todo apunte a Rusia) y también una llamada de atención notable contra los aliados de Kiev, particularmente los europeos, apuntando al programa SALIS (Strategic Airlift International Solution).
El programa, gestionado por la Agencia de Apoyo y Adquisiciones de la OTAN (NSPA), se basa en un contrato de cinco años firmado en 2021 con Antonov Logistics SALIS y proporciona a los participantes aviones de transporte Antonov AN-124-100 para carga muy pesada o de gran tamaño, que permiten mover por aire, por ejemplo, todo aquello que los A400M no pueden transportar.
El caso es que, según informó Bild «Las operaciones de vuelo se suspendieron de inmediato y el tráfico aéreo se desvió. Un avión de carga se vio obligado a abortar el aterrizaje y realizar una maniobra de aproximación frustrada. Según Bild, poco después colisionó con un objeto no identificado a una altitud de 400 metros, aproximadamente a 6 kilómetros del aeropuerto. El avión aterrizó en Hannover, donde se descubrieron daños menores en la parte delantera». Un inconveniente por ahora temporal, pero que no hará sino aumentar la paranoia de una Alemania que ha visto cómo sus empresas de defensa sufrían sabotajes en el pasado, que está muy expuesta a las acciones de este tipo todavía y en la que su ministro de Interior, Alexander Dobrindt, se ha visto obligado a interrumpir sus vacaciones, concediendo una rueda de prensa en la que ha asegurado que Alemania enfrenta un «nuevo nivel de peligro».
Al fin y al cabo, además de lo ocurrido en este aeropuerto, en las últimas horas se ha sabido también que los servicios de inteligencia rusos habrían planeado un intento de asesinato contra Stefan Thumann, CEO del fabricante de drones Donaustahl (un proveedor de Ucrania), para lo cual dos agentes reclutados lo habrían estado vigilando durante meses. Por fortuna, el ataque habría sido frustrado justo a tiempo.
Una vez explicado lo anterior, tenemos que durante la pasada jornada Rusia habría empleado, según los informes oficiales ucranianos, 101 drones de largo alcance, así como dos misiles Onyx y dos misiles Kh-31P. Del total, los ucranianos habrían derribado o neutralizado apenas 66 de los drones y ningún misil.
Entre los puntos alcanzados nos encontramos una vez más la capital ucraniana, Kiev, donde seis trabajadores de una tienda de combustible han muerto. También nuevamente Odesa, donde habría sido atacado directamente un refugio para civiles, así como al menos un buque en las costas de dicha región, si bien desde Rusia hablan de dos embarcaciones alcanzadas.
En cuanto a los drones FPV, habrían jugado también su siniestro papel un día más, atacando una tienda de comestibles en Jersón. Lo mismo para las bombas planeadoras, que sólo en la parte de la región de Donetsk que todavía controla Ucrania han dejado tres muertos y más de una treintena de heridos al ser alcanzadas diversas poblaciones. Además, en la región de Sumy han causado la muerte a dos niñas de cinco y diez años.
Los ucranianos, por su parte, durante las últimas horas han atacado Moscú, alcanzando las instalaciones de TsNIIMash (Instituto Central de Investigación de Ingeniería Mecánica en la Región de Moscú), en las que se ha producido un incendio.
Además de esto, los drones ucranianos han golpeado también la refinería de petróleo de Yaroslavl, al noreste de la capital rusa, en la región del mismo nombre.
Ni siquiera ha sido la única instalación de este tipo atacada, pues mucho más lejos, en la región de UFA, también ha sufrido daños una vez más la refinería de petróleo que hay junto a la capital regional.
Por otra parte, y para finalizar con esta parte del informe, se ha sabido recientemente que el director de una empresa fabricante de drones rusa fue hospitalizado tras un atentado con coche bomba. En concreto, fue Vladímir Tkachuk, un destacado bloguero proguerra y director del fabricante Uraldronzavod, el objetivo del ataque, encontrándose al parecer en estado crítico tras el atentado en una pequeña localidad a las afueras de Ekaterimburgo.
Sobre el frente, por su parte, apenas hay novedades en esta jornada, mientras se discute en Redes Sociales si los datos aportados ayer sobre el empleo de FABs por parte rusa son verídicos o si, en realidad, la efectividad real de dichas armas está muy por debajo de lo que cabría esperar.
Comenzando por la región de Járkov, hay quien habla de la toma por parte rusa de Ustynivka, en dirección a Velykyi Burluk, así como también de la de Ivashchyne, en la misma zona, que es la del este de Vovchansk. En cualquier caso, se trata de localidades que Ucrania defiende desde la distancia y de un área en la que, como explicamos, es difícil que intenten otro tipo de estrategia que no sea la de infligir desgaste a Rusia vía drones, pues pueden permitirse ceder terreno allí.
En dirección a Sloviansk y Kramatorsk, durante las últimas horas habría vuelto a incrementarse la presión rusa en zonas como Malynivka o contra Rai-Oleksandrivka.
En Kosntyantynivka, por su parte, se ha podido ver a tropas rusas en zonas tan al norte como la calle Rokossovskoho, en Oleksiievo-Druzhkivka. Además, se afirma que el Ejército ruso habría completado la toma, después de más de tres meses, de la localidad de Dohva Balka. En cualquier caso, los intercambios siguen siendo constantes en una amplia zona alrededor de Konstyantynivka, en su mayor parte con drones dirigidos contra la logística contraria.
En dirección a Dobropillia, por su parte, algunas fuentes cercanas a Ucrania admiten avances rusos recientes al norte de Shakove, así como incursiones hacia Torestske, Vilne o Novyi Donbas.
Más al sur, en el recodo del Vovcha, sigue en marcha una ofensiva ucraniana que, como vimos ayer, había llevado a miembros de las AFU a cruzar el río Mokri Yaly. Por el momento, no hay más datos de la situación en Zirka, al este de dicha vía de agua.
Al oeste de Gualiaipolé, aunque no hay demasiada información, se sabe que Rusia ha lanzado en las últimas horas un asalto cerca de Huliapilske, frenado por los drones ucranianos. Del mismo modo, tampoco hay más datos sobre la situación en Orijiv, después de las discusiones durante la jornada previa sobre las incursiones rusas en la zona.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
Comenzamos el repaso a la actualidad internacional relacionada con la guerra de Ucrania con las reacciones al ataque ruso lanzado durante la madrugada contra Kiev y su región. A propósito, Ursula von der Leyen condenó el ataque y anunció que la Unión Europea pondrá a disposición de Ucrania otros 1.400 millones de euros procedentes de los intereses generados por activos rusos inmovilizados. Los fondos habían sido transferidos a la Unión el 3 de agosto y serán empleados para mantener el apoyo a la resistencia ucraniana. Emmanuel Macron aseguró, por su parte, que Francia y sus socios no cederán ante el desgaste o la intimidación y reiteró su disposición a aumentar tanto la asistencia militar como la presión sobre Moscú.
Volodímir Zelenski reclamó nuevamente a los Estados del G7 y de la Unión Europea que amplíen las sanciones contra las empresas rusas implicadas en la fabricación de misiles balísticos. Kiev considera que numerosos fabricantes, proveedores de componentes, bancos e intermediarios continúan operando fuera de las listas internacionales o aprovechando las diferencias existentes entre las restricciones adoptadas por los distintos aliados. El presidente ucraniano vinculó esta petición con los planes rusos para aumentar la producción de misiles antes del invierno.
En este contexto, el nuevo ministro británico de Defensa, Wes Streeting, realizó su primera visita oficial a Kiev y trasladó el apoyo «inquebrantable» del Gobierno de Andy Burnham. Streeting se reunió con Zelenski, representantes de los servicios de emergencia, militares y civiles, además de depositar flores ante el Muro del Recuerdo dedicado a los caídos ucranianos. Londres presentó la visita, celebrada pocas horas después del ataque contra la capital, como una demostración de la continuidad de su política de apoyo a Ucrania. Las conversaciones estuvieron centradas, como no podía ser de otra forma, en la defensa frente a misiles balísticos y en las medidas necesarias para proteger las ciudades y las infraestructuras energéticas antes del invierno. Zelenski y Streeting examinaron posibles proyectos de producción conjunta de determinados tipos de armamento (hablamos sobre ello en informes previos), así como la aplicación de sanciones contra las empresas rusas que participan en el desarrollo y fabricación de misiles balísticos.
Zelenski, además de con el británico, mantuvo también una conversación con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Ambos coordinaron las gestiones dirigidas a los países que disponen de misiles interceptores y que podrían transferir parte de sus existencias a Ucrania. El mandatario ucraniano pidió reducir los procedimientos administrativos y acelerar las decisiones políticas, insistiendo en que la protección de la población depende de la rapidez con la que Europa y Estados Unidos autoricen las entregas.
El presidente ucraniano habló asimismo con su homólogo finlandés, Alexander Stubb, también sobre el refuerzo de la protección frente a los misiles balísticos rusos. El contacto formó parte de la ronda diplomática destinada a aumentar el número de interceptores disponibles y coordinar la respuesta de los aliados a la intensificación de los ataques contra Kiev y otras ciudades ucranianas.
Pasando ahora a las relaciones con los países bálticos, Zelenski recibió en Kiev a la ministra letona de Asuntos Exteriores, Baiba Braže. Esta pequeña república se comprometió a mantener el apoyo político y militar y a ampliar la cooperación dentro del denominado Drone Deal, del que forma parte. Las partes abordaron también la aplicación del mecanismo PURL para financiar adquisiciones de armamento estadounidense y las posibilidades de utilizar el instrumento europeo SAFE en proyectos relacionados con la industria de defensa. Braže y Zelenski trataron además los ataques rusos contra los puertos ucranianos y sus consecuencias sobre la navegación comercial y la seguridad alimentaria. Letonia se comprometió a plantear en los foros internacionales la situación del corredor cerealista y los riesgos para los países dependientes de las exportaciones agrícolas ucranianas. En cuanto al proceso de adhesión a la Unión Europea, ambos defendieron la apertura cuanto antes de los cuatro grupos de negociación todavía pendientes.
Mientras tanto, en los Estados Unidos continuaban las conversaciones para permitir que Ucrania participe en la fabricación de interceptores Patriot, pese a las dudas expresadas recientemente por Donald Trump sobre la transferencia de estas tecnologías y lo revuelto de la situación interna en el país, como hemos explicado al inicio del informe. La Casa Blanca, en cualquier caso, no ha ordenado detener las negociaciones, que seguían desarrollándose entre funcionarios estadounidenses y ucranianos, representantes de las Fuerzas Armadas y empresas del sector de defensa. Así las cosas, una de las posibilidades estudiadas contempla fabricar determinados componentes en Ucrania y trasladarlos posteriormente a Alemania para su ensamblaje final. Otra opción consistiría en incorporar a empresas ucranianas a un programa industrial estadounidense-europeo ya existente, mientras que también se evalúa el desarrollo de una versión PAC-3 ACE de menor coste.
También en Washington, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y el ministro británico de Asuntos Exteriores, Ed Miliband, abordaron la guerra de Ucrania y el aumento de la responsabilidad europea sobre su propia seguridad. Ambos reafirmaron el compromiso de Estados Unidos y el Reino Unido con la OTAN y trataron la coordinación transatlántica en materia de defensa. Miliband insistió en que la seguridad de Ucrania no puede separarse de la seguridad europea y del conjunto de la Alianza Atlántica.
Moviéndonos hasta Alemania, aunque ya hemos comentado lo sucedido, cabe añadir que las autoridades abrieron una investigación antiterrorista después de que durante la noche del 4 al 5 de agosto se localizase un dron equipado con un artefacto explosivo en una zona restringida del aeropuerto de Leipzig-Halle. El aparato fue encontrado cerca de la pista sur y de varios aviones de transporte Antonov ucranianos. Especialistas de la Policía Federal retiraron el detonador mediante un robot de desactivación, sin que se produjesen víctimas. Un segundo objeto aéreo no identificado chocó contra un avión de carga de DHL que había tenido que abortar su aterrizaje por el cierre temporal de la pista. La aeronave consiguió desviarse hasta Hannover y presentaba daños menores. La Fiscalía General de Dresde y las unidades sajonas especializadas en terrorismo y extremismo asumieron la investigación, mientras que el ministro alemán del Interior, Alexander Dobrindt, convocó una reunión de emergencia con los responsables de los servicios de seguridad. Dobrindt calificó lo ocurrido como una nueva modalidad de amenaza híbrida, aunque la investigación no había determinado quién había preparado o pilotado el dron. La proximidad del aparato a los aviones ucranianos y la función de Leipzig-Halle como centro logístico para los envíos destinados a Ucrania llevaron a examinar la posibilidad de una operación de sabotaje, pero al cierre de la jornada no existía una atribución oficial.
Otro tema relevante hoy ha sido la corrupción, pues NABU ha acusado a la ex viceprimera ministra para la Integración Europea y ex embajadora de Ucrania en Estados Unidos, Olga Stefanishyna, de malversación de fondos. El Tribunal Supremo Anticorrupción está decidiendo una medida cautelar para ella.
Otro asunto interesante hoy, en relación con la Guerra de Ucrania, tiene que ver con la cooperación entre Rusia y Corea del Norte, la inteligencia militar ucraniana afirmó que una unidad norcoreana de misiles había comenzado a desplegarse en el oeste de Rusia. La formación estaría compuesta por alrededor de 90 militares y podría quedar integrada en la 112.ª Brigada de Misiles rusa, con base en la región de Vorónezh. Estados Unidos tenía conocimiento de las informaciones sobre el despliegue, aunque la Casa Blanca y la CIA no ofrecieron comentarios públicos. Hay que tener en cuenta que, según evaluaciones previas, Rusia estaría esperando recibir hasta 120 misiles balísticos norcoreanos KN-23 y KN-24 y seis lanzadores, mientras que un primer lote de 40 proyectiles ya habría llegado al país. La configuración definitiva del despliegue deberá decidirse, no obstante, en futuras conversaciones entre Moscú y Pyongyang. Además, no está en absoluto claro si los militares norcoreanos participarán directamente en los lanzamientos o si más bien se limitarían a tareas de mantenimiento y a proporcionarían formación al personal ruso.
Siguiendo con Moscú, Vladímir Putin nombró al coronel general Denis Lyamin responsable de las nuevas Fuerzas de Sistemas No Tripulados, creadas como una rama específica de las Fuerzas Armadas rusas. La reorganización pretende centralizar la dirección de las operaciones con drones, cuyo empleo se ha extendido desde el frente terrestre hasta los ataques contra infraestructuras energéticas, centros logísticos, puertos y objetivos situados a gran distancia. Hay quien habla de una reorganización mayor dentro de las FAS rusas, pues los cambios han ido más allá, elevando por ejemplo a Valeri Solodchuk como responsable del Servicio de Logística y reorganizando otros puestos de mando. Además, el general Andréi Iwanáyev, hasta ahora comandante del distrito «Este», ha sido nombrado comandante del DG «Centro», reemplazando en ese puesto a Solodchuk. El Kremlin presentó los cambios como un ajuste de la estructura militar destinado a incorporar las lecciones obtenidas durante la guerra y a mejorar la coordinación entre la producción industrial, las unidades operativas y los servicios de abastecimiento.
En Rusia, además, estaría creciendo la presión sobre la presidenta del Banco Central, Elvira Nabiullina, para que reduzca las tasas de interés y reactive la economía, a pesar del riesgo de inflación que ello implica. Curiosamente, al mismo tiempo, en Redes Sociales (y es información por contrastar que conviene tomar con mucha cautela, ya que hay muchas probabilidades de que sea falsa) se habla de la posible imputación de Nabiullina por presunta apropiación indebida de fondos.
Nos trasladamos ahora a Colombia, pues la Embajada rusa en dicho país negó cualquier relación con las redes dedicadas a reclutar ciudadanos colombianos para combatir en la guerra. La representación diplomática rusa afirmó, por el contrario, desconocer tanto a los reclutadores identificados en una investigación televisiva como las fuentes de financiación utilizadas para trasladar a los combatientes. En relación con esto, cabe decir que el presidente colombiano, Gustavo Petro, había estimado que al menos 7.000 ciudadanos del país combatían por dinero en las filas rusas o ucranianas. Muchos de los reclutados serían antiguos militares con experiencia en operaciones contra guerrillas y organizaciones del narcotráfico. Naciones Unidas, por su parte, calculó anteriormente que alrededor de 10.000 colombianos habían sido contratados para participar en diferentes conflictos internacionales, en ocasiones bajo condiciones que no se correspondían con las ofrecidas durante el reclutamiento.
Finalizamos el informe de hoy con el apartado humanitario, pues según la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), Ucrania registró en julio el mayor número de muertes de civiles desde abril de 2022, debido a la intensificación de los ataques rusos. En el primer semestre de 2026, las Naciones Unidas confirmaron la muerte de 1.396 civiles ucranianos y 7.978 heridos, un aumento significativo en comparación con los mismos periodos de 2024 y 2025.

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