La jornada 1594 ha estado marcada por el inicio de la Cumbre de Ankara de la OTAN, en donde se espera que los aliados presenten a Trump un plan claro mediante el cual alcanzar el compromiso de inversión del 5% en defensa. También por las reclamaciones ucranianas de más apoyo en relación con la defensa aérea y por las esperanzas puestas en un cambio de actitud de Trump respecto a Rusia, así como en la próxima conversación entre el norteamericano y su homólogo ucraniano. Además de esto, mientras el Reino Unido impone nuevas sanciones, desde Rusia critican a los EE. UU. por apostar por una carrera armamentística, las navieras griegas se benefician del transporte del petróleo ruso y en Polonia publican las cifras económicas del apoyo militar a Ucrania, la jornada nos ha dejado numerosas novedades. La mayoría de ellas relacionadas con la «guerra de salvas», con Rusia castigando nuevamente Kiev y con Ucrania alcanzando la refinería de Omsk, a unos 2.500 kilómetros de su frontera, entre muchos otros puntos. Sobre el frente, un día más, prima el estancamiento.
Mientras Zelenski pide ante la OTAN que se tomen «decisiones firmes», después de los ataques rusos contra Kiev de las pasadas horas y los aliados, especialmente los europeos, intentan encontrar soluciones para la defensa antiaérea y antimisil en el continente, la guerra de salvas continúa entre Ucrania y Rusia una jornada más.
Además, se ha conocido el dato total de misiles y drones lanzados por las Fuerzas Armadas rusas durante su último ataque masivo, entre los días 5 y 6, en el que totalizó el lanzamiento de 6 misiles 3M22 Tsyrkon/Onix, 23 misiles balísticos Iskander-M, 33 misiles de crucero Kh-101, 6 misiles de crucero Kaliber y 351 drones de diferentes tipos. De estos habrían derribado o neutralizado supuestamente 31 misiles Kh-101, 6 misiles Kaliber y 326 drones de ataque. En total, además, al menos 16 personas murieron durante la jornada previa y 60 resultaron heridas.
Desde entonces Ucrania ha seguido sufriendo ataques rusos, comenzando por un impacto contra un edificio residencial en Kramatorsk que ha dejado cuatro civiles heridos. Por otra parte, se ha informado también de explosiones en Járkov, concretamente en el distrito de Kholodnohirsky y nuevamente en las infraestructuras de Naftogaz en la región, que han resultado dañadas, así como en tres locomotoras, que han resultado destruidas. Además, se han reportado también ataques contra otras localidades como Zaporiyia o Dnipró (donde ha resultado dañada la terminal de Nova Posta), así como Samar, al noreste de la anterior, alcanzada en varias ocasiones y en donde se ha producido un fuerte incendio.
Además también ha vuelto a ser prioritaria para Rusia la capital ucraniana, Kiev, que ha seguido siendo atacada, lo que ha dejado imágenes terribles. Todo de forma que, en los últimos dos días, el número de civiles fallecidos habría crecido ya hasta 26, mientras que los heridos totales superarían los 90, incluyendo dos nuevos fallecidos entre los trabajadores de Ukrenergo, como ha anunciado la empresa. En Vishneve, por último, en las inmediaciones de Kiev, casi medio millar de vecinos han sido evacuados tras reportarse varias explosiones secundarias después de un ataque ruso con misiles. En Kiev, por cierto, y únicamente desde principios de mayo, 85 escuelas han sido dañadas como resultado de los ataques rusos, incluidos 30 desde principios de julio. Así lo explicó Valentyn Mondryivskyi, subjefa de la administración militar de la capital ucraniana, quien añadió que 310 escuelas de la ciudad habían sufrido daños desde el inicio de la invasión rusa a gran escala en febrero de 2022.
En cuanto a las bombas planeadoras, nos han dejado ataques contra Zelenivka, al norte de Jersón, así como en el distrito de Korabelny, en la capital regional, donde también han sufrido un ataque artillero. Los lanzamientos han vuelto a ser centenares, de forma que únicamente contra localidades de Muzikivka y Zelenivka se habrían empleado una decena durante la jornada. Los drones tipo FPV, por último, han dejado un civil muerto en la aldea de Stetskivka, en la región de Sumy. Además, también han vuelto a registrarse ataques contra gasolineras, como en el caso de Járkov.

Los ucranianos, por su parte, tampoco han estado precisamente ociosos. De hecho, han lanzado sus drones y misiles contra distintos puntos del interior de Rusia, incluyendo la refinería de petróleo de Omsk, a unos 2.500 kilómetros de la frontera ucraniana. Sería, por cierto, el ataque a mayor distancia hasta la fecha y algo esperado, toda vez que desde Ucrania habían anunciado la entrada en servicio de nuevos modelos de drones con más de 3.000 kilómetros de alcance (concretamente el Fire Point FP-1(ER)). El hecho es significativo, porque Omsk era una de las dos únicas refinerías dentro del top 10 ruso por capacidad de refino (de hecho, es la mayor de Rusia) que nunca hasta ahora habían sido alcanzadas por los drones ucraniano. La otra es la de Angarsk, en la región de Irkutsk (en este caso a unos 4.500 kilómetros de Ucrania), también al otro lado de los Urales, que siempre han sido una barrera tanto física como psicológica. Los ataques ucranianos en esta dirección, además de los daños materiales causados, han provocado la cancelación de varios vuelos en el aeropuerto de Tolmachevo, en Novosibirsk.
Además, han estado activas las alarmas antiaéreas en la ciudad de Moscú (su alcalde habla de más de 430 drones lanzados por Ucrania y la mayoría de ellos neutralizados) y, de camino a esta desde Ucrania, ha sido atacado la refinería de Perviy Zavod, en la región de Kaluga, alcanzada por varios drones. Por último, en Bélgorod se ha reportado el enésimo apagón, seguramente consecuencia de un nuevo ataque ucraniano con misiles o con cohetes lanzados desde MLRS. De hecho, habrían resultado alcanzados por los GMLRS ucranianos el aeropuerto internacional, utilizado como base de helicópteros y, según algunas fuentes, tambien la central nuclear, en lo que es un juego peligroso.
En cuanto a las regiones ocupadas por Rusia, también allí se han registrado diversos ataques. En primer lugar contra la empresa Azovkabel, de Berdiansk, que ha sufrido un incendio. En segundo lugar contra instalaciones eléctricas en Zaporiyia, región que ha sufrido un corte de energía durante la noche, lo mismo que buena parte de la península de Crimea, incluyendo localidades como Simferopol, tras ser alcanzada la subestación eléctrica de 330 kV «Crimea-West» y también la subestación eléctrica de 330 kV «Simferopolskaya». Además, la terminal petrolera del puerto de Kerch ha vuelto a ser objetivo de los ucranianos, sufriendo también un incendio. Por último, las fuerzas de defensa ucranianas han atacado dos buques cisterna cargados con gasolina en el mar de Azov.
En otro orden de cosas, un helicóptero Mi-8 de la 16.ª Brigada Independiente de Aviación del Ejército ucraniano se estrelló mientras intentaba derribar drones rusos Geran-2 sobre la región de Poltava, pereciendo en el accidente sus cuatro tripulantes.
En cuanto a la actividad sobre el frente, mientras se habla sobre la respuesta rusa a la campaña de ataques de medio alcance ucranianos, sobre el estancamiento, o sobre posibles cambios en el reclutamiento y en la protección de infraestructuras, a lo largo de la jornada se han producido las siguientes noticias:
Comenzando por la región de Sumy, tenemos noticia de nuevas incursiones rusas en la zona al norte de la localidad de Komarivka.
Sobre el río Oskil, en Kupiansk, se han reportado nuevos ataques rusos siguiendo el curso de esta vía de agua contra zonas céntricas de la ciudad, pero también contra localidades vecinas como Radkivka, Petropavlivka o, al sur, Kupiansk Vuzkovyi. Es una situación curiosa la de este sector, toda vez que varias fuentes prorrusas han dado por hecho la caída de la cabeza de playa ucraniana de forma casi inmediata desde hace semanas, pero la situación no parece ser en absoluto tan comprometida para las AFU.
En dirección a Sloviansk y Kramatorks, comenzando por la parte más septentrional, las cuentas rusas comienzan a tener en cuenta los avances ucranianos de las últimas semanas en torno a Nove. Allí, además de esta localidad, en las últimas horas habrían culminado la retoma de Katerynivka. Al sur del saliente, en el sector de Siversk, se han registrado nuevos ataques rusos en profundidad, contra localidades como Pyskunivka o, más allá de Rai-Oleksandriva, contra Orikhuvatka.
En el sector de Konstyantynivka, por su parte, aunque la situación para las AFU sigue siendo extremadamente complicada, algunas fuentes hablan de un contraataque contra las posiciones que Rusia había ido tomando en el centro de la ciudad. A la espera de más datos, podría ser una malinterpretación de la situación, ya que
Entre los ríos Solona, Vovcha y Kamianka, las tropas ucranianas habrían seguido ganando terreno tanto al sur de Novopavlivka como en el recodo del Vovcha. En concreto, retomando Pibdubne, que para algunos analistas todavía estaba en duda, a la vez que presionando sobre puntos como Zirka o Fillya, a cuyas puertas están.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
Pasando ahora al apartado internacional, como no podía ser de otra forma está marcado por la apertura de la Cumbre de la OTAN, que se celebra en Ankara, Turquía y que será la más corta en al menos 20 años, con apenas algo menos de 5 minutos de turno para hablar por líder… Allí, unos y otros hablarán sobre el futuro de la Alianza, las necesidades materiales, las subidas presupuestarias y el grado de cumplimiento de los Estados Miembros, en un momento en el que los europeos deben tomar mayor responsabilidad en su propia defensa, dado el repliegue estadounidense y con la expectativa de una nueva «bronca» por parte de un Trump que es la principal razón por la que la cumbre será tan corta.
Como quiera que la mayor parte de lo que se diga, haga o firme, ya esta acordado, el espacio para las sorpresas es poco. Eso sí, por si acaso Mark Rutte, secretario general de la organización, pidió a los aliados que presenten “planes claros, concretos y creíbles” para alcanzar los objetivos de gasto de la organización. Según afirmó, “el presidente Trump espera plenamente que todos los aliados den un paso adelante de inmediato y se pongan en el camino hacia el 5% y lo hagan con urgencia”. De hecho, se espera que los aliados anuncien «decenas de miles de millones en nuevos contratos de armas en un foro de la industria al margen de la cumbre» e incluso que Trump ofrezca a Erdogan un nuevo acuerdo para que Turquía se dote de cazabombarderos F-35, después de que se vetara la venta años atrás, tras adquirir este país antiaéreos S-400 rusos.
Por supuesto, se espera que se reúnan también Zelenski y Trump en algún momento. Lo harán para hablar, según medios ucranianos, sobre una nueva estrategia a través de la cual presionar a Rusia en las negociaciones de paz, ciertamente estancadas. A propósito, como explicaba Olga Stefanishyna, embajadora de Ucrania en Estados Unidos, Kiev tiene la esperanza de que una dinámica cambiante en la lucha, que ha hecho más difícil para el presidente ruso Vladimir Putin ocultar los costos de la guerra al público ruso, termine por impulsar la conversación en una nueva dirección. Según sus palabras «el hecho de que tanta gente en todo el territorio de la Federación de Rusia haya experimentado estar bajo ataque significa que el círculo de personas en Rusia que serán responsables de la toma de decisiones en términos de poner fin a la guerra se está ampliando más allá del presidente Putin». Más interesante si cabe, la diplomática hablaba también de un cambio de actitud en Trump, incluso de un desencanto respecto a Rusia, explicando que «En este punto, el presidente Trump también tiene mucha más claridad en términos de Rusia. Se han abierto muchas ventanas de oportunidades para los rusos desde el comienzo de la presidencia de Trump. Había una narrativa sobre la normalización, había un formato trilateral para las relaciones con múltiples promesas al presidente Trump, y creo que la falta de progreso en cada lugar da una imagen clara en términos de lo que es Rusia y cuál debería ser la actitud hacia la construcción de relaciones. Y esto nos da el impulso inspirador de pensar creativamente que básicamente poner fin a la guerra en Ucrania y un alto el fuego podría parecer diferente de las discusiones en círculos en torno a un plan específico. Hay muchas oportunidades diferentes de apertura, y espero que los presidentes puedan discutirlo en Ankara».
Más allá de esto, sin duda Zelenski seguirá haciendo hincapié en la necesidad de más interceptores, especialmente Patriot, presionando para obtener transferencias tecnológicas y licencias de fabricación. De hecho, como ha explicado en Redes Sociales, «es simplemente absurdo que, en el mundo actual, la producción aún no se haya escalado al nivel que realmente se necesita para proteger a las personas del terror balístico. Hace tiempo que hemos argumentado que somos capaces de producir nosotros mismos tales armas defensivas. Si a Ucrania se le otorgaran licencias de EE.UU. para producir Patriots, nuestra propia producción sería suficiente tanto para proteger a Ucrania como para ayudar a los socios que lo necesiten».
Zelenski, que por lo demás se ha mantenido bastante en silencio durante la jornada para lo que es habitual, sí se ha pronunciado sobre el reciente ataque a la refinería de Omsk, afirmando que «hoy, nuestras sanciones de largo alcance llegaron a la refinería de petróleo en Omsk, a casi 2.500 kilómetros de Ucrania. Los drones Firepoint mejorados han puesto a Siberia al alcance de la precisión ucraniana. Este es un golpe significativo para la economía petrolera de Rusia y un logro importante para las Fuerzas Armadas de Ucrania».
Pasamos ahora a hablar del ministro de Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, quien en las últimas horas se ha reunido por vía telemática con su homólogo libio Al-Taher Al-Baour, a quien informó sobre los últimos desarrollos en la guerra y con quien habló sobre las relaciones Ucrania-Libia, particularmente las oportunidades para intensificar la cooperación económica y expandir el compromiso práctico.
Sybiha, además, mantuvo una llamada con su homólogo griego George Gerapetritis, con quien charló sobre cooperación bilateral y, también, acerca de los últimos desarrollos en materia de seguridad, el masivo ataque nocturno de Rusia contra Ucrania y la importancia de fortalecer las capacidades de defensa de Ucrania.
Lo mismo hizo con la rumana Toiu Oana, a quien informó sobre la situación de seguridad en el terreno y destaqué la urgente necesidad de Ucrania de proteger los cielos. Fortalecer el escudo aéreo de Ucrania significa salvar vidas y mejorar la seguridad de toda la región del Mar Negro y Europa, con quien habló sobre la integración de Ucrania en la UE y con quien acordó mantenerse «contacto estrecho y continuar trabajando juntos para fortalecer nuestra asociación, aumentar la presión sobre Rusia y avanzar en nuestro objetivo compartido de una Europa segura, fuerte y unida».
Más allá de esto, el diplomático ucraniano dedicó buena parte de su jornada a agradecer el apoyo de distintos ministros y gobernantes, así como instituciones, a través de las redes sociales y en relación con los últimos ataques sobre Kiev y otros puntos de Ucrania. Respecto a este último tema, para terminar con Sybiha, cabe añadir que segundo ataque ruso masivo contra Ucrania en pocos días, el ministro pidió una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU. Según declaró, «cada misil ruso disparado contra Ucrania lleva un mensaje que va mucho más allá de nuestras fronteras. Su objetivo es convencer al mundo de que la violencia puede reemplazar la ley, que el miedo prevalece sobre la solidaridad y que la brutalidad permanece impune».
En otro orden de cosas, ha sido también noticia la primera ministra ucraniana, Yulia Svyrydenko, pues ha anunciado un nuevo paquete de 8.300 millones de grivnas (unos 163 millones de euros al cambio actual) que «se dirigirán a las necesidades de defensa y seguridad, el salario de los miembros del servicio, el fortalecimiento de la base material y técnica y la mejora de las capacidades de inteligencia», aunque no han dado más detalles.
Desde Rusia, por su parte, el Ministerio de Defensa ruso denunció el lunes por la mañana un intento ucraniano de lanzar un “ataque masivo” contra Rusia utilizando 625 drones, de los que afirmó haber derribado 613. Según el ministerio, el ataque tenía la intención de [Volodymyr] Zelensky demostrar a sus partidarios que estaba listo para atacar objetivos civiles en la víspera de la cumbre de la OTAN” y que fue blanco de infraestructura civil y logística rusa. Desde esta institución han añadido que «los intentos de Occidente de utilizar [a Zelensky de Volodymyr] para atacar objetivos civiles rusos serán seguidos por un aumento en el número y la intensidad de los ataques».
Más allá de esto, ha sido noticia el viceministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Ryabkov, quien dijo a propósito de los EE. UU. que han apostado por una carrera armamentística (en referencia a la muerte del Tratado START) y que «la retórica estadounidense se está alejando cada vez más de las negociaciones sobre Ucrania» y que «Estados Unidos ha optado por una carrera armamentista, abandonando el cumplimiento de las limitaciones establecidas en el Nuevo Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (New START)». Además, ha vuelto a cargar contra los europeos, asegurando que «El partido belicista, representado por los círculos gobernantes de Gran Bretaña, Alemania y Francia, así como el liderazgo de la UE y la OTAN, busca ganarse a los estadounidenses, que, a juzgar por su retórica y sus recientes acciones, se están alejando cada vez más del concepto de resolver el problema de Ucrania a través de negociaciones y compromiso». Es más, Ryabkov añadió que «Las recientes declaraciones de los europeos sobre su disposición a reanudar el diálogo con Rusia no son más que una táctica de desvío. El objetivo de la Unión Europea y sus países miembros es aumentar su papel como la vanguardia militarizada del Occidente antirruso y preservar el régimen de Kiev como un instrumento de presión militar constante sobre Rusia», así como que «Los preparativos militares de los europeos, llevados a cabo bajo las consignas de una ‘inminente guerra de alta intensidad’ con nuestro país, son difíciles de percibir como algo más que los preparativos para la agresión armada contra Rusia».
Siguiendo con Rusia, desde este país han vuelto a denunciar el ataque, semanas atrás, contra un autobús en Bélgorod. Según la comisionada rusa de Derechos Humanos, Yana Lantratova, «hemos enviado más llamamientos al Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turk, y al Representante Especial del Secretario General de la ONU, Vanessa Frazier, en relación con el ataque ucraniano del 6 de julio contra un autobús en la región de Belgorod. Una vez más, los civiles resultaron heridos y, una vez más, los niños resultaron gravemente heridos». Lantratova añadió que «Una vez más hemos enviado nuestras apelaciones, y seguiremos enviándolas mientras tales incidentes continúen ocurriendo».
En relación con los ciudadanos rusos fallecidos como consecuencia de la guerra, se ha pronunciado también Rodion Miroshnik, diplomático ruso, quien ha dicho que «Un total de 308 civiles se vieron afectados por los ataques de los nazis ucranianos en la última semana: 38 personas, incluido un niño, murieron y otras 270, entre ellos ocho menores, resultaron heridas». Más allá de la retórica, lo que sí parece cierto es que la guerra está alcanzando cifras nunca antes vistas de muertes civiles por ambos bandos, lo que no deja de ser preocupante.
Pasamos ahora a hablar de sanciones, pues el Reino Unido ha introducido un nuevo paquete de medidas específicamente dirigido contra los responsables del programa de armas químicas dentro de la Federación Rusa. Según han publicado desde el Gobierno británico «Siete personas y dos institutos de investigación científica líderes involucrados en el programa de armas químicas bárbaras, no declaradas e ilegales de Rusia han sido sancionados hoy [6 de julio] por el Reino Unido. La acción del Reino Unido se dirige a aquellos involucrados en el desarrollo de la toxina mortal Epibatidine y los agentes nerviosos Novichok utilizados para envenenar al activista de la oposición rusa Alexei Navalny y al ciudadano británico Dawn Sturgess. Estas nuevas medidas afectan directamente a dos centros de investigación científica líderes y a personas clave que participan en el desarrollo y la producción de productos químicos tóxicos con fines prohibidos en virtud de la Convención sobre las armas químicas».
Pasamos ahora a Letonia, pues allí cuatro ciudadanos han sido acusados de espiar para Rusia a través de la organización «antifascistas bálticos». Según parece, el Servicio de Seguridad del Estado de Letonia (VDD) ha pedido a la fiscalía que inicie un proceso penal para la recopilación de información de inteligencia en Letonia y su transmisión a las agencias de inteligencia rusas. Los sospechosos habrían transmitido datos al canal de Telegram de “antifascistas bálticos”, una organización cuyo fundador ha confirmado vínculos con el FSB y el GRU y que se utiliza como una herramienta para reclutar personas para firmar contratos con las Fuerzas Armadas rusas, realizar operaciones psicológicas y recopilar inteligencia en territorio letón.
De Letonia viajamos hasta Polonia, pues finalmente han ofrecido los esperados datos sobre la ayuda militar a Ucrania, que cifran en 3.830 millones de euros desde 2022, aunque los datos concretos todavía tardarán un tiempo según el ministro de Defensa polaco, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz. Eso sí, ha explicado que «algunos misiles» interceptores Patriot (lo que era motivo de polémica en el país) fueron enviados a Ucrania «a petición del Secretario General de la OTAN, el mando de las fuerzas estadounidenses en Europa y el comandante supremo de las fuerzas aliadas en Europa”.
Cerramos hoy con Grecia, pues según se ha publicado, las compañías navieras helenas han ganado al menos 3.800 millones de dólares transportando petróleo ruso en los últimos tres años, incluso cuando las naciones del G7 buscaron frenar los ingresos petroleros del Kremlin. De todas, la más beneficiada habría sido Dynacom Tankers, fundada por el multimillonario de transporte marítimo griego George Prokopiou. Dynacom ganó al menos 915 millones en ingresos que envían crudo ruso, o casi una cuarta parte del total entre los armadores griegos desde julio de 2023. Dicha empresa estaría seguida por el Grupo Onassis Olympic Shipping and Management obtuvo al menos 404 millones de dólares en ingresos relacionados con el flete de crudo ruso, mientras que mientras que Stealth Maritime y Polembros Shipping ganaron al menos 200 millones cada una.

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