Jornada intensa desde el punto de vista institucional y diplomático. La Unión Europea ha dado luz verde al 21º Paquete de Sanciones contra Rusia, después de superar el veto griego. Además, se ha producido la esperada reunión entre Rubio y Lavrov en Manila, sin avances aparentes en torno a Ucrania. Zelenski, por su parte, ha recibido al primer ministro de Irlanda, quien ha anunciado nueva ayuda y, también, con directivos de Raytheon, acordando coproducir misiles interceptores Patriot, pero sin aportar cifras concretas o fechas. Además de todo esto, también ha sido noticia el Fondo Monetario Internacional, que ha transferido a Ucrania un nuevo tramo de 690 millones de dólares del paquete de 8.100 millones de dólares aprobado para el periodo comprendido entre 2026 y 2029. Mientras todo esto ocurría, Rusia ha seguido atacando objetivos en Ucrania, especialmente con bombas planeadoras, lo que ha dejado un buen número de víctimas en Zaporiyia o Sloviansk. Ucrania, por su parte, ha atacado varios almacenes adicionales de la empresa Wildberries en San Petersburgo y Simferopol, así como la estación de bombeo de petróleo de Subkhanulovo en Bashkiriya.
Sigue sin resolverse por completo la crisis político-militar que ha sacudido Ucrania durante la última semana. Fedorov mantiene su órdago, al afirmar que sólo regresará si es como ministro de Defensa, ya que a su juicio, únicamente el Presidente, el Jefe de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas y el Ministro de Defensa tienen las competencias necesarias como para reformar el Ejército, la industria, acabar con la corrupción, etc. La guerra, mientras tanto, sigue su curso, con algunos comentaristas lógicamente temiendo que todo este revuelo termine por afectar al rendimiento de las AFU.
Entre los días 22 y 23 de julio de 2026, las Fuerzas Armadas rusas lanzaron un total de 174 vectores de largo alcance sobre Ucrania, incluyendo 1 misil balístico Iskander-M, 5 misiles Kh-59/69 y 168 drones de ataque de diferentes tipos. De esta cifra, el Ministerio de Defensa de Ucrania afirma haber derribado o desviado de su ruta original 2 misiles Kh-59/69 y 154 de los drones.
Desde entonces, el número de ataques de este tipo, a falta de datos oficiales, parece haber sido muy limitado. Sí se han producido incidentes, como un ataque contra Pavlohrad en el que se han registrado por el momento 3 fallecidos y 10 heridos. Además, se ha registrado también un ataque contra Jersón que ha dejado un saldo de 5 heridos. Del mismo modo, se han producido ataques contra Sumy.
Además de lo anterior, han seguido produciéndose lanzamientos de bombas planeadoras, así como ataques con artillería y drones FPV. El incidente más relevante ha tenido lugar en Zaporiyia, en donde se han producido al menos 25 heridos tras el impacto de hasta 5 bombas planeadoras. Entre los heridos, se cuentan 6 menores, incluyendo un bebé de 3 meses. Además, se han registrado daños en distintas infraestructuras, edificios residenciales, vehículos, etc. En Sloviansk, por su parte, las FAB rusas han dejado durante la jornada 14 heridos y numerosa destrucción material. En cuanto a los drones FPV, se ha registrado al menos un ataque mortal, perdiendo dos civiles la vida en Druzhkivka, en la región de Donetsk.

Más virulentos han sido si cabe los ataques ucranianos, aunque estos no han dejado un número de víctimas ni de lejos parecido a los llevados a cabo por las Fuerzas Armadas rusas. Así las cosas, en primer lugar tenemos un ataque ucraniano contra la estación de bombeo de petróleo de Subkhanulovo en Bashkiriya, la cual ha terminado inmersa en llamas. Del mismo modo, se sabe también que las Fuerzas Armadas y el SBU ucraniano han alcanzado Tver durante la noche entre los días 23 y 24 de julio.
Los ataques más contundentes, no obstante, habrían tenido como objetivo la ciudad de San Petersburgo, en la región de Leningrado. Allí ha sido alcanzado un nuevo almacén del gigante ruso del comercio electrónico Wildberries. El gobernador regional asegura que han sido derribados 33 drones ucranianos, lo que no ha evitado que se produzcan daños masivos a la logística civil rusa, una vez más, como puede comprobarse en las diversas imágenes que han ido trascendiendo.
En cuanto a las regiones ocupadas, los ucranianos han seguido atacando la Península de Crimea, en concreto en esta ocasión Simferopol, en donde se han registrado varias explosiones e incendios, incluyendo también allí un almacén de la citada empresa Wildberries, que ha quedado completamente destruido como consecuencia del fuego.
A propósito de los ataques ucranianos, es importante decir que únicamente la empresa FirePoint espera producir este mismo año más de 100.000 de sus drones de largo alcance lo que, de facto, doblaría la capacidad de producción rusa de Geran-2/3/4 (algunos de los cuales, por cierto, estarían utilizando municiones de uranio empobrecido para sus ataques). Mientras tanto, eso sí, Rusia utiliza ya misiles a diario, batiendo durante el mes de julio sus registros previos.
Por último, cabe decir también, aunque no es consecuencia directa de la guerra, que durante la jornada se ha estrellado un avión de combate Sukhoi Su-57 en la región de Moscú, concretamente en el distrito de Odintsovo, mientras llevaba a cabo un vuelo de entrenamiento, sin que estén claras las causas del suceso. Sería la segunda ocasión en la que uno de estos aparatos, de los que apenas se han producido todavía unas pocas unidades, sufre un accidente.
En cuanto a los combates y los movimientos, tenemos que ninguno de los dos bandos habría logrado avances confirmados durante la jornada, pese a la continuidad de los ataques rusos en buena parte del frente. Un día en el que se ha hablado, además de sobre los combates, sobre la necesidad por parte de las AFU de deshacerse de una buena parte de sus unidades menos capaces, disolviéndolas, para repartir efectivos y equipos entre aquellas que han demostrado un mayor rendimiento y capacidad. También sobre los ataques ucranianos a media distancia, que siguen causando estragos en la logística rusa.
En dirección a Kupiansk, aterrizando ya en el frente, los constantes intentos rusos habrían seguido sin producir cambios territoriales. La concentración de drones ucranianos, la escasez de personal preparado y los problemas de combustible estarían limitando tanto el empleo de vehículos como la actividad de los drones rusos en este sector.
En dirección a Sloviansk y Kramatorsk, desde Limán, allí tenemos que se ha confirmado la presencia de tropas ucranianas en zonas de la ciudad que el Ejército ruso asegura controlar. Todo lo cual indica más bien que la situación es prácticamente estática, a pesar de que hace meses que esta localidad pareció estar cerca de caer y de los continuos combates, que no cesan en la zona.
Siguiendo con Sloviansk y Kramatorsk, en este caso desde Siversk, se ha hablado de una infiltración rusa que habría alcanzado las primeras edificaciones de Mykolaivka, como sabemos la última localidad clave en la defensa de ambas plazas. Ahora bien, esto no significa que la acción haya servido de nada, ya que los ucranianos se habrían hecho con 4 prisioneros y, desde luego, el Ejército ruso no ha logrado control alguno del terreno en la zona. Pese a todo, los ucranianos se han visto obligados a seguir decretando evacuaciones de civiles en la zona, como se ha podido ver en el distrito de Bilenke, al este de Kramatorsk, víctima a diario de bombardeos o ataques con drones.
En Kostiantynivka, por su parte, prosiguieron las acciones de pequeños grupos y los intercambios de posiciones dentro y alrededor de la ciudad, aunque sin avances confirmados. Las últimas imágenes geolocalizadas muestran ataques ucranianos contra posiciones rusas en la parte oriental de Kostiantynivka, dentro de una situación todavía muy fluida.
En dirección a Dobropillia, un inusual intento mecanizado ruso cerca de Mayak terminó con varios vehículos blindados destruidos, algunos de ellos antes de alcanzar las posiciones ucranianas, sin que el ataque produjese una penetración relevante. Según entendemos, se trata del ataque al que hicimos referencia en el informe de ayer (entonces no estaba clara la zona del frente en la que se había producido), trascendiendo ya las primeras imágenes, en las que se ve un T-73B3A siendo alcanzado por un dron FPV ucraniano.
En cuanto al recodo del Vovcha, algunas fuentes hablan de avances (sería más bien consolidación, pues hace tiempo que se cree que Ucrania se mueve por la zona) de las AFU entre Ivanivka y Novopavlivka.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
Pasamos ahora al apartado internacional, muy intenso hoy. Comenzamos, como no podía ser de otra forma, por Manila, en donde el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, mantuvieron una reunión de 37 minutos al margen de los encuentros ministeriales de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN). La guerra de Ucrania, las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Rusia y distintos asuntos relacionados con Oriente Próximo figuraron entre los temas abordados por ambos diplomáticos.
Al término del encuentro, Rubio describió la conversación como «directa» y «constructiva», aunque no ofreció detalles sobre posibles propuestas o avances concretos, sino más bien todo lo contrario. El secretario de Estado norteamericano reiteró, eso sí, que Washington seguía dispuesto a desempeñar un papel para facilitar el final de la guerra y señaló que el principal problema continuaba siendo encontrar unas condiciones que pudiesen aceptar tanto Ucrania como Rusia. Estados Unidos no anunció, sin embargo, una nueva ronda de negociaciones ni una modificación de su posición.
Por su parte, Lavrov reafirmó la disposición rusa a buscar una salida política y diplomática, vinculándola nuevamente a los «acuerdos» (entrecomillamos porque desde EEUU aseguran que no hubo ningún compromiso) alcanzados por Donald Trump y Vladímir Putin durante su encuentro de agosto de 2025 en Anchorage, Alaska. El ministro ruso informó a Rubio sobre la situación en el frente desde el punto de vista ruso y volvió a considerar inaceptables los suministros occidentales de armamento a Ucrania. Ambos, además, abordaron también el funcionamiento de las respectivas misiones diplomáticas y acordaron mantener los contactos entre sus ministerios además de la coordinación en determinadas organizaciones internacionales.
Explicado esto, viajamos hacia Moscú, donde el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, rebajó las expectativas sobre las consecuencias inmediatas de la reunión, al considerar prematuro hablar de una aceleración de los contactos ruso-estadounidenses o del comienzo de una nueva tendencia en las relaciones bilaterales. Peskov afirmó que Rusia continuaba abierta a las negociaciones, pero confirmó al mismo tiempo que las Fuerzas Armadas rusas proseguirían sus operaciones en Ucrania. También manifestó el deseo del Kremlin de recibir nuevamente a los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner cuando sus agendas lo permitiesen, pero sin dar fechas, ni siquiera orientativas.
Pasando ahora a Bruselas, los Estados miembros de la Unión Europea aprobaron al fin el vigesimoprimer paquete de sanciones contra Rusia, después de alcanzar un compromiso sobre las restricciones al transporte de gas natural licuado ruso y sobre el funcionamiento del precio máximo impuesto al petróleo. Las nuevas medidas incorporan a las listas europeas a 218 personas y entidades (48 individuos y 170 organizaciones), lo que representa el mayor número de inclusiones personales aprobado en un único paquete durante los últimos cuatro años. En el ámbito financiero, las sanciones contemplan la congelación de activos y la prohibición de poner fondos a disposición de 94 bancos y grandes instituciones financieras, además de una prohibición de transacciones con otras 33 entidades de crédito rusas. Las restricciones se amplían igualmente a un banco de Kirguistán conectado con el Sistema de Transferencia de Mensajes Financieros ruso y a otras tres entidades bancarias situadas fuera de Rusia. El paquete incluye asimismo a 14 plataformas proveedoras de servicios relacionados con criptomonedas situadas en Georgia, Panamá, Emiratos Árabes Unidos, las Islas Marshall, Kirguistán y Bielorrusia. La Unión Europea se dota, además, de la posibilidad de prohibir completamente las transacciones con proveedores de criptomonedas de terceros países que faciliten operaciones destinadas a eludir las sanciones financieras impuestas a Rusia.
En cuanto al sector energético, los Veintisiete acordaron mantener durante doce meses el precio máximo de 44,10 dólares por barril aplicado al petróleo ruso, suspendiendo hasta el 15 de julio de 2027 el mecanismo de ajuste automático. Sin esta suspensión, la subida internacional de los precios del crudo provocada por la guerra con Irán podría haber elevado el límite europeo hasta aproximadamente 58,50 dólares por barril. El compromiso alcanzado incluye también una excepción de un año, renovable, que permitirá a las compañías europeas continuar transportando determinados volúmenes de gas natural licuado ruso hacia terceros países. La medida fue introducida después de que Grecia advirtiese de que una prohibición inmediata trasladaría este mercado a navieras no europeas sin reducir necesariamente los ingresos rusos. La importación de gas natural licuado ruso dentro de la Unión Europea continuará prohibida a partir del 1 de enero de 2027. Eso sí, dicho esto, hay que tener en cuenta cuál es ahora mismo la situación en Oriente Medio y la de los precios del petróleo, pues algunos calculan ya que Rusia podría recibir en julio ingresos derivados de las exportaciones de hidrocarburos un 60% superiores a los de junio, lo que sería un balón de oxígeno para sus deterioradas cuentas públicas.
Por otra parte, siguiendo con el nuevo paquete de sanciones, se añaden 41 embarcaciones a la lista de buques pertenecientes a la denominada «flota en la sombra», que pasa a comprender más de 670 navíos sometidos a restricciones de acceso a los puertos europeos y a la prestación de servicios. El alcance de las medidas se amplía a los buques auxiliares, las operaciones de abastecimiento de combustible y las embarcaciones empleadas para transportar material militar o cereal sustraído de los territorios ocupados de Ucrania. Además de lo anterior, también han sido sancionadas ocho entidades y una persona vinculadas a la gestión de la flota, entre ellas la primera agencia de contratación de tripulaciones incluida en las listas europeas. A ello se suman 18 empresas y un individuo relacionados con el sector petrolero, tres refinerías rusas, una importante refinería bielorrusa, cinco comerciantes internacionales de petróleo y una compañía dedicada a comercializar productos petrolíferos bielorrusos en Rusia. La refinería de Kulevi, en Georgia, quedará sometida a una prohibición de transacciones después de un periodo transitorio de seis meses. La prohibición de transacciones se extiende igualmente a dos puertos rusos y cuatro aeropuertos empleados para transportar material militar, tecnología sensible o productos destinados a eludir las restricciones. Las empresas europeas deberán notificar determinadas ventas de buques metaneros y la Unión podrá impedir operaciones que entrañen un riesgo de transferencia posterior a Rusia.
En lo relativo a la industria militar, por su parte, el paquete incorpora a 56 organizaciones vinculadas al complejo militar-industrial ruso, 37 de ellas relacionadas directamente con la fabricación de drones de largo alcance. Otras 51 entidades quedan sometidas a controles de exportación más estrictos por su participación en el suministro de componentes de doble uso y tecnología susceptible de ser utilizada por las Fuerzas Armadas rusas. Entre ellas figuran compañías localizadas en China y Hong Kong, India, Kazajistán, Kirguistán, Turquía y Emiratos Árabes Unidos. Estas nuevas restricciones afectan, entre otros productos, a los polvos de níquel y berilio, componentes aeroespaciales, equipos empleados en la fabricación de drones y distintos artículos de uso militar. Paralelamente, la Unión Europea prohíbe la importación de mercancías rusas por valor superior a 60 millones de euros, incluidos minerales, determinados productos metálicos, artículos de vidrio y componentes para automóviles. Bielorrusia queda sometida a medidas equivalentes para impedir que su territorio sea utilizado como vía alternativa de comercio.
El Consejo estableció asimismo la base jurídica para introducir en el futuro una prohibición general de visados dirigida contra militares rusos, antiguos combatientes y miembros de fuerzas auxiliares que hayan participado en la invasión. La medida no entrará automáticamente en vigor, sino que requerirá una decisión posterior de los Estados miembros. Eso sí, también fueron sancionadas ocho personas relacionadas con operaciones de propaganda y un general ruso acusado por la UE de estar vinculado con torturas, ejecuciones y profanación de cadáveres. Y a modo de curiosidad, para finalizar con el tema de las sanciones, entre las personas y organizaciones incluidas en las nuevas listas figuran el presidente de la Federación Internacional de Ajedrez, Arkady Dvorkovich; el director general de ANO Dialog, Vladimir Tabak; Maxim Grigoriev, responsable de la Fundación para el Estudio de los Problemas de la Democracia; y la corporación Sistema.
Rusia, como era de esperar, ha reaccionado al 21º paquete de sanciones con protestas diplomáticas. Así, la misión rusa ante la Unión Europea respondió que las medidas provocarían nuevos problemas económicos y sociales dentro de los propios Estados miembros y anticipó una respuesta «efectiva y adecuada» por parte de Moscú. La representación rusa volvió a rechazar la legitimidad de las sanciones unilaterales y sostuvo que las restricciones no modificarían la política exterior ni las operaciones militares de Rusia.
Desde Kiev, obviamente, la reacción ha sido totalmente opuesta, con el ministro de Asuntos Exteriores, Andrii Sybiha, celebrando la adopción del paquete y pidiendo al mismo tiempo que las medidas fueran acompañadas de mecanismos de aplicación capaces de cerrar las vías de evasión. Ucrania, según ha confirmado Sybiha, continuará trabajando con los Estados miembros en la preparación del vigesimosegundo paquete de sanciones y en la extensión de las restricciones europeas a terceros países aliados.
Más allá de esto, Sybiha mantuvo durante la jornada una amplia ronda de conversaciones con el ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot; el ministro noruego, Espen Barth Eide; el responsable brasileño, Mauro Vieira; la alta representante de la UE, Kaja Kallas; el ministro eslovaco, Juraj Blanár; y el vice primer ministro y ministro polaco de Exteriores, Radosław Sikorski.
No ha sido, en cualquier caso, el único activo en la capital ucraniana. De hecho, el presidente Zelenski (quien se reunirá con Trump la próxima semana) recibió en Kiev al primer ministro irlandés, Micheál Martin, quien anunció un nuevo paquete bilateral de asistencia valorado en 125 millones de euros. De esta cantidad, 100 millones se destinarán a material militar no letal, prestando especial atención a las necesidades de defensa aérea, mientras que los 25 millones restantes servirán para proteger y restaurar las infraestructuras energéticas afectadas por los ataques rusos. Ambos dirigentes abordaron las amenazas previstas para el otoño y el invierno, la protección de la red energética, el suministro de sistemas de defensa aérea y misiles Patriot y las posibilidades de producción conjunta de material militar. Zelenski y Martin trataron igualmente la preparación de nuevas sanciones, su aplicación fuera de la Unión Europea y el avance del proceso de adhesión de Ucrania, especialmente la apertura de los cuatro grupos de negociación todavía pendientes.
La reunión, por cierto, sirvió también para tratar la cuestión de los componentes de aluminio que pueden terminar incorporados a misiles, aviones y otros equipos militares rusos. Martin explicó que la investigación irlandesa sobre las exportaciones de la planta Aughinish Alumina no había encontrado pruebas concretas o concluyentes de que su producción estuviese siendo utilizada para fabricar armamento ruso, aunque tampoco había podido descartar completamente esa posibilidad. Las conclusiones de la revisión serán remitidas a la Comisión Europea.
Además de Zelenski, también el nuevo primer ministro ucraniano, Sergii Koretskyi, se reunió con Martin para abordar la reconstrucción del sistema energético, la política de sanciones y la participación de empresas irlandesas en la recuperación de Ucrania. Las conversaciones incluyeron las prioridades de la futura presidencia irlandesa del Consejo de la Unión Europea y la apertura del grupo de negociación relativo a las relaciones exteriores, la seguridad y la defensa.
Otra de las noticias del día, a la espera de ver cómo se concreta, ha llegado desde ámbito de la cooperación industrial con Estados Unidos. En este caso, Zelenski recibió a una delegación de Raytheon encabezada por su vicepresidente, Joseph DeAntona; una reunión que estuvo centrada en la posibilidad de coproducir en Ucrania misiles interceptores para los sistemas Patriot, en línea con las conversaciones mantenidas por Zelenski y Trump durante la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara. Las partes estudiaron también la fabricación y el suministro de otros equipos de defensa aérea y acordaron mantener los contactos técnicos. Una noticia positiva para los intereses ucranianos, sin duda, pero que sigue siendo demasiado vaga por el momento, ya que no se han aportado cifras concretas, localizaciones o datos sobre financiación.
Por otro lado, siguiendo con el tema de la defensa aérea y la ayuda militar al país, Ucrania hizo balance del primer año de funcionamiento de la iniciativa PURL, creada en julio de 2025 para canalizar la compra de armamento estadounidense mediante aportaciones de los aliados. Los 29 países participantes (como sabemos, 26 miembros de la OTAN y tres socios adicionales) han comprometido alrededor de 6.700 millones de dólares y financiado más de diez paquetes. Como curiosidad, alrededor del 95 % de los interceptores Patriot PAC-3 entregados actualmente a Ucrania llega a través de este mecanismo, en el que Noruega encabeza las contribuciones con 1.360 millones de dólares, seguida por los Países Bajos, con 1.163 millones; Alemania, con 900 millones; Canadá, con 834 millones; y Suecia, con 546 millones. Cada paquete, valorado normalmente en alrededor de 500 millones de dólares, se configura a partir de las necesidades acordadas por Ucrania, Estados Unidos y la OTAN.
Saltamos ahora a un nuevo tema para hablar sobre economía, ya que Ucrania recibió aproximadamente 690 millones de dólares del Fondo Monetario Internacional, correspondientes al segundo desembolso del nuevo programa de Servicio Ampliado del Fondo. Con esta transferencia, el importe entregado bajo el programa aprobado en febrero de 2026 asciende a 2.200 millones de dólares. Los recursos se incorporarán al presupuesto estatal para financiar gastos prioritarios y mantener la estabilidad macroeconómica. El programa, como hemos explicado en informes previos, tiene una duración prevista de cuatro años y contempla un total de 8.100 millones de dólares para el periodo comprendido entre 2026 y 2029. El déficit de financiación exterior de Ucrania durante esos cuatro años se calcula en aproximadamente 136.500 millones de dólares dentro del escenario base utilizado por el Fondo y por el Gobierno ucraniano.
Siguiendo con el vil metal, tenemos también que el ministro ucraniano de Finanzas, Sergii Marchenko, mantuvo su primera conversación con el nuevo canciller británico del Tesoro, John Healey. Ambos responsables abordaron las necesidades presupuestarias y militares de Ucrania para 2026 y 2027, así como la participación británica en el préstamo europeo de 90.000 millones de euros y las posibilidades de adquirir material producido por la industria de defensa del Reino Unido. Desde febrero de 2022, Londres ha proporcionado a Kiev aproximadamente 3.800 millones de dólares en apoyo presupuestario directo y ha comprometido otros 3.000 millones mediante el mecanismo de préstamos del G7 respaldado por los rendimientos generados por los activos rusos inmovilizados. Marchenko insistió durante la conversación en la necesidad de mantener una financiación exterior estable y previsible para sostener el presupuesto y las capacidades defensivas ucranianas.
En otro orden de cosas, Putin mantuvo una nueva reunión sobre temas de actualidad con los miembros del Consejo de Seguridad. En concreto, el debate se centró en la labor de las empresas que fabrican componentes y materias primas para la producción en serie de sistemas de armas, equipos militares y material bélico nuevos y modernizados, sin que desde la Presidencia rusa se hayan dado más datos.
Finalizamos el informe de hoy ampliando lo explicado ayer sobre la situación de la navegación comercial en el mar Negro. Siguiendo el ejemplo de Maesk, varias compañías navieras suspendieron temporalmente la entrada de sus buques en los puertos ucranianos ante la intensificación de los ataques rusos contra infraestructuras portuarias y embarcaciones civiles. El Gobierno ucraniano no ha impuesto en ningún caso una prohibición oficial a la navegación, pero los armadores dejaron de enviar barcos destinados a cargar productos agrícolas debido al aumento de los riesgos, en una actitud similar a la que mantienen respecto a Oriente Medio y que es totalmente comprensible, si bien siempre les queda la opción de desviar parte de los buques hacia los puertos del Danubio y hacia las conexiones ferroviarias con los Estados vecinos de la Unión Europea. Dicho lo cual, las autoridades ucranianas calculan que el país ha perdido aproximadamente un tercio de su capacidad de exportación de cereales a través del mar Negro. No en vano, únicamente entre el 20 de junio y el 20 de julio, 28 embarcaciones civiles habrían sido alcanzadas y 21 personas habrían muerto en incidentes registrados en la región de Odesa. De ahí que Kiev haya solicitado la celebración de una reunión urgente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para el 27 de julio y advertido de que la interrupción del corredor marítimo afectaría tanto a los ingresos ucranianos como al abastecimiento internacional de alimentos mientras siguen atacando con sus drones, eso sí, los buques rusos en el Mar de Azov y el Mar Negro. Desde Moscú, mientras tanto, mantienen que sus ataques se dirigen contra infraestructuras portuarias y buques utilizados para recibir, almacenar o transportar armas y suministros militares. Una versión que los ucranianos rechazan de plano, afirmando que los ataques están dirigidos contra la actividad comercial y exportadora del país.

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