Jornada marcada por las celebraciones del 250º aniversario de la Independencia de los Estados Unidos y por la conversación entre Zelenski y Trump, quienes han acordado continuar hablando durante la próxima cumbre de Ankara. También desde Rusia han felicitado a los Estados Unidos, al tiempo que invitan a Zelenski a viajar a Moscú para reunirse con Putin, una vez más, conociendo de antemano la respuesta. Más allá de esto, la jornada ha dejado escasas novedades tanto en términos de combates o de movimientos sobre la línea de frente, como en relación a los ataques a larga distancia, si bien estos han continuado produciéndose por ambas partes.
La jornada 1592ª de guerra en Ucrania dejó el lanzamiento, por parte de Rusia, de 129 vectores de largo alcance, incluyendo un misil Kh-31, tres misiles Kh-59/69 y 125 drones de ataque de las familias Geran, Italmas, etc. Según los datos oficiales ucranianos, de este total las unidades encargadas de la defensa aérea del país habrían destruido 112 de los drones y dos de los tres misiles Kh-59/69.
Ha sido, pese a todo, una jornada relativamente tranquila, con apenas unos pocos reportes de explosiones y daños repartidos por el país. Entre los pocos que han trascendido, por ejemplo, tenemos uno lanzado contra una locomotora en el pueblo de Oleshnya, en la región de Chernígov. También, en la misma región, tenemos otro contra una estación de distribución de gas. Eso sí, en total 7 civiles ucranianos han perdido la vida y 39 más han resultado heridos como consecuencia de los distintos ataques rusos llevados a cabo durante la jornada, tanto con drones como con los demás medios habituales.
La aviación rusa, además de lo anterior, ha vuelto a lanzar bombas planeadoras contra la ciudad de Zaporiyia, en donde han sido varias las explosiones y han podido observarse columnas de humo elevándose, siendo tres los civiles heridos tras las detonaciones.
En cuanto a Rusia, desde este país aseguran haber interceptado y destruido 71 aviones no tripulados ucranianos sobre sus territorios y los de Ucrania que ocupa, durante la noche del sábado al domingo; una minucia comparada con los 389 aviones no tripulados ucranianos que aseguran haber derribado la jornada previa únicamente sobre la región de Moscú.
Dejando estas cifras a un lado, los ucranianos habrían vuelto a golpear varias subestaciones eléctricas en la Crimea anexada (desde el espacio ya comienzan a verse los efectos) entre la noche del sábado y la del domingo. Según el canal “Exilenova”, al menos dos subestaciones fueron atacadas, la primera fue en Bakhchyssarai y la segunda en Zymyna. Además, los ucranianos habrían atacado también la base aérea de Hvardiiske, en la misma región. Los ataques ucranianos, según el gobernador impuesto por Moscú, Sergei Aksionov, habrían costado la vida a un civil.
Desde entonces los ataques ucranianos especialmente contra las regiones ocupadas por Rusia parecen haber vuelto a crecer, con lo que es de esperar que en el próximo informe sea necesario hablar sobre daños en Lugansk, Zaporiyia, Jersón o Crimea nuevamente.

Sobre el terreno, mientras concluye otra semana en la que los cambios han sido casi nulos, sigue discutiéndose sobre la situación real en el frente, máxime tras las declaraciones de Putin, a las que muchos se han aferrado para defender la supuesta ventaja rusa y la proximidad de una victoria que parece sin embargo ahora mucho más lejos que hace un año pese las proclamas del poder político y militar ruso.
En el caso del sector de Konstyantynivka, sobre el que Zelenski se ha atrevido incluso a bromear, han sido varios los mappers que han cargado durante la jornada contra Guerásimov, afirmando que buena parte de sus declaraciones no eran sino «tonterías» al tiempo que intentaban dar una visión bastante diferente de la situación sobre el terreno. Al mismo tiempo, desde varias unidades ucranianas, se publicaban vídeos en los que intentaban demostrar la presencia de las tropas de este país en distintos puntos de Konstyantynivka, donde obviamente se sigue luchando, tal y como demuestran los numerosos testimonios gráficos. Obviamente, los mappers rusos o más cercanos a Rusia dan una idea de la situación totalmente contraria, claro está, informando de combates continuos en la parte noroeste de la ciudad. En cualquier caso, ni siquiera estos dan la urbe por tomada.
En dirección a Dobropillia, más al oeste-suroeste, sigue en marcha una renovada ofensiva rusa de la que hemos hablado en días previos y que incluye ataques tanto al este de Konstyantynivka, como en la zona de Nove Shakove, como al norte de Myrhorad/Pokrovsk. En este último caso, de hecho, tenemos nuevos ataques rusos tanto en la zona de Vasylivka hacia el norte, como contra Shechenko y, también, en la zona norte de Rodinske, que Rusia sigue consolidando, mientras la aviación ucraniana lanza bombas guiadas contra posiciones rusas.
Más allá de estos dos puntos, durante la jornada también se ha hablado sobre la ofensiva ucraniana en el recodo del Vovcha, que sigue activa y que en las últimas semanas ha llevado a las AFU a retomar el control como hemos venido explicando, de algunas localidades relativamente importantes, si bien las fuerzas rusas aguantan todavía en zonas boscosas como las que hay en torno a Fillia.
Se ha hablado, por último, del frente en dirección tanto a Orijiv, como al río Dniéper, otra zona en la que también domina el estancamiento, a pesar de los combates y las incursiones periódicas.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
El apartado internacional, como es fácil suponer, ha estado copado por las celebraciones por el Día de la Independencia de los Estados Unidos, del que se cumplen 250 años, así como por las múltiples reacciones internacionales, mensajes de felicitación e incluso mofas, caso de un Irán que ha celebrado el mismo día el funeral por Jamenei, en un claro desafío.
En el caso que nos ocupa, el de la guerra de Ucrania, la jornada ha dejado los mensajes de Zelenski a Trump, quienes han mantenido una llamada telefónica, quedando además en continuar su conversación durante la próxima y vital cumbre de Ankara de la OTAN, que comenzará en breve. Según ha trascendido, el ucraniano ha dicho que «estamos agradecidos a Estados Unidos por toda la asistencia proporcionada, desde Javelin y Patriots hasta el apoyo político». Zelenski, además, habría añadido que «hay una oportunidad real para poner fin a esta guerra, y la determinación de Estados Unidos será decisiva». Incluso fue más allá el ucraniano, quien definió a los Estados Unidos y al Día de la Independencia como «uno de los sueños más brillantes, fuertes e influyentes de la humanidad: el sueño americano», recordando de paso que es ahora su país el que «está luchando por su independencia, libertad y el derecho de nuestro pueblo a la felicidad con la misma esperanza, el mismo propósito y la misma determinación con la que los estadounidenses ganaron y defendieron su independencia».
En la misma línea se pronunció su ministro de Exteriores a propósito del aniversario estadounidense, afirmando que «la lucha de Ucrania demuestra que las palabras libertad e independencia no han perdido su significado durante 250 años» así como que «este hito -un cuarto de milenio- se erige como un testimonio del éxito de América y de sus padres fundadores. Los valores americanos de libertad, independencia y el derecho a elegir tu propio futuro también están en el núcleo de la estatalidad de Ucrania. Estos son los valores que los estadounidenses defendieron durante su Guerra de Independencia, y estos son los valores por los que los ucranianos luchan en los campos de batalla hoy, mientras defendemos nuestra patria de la guerra de agresión de Rusia».
También habló sobre ello Ruslan Stefanchuk, el presidente de la Rada Suprema de Ucrania, quien aseguró que «Ucrania valora en alto grado su asociación estratégica con los Estados Unidos. Hoy, cuando russia busca destruir el orden mundial basado en normas internacionales por la fuerza e imponer la dictadura al mundo, nuestra unidad en la defensa de la libertad, la independencia y la justicia es especialmente importante».
Pasando de Ucrania a Rusia, desde donde también Putin felicitó a Trump a través de un efusivo mensaje transmitido por vía telefónica, tenemos que este país habría propuesto un alto el fuego temporal en la ciudad de Kostyantynivka para «facilitar la entrega de los cuerpos de los miembros del servicio ucraniano caídos». Además, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo que el presidente ucraniano debería viajar a Moscú para conversar con el presidente ruso Vladimir Putin en lugar de reunirse en la ciudad asediada, en referencia a las declaraciones de Zelenski unas horas antes. No fueron las únicas declaraciones de Peskov, quien también dijo que «basándonos en la naturaleza agresiva del régimen de Kiev y con el fin de asegurar la seguridad de nuestros ciudadanos, estamos estableciendo una zona de seguridad, o la llamada zona de amortiguación» y que «no debería haber ninguna en ninguna duda que sería servir para extender el área necesaria para garantizar nuestra seguridad», así como que «nadie aquí debería tener ninguna duda de que nuestros militares están avanzando sistemáticamente, y estamos viendo resultados concretos».
Por otra parte, el asesor del Kremlin Yuri Ushakov cargó nuevamente contra Ucrania y la UE, asegurando que «Kiev y sus patrocinadores europeos se dedican a la prolongación e incluso a la escalada del conflicto, al terrorismo contra la población civil», así como que Kiev y las capitales europeas «proceden de una falsa percepción del estado de las cosas en la línea de compromiso».
En otro orden de cosas, y para finalizar el informe de hoy, cabe añadir que hace unas horas tuvo lugar en Odesa la reunión anual de la comunidad Superhumans, la iniciativa ucraniana que pretende reintegrar en la vida civil y, en general, mejorar las condiciones de vida, de todos aquellos ciudadanos y combatientes ucranianos que han sufrido amputaciones. Cabe decir, dejando a un lado los temas sentimentales, morales o políticos, que esta iniciativa está sirviendo para impulsar el conocimiento sobre una cuestión clave, facilitando el desarrollo de nuevas prótesis, de programas de rehabilitación e incluso de técnicas de apoyo psicológico, todo lo cual no deja de ser positivo. Como dijo Zelenski en su discurso durante el evento: «Todo esto junto es una gran historia de la lucha por la vida. Una lucha en la que el rechazo a rendirse prevalece. Y en nuestro superpaís, tenemos a nuestros superhumanos. Aquellos que se niegan a rendirse. Que superan. Que reclaman su vida – y nadan a través del Atlántico y el Bósforo, conquistan cumbres montañosas, construyen negocios propiedad de veteranos, ganan Dancing with the Stars, corren maratones, forman familias y se convierten en padres – y enseñan a la próxima generación que los ucranianos son fuertes. Estamos orgullosos de cada uno de ustedes. Les agradecemos a cada uno de ustedes – y a todos los que están a su lado y les ayudan».

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