La última jornada de guerra ha sido testigo de un nuevo ataque masivo ruso con drones y misiles que ha supuesto un duro castigo para Kiev, en donde se han registrado decenas de muertos y heridos. Ucrania, por su parte, ha vuelto a alcanzar nuevas refinerías en el interior de Rusia, así como empresas de armamento y subestaciones eléctricas. Además, podrían haber provocado importantes daños en la base aérea de Saki, en Crimea. Más allá de esto, mientras la situación en el frente permanece sin apenas cambios y sigue especulándose sobre una posible movilización rusa o sobre el número de bajas asumido por este país desde 2022, las otras noticias del día tienen que ver con las exportaciones de armamentos y con la UE. En primer lugar, Ucrania ha anunciado la apertura de un mecanismo de exportación controlada de armas y tecnologías de defensa producidas en Ucrania. En segundo lugar, han dado la bienvenida a Irlanda, país que toma la presidencia de turno de la UE y que, en su ceremonia de inauguración, ha contado con la presidencia de Zelenski. Desde Rusia, mientras tanto, Lavrov se reunía con la presidenta del Comité Internacional de la Cruz Roja. En Alemania, por último, la Fiscalía imputaba a un ciudadano ucraniano por el ataque al Nord Stream.
El último día de junio dejó, según fuentes oficiales ucranianas, el lanzamiento por parte rusa de 1 misiles balístico Iskander-M, 1 misiles de crucero de lanzamiento aéreo Kh-59 y 151 drones de largo alcance. Del total, aseguran haber derribado o neutralizado 130 drones y el misil Kh-59. Cifras ordinarias y, en cualquier caso, muy diferentes a las que podrían haberse registrado durante la primera jornada de julio, en la que hemos asistido a un nuevo ataque masivo, después de un inusual periodo de más de dos semanas sin que esto ocurriese.
En las últimas horas, de hecho, ha vuelto a ser atacada Zaporiyia, en donde han sido varias las explosiones tanto por lanzamiento de drones como de bombas planeadoras. Las defensas aéreas han estado activas sobre Kiev, que podría haber sufrido varios ataques durante la noche entre los días 1 y 2 de julio y en donde se ha producido al menos un fuerte incendio, sufriendo daños un edificio no residencial de tres plantas, según el alcalde Klitschko, quien ha hablado también de al menos 5 heridos.
Es más, lo peor podría estar por llegar, pues a la hora de redacción de este informe varios misiles estarían de camino a la ciudad. Además, también se ha tenido noticia de ataques rusos contra Poltava, en donde han sido al menos dos los heridos. De lanzamiento de misiles balísticos contra la región de Odesa. De explosiones en Pavlohrad, donde una gasolinera y un edificio estarían en llamas, en Cherkassy o en Sumy. Los ataques, en cualquier caso siguen en marcha y, minutos antes de publicar este informe se hablaba ya de al menos 10 muertos y 56 heridos en Kiev, así como de daños y destrucción en más de 30 lugares diferentes de la capital ucraniana, incluyendo almacenes e instalaciones como las de la empresa de transporte y logística JSC.
Las bombas planeadoras, por su parte, han sido empleadas con saña contra Járkov, ciudad contra la que la Fuerza Aérea rusa habría lanzado al menos siete de estos ingenios, dejando 32 heridos y un fallecido. Además, han dejado al menos tres heridos en Kramatorsk, así como la destrucción de un edificio y otro herido en Novomykolaivka, en la región de Zaporiyia. En cuanto a los drones FPV, se ha registrado por ejemplo un ataque contra una vivienda en Jersón, concretamente en Shumenskiy. Además, un civil falleció en otro ataque con dron, en este caso contra un edificio administrativo de la capital regional. Por otra parte, se ha registrado otro muerto tras un ataque con un dron FPV contra una gasolinera en Loboykivka, en la región de Dnipropetrovsk.

Los ucranianos tampoco han estado, ni mucho menos, de brazos cruzados durante la jornada. Por el contrario, han lanzado sus drones y misiles sobre distintos puntos tanto de Rusia, como de las regiones ucranianas ocupadas por este país. De esta forma, se ha tenido noticia de cancelaciones de vuelos y suspensión de operaciones en los aeropuertos de Nizhny Novgorod, Pskov, Ulyanovsk, Cheboksary y Yaroslavl, lo que siempre es un indicativo de la intensidad de los ataques y su dirección.
Así las cosas, comenzando por el interior de Rusia, se ha producido una explosión y posterior incendio en Tula, al sur de la región de Moscú. Además, el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania confirmó el ataque contra el Instituto de Investigación Científica de Mediciones Físicas (NIFII), que tiene su sede en la región de Penza. Una empresa vinculada a Roscosmos que se dedica a la manufactura de sensores para misiles balísticos y de crucero (como los Iskander, Kalibr y Kh-101), sistemas de aviónica para bombarderos y cazas rusos (Tu-95MS, Su-35…), y equipos para satélites espaciales militares. Además, también han sido objeto de ataque las refinerías de Kstovo, en Nizhniy Nóvgorod y de Ufa, una de las mayores productoras rusas de lubricantes, situada en este caso a más de 1.300 kilómetros de la frontera con Ucrania. Incluso, más allá, se han producido explosiones en Kurgan y en Omsk. En cuanto a la región capital rusa, Moscú, mientras el Ministerio de defensa ruso habla de la interceptación de un misil balístico y de más de una decena de drones ucranianos, ha sufrido al menos un incendio en una subestación eléctrica situada en la localidad de Lyubertsky, al sureste de la misma.
A todo lo anterior hay que sumar los ataques contra las regiones ucranianas ocupadas por Rusia. Así, en primer lugar, tenemos nuevas explosiones en Simferopol, en la península de Crimea. Por otra, se ha producido también un ataque contra la base aérea de Saki, cercana a Sebastopol en el que podrían haber resultado destruidas o dañadas varias aeronaves (por lo general alberga Su-30 y Su-30SM) al ser alcanzados los hangares que las cobijan. En cualquier caso, falta todavía la confirmación visual. Por último, como cada día, se han registrado nuevos ataques ucranianos contra vehículos de transporte rusos en regiones como Donetsk, así como contra nuevos puentes, en este caso sobre la autopista H20 precisamente entre Donetsk y Mariúpol. Rusia, eso sí, está demostrando una gran habilidad para reconstruir rápidamente estas estructuras o, en su caso, pasos alternativos, como demuestran las imágenes por satélite.
La situación de Rusia en relación con los combustibles, de hecho, ha sido noticia en las últimas horas por varias razones. Así, debido a la efectividad de los ataques ucranianos, el país habría comenzado a hacer algo insólito: importar gasolina de India para paliar la situación de escasez que sufre. Es un asunto interesante, pues al mismo tiempo Rusia está inundando casi literalmente los mares de crudo, calculándose que hay más de 100 millones de barriles de petróleo ruso sin refinar a bordo de distintos buques, dirigiéndose a cualquier mercado dispuesto a pagar por él. Es decir, que el problema no es de producción, sino de daño a una infraestructura de refino que podría haber perdido la mitad de su capacidad en los últimos meses, dependiendo ahora Rusia de terceros para transformar ese crudo en productos utilizables como la gasolina o el gasóleo. Todo ello en un contexto de precios que no favorece en absoluto a los planes del Kremlin…
Pasamos ahora a hablar sobre la situación en el terreno, mientras se sigue especulando con una futura movilización rusa que podría ser anunciada en breve, no sin antes hacer citar un reciente estudio publicado por el CSIS en el que dan por buena la cifra de 1.4 millones de bajas rusas desde el comienzo de la invasión, incluyendo 450.000 fallecidos, si bien no aportan ninguna prueba de ello. Cifras que no son imposibles, pero que habría que tomar con muchísimas precauciones, ya que están muy lejos de las que manejan fuentes OSINT con metodologías más aceptables, como Mediazone.
Además, ISW también ha publicado sus propios datos, en este caso sobre los supuestos avances (o no avances) rusos en junio de 2026, concluyendo que el frente está prácticamente estancado, máxime en comparación con lo visto durante el pasado otoño e invierno. Algo en lo que, en cualquier caso y nos resulten o no creíbles sus cifras, coinciden con otros analistas, algunos de los cuales cifran los progresos rusos durante el último mes en apenas 28 kilómetros cuadrados.
Comenzamos el repaso a los combates y los movimientos, de lo que hoy apenas hay noticias, por Járkov, en donde se ha producido una incursión rusa contra Kozhaka Lopan, frenada por los drones ucranianos.
En dirección a Sloviansk y Kramatorsk, efectivos rusos habrían lanzado una incursión hacia Thykonivka. Además, se ha desmontado un reciente vídeo publicado por @creamy_caprice en el que aparecían supuestas posiciones rusas en el interior de Limán que, en realidad, era una composición hecha reciclando vídeos más antiguos, del pasado mes de mayo y, en algunos casos, generadas por IA.
En Konstyantynivka, ya incluso las fuentes más proclives a Ucrania admiten la captura de Illynivka por parte rusa, al tiempo que reconocen movimientos de tropas de este país por buena parte de las zonas más céntricas de la ciudad.
En Myrhorad/Pokrovsk, para finalizar, las tropas rusas han continuado presionando en dirección a Shevchenko, al tiempo que intentan rodear las posiciones defensivas que las AFU mantienen todavía en torno a Rodinske.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
La jornada internacional ha estado marcada por la visita de Volodímir Zelenski a Irlanda, coincidiendo con el arranque de la presidencia irlandesa del Consejo de la Unión Europea. En Dublín, el presidente ucraniano participó en la ceremonia de apertura de dicha presidencia junto al taoiseach Micheál Martin y al presidente del Consejo Europeo, António Costa, insistiendo en que Ucrania espera avances sustanciales en su proceso de adhesión a la Unión Europea durante el semestre irlandés. De este modo, Zelenski afirmó que Kiev confía en que, bajo presidencia irlandesa, se produzcan progresos significativos en la integración europea de Ucrania y que puedan abrirse todos los capítulos de negociación pendientes.
En este contexto, Zelenski, Costa y Martin coordinaron en Dublín las prioridades de trabajo para los próximos meses, con especial atención al apoyo europeo a Ucrania, al mantenimiento de la presión sobre Rusia y al proceso de integración europea. Asimismo, que Zelenski mantuvo una reunión bilateral con Micheál Martin centrada en las expectativas de Kiev respecto a la presidencia irlandesa del Consejo de la UE y en las áreas prioritarias de cooperación bilateral.
Durante su intervención en la ceremonia de apertura, Zelenski sostuvo que la Unión Europea debe respaldar “cada paso” que dificulte a Rusia continuar la guerra, vinculando de nuevo el apoyo a Ucrania con la estabilidad europea, la previsibilidad política y el respeto a la vida humana. Del mismo modo, en la rueda de prensa conjunta con Martin, Zelenski afirmó que Rusia debe ser colocada en una situación en la que “no tenga otra opción” que la paz.
En paralelo, Zelenski advirtió desde Irlanda de que Rusia estaría preparando un nuevo ataque masivo contra Ucrania, afirmando que la inteligencia ucraniana había recibido información sobre preparativos rusos para un nuevo ataque a gran escala y añadía que este tipo de ataques se producen “una o dos veces por semana”. Así las cosas, el líder ucraniano pidió a los ucranianos mantenerse atentos ante el riesgo de un nuevo ataque ruso masivo. En relación con los ataques de Ucrania a Rusia, Zelenski afirmó que Kiev continúa aplicando su plan de “sanciones ucranianas de largo alcance”, presentándolas como respuesta a la guerra rusa.
No obstante lo anterior, una de las noticias más relevantes del día ha sido en materia de industria de defensa, pues el Gobierno ucraniano anunció la puesta en marcha de un mecanismo de exportación controlada de armas y tecnologías de defensa producidas en Ucrania. Según anunciaba la primera ministra, Yuliia Svyrydenko, cada contrato deberá contribuir al fortalecimiento de la base industrial de defensa ucraniana y garantizar más armas para las Fuerzas Armadas de Ucrania, manteniéndose como prioridad absoluta el suministro a las propias fuerzas ucranianas.
El mecanismo prevé que una parte de los ingresos procedentes de las exportaciones se destine a un fondo especial del presupuesto estatal: el 20% en el caso de productos terminados y tecnologías, y el 30% en el caso de componentes. Además, el contrato mínimo será de 15 millones de grivnas, las exportaciones se dirigirán a países socios incluidos en el denominado “Drone Deal”, el Ministerio de Defensa actualizará trimestralmente la lista de bienes críticos no exportables y el Ministerio de Exteriores mantendrá la lista de países elegibles. Además, el mecanismo protege la propiedad intelectual y exige la necesidad de autorización escrita de Kiev para cualquier reexportación.
Siguiendo con cuestiones industriales, Airbus Defence and Space y Brave1, la plataforma ucraniana de innovación en defensa, han firmado un memorando de entendimiento para desarrollar y probar nuevas tecnologías. Se trata, de hecho, de la primera alianza industrial de Brave1 con una empresa occidental e incluirá grupos de trabajo conjuntos, así como el uso de la iniciativa “Test in Ukraine”.
Por otro lado, la cuestión energética rusa volvió a ocupar un lugar destacado. Reuters informó de que Rusia ha comenzado a importar gasolina por vía marítima desde India con el objetivo de mitigar la escasez causada por los ataques ucranianos contra infraestructuras energéticas rusas. En particular, al menos 60.000 toneladas métricas de gasolina india habrían sido enviadas ya a Rusia, mientras Moscú estudiaría importar hasta 400.000 toneladas mensuales desde distintos países, incluida Bielorrusia.
En la misma línea, el medio informó de que los precios de la gasolina en Sebastopol, en la Crimea ocupada, aumentaron un 30% en una semana, en un contexto de restricciones regionales de suministro y ataques ucranianos contra las líneas logísticas rusas en la península. Además, las autoridades locales habían limitado el acceso al combustible, mientras el Banco Central ruso seguía la evolución de los precios por su impacto potencial sobre la inflación.
En cuanto a la ayuda internacional a Ucrania, el Gobierno ucraniano anunció la recepción de casi 600 millones de dólares del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento para pagos sociales. Según el Gabinete de Ministros, el desembolso se produjo en el marco del proyecto SPIRIT, en colaboración con el Banco Mundial, e incluye 300 millones de dólares respaldados por garantías japonesas y 298,75 millones respaldados por garantías británicas, con más de un millón de beneficiarios previstos.
Moviéndonos hasta Moscú, el ministro Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, recibió a la presidenta del Comité Internacional de la Cruz Roja, Mirjana Spoljaric. Lavrov afirmó que Moscú continuará cumpliendo con el derecho internacional humanitario y planteó la necesidad de abordar lo que Rusia describe como violaciones cometidas por Ucrania. Además, ambas partes trataron la cooperación entre el CICR y organizaciones humanitarias y de derechos humanos rusas en el Donbás, así como cuestiones vinculadas al intercambio de prisioneros
En paralelo, la portavoz del Ministerio de Exteriores, María Zajárova, acusó a Kiev de tratar de escalar el conflicto siguiendo las instrucciones occidentales. Más concretamente, Zajárova afirmó que Kiev “no busca la paz” y que Occidente habría encargado a Zelenski continuar la escalada, en particular mediante el suministro de armas de largo alcance.
Por otra parte, ha entrado en vigor la decisión por la cual Rusia cierra temporalmente varios pasos ferroviarios fronterizos con Finlandia, Estonia y Letonia. Esto afecta, como ya comentamos en nuestro informe anterior a siete puntos fronterizos y, por el momento, Moscú no ha precisado oficialmente ni los motivos ni la duración de la medida.
Pasando a otras cuestiones y para concluir, la Fiscalía Federal alemana ha imputado a un ciudadano ucraniano, identificado como Serhi K., en relación con el sabotaje de los gasoductos Nord Stream. En particular, se le acusa de participar en ataques contra infraestructuras energéticas civiles, mientras Kiev ha negado cualquier implicación en el sabotaje.

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