Mientras la guerra de salvas a media y larga distancia continúa en marcha, la evolución técnica y la adaptación están forzando cambios de orientación, como el que ha llevado a Rusia en los últimos meses a batir centenares de estaciones de servicio ucranianas, dejando sin un sola gasolinera activa algunas de las principales vías de comunicación de Ucrania. Este país, por su parte, continúa atacando en primer lugar el sector de los hidrocarburos rusos, pero también, en los últimos tiempos, se ha centrado en el sector de la distribución, con nuevas acciones contra centros de la empresa Wildberries. En el frente, mientras tanto, reina el estancamiento, si bien la situación en general parece degradarse para Ucrania en los sectores de Siversk y Konstyantynivka. Más allá de esto, a la espera del resultado de la visita de Zelenski a Washington, en la que se verá con el conjunto de miembros del Senado además de con Trump, ha sido noticia el Reino Unido. En este país, se han anunciado nuevas medidas para impulsar la producción conjunta y cesiones tecnológicas y se ha reafirmado la solidez de la alianza entre Kiev y Londres. No han sido las únicas noticias de una jornada, empero, en la que unos y otros han discutido en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas o en la que han vuelto a cruzarse acusaciones iraníes y ucranianos y rumanos y rusos.
El informe oficial ucraniano habla del lanzamiento, por parte rusa, de 147 drones de ataque de largo alcance contra su territorio entre los días 26 y 27 de julio. De estos, las AFU habrían logrado derribar o neutralizar 123 aparatos. Desde entonces, empero, los lanzamientos han continuado, reportándose explosiones por ejemplo en Zaporiyia, donde han vuelto a elevarse columnas de humo tras los ataques y se habla de al menos dos heridos, aunque otros elevan ya la cifra a siete. Los ataques contra esta localidad, en cualquier caso, han continuado durante el día.
Lo mismo puede decirse de la región de Járkov, en donde ataques con drones han provocado daños en los distritos de Saltivskyi y Nemyshlyanskyi hablándose de un total de al menos una veintena de Geran-2 y Geran-4 y de daños en infraestructuras y cortes de energía. También, una jornada más, Odesa ha sido blanco de Rusia, que habría empleado contra esta región tanto drones como misiles (incluidos de crucero Iskander-K) en estas últimas horas. Finalmente, se han registrado lanzamientos también contra Mykolaiv y contra Dnipropetrovsk, concretamente contra una locomotora en la localidad de Verkhivtseve.
Las bombas planeadoras, además de en la línea de frente, han vuelto a emplearse tras esta, contra localidades como Sloviansk, en donde dos civiles habrían sufrido heridas. Igualmente, los drones tipo FPV han tenido su papel contra la población civil, dejando tres heridos, incluyendo dos niños, en Bilopillia, en la región de Sumy. En otro recuento posterior, se habla en esta misma región de siete heridos. En total, a lo largo de las últimas 24 horas, los ataques rusos han dejado un saldo de 9 muertos y 76 heridos y han destruido, de paso, la última gasolinera que quedaba en pie entre Járkov y Poltava, con lo que tanto esta ruta, como la que une Dnipró y Zaporiyia habrían quedado ya sin estaciones de servicio activas. En total, en los últimos meses más de 160 gasolineras ucranianas han sido alcanzadas por drones rusos.
Más activos que los rusos, no obstante, han estado los ucranianos. Al menos si tenemos en consideración únicamente los ataques a larga distancia. En este sentido, tenemos ya información sobre el ataque al que hicimos referencia en el informe previo contra Rostov del Don, el cual habría dejado según las autoridades locales cinco muertos y que, en cualquier caso, ha sido reconocido por Ucrania, afirmando que el objetivo sería una terminal de exportación de hidrocarburos.
Los ucranianos, además, han alcanzado también infraestructura petrolera en la región de Yaroslavl y la República de Udmurtia, en este caso a unos 1.300 kilómetros de la frontera entre ambos países. Y no han parado aquí, sino que han vuelto a atreverse con la región de Moscú, alcanzando la localidad de Chekhov, y dentro de esta la fábrica de acero Hydrostalkonstruktsiya, dedicada oficialmente a la producción de estructuras metálicas pesadas para fines de construcción y equipo hidromecánico especializado para grúas. Durante la madrugada, además, los ucranianos habrían alcanzado el enésimo centro de distribución de la empresa Wildberries, en este caso también en la región de Moscú, en la localidad de Kodelino.
Por supuesto, los ucranianos han seguido con su campaña destinada a aislar Crimea. Para ello, han cargado contra una nueva subestación eléctrica en Feodosia, ciudad que ha quedado en buena medida a oscuras. De esta forma, en los últimos tres días, drones ucranianos habrían atacado 14 instalaciones energéticas en la Crimea ocupada por Rusia, según ha declarado Robert «Madyar» Brovdi, comandante de las Fuerzas de Sistemas No Tripulados de Ucrania. Además, también en Crimea, los ucranianos se habrían anotado la destrucción de un lanzador de misiles antiaéreos S-400 ruso y de un radar 96L6.

Respecto a la actividad sobre el frente, antes de repasar las una vez más escasas novedades, algunas noticias relevantes, como cada día. En primer lugar, el nuevo comandante de las AFU, Mykhailo Drapatyi, ha compartido las que serán sus prioridades de aquí en adelante, incluyendo: 1) fortalecer las capacidades de defensa aérea para proteger mejor el espacio aéreo de la nación; 2) avanzar y escalar en la producción y empleo de sistemas no tripulados; 3) aumentar la letalidad contra las fuerzas enemigas y simplificar los procesos burocráticos; 4) cambiar la gestión del personal, poniendo el énfasis en la competencia y adoptando un enfoque centrado en el ser humano.
En segundo lugar, se ha podido ver cómo un interceptor FPV ucraniano lograba perseguir y derribar un dron ruso Forpost MALE que operaba a 12 millas detrás de la línea del frente a 15.000 pies, lo que habla sobre las mejoras que se están logrando en términos de creación de una «burbuja» C-UAS, algo que a la postre podría contribuir a devolver, al menos localmente, la movilidad al frente.
En tercer y último lugar, los investigadores de BBC News y Mediazona han identificado los nombres de 234.795 soldados muertos en la guerra del lado ruso. Lo que no impide que la plantilla autorizada de las Fuerzas Armadas rusas vaya a crecer hasta los 2.426.000 efectivos a partir del 1 de agosto. Además, se espera que el número de miembros en servicio aumente en 25.000 individuos, hasta alcanzar los 1.535.000, según el decreto aprobado por el presidente ruso, Putin.
Pasando ahora ya sí a la actividad relacionada con los combates, iniciamos el repaso en el sector de Siversk, en dirección a Slovianks y Kramatorsk. Allí, si bien no hay verdaderos cambios, han seguido produciéndose ataques rusos y la impresión general es la de que la situación no deja de deteriorarse para las AFU.
En cuanto al sector de Konstyantynivka, la situación sigue siendo bastante caótica dentro de la amplia parte de esta ciudad que podría considerarse zona gris y que está plagada de «islas» de resistencia ucranianas y de fuerzas rusas que las superan para intentar asentarse en su retaguardia. Por supuesto, como quiera que todo es cuestión de apreciaciones, hay quien considera que la urbe ha sido tomada efectivamente por Rusia, ya que su presencia sería «abrumadora» en comparación con la de las AFU, que sí se mantendrían, no obstante, firmes en los suburbios, aunque habrían «completado casi por completo su retirada del saliente de Chasiv Yar al norte de Kostyantynivka, ya que una vez que Rusia logre una consolidación total en Kostyantynivka, será imposible mantenerlo y extremadamente propenso al cerco. En este momento, no hay más de unas pocas docenas de soldados ucranianos presentes en el área de Chasiv Yar-Mykolaivka-Chervone».
En dirección a Dobropillia, no hay cambios de posiciones, pero sí numerosos enfrentamientos en torno a Shevchenko, Bylitske o Novyi Donbas.
Al noroeste de Gualiaipolé, seguramente la zona del frente con una zona gris más extensa, se ha hablado de infiltraciones rusas nuevamente en las zonas agrarias al norte de Hulyaipilske, sin más información al respecto.
Finalizamos hoy con una referencia al frente en el sector del Dniéper, que lleva tiempo bastante calmado, ya que se han podido localizar infiltraciones rusas en las últimas horas contra Plavni, aunque en todos los casos habrían fracasado, siendo frenadas al norte de esta localidad.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
Cambiamos ahora de tercio, para abordar la actualidad internacional relacionada con la guerra de Ucrania. Comenzamos, como adelantamos ayer, por el Reino Unido, en donde Volodímir Zelenski mantuvo su primera reunión con el nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, en la base naval de Portsmouth. El mandatario ucraniano se convirtió así en el primer dirigente extranjero recibido personalmente por Burnham desde su llegada a Downing Street, una semana antes, lo que no deja de ser significativo. Las conversaciones tuvieron lugar a bordo del portaaviones HMS Queen Elizabeth y estuvieron centradas en el fortalecimiento de la defensa aérea ucraniana, la protección de las infraestructuras críticas durante el invierno, los proyectos conjuntos relacionados con drones y la ampliación de la cooperación industrial en materia de defensa. Ambos dirigentes abordaron especialmente la necesidad ucraniana de disponer de un mayor número de interceptores capaces de derribar misiles balísticos. Burnham se comprometió a continuar trabajando con los socios internacionales para aumentar estas capacidades, mientras que Zelenski planteó la posibilidad de crear en territorio británico una gran instalación dedicada a la producción conjunta de drones y otros sistemas de defensa. El primer ministro británico aseguró una vez más que su Gobierno mantendrá íntegramente los compromisos asumidos por el Reino Unido con Ucrania.
Además, y como se esperaba, Londres anunció la transferencia a Ucrania de la propiedad intelectual del sistema de guerra electrónica Stone Cloak. Una tecnología que, una vez se produzca en masa, se incorporará a la nueva generación de sistemas británicos de ataque en profundidad, incluido el proyecto Brakestop para desarrollar un misil de crucero de bajo coste. La cooperación forma parte de la Asociación de Cien Años suscrita por ambos países y permitirá utilizar la experiencia obtenida en el campo de batalla para perfeccionar futuros equipos ucranianos y británicos.
Por otra parte, Zelenski y Burnham se reunieron también con más de 200 militares y marineros ucranianos que habían participado durante las tres semanas anteriores en el ejercicio Sea Breeze. Los representantes ucranianos mostraron a ambos dirigentes los cinco cazaminas que se encuentran temporalmente basados en el Reino Unido y cuyos nombres, como curiosidad, serán: Melitopol, Mariupol, Henichesk, Cherkasy y Chernihiv.
Pasando ahora a Estados Unidos, la visita de Zelenski a Washington prevista para el martes 28 de julio estará acompañada por una reunión a la que han sido invitados los cien integrantes del Senado estadounidense. Esto se debe, en buena medida, a que el Senado podría comenzar a votar coincidiendo con la visita del ucraniano el proyecto de ley de sanciones contra Rusia promovido por el difunto senador Graham. El texto busca reducir los ingresos energéticos empleados por Moscú para financiar la guerra mediante la imposición de aranceles a los países que continúen comprando petróleo y gas rusos. La propuesta original contemplaba un arancel general del 500 %, posteriormente reducido al 100 % para obtener un apoyo más amplio entre los legisladores. Eso sí, el proyecto por el momento sigue generando discrepancias sobre las facultades que concedería al presidente estadounidense para imponer, modificar o retirar las medidas. Además de esto, Zelenski tratará igualmente con los senadores la continuidad de la asistencia militar, el refuerzo de las defensas antiaéreas ucranianas y la conclusión del acuerdo bilateral para la producción, adquisición y exportación de drones.
Siguiendo con los Estados Unidos, durante la jornada se ha sabido que el Pentágono no prevé completar hasta el ejercicio fiscal de 2029 el gasto de 400 millones de dólares autorizado por el Congreso para Ucrania. El Departamento de Defensa había remitido en mayo una carta a los legisladores detallando el calendario previsto, aunque dos meses después los fondos todavía no habían sido desembolsados ni comprometidos mediante contratos. La planificación contempla comprometer formalmente los recursos antes del 30 de septiembre de 2026, pero permite que las entregas y servicios financiados se prolonguen hasta el 30 de septiembre de 2029. De los 400 millones de dólares, 200 millones se destinarán a armas, municiones y explosivos; 99,9 millones a vehículos, repuestos y otros equipos; y 100 millones a servicios como el transporte de material militar.
Pasamos ahora a Rumanía, donde el Ministerio de Asuntos Exteriores expulsó a un diplomático de la Embajada rusa por las sucesivas violaciones de su espacio aéreo. El embajador Vladímir Lipáyev fue convocado para recibir una protesta formal y una nota verbal que concede al funcionario afectado un plazo de cinco días para abandonar el país. Bucarest llamó también a consultas a su embajador en Moscú. La decisión se ha tomado después de que aviones F-16 rumanos derribasen tres drones que habían entrado sin autorización en el espacio aéreo nacional entre los días 24 y 26 de julio. Además, durante la pasada jornada, un cuarto aparato cruzó brevemente la frontera antes de regresar a territorio ucraniano, provocando el despliegue de otros dos cazas rumanos. Desde Rusia, por supuesto, han rechazado las acusaciones, asegurando que nunca han dirigido deliberadamente sus drones contra objetivos situados en Rumanía y anunció una respuesta, al tiempo que denunciaban que este país no había entregado parámetros técnicos suficientes para determinar el origen de los aparatos, calificando todo el asunto de «maniobra propagandística».
En otro orden de cosas, también ha sido noticia el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas pues finalmente tuvo lugar una reunión urgente sobre los ataques contra los puertos ucranianos y la navegación comercial en el mar Negro. La sesión había sido solicitada por Ucrania después de las sucesivas acciones contra buques mercantes, terminales portuarias e instalaciones empleadas para almacenar y exportar productos agrícolas. Durante la misma, la representación ucraniana afirmó que las exportaciones marítimas a través de los puertos del país se encuentran suspendidas desde el 22 de julio como consecuencia de los ataques contra embarcaciones civiles y de la retirada temporal de varios armadores. Kiev acusó a Rusia de intentar bloquear las rutas comerciales, reducir los ingresos ucranianos y poner en peligro la seguridad alimentaria de los países dependientes del cereal procedente del mar Negro.
Rusia, por su parte, respondió acusando a Ucrania de atacar deliberadamente a la población y las infraestructuras civiles para compensar su situación en el frente y obtener más armamento y financiación occidental. La representante rusa en funciones, Anna Yevstigneyeva, responsabilizó además a los países occidentales de facilitar las operaciones ucranianas y vinculó esta acusación con los planes de la Coalición de Voluntarios para apoyar a las Fuerzas Armadas de Ucrania por tierra, mar y aire. Moscú, de paso, acusó también a Ucrania de poner en riesgo el funcionamiento de la central nuclear de Zaporiyia mediante ataques contra su personal. La delegación rusa relacionó esta afirmación con la muerte, el 15 de julio, del ingeniero jefe Alexander Yakovlev y de su conductor al ser alcanzado su vehículo de servicio por un dron. Ucrania no había respondido durante la sesión a esta acusación concreta, cuyas circunstancias no han sido verificadas de manera independiente.
Más allá de lo anterior, ha vuelto a hablarse de Ucrania e Irán, pues el ministro ucraniano de Asuntos Exteriores, Andrii Sybiha, rechazó las amenazas iraníes de responder al ataque contra un buque comercial en el mar Caspio. Sybiha calificó estas amenazas de injustificadas y sostuvo que Teherán carece de legitimidad para presentarse como víctima debido al suministro de armamento iraní utilizado por Rusia contra territorio ucraniano. El responsable ucraniano afirmó que las referencias iraníes a la Carta de Naciones Unidas resultaban incompatibles con el apoyo militar proporcionado a Moscú y acusó a Teherán de intentar desviar la atención de los ataques contra la navegación civil en el mar Negro. Ucrania sostiene que los objetivos alcanzados en el Caspio estaban relacionados con el transporte de cargamentos militares iraníes y con las operaciones de las Fuerzas Armadas rusas.
Y hablando de Oriente Medio, también ha copado titulares Donald Trump, quien aseguró durante la jornada que preguntará a Vladímir Putin por las acusaciones ucranianas de que Rusia habría entregado a Irán información obtenida mediante satélites sobre bases estadounidenses y de otros países de Oriente Próximo. El presidente estadounidense indicó que no creía que se hubiese producido esa transferencia, aunque reconoció que plantearía directamente la cuestión al mandatario ruso.
Entrando en el apartado de sanciones, el Kremlin afirmó que el vigesimoprimer paquete aprobado por la Unión Europea comienza a perjudicar directamente a la economía y a la situación social de los propios Estados miembros. Peskov sostuvo que las opciones disponibles para adoptar nuevas restricciones son cada vez más limitadas y que cualquier medida adicional tendrá consecuencias crecientes dentro de Europa. Además, el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso anunció que Moscú preparará una respuesta al nuevo paquete europeo y volvió a rechazar el mecanismo utilizado para limitar el precio de exportación del petróleo ruso. Las autoridades rusas mantuvieron que las restricciones dirigidas contra sus alianzas energéticas afectarán al funcionamiento de los mercados internacionales y a los países importadores de hidrocarburos.
Finalizamos el informe de hoy de vuelta en Kiev, en donde el Gobierno aprobó y remitió a la Rada Suprema un nuevo proyecto de Código Aduanero. El texto pretende adaptar el sistema aduanero ucraniano a las normas de la Unión Europea y constituye una de las reformas exigidas dentro del proceso de adhesión.
Por último, también en la capital ucraniana, el viceministro de Asuntos Exteriores Yevhen Perebyinis recibió las copias de las cartas credenciales del nuevo embajador francés en Ucrania. Ambas partes abordaron la continuidad de la cooperación bilateral, el apoyo francés a Ucrania y las garantías de seguridad necesarias para alcanzar una paz estable.

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