Una vez más, las Fuerzas Armadas rusas han concentrado los lanzamientos de drones y misiles, tanto balísticos como hipersónicos, sobre Kiev, en donde además de cuantiosa destrucción material se han producido una quincena de muertos y decenas de heridos. Los ucranianos, por su parte, han alcanzado nuevos depósitos de combustible y almacenes de Wildberries, así como subestaciones en las regiones ocupadas por Rusia. Sobre el frente, mientras las tropas rusas avanzan en la región de Járkov, o lanzan incursiones contra Orijiv, se ha podido ver a tropas ucranianas por primera vez en mucho tiempo al este del río Mokri Yali. En el apartado internacional, mientras se intentan reactivas las negociaciones recurriendo incluso a países de Oriente Medio, las preocupaciones principales giran en torno a las exportaciones y el tráfico marítimo en el Mar Negro, a la cuestión energética y al notable aumento de víctimas civiles, incluyendo menores, que se está viviendo en los últimos meses y que ha motivado un llamamiento por parte de UNICEF.
Estas últimas horas han sido testigo de un nuevo ataque ruso contra Kiev que se ha saldado, por el momento, con una quincena de fallecidos y más de medio centenar de heridos. Según la Administración Militar de la ciudad de Kiev,
se registraron daños en más de siete lugares de la ciudad, incluidos los distritos de Holosiivskyi, Obolonskyi, Desnianskyi y Sviatoshynskyi. Además, también se han registrado daños en la vecina Brovary, bien conocida de todos nuestros lectores.
En el ataque, se habrían empleado misiles balísticos equipados con municiones de racimo. También misiles Tsirkon dirigidos, por ejemplo, contra instalaciones de la empresa de mensajería Nova Poshta y contra las de «Rozetka», así como contra las de «Epicentr».
Durante la jornada, en total y según los datos oficiales ucranianos, las Fuerzas Aéreas rusas habrían empleado 24 misiles balísticos e hipersónicos, así como 115 drones (repartidos por todo el país, no sólo en Kiev), de los que únicamente habrían sido interceptados 98 drones y ninguno de los misiles. Según algunas fuentes, sin embargo, se habrían lanzado al menos 20 misiles balísticos Iskander-M/S-400, 5 misiles de crucero hipersónicos Zircon y 2 misiles balísticos Kn-23 desde las óblasts de Briansk, Kursk, Vorónezh y Rostov, sin actividad antimisil alguna por parte ucraniana.
Además de la región que alberga la capital ucraniana, la jornada también nos deja ataques rusos nuevamente contra Odesa, en donde un misil ha dejado al menos tres heridos, no siendo en cualquier caso el único vector lanzado contra esta región costera. Es más, la campaña rusa de ataques habría logrado cortar por completo las exportaciones ucranianas de mineral de hierro por vía marítima, lo que sin duda tendrá un importante impacto tanto en el sector siderúrgico como en las cuentas públicas del país a la espera de que, a partir de agosto, las rutas alternativas alcancen su máxima capacidad. Por otra parte, también en la región norteña de Sumy se han producido daños, concretamente en Trostyanetsk, alcanzada por varios drones rusos.
Más allá de esto, un dron FPV ruso ha acabado con la vida de una madre, hiriendo a su hijo menor en Sloviansk. Además, también han sido noticia los bombardeos rusos con FAB, que han alcanzado un día más Kramatorsk, donde ha sido dañado entre otros un edificio residencial y se habla de veinticuatro heridos. Es más, se han publicado datos del último mes relativos al número de FABs empleadas por la aviación rusa que apuntan a una media, ya, de 270 lanzamientos diarios.
Explicado esto, cabe decir también que el mes de julio habría sido el que ha arrojado un mayor número de víctimas civiles desde que comenzara la invasión, lo que deja a las claras el cambio de estrategia por parte de Rusia. Estaríamos hablando, en total, de al menos 634 civiles ucranianos y rusos fallecidos y de 4.590 heridos, si bien la peor parte, con diferencia, se la habría llevado Ucrania.
En cuanto a los ataques llevados a cabo por el SBU y las Fuerzas Armadas de Ucrania, en primer lugar tenemos noticia de varias explosiones en Kstovo, en la región de Nizhniy Novgorod. También ha sido alcanzado, y probablemente destruido en su totalidad, un nuevo almacén de la empresa «Wildberries», situado en esta ocasión en la ciudad de Aleksin, ubicada en la región de Tula. Además, drones rusos habrían alcanzado también una planta rusa de combustibles y lubricantes en la ciudad de Perm.
En otro orden de cosas, se han publicado las primeras evaluaciones del resultado de la campaña de ataques de cuarenta días planificada contra Ucrania contra objetivos en el interior de Rusia. Según estos análisis, en este tiempo se habrían llevado a cabo por parte del SBU al menos un centenar de acciones exitosas, «probablemente con la intención de generar varios efectos separados y a veces mutuamente reforzados que todos buscan aumentar el costo para el presidente ruso Vladimir Putin de continuar librando la guerra contra Ucrania».
En cuanto a las zonas ocupadas, drones de medio alcance ucranianos han seguido atacando subestaciones eléctricas por ejemplo en Mariúpol o en Kremenivka.
Y al margen de todo lo anterior, se ha producido una noticia luctuosa en Crimea. Allí, un militar ruso basado en Sebastopol mató a un compañero y a tres civiles más, dejando otras tres personas con heridas de diversos grados, en una acción que está siendo investigada.

Saltando ahora a la actividad sobre el frente, nuevos análisis cifran los avances rusos durante el mes de julio en poco más de cien kilómetros cuadrados, la que sería la mayor cifra desde enero de este mismo año pero, también, un número demasiado limitado para lo que el Kremlin pretende y el número de hombres perdidos por el camino. Además, durante la jornada se han publicado interesantes análisis sobre la situación en ambos bandos, las evoluciones previsibles, los cambios y los equilibrios de fuerzas.
Así las cosas, comenzamos nuestro informe de hoy por la región de Járkov, en donde las tropas rusas han seguido lanzando incursiones más allá de Hrariv, hacia Kozacha Lopan, al tiempo que progresando en la zona de Veterynarne. Los ucranianos, por su parte, difícilmente enviarán un número significativo de refuerzos a este sector, ya que están en plena reorganización de sus fuerzas tras la llegada de Drapatyi y seguramente prioricen reforzar y rellenar de efectivos las unidades mejor preparadas, asignadas a los sectores clave.
En el sector del Oskil, al norte del saliente ruso, se habla de avances ucranianos en los campos al noroeste de Novovodyane, localidad ya muy cercana a la P66 que comunica Kupiansk con Severodonetsk.
En Konstyantynivka, la situación continúa siendo extremadamente difícil de describir. No obstante, las tropas rusas se mueven por distintos puntos del casco urbano con relativa frecuencia, si bien los ucranianos mantienen también allí posiciones y todavía no han abandonado la urbe.
En torno al río Mokri Yali, por primera vez en mucho tiempo unidades ucranianas han sido avistadas al este del mismo, concretamente a la altura de la localidad de Zirka, controlada por Rusia hasta ahora y en donde los ucranianos han sido atacados con drones Molniya.
Sobre el frente también ha sido noticia, por primera vez, la presencia de una unidad de Fuerzas Especiales rusa en la localidad de Orijiv, en la región de Zaporiyia. Esto no quiere decir en absoluto que Rusia controle o haya comenzado el asalto a dicha población, ya que se trataría más bien de una acción de reconocimiento, para valorar el estado de las defensas ucranianas. No obstante, el suceso ha levantado un notable revuelo en las redes sociales, a pesar de que las primeras infiltraciones de este tipo podrían haberse producido hace ya un mes.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
En lo relativo a la actividad internacional y diplomática, mientras los EEUU siguen centrados en Irán, unos y otros siguen a vueltas con la posibilidad de retomar las negociaciones destinadas a un alto el fuego. Así, Volodímir Zelenski afirmó que los representantes ucranianos mantienen contactos diarios con el equipo de Donald Trump y que Kiev está preparado para participar en reuniones en cualquier formato que pueda contribuir a crear las condiciones necesarias para una paz real. El presidente ucraniano, de hecho, recibió durante la jornada informes de Kyrylo Budanov, Rustem Umerov, David Arakhamia y Sergiy Kyslytsya sobre las conversaciones mantenidas con Washington. Es más, Kiev estaría trabajando también con varios países del golfo Pérsico que mantienen canales de comunicación con Rusia y que podrían contribuir a facilitar nuevos contactos diplomáticos.
Desde Moscú, el viceministro ruso de Asuntos Exteriores, Mijaíl Galuzin, aseguró que Rusia continúa abierta a una solución negociada, siempre que los países occidentales adopten lo que describió como una actitud constructiva y responsable. El diplomático sostuvo que Moscú todavía no había recibido propuestas sustantivas de los gobiernos occidentales y volvió a vincular cualquier acuerdo con la necesidad de abordar las denominadas «causas profundas» del conflicto, en un mensaje que sin duda nos resulta familiar. Galuzin, además, responsabilizó a Ucrania de haber interrumpido anteriormente las negociaciones y afirmó que Rusia continuará sus operaciones militares si no encuentra disposición para alcanzar un acuerdo conforme a sus condiciones. Moscú, recordemos, mantiene entre sus exigencias la neutralidad de Ucrania, la limitación de sus capacidades militares y el reconocimiento de las anexiones territoriales proclamadas por el Kremlin, planteamientos rechazados por Kiev. El responsable ruso, por último, no confirmó que Moscú hubiese recibido una propuesta de alto el fuego aéreo ni anunció nuevos contactos con Witkoff, Kushner o cualquier otro representante estadounidense.
También ha sido noticia hoy el ámbito humanitario, pues la defensora rusa de los Derechos Humanos, Yana Lantratova, afirmó que las negociaciones para nuevos intercambios de prisioneros avanzaban con dificultades. Las autoridades rusas habrían continuado, eso sí, elaborando listas de militares y civiles susceptibles de ser incluidos en futuros canjes y afirman mantener contactos con los organismos de defensa y seguridad implicados. Desgraciadamente, no se han anunciado ni nuevos intercambios a corto plazo ni tampoco el número de militares que podrían llegar a comprender.
Pasando ahora a la Unión Europea, Zelenski volvió a situar la adhesión como una de las prioridades centrales de la política exterior ucraniana. Kiev pretende acelerar la apertura de los grupos de negociación pendientes, ampliar la integración sectorial y reforzar simultáneamente sus relaciones con las instituciones de Bruselas, los gobiernos nacionales y las autoridades regionales y municipales europeas. Para ello, el Gobierno ucraniano deberá presentar durante agosto un programa actualizado para avanzar con mayor rapidez en las reformas y compromisos relacionados con la futura pertenencia a la Unión.
El presidente ucraniano, además de decir esto, mantuvo además una conversación con el primer ministro neerlandés, Rob Jetten, centrada en el fortalecimiento de la defensa aérea y en el avance de Ucrania dentro del proceso de integración europea. Los Países Bajos, como hemos explicado en varias ocasiones, son un socio clave de Kiev y participan tanto en la financiación de adquisiciones de armamento estadounidense mediante el mecanismo PURL como en diferentes proyectos de apoyo militar y reconstrucción. A la conclusión de su encuentro, los dos dirigentes acordaron mantener la coordinación sobre las necesidades ucranianas antes del próximo invierno.
Siguiendo con Europa, aunque en otro orden de cosas, toca hablar sobre cooperación industria, ya que la conocida empresa ucraniana Fire Point ha sellado acuerdos con trece compañías del continente para integrar sus tecnologías en el futuro sistema antimisiles FREYJA. Las empresas participantes aportarán radares, sistemas de guiado, componentes electrónicos y soluciones de mando y control que deberán combinarse con los interceptores desarrollados en Ucrania. La iniciativa FREYJA, de la que hemos hablado recientemente en un extenso artículo, reúne a diez gobiernos y doce grandes compañías europeas, entre ellas Eurosam, Leonardo, Thales y Saab. El proyecto pretende desarrollar un interceptor de arquitectura abierta y con un precio inferior al millón de euros por unidad, capaz de fabricarse a mayor escala que los actuales misiles antiaéreos occidentales. Fire Point había realizado al menos cinco pruebas y esperaba demostrar una interceptación completa durante 2027, aunque el sistema continuaba todavía en fase de desarrollo.
Nos desplazamos ahora hasta el mar Báltico, en donde dos cazas polacos interceptaron un avión ruso de reconocimiento Il-20 que volaba sobre aguas internacionales a unos 56 kilómetros al noroeste de Koszalin. La aeronave no entró en el espacio aéreo polaco, pero mantenía apagado su transpondedor y no había presentado un plan de vuelo. Los cazas escoltaron al aparato hasta que se alejó de la zona de responsabilidad polaca. Se trata del segundo incidente similar en otros tantos días. El lunes, aviones polacos habían interceptado otro Il-20 situado aproximadamente a sesenta kilómetros al noroeste de Łeba. El ministro de Defensa, Władysław Kosiniak-Kamysz, calificó estas operaciones de provocaciones destinadas a comprobar la vigilancia y los tiempos de reacción de la OTAN. Polonia había registrado otros cuatro episodios de este tipo durante julio.
De un mar a otro, pues pasando ahora al mar Negro, Turquía expresó su «seria preocupación» por los ataques contra los buques civiles de propiedad turca «Yaşar» y «Nadezhda«, alcanzados por vehículos aéreos no tripulados después de abandonar el puerto ruso de Novorossiysk durante la tarde del 3 de agosto. Varios miembros de las tripulaciones resultaron heridos, entre ellos ciudadanos turcos, lo que ha molestado en Ankara, como es lógico. De hecho, el Gobierno turco pidió a las partes que adopten medidas concretas para garantizar la seguridad de la navegación y advirtió de que una mayor extensión de la guerra por el mar Negro podría afectar al comercio, a las tripulaciones civiles y a la seguridad alimentaria internacional. Turquía, eso sí, evitó atribuir oficialmente los ataques a una de las partes en su declaración diplomática y dirigió su llamamiento tanto a Rusia como a Ucrania. Las autoridades rusas atribuyeron los impactos a drones ucranianos, mientras que Kiev no había asumido públicamente la responsabilidad al cierre de la jornada.
La situación de los puertos es un tema de lo más relevante. A propósito, aunque hemos hablado de ello en la primera parte del informe, cabe añadir que Ucrania lleva un tiempo recurriendo con mayor intensidad a las rutas ferroviarias, los puertos del Danubio, el puerto rumano de Constanza y las conexiones terrestres con Polonia, Eslovaquia y Hungría para compensar la reducción de la actividad en el mar Negro. Sin embargo, estos corredores alternativos solo pueden mover alrededor de un millón de toneladas mensuales, aproximadamente un tercio de la capacidad marítima anterior a los ataques. Y es que el cierre o funcionamiento limitado de los puertos pone en riesgo la salida de unos treinta millones de toneladas de cereales y oleaginosas durante 2026, lo que es una fuente de preocupaciones y no sólo en Ucrania. Por el momento, los precios pagados a los productores ucranianos habían descendido alrededor de un 30 %, mientras que las pérdidas potenciales para el sector se calculaban entre 1.500 y 3.000 millones de dólares. Además, la capacidad de almacenamiento disponible podría quedar agotada a comienzos de noviembre si no se recupera el transporte marítimo o se amplían las rutas alternativas.
Por cierto, que esto último, dados los numerosos ataques a buques de las últimas semanas, está provocando los primeros llamamientos a la huelga entre sindicatos de marineros…
El del tráfico marítimo y las exportaciones, además, ha sido uno de los temas que han abordado en una reciente reunión el viceministro ucraniano de Economía, Medio Ambiente y Agricultura, Taras Vysotskyi y el embajador español, Ricardo López-Aranda Jagu. Alrededor del 90 % de las exportaciones ucranianas de cereales y oleaginosas utilizaba habitualmente los puertos del mar Negro, mientras que las rutas terrestres y del Danubio solo pueden absorber entre el 45 % y el 50 % del volumen anual e incrementan los costes logísticos entre 50 y 70 euros por tonelada. España manifestó su disposición a estudiar fórmulas de apoyo para ampliar las rutas alternativas y proteger el comercio alimentario.
No es la única preocupación de Ucrania. Otra de lo más relevante es la del apartado energético. De ahí que el primer ministro ucraniano, Sergii Koretskyi, y el ministro de Energía, Denys Shmyhal, se reunieran con el cuerpo diplomático para coordinar la asistencia internacional necesaria antes del invierno. Las prioridades incluyen la reparación de instalaciones dañadas, la ampliación de la generación distribuida, la acumulación de equipos de reserva y la obtención de financiación para importar gas. Ucrania, como dato, había recibido durante 2026 unas 5.700 toneladas de equipos energéticos proporcionados por sus socios, entre ellas 3.300 toneladas procedentes de Alemania y Lituania. El Gobierno pretende triplicar las reservas disponibles para responder a posibles daños durante el invierno. Las solicitudes pendientes del Fondo de Apoyo Energético superaban los 507 millones de euros; las compañías del sector necesitaban alrededor de otros 600 millones, mientras que Naftogaz reclamaba unos 400 millones para financiar las importaciones de gas. La próxima reunión del Grupo de Coordinación Energética del G7+ estaba prevista para septiembre.
Siguiendo con el mismo tema energético, tenemos también que Islandia ha anunciado hace unas horas una aportación adicional de 550.000 euros al Fondo de Apoyo Energético de Ucrania, elevando su contribución total a cerca de nueve millones. Desde su creación, el mecanismo había recibido más de 2.000 millones de euros en subvenciones procedentes de 39 donantes extranjeros, correspondientes a 26 países y tres organizaciones internacionales.
En relación con el apartado energético también está la cuestión de la seguridad nuclear. En este caso la noticia vuelve a proceder de la central de Zaporiyia, ya que perdió durante aproximadamente una hora su última línea externa de suministro eléctrico y tuvo que recurrir temporalmente a sus generadores diésel de emergencia. Se trataba de la duodécima desconexión registrada durante 2026 y de la vigesimocuarta desde que las fuerzas rusas ocuparon la instalación en marzo de 2022. La alimentación exterior pudo ser restablecida y los sistemas esenciales continuaron funcionando. Los seis reactores permanecían apagados, pero necesitan electricidad constante para mantener los mecanismos de refrigeración y seguridad. Rusia y Ucrania han intercambiado repetidamente acusaciones sobre los ataques y las actuaciones que ponen en riesgo la planta, mientras el Organismo Internacional de Energía Atómica continúa reclamando la protección de las líneas de suministro y de las infraestructuras situadas alrededor de la central.
Finalizamos hoy nuestro repaso a la actividad internacional relacionada con la guerra de Ucrania con el llamamiento hecho por UNICEF después de los ataques que durante los días anteriores habían causado víctimas infantiles tanto en Rusia como en Ucrania. En la región rusa de Bélgorod, como sabemos, murió una niña de trece años y otras dos menores, de siete y nueve años, resultaron heridas al caer un dron cerca de una zona de juegos. Otros tres niños figuraban entre las siete personas muertas en un ataque registrado en la región de Krasnodar. En Ucrania, por su parte, al menos seis menores habían muerto y otros diecinueve habían resultado heridos durante los siete días anteriores. Entre las víctimas figuraban un niño de ocho años, tres menores muertos junto a sus familias en la región de Dnipropetrovsk y dos niñas de cinco y diez años fallecidas en la región de Sumy. UNICEF pidió a todas las partes que respeten las obligaciones derivadas del Derecho Internacional Humanitario y que cesen los ataques que causan víctimas entre los niños y dañan las infraestructuras civiles.

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