Guerra de Ucrania – Día 1612

Un día más, la guerra de Ucrania nos deja muestras de gran actividad diplomática, pero no tanta en el apartado militar, a pesar de que prosigue la guerra de salvas y de que siguen produciéndose combates en el terreno, a la espera de que Moscú se decida o no por la movilización. Así las cosas, se ha confirmado que Zelenski verá la próxima semana a Trump en Washington para hablar sobre ayuda militar, negociaciones de paz, coproducción de misiles o drones. Al mismo tiempo, rusos y estadounidenses continúan hablando sobre posibles salidas al conflicto, asumiendo ya todos que las propuestas de Anchorage son poco menos que papel mojado, al haberse convertido en inaceptables para Ucrania dado el cambio de dinámicas sobre el terreno y el éxito de iniciativas como PURL o la concesión del crédito de 90.000 millones a Kiev por parte de sus aliados europeos. Además de esto, también han sido noticia durante la jornada las sanciones europeas, la respuesta de China, la situación de la navegación en el Mar Negro o el bloqueo de Hungría a las negociaciones de adhesión de Ucrania y Moldavia a la UE, a la espera de nuevas negociaciones a primeros de septiembre.

A lo largo del día 24 de julio, las Fuerzas Armadas rusas han empleado un total de 157 drones de ataque de largo alcance, así como de dos misiles de crucero de lanzamiento aéreo Kh-59/69 contra Ucrania. De esta cifra, el Estado Mayor de Ucrania afirma haber derribado o desviado de su rumbo uno de los misiles y 127 de los drones, en ocasiones mediante métodos tan poco ortodoxos como espectaculares.

Entre otros puntos del país, la jornada nos ha dejado ataques contra la capital ucraniana, Kiev, en donde el posible uso de misiles balísticos (que no ha sido recogido en el informe ucraniano de la jornada previa ni en este último y que se habrían dirigido contra la empresa de drones «Armada») ha dejado una decena de muertos y un centenar de heridos, así como cuantiosa destrucción material, motivando incluso una nueva protesta de Zelenski a través de sus canales en redes sociales. Más allá de Kiev, también Sumy ha sido objeto de los ataques rusos, que han dejado al menos tres muertos y otros tantos heridos. Del mismo modo, en Zaporiyia se ha registrado un incendio en un almacén logístico que ha devorado por completo las instalaciones.

Las bombas planeadoras, por su parte, han dejado también un saldo de cinco muertos y nueve heridos en Sloviansk, una de las ciudades más afectadas junto a Kramatorsk en las últimas semanas, dada su cercanía al frente y su carácter de objetivo principal ruso.

En cuanto a los ucranianos, una jornada más se han mostrado muy activos, a pesar de que no hay nuevos ataques contra almacenes de Wildberries (aunque sí se ha hablado de las pérdidas económicas y laborales que estos podrían haber supuesto para Rusia). Así, por ejemplo, han alcanzado Rostov, al suroeste de Rusia, y ciudad en la que se han producido diversas explosiones durante la noche entre los días 24 y 25 de julio. Una situación similar, aunque en este caso posiblemente causada por MLRS (o por algunos de los nuevos misiles Ruta Blk.1 suministrados por Países Bajos), se ha vivido en Bélgorod, cerca de la frontera ucraniana.

El incidente más grave, no obstante, habría tenido lugar en Kirov, en donde un ataque con misiles podría haber costado la vida a seis personas y heridas de diversa consideración a más de una treintena. En concreto, los ucranianos habrían empleado misiles Flamingo, producidos por Fire Point, contra la planta de misiles AVITEK, logrando incendiar uno de los edificios de la fábrica.

Las zonas ocupadas por Rusia han vuelto a ser también blanco de los ataques ucranianos, que se han dirigido contra Lugansk, en donde se han registrado varias explosiones. Además de lo anterior, los ucranianos han vuelto a atacar subestaciones eléctricas en Crimea, en este caso en Sudak, provocando nuevos apagones en la región. La mayoría de la península, de hecho, permanecería sin electricidad o sufriría cortes periódicos de luz desde hace días.

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Sobre el frente, mientras sigue hablándose sobre el tipo de reformas que las Fuerzas Armadas ucranianas podrían llevar a cabo tras los cambios en la cúpula militar y política de las últimas semanas (especialmente los relativos a la orgánica), sobre cómo se vive y se lucha en la «zona de muerte», sobre cómo los drones están trayendo de vuelta la guerra química al campo de batalla ucraniano, o sobre cómo el Ejército ruso que salga de esta guerra, independientemente del resultado, probablemente vaya a ser mucho más fuerte que el anterior a febrero de 2022, tenemos apenas lo siguiente:

Comenzando por Kupiansk, allí se han vuelto a registrar combates en zonas centrales, incluida la calle Académico Muchuria, hacia donde se ha dirigido una unidad rusa.

En el caso de Limán, se ha discutido en las últimas horas sobre si las AFU habrían logrado rodear a las fuerzas rusas al norte de dicha localidad, algo que incluso algunos canales ucranianos parecen haber desmentido.

Pasando al sector de Konstyantynivka, escasas novedades. Es cierto que se ha hablado de infiltraciones rusas al este de Chervone (sur de Chassiv Yar), una vez más, pero también que en general siguen sin producirse cambios relevantes de unas semanas a esta parte.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

Comenzamos el repaso a la actualidad internacional relacionada con la guerra de Ucrania (mientras la guerra en Oriente Medio se descontrola con la entrada en juego de nuevos actores, desde los hutíes de Yemen hasta algunas de las monarquías de la región) en Washington, en donde la Casa Blanca confirmó que Donald Trump y Volodímir Zelenski se reunirán el martes 28 de julio. La parte ucraniana manifestó, además, su disposición a realizar el viaje, aunque al cierre de la jornada continuaba a la espera de recibir la confirmación definitiva de la agenda del presidente estadounidense. Funcionarios de ambos países estaban trabajando, además, sobre una propuesta de alto el fuego aéreo que podría ser presentada posteriormente a Rusia como parte de una nueva iniciativa diplomática y que iría más allá del anterior «5+2» ya que, como vimos en informes anteriores, incluso Rubio admite que la situación en el campo de batalla ha cambiado y que lo negociado en Anchorage y desde entonces era inaceptable para Kiev.

La visita de Zelenski a Estados Unidos, dicho esto, coincidirá con los actos fúnebres del senador republicano Lindsey Graham, fallecido recientemente como sabemos, aunque la agenda del mandatario ucraniano estará centrada en las conversaciones con Trump y con su equipo. Zelenski, como vimos ayer, habló con Steve Witkoff y Jared Kushner sobre la reanudación de los contactos diplomáticos, poco antes de que el ministro de Defensa en funciones, Yevhenii Khmara, y el nuevo comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Mykhailo Drapatyi, se reunían en Kiev con el embajador estadounidense ante la OTAN, Matthew Whitaker, para abordar la situación en el frente y las necesidades militares ucranianas.

Siguiendo con el presidente ucraniano, en su discurso vespertino ha confirmado que Ucrania estaba preparando la reunión con Trump y con los miembros de su Administración, situando nuevamente la defensa aérea como la principal prioridad para las conversaciones con los aliados y reclamando una vez más que los compromisos ya adquiridos se ejecuten con mayor rapidez. Todo mientras en Kiev trabajan tanto con los países vecinos como con las instituciones europeas para diversificar sus rutas de importación y exportación, proteger el suministro de combustible y reducir las consecuencias de los ataques contra los puertos del mar Negro, dada la incapacidad de defender la región de Odesa, fundamental, de los ataques rusos con misiles balísticos.

También en relación con Estados Unidos, Zelenski afirmó que el acuerdo bilateral sobre drones incluirá la construcción de una fábrica en territorio estadounidense, en la que se producirán aparatos basados en tecnología ucraniana. Las condiciones concretas del acuerdo continuarán negociándose antes de la reunión prevista en Washington. Zelenski, a propósito de esto, defendió que la cooperación permitirá combinar la experiencia adquirida por Ucrania durante la guerra con las capacidades industriales y tecnológicas estadounidenses, aunque para ello tendrán que ponerse de acuerdo sobre los temas más peliagudos, como suelen ser en estos casos el reparto de la producción, la financiación, los derechos sobre las tecnologías empleadas y los modelos de drones incluidos en el contrato.

Pasamos ahora a Moscú, desde donde el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que Rusia esperará a conocer las nuevas propuestas de Trump, al considerar que el presidente estadounidense mantiene una voluntad sincera de buscar una salida al conflicto. El portavoz ruso sostuvo que Moscú había aceptado una propuesta estadounidense anterior (la de Anchorage) que habría sido posteriormente rechazada por Kiev, atribuyendo esta decisión a la influencia de los gobiernos europeos, algo en lo que seguramente tenga razón el ruso, ya que lo hablado en Alaska, como explicamos en su momento, era inasumible en Bruselas y en varias capitales de Estados miembros. Además, y de paso, también describió como contradictoria la política de Washington, al mantener los esfuerzos diplomáticos mientras continúa suministrando armamento a Ucrania.

Saltando ahora a París, el Reino Unido asumió de Francia el mando de la Fuerza Multinacional para Ucrania, cuya eventual misión comenzará, de llegar a producirse, una vez que terminasen las hostilidades. El teniente general británico Tom Bateman recibió el mando durante una ceremonia celebrada en el cuartel general operativo de la fuerza, creado para planificar el posible despliegue de los países integrantes de la denominada «Coalición de Voluntarios». Los planes, dicho esto, contemplan apoyar la regeneración de las fuerzas terrestres ucranianas, contribuir a la seguridad del espacio aéreo y marítimo y establecer un cuartel general en Kiev. Los países participantes tienen previsto, de hecho, desarrollar ejercicios conjuntos durante los próximos meses para probar los procedimientos de despliegue, mando y sostenimiento. El problema en cualquier caso sigue siendo el mismo: esta fuerza no se encuentra desplegada en Ucrania y su entrada en funcionamiento continúa condicionada a la conclusión de las operaciones militares y a la existencia de un acuerdo político que determine su mandato, algo que ahora mismo parece lejano.

Por cierto, que en relación con esta misma iniciativa, el primer ministro eslovaco, Robert Fico, negó que Eslovaquia se haya incorporado o pretenda incorporarse a la «Coalición de Voluntarios«. Es más, Fico explicó que había hablado con el embajador francés después de que una información atribuida a la Embajada de Francia incluyese a Eslovaquia entre los participantes. El diplomático habría reconocido que se trataba de un malentendido y se comprometió a aclarar públicamente la cuestión. Fico reiteró que su Gobierno no proporciona asistencia militar a Ucrania y limita su contribución a la ayuda humanitaria.

Siguiendo con la actividad diplomática, tenemos que durante las últimas horas una delegación del Departamento de Defensa Nacional de Filipinas, encabezada por el subsecretario Salvador Mison, realizó la primera visita oficial de este tipo en la historia de las relaciones bilaterales. El vicejefe de la Oficina Presidencial ucraniana, Ihor Zhovkva, propuso iniciar la elaboración de un acuerdo inspirado en el formato Drone Deal, destinado a facilitar la cooperación industrial y el intercambio de experiencia militar. Así las cosas, los equipos de ambos países comenzarán a trabajar sobre el contenido del futuro acuerdo y establecerán un diálogo para compartir las lecciones obtenidas por Ucrania durante la guerra, así como nuevas prácticas relacionadas con el empleo y producción de sistemas no tripulados. Las conversaciones incluyeron también la cooperación en el Indo-Pacífico, las relaciones de Ucrania con la ASEAN y la aspiración ucraniana de obtener el estatuto de socio de diálogo sectorial de la organización. Kiev, por su parte, expresó igualmente su deseo de que Filipinas abra una embajada plenamente operativa en la capital ucraniana.

Además de esto, tenemos también que el primer ministro ucraniano, Sergii Koretskyi, mantuvo una conversación telemática con su homólogo polaco, Donald Tusk. Ambos trataron acerca del desarrollo de proyectos conjuntos de infraestructuras y energía, además de la ampliación de la cooperación económica. Koretskyi agradeció el apoyo polaco a la adopción del vigesimoprimer paquete de sanciones de la Unión Europea, solicitó que Varsovia mantenga su respaldo al proceso de adhesión de Ucrania e invitó a Tusk a visitar el país.

Mientras tanto, el ministro ucraniano de Asuntos Exteriores, Andrii Sybiha, habló con la viceprimera ministra y ministra de Exteriores húngara, Anita Orbán. La conversación estuvo centrada en la seguridad de la navegación en el mar Negro, la protección de las exportaciones agrícolas, la cooperación regional y las cuestiones relacionadas con las minorías nacionales. Los dos ministros acordaron mantener el diálogo y continuar trabajando para preparar una futura reunión entre los dirigentes de Ucrania y Hungría.

A propósito de Hungría, durante la jornada trascendió que este país de Europa del Este había vuelto a bloquear nuevos pasos técnicos en las negociaciones de adhesión de Ucrania y Moldavia a la Unión Europea. La posición húngara impide por el momento iniciar las negociaciones formales relativas al mercado interior y la competitividad. La siguiente reunión técnica está prevista para el 1 de septiembre, por lo que no se esperan nuevos avances procedimentales antes de esa fecha.

En otro orden de cosas, aunque sin abandonar el área del Mar Negro, tenemos también que el Ministerio de Asuntos Exteriores ucraniano pidió a los armadores extranjeros que suspendan temporalmente las escalas en puertos rusos de la región. Kiev relacionó su advertencia con los ataques rusos contra buques mercantes e infraestructuras portuarias ucranianas y con una comunicación emitida por Moscú sobre el aumento de los riesgos para la navegación dentro de la zona económica exclusiva rusa. Las autoridades ucranianas consideraron que el aviso ruso podría preceder a nuevos incidentes contra embarcaciones extranjeras y reclamaron que las compañías eviten los puertos rusos hasta que la situación se estabilice. Ucrania afirmó que continuará empleando los medios disponibles para proteger la navegación, los puertos y las tripulaciones dentro de su derecho a la defensa. Se trata de la posición oficial transmitida por Kiev, mientras que Moscú sostiene que sus operaciones marítimas tienen como objetivo el transporte de armas y suministros militares, tal y como hemos venido recogiendo en los informes precedentes.

Pasando al apartado de las sanciones, un detalle que no incluimos ayer: la publicación de la normativa correspondiente al vigesimoprimer paquete de la Unión Europea incorporó un mecanismo para confiscar y vender petróleo ruso incautado a bordo de petroleros sancionados. Las autoridades nacionales podrán importar, transferir, almacenar, gestionar y vender los cargamentos decomisados, siempre que las operaciones no generen pagos ni recursos económicos en favor de personas físicas o jurídicas rusas. La medida establece por primera vez una base jurídica expresa para disponer del petróleo transportado por buques incluidos en las listas europeas. Recordemos que por el momento más de 670 embarcaciones con pabellón de terceros países están sometidas actualmente a restricciones por su participación en el transporte de crudo ruso. Hasta ahora, los Estados miembros podían detener e inspeccionar los barcos, mientras que el nuevo mecanismo amplía las posibilidades de actuación sobre los cargamentos confiscados.

Asimismo, siguiendo con la Unión Europea, tenemos que Bruselas ha impuesto una prohibición de transacciones a la refinería georgiana de Kulevi, situada en la costa del mar Negro, por procesar petróleo procedente de Rusia. La restricción entrará en vigor después de un periodo transitorio de seis meses. Se trata de la primera gran empresa de Georgia afectada directamente por las sanciones europeas relacionadas con la guerra. El Ministerio de Asuntos Exteriores georgiano expresó su preocupación por la inclusión de Kulevi y aseguró que el país está adoptando medidas para impedir que su territorio sea utilizado para eludir las sanciones. Tiflis manifestó su disposición a cooperar con las instituciones europeas y a facilitar la información necesaria sobre las operaciones de la refinería, que había comenzado a recibir crudo de la compañía rusa Russneft.

Vamos ahora hasta el otro extremo del mundo, pues China ha respondido al nuevo paquete europeo prohibiendo con efecto inmediato la exportación de productos de doble uso a 14 entidades de la Unión Europea. La medida fue adoptada después de que Bruselas incluyese en sus propias listas a 14 empresas de China continental y Hong Kong, acusadas de apoyar al complejo militar-industrial ruso o de facilitar la evasión de restricciones. Entre las entidades europeas afectadas figuran la alemana Rheinmetall, la polaca Vigo Photonics, la neerlandesa IHC Merwede, la checa Tatra Trucks, la búlgara Opticoelectron Group y distintas compañías y centros tecnológicos de Francia, Italia, Alemania, Polonia y Lituania. Las empresas y ciudadanos de terceros países tampoco podrán transferirles productos de doble uso fabricados en China, salvo que obtengan una autorización excepcional. La Comisión Europea anunció que analizará las medidas y solicitará aclaraciones a las autoridades chinas.

Por otro lado, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro estadounidense prorrogó hasta el 22 de agosto la licencia que permite negociar la venta de Lukoil International GmbH. La exención se aplica también a las sociedades en las que la filial internacional de Lukoil posea una participación igual o superior al 50 %, aunque no permite transferir fondos a personas o cuentas situadas en Rusia. La licencia tiene como objetivo facilitar una posible desinversión de los activos internacionales de la petrolera después de que Estados Unidos incluyese a Lukoil, Rosneft y decenas de sus filiales en sus listas de sanciones. Las operaciones autorizadas deberán respetar las restantes restricciones estadounidenses y no podrán proporcionar directamente recursos financieros a la matriz rusa.

Finalizamos el informe de hoy en San Petersburgo, en donde el Consulado General de Rumanía cerró oficialmente sus instalaciones. Los empleados abandonaron el edificio durante la mañana y fueron retiradas las banderas rumana y europea, así como la placa identificativa de la misión. El cierre había sido ordenado por Rusia como respuesta a la retirada de la autorización para el funcionamiento del Consulado General ruso en Constanza y a la expulsión de su responsable.


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