Los Veintisiete han acordado abrir el primer clúster de las negociaciones de adhesión a la UE tanto con Ucrania como con Moldavia en la primera Conferencia Intergubernamental que tendrá en Luxemburgo el 15 de junio, inaugurarán este clúster, relativo a los “Fundamentos”. Además de esto, se ha sabido que Zelenski asistirá a la cumbre del Consejo Europeo los días 18 y 19 de junio, justo después de la cumbre del G7 en Evian, Francia, en la que también participará y donde podría verse con Trump. Por otra parte, Ucrania anunció nuevas sanciones contra personas y entidades rusas vinculadas a la propaganda y a decisiones judiciales contra ciudadanos ucranianos y Reino Unido anunció que completará la prohibición de importaciones de diésel y combustible de aviación producidos a partir de crudo ruso antes del 1 de enero de 2027. Desde Rusia, la noticia más relevante del día tiene que ver con la firma por parte de Putin de un decreto que permitirá aumentar la plantilla autorizada de las Fuerzas Armadas de Rusia hasta 2.399.130 personas, de las cuales 1.510.000 serían militares, así como con sus declaraciones asegurando que Rusia incrementaría sus ataques contra infraestructuras ucranianas en respuesta a los ataques ucranianos contra instalaciones rusas. Sobre el frente, toda la atención sigue centrada en Konstyantynivka, en una jornada en la que Ucrania ha vuelto a hacer uso de sus medios de largo alcance para batir refinerías, estaciones de bombeo y terminales de exportación de crudo rusas.
Durante la pasada jornada, las Fuerzas Armadas rusas habrían lanzado un total de 118 drones de ataque de largo alcance sobre Ucrania, de los que este país asegura haber dado cuenta de 110 de ellos, gracias a sus defensas antiaéreas. A lo largo de la jornada se habrían registrado, en total, 8 civiles muertos y 2 heridos.
La cifra de civiles fallecidos, por cierto, ha seguido creciendo en los últimos tiempos, de forma que según la Misión de Monitoreo de Derechos Humanos de la ONU en Ucrania (HRMMU), únicamente durante el pasado mes de mayo se registraron al menos 274 muertes de civiles y 1.763 heridos, lo que supone la cifra más alta desde abril de 2022, consecuencia directa de la guerra de salvas. Eso sí, en la última jornada los daños por drones de largo alcance han sido escasos. De hecho, apenas se han producido ataques contra Mykolaiv, reportándose varios heridos entre la población civil.
Explicado esto, las bombas planeadoras, la artillería y los drones FPV también han seguido empleándose. De esta forma, se han registrado explosiones en Synelnykove, en la región de Dnipropetróvsk, dejando 9 heridos. Además, 3 civiles murieron y 17 resultaron heridos en más de 70 ataques en el conjunto de la región, mientras que en la de Donetsk, 1 persona murió y 7 resultaron heridas en las últimas 24 horas y en la de Zaporiyia 1 persona murió y 8 resultaron heridas en ataques rusos contra Zaporiyia y el distrito circundante, según informó el gobernador Iván Fedorov. Por último, 2 civiles murieron en Novopavlivka, tras ser alcanzados por drones FPV.
Mucho más activos que los rusos, al menos en lo que a ataques de largo alcance se refiere, habrían estado los ucranianos un día más, lanzando sus drones y misiles contra objetivos tan distantes como la refinería de petróleo de Nizhnekamsk, en la región de Tatarstan; un ataque durante el cual ha resultado alcanzado un edificio residencial en la ciudad vecina del mismo nombre. Hablamos de una acción conducida a más de 1.000 kilómetros de la frontera entre Rusia y Ucrania y que ha provocado un importante incendio en estas instalaciones, unas de las más grandes de Rusia.
Los ucranianos, además, han golpeado también una planta de producción de material bélico en Tolyatti, en la región vecina de Samara, así como la estación de bombeo de petróleo de Efimovka, situada en la región de Volgogrado, al suroeste del país y en este caso mucho más cerca de las fronteras ucranianas.
Por supuesto, las Fuerzas Armadas ucranianas y el SBU han seguido también haciendo uso de sus drones y misiles contra objetivos en las regiones ocupadas por Rusia, dentro de su campaña contra la logística en el interior del «corredor terrestre», que tiene como objetivo, además de limitar la capacidad rusa de abastecer a sus Fuerzas Armadas al sur del Dniéper, imponer costes a la población de Crimea, además de poner en tela de juicio la capacidad de Moscú a la hora de brindarles protección y una calidad de vida superior a la que disfrutaban mientras estaban gobernados desde Kiev.
Así, en las últimas horas tenemos nuevos ataques ucranianos contra los puentes /y ahora también pontones) de Chonhar y Henichesk. Pero es que, además, se han registrado varias explosiones en Melitópol, punto logístico clave de esta parte de la región de Zaporiyia. Del mismo modo, una planta de generación de electricidad en Simferopol, en la península de Crimea, ha sido alcanzada. Por último, los drones ucranianos han atacado entre los días 12 y 13 varios objetivos en Temryuk, localidad portuaria en la región de Krasnodar, muy cerca del Estrecho de Kerck; en concreto, la terminal de exportación de petróleo.

Cambiamos de tema, para hablar sobre las novedades más cercanas a la línea de frente, aunque lo hacemos hoy comenzando por los cambios que Ucrania pretende introducir en el servicio militar, siguiendo según parece instrucciones de Zelenski. De esta forma, y según ha anunciado la primera ministra, Svyrydenko, se persiguen nuevas «condiciones de servicio claras, nuevos contratos, un aumento salarial para el personal militar tanto en primera línea como en la retaguardia, y una reforma del reclutamiento militar». En la práctica, lo que más cambiarán serán los pagos y los cambios de unidad y posibles ascensos, de forma, entre otras, se han aprobado las siguientes modificaciones:
- Mínimo salarial de 30.000 grivnas (670 $) en áreas traseras. «Cuanto más misiones de combate, mayor el nivel de pago».
- 300.000 grivnas (6.700 $) para tropas de infantería en primera línea.
- Plazos de contrato de 10, 14 y 24 meses «con condiciones claras».
- Además, los pagos para los comandantes de combate ucranianos se incrementarán» para «crear un incentivo positivo para preservar la experiencia de mando dentro del Ejército».
- Se abrirán muchas más oportunidades» para «voluntarios extranjeros» que deseen «unirse al Ejército ucraniano».
- Se buscará una «simplificación en los traslados» para tropas que buscan cambiar de unidades, y «más oportunidades para ascender dentro del Ejército», y más «, así como «más incentivos positivos para unirse a la defensa», aunque sin especificar.
Los ucranianos, como sabemos, llevan mucho tiempo lidiando con enormes problemas de personal, compensados en buena medida por el empleo masivo de drones de todo tipo (a propósito, hoy se ha hablado sobre el asalto que la brigada Karthia llevó a cabo en Lyptsi en diciembre de 2024). La situación en Rusia, a pesar de su mucha mayor masa humana, tampoco sería demasiado boyante, pues la ofensiva ininterrumpida durante más de un año ha tenido enormes costes en vidas. Es normal, por tanto, que vuelvan a sonar los rumores de una futura movilización forzosa, a la que el Kremlin por el momento se opone. Mientras tanto, eso sí, siguen incrementando su presupuesto de defensa, que está alcanzando cifras que tienen muy poco que ver con una «operación militar especial» como dicen que es la ucraniana.
Al norte de Limán, comenzamos con una noticia curiosa: las tropas rusas habrían derribado un puente sobre el río Nitrius, buscando así complicar la logística ucraniana (con una contraofensiva que sigue en marcha), empleando para ello no artillería o bombas planeadoras, sino alrededor de medio centenar de drones FPV, en lo que sigue siendo una solución coste/efectiva bastante aceptable.
En cuanto a Konstyantynivka, que sigue concentrando el grueso de los esfuerzos rusos, sin duda hablamos de un escenario que cada vez recuerda más al de Pokrovsk en su momento, con luchas calle por calle y un centro urbano prácticamente rodeado, lo que podría poner en peligro a las seguramente escasas tropas ucranianas en la zona que, no obstante, seguirían sumando unos cientos de infantes, repartidos entre múltiples edificios, la mayor parte de ellos meros escombros, como muestran los testimonios gráficos que llegan desde el casco urbano. Los rusos tampoco serían precisamente miles. Estimaciones ucranianas hablan de entre más de 100 y unos 250 infantes infiltrados en el núcleo de esta urbe, lo que haría difícil pero no imposible una operación de limpieza decidida.
Precisamente en Pokrovsk, mientras los rusos se mantienen a la ofensiva sin hacer demasiado ruido, ni lograr tampoco demasiados cambios, los ucranianos habrían lanzado un pequeño contraataque hacia Rodinske.
Más al sur, entre los ríos Vovcha, Vorona y Kamianka, los ucranianos siguen tratando de hacerse con la localidad de Vokresenka, con distintas interpretaciones sobre la situación en la zona.
Al sur del frente, por último, en las últimas jornadas las tropas rusas han seguido lanzando ataques en la zona al suroeste de Gualiaipolé, con incursiones contra Hualiaipitske o Charivne.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
A nivel internacional, la noticia más destacada de la jornada ha sido la confirmación de que los Veintisiete han acordado abrir el primer clúster de las negociaciones de adhesión a la UE tanto con Ucrania como con Moldavia. En particular, en la primera Conferencia Intergubernamental que tendrá en Luxemburgo el 15 de junio, inaugurarán este clúster, relativo a los “Fundamentos”.
Así las cosas, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, explicó que dicho clúster constituye “la columna vertebral” del proceso de adhesión, al englobar cuestiones como el Estado de derecho, los derechos fundamentales, la democracia y el funcionamiento de las instituciones. Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la propia Von der Leyen señalaron en un comunicado conjunto que la decisión reconocía el trabajo realizado por Ucrania y Moldavia en materia de reformas. Además, señalaban que “la ampliación es una decisión estratégica”, así como que “en un mundo marcado por la creciente incertidumbre, una Unión Europea más grande redunda en nuestro interés común”.
Desde Kiev, el presidente Zelenski celebraba la decisión afirmando que Ucrania estaba cumpliendo con lo necesario y que era importante que la UE mantuviese su palabra. Del mismo modo, calificó la apertura del primer clúster como un respaldo “político y moral” significativo para el Estado y el pueblo ucranianos, además de felicitar a Moldavia por avanzar en paralelo. En términos similares se expresó la primera ministra ucraniana, Yulia Svyrydenko, quien sostuvo que el país había dado un nuevo paso hacia la Unión Europea y agradeció el apoyo de la Presidencia chipriota del Consejo, de Ursula von der Leyen, de António Costa, de Marta Kos, de Kaja Kallas y de los líderes de los Estados miembros.
En relación con este asunto, hay que destacar que la decisión llegaba después de que Kiev y Budapest formalizasen un acuerdo sobre los derechos de la minoría húngara en Ucrania, cuestión que había sido el principal obstáculo para el inicio efectivo -y luz verde por parte de Hungría- de esta fase del proceso. El primer ministro húngaro, Péter Magyar, aseguró que Ucrania se había comprometido a aplicar las disposiciones del acuerdo e incorporarlas al plan de acción de minorías ligado al proceso europeo y subrayaba que “en solo unas pocas semanas, hemos logrado resolver un problema que el gobierno de Orbán no pudo abordar en diez años”.
En paralelo, se conocía que el presidente Zelenski asistirá a la cumbre del Consejo Europeo los días 18 y 19 de junio, justo después de la cumbre del G7 en Evian, Francia, en la que también participará. A propósito de las fechas y pasando al apoyo militar, se espera que Kiev pida a sus aliados 20.000 millones de dólares adicionales en financiación militar en la próxima reunión del Grupo de Contacto para la Defensa de Ucrania (Ramstein) el próximo 18 de junio.
Más allá de la cuestión europea, el líder ucraniano mantuvo una reunión con el nuevo ministro de Defensa de Letonia, Raivis Melnis, en la que ha sido su primer viaje al extranjero desde que asumiese el puesto el pasado mayo. Durante su encuentro abordaron la implementación del denominado “Drone Deal”, la cooperación bilateral en materia de defensa y el apoyo letón al camino de Ucrania hacia la UE y la OTAN. Además, ambas partes trataron la cooperación con socios en el marco de la Unión Europea, la OTAN y la Joint Expeditionary Force, así como la participación de Letonia en el instrumento SAFE para financiar la producción conjunta de armamento con Ucrania. El Ministerio de Asuntos Exteriores ucraniano también informó, por su parte, de un encuentro entre el viceministro Olexandr Mischenko y la delegación letona encabezada por Melnis, destacando la importancia del apoyo de Riga a Kiev.
En otro orden de cosas, Ucrania anunció nuevas sanciones contra personas y entidades rusas vinculadas a la propaganda y a decisiones judiciales contra ciudadanos ucranianos. Más concretamente, Zelenski firmó un decreto que daba efecto a una decisión del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania contra 29 individuos y 17 entidades jurídicas. Entre los sancionados figuran jueces implicados en procesos penales contra ucranianos en Rusia y en la península de Crimea ocupada, así como medios y estructuras de propaganda rusas, incluyendo Gazeta.Ru, Lenta.Ru y la Unión Rusa de Periodistas. El comisionado presidencial para la política de sanciones, Vladyslav Vlasiuk, afirmó que las sanciones ucranianas eran “solo el comienzo” y que seguirían nuevas decisiones.
Por su parte, el Reino Unido anunció en mitad de la vorágine política que completará la prohibición de importaciones de diésel y combustible de aviación producidos a partir de crudo ruso antes del 1 de enero de 2027. Se espera que Londres mantenga durante un periodo transitorio una licencia temporal para determinadas importaciones refinadas en terceros países, si bien el Gobierno británico insistió en que las sanciones existentes no se levantan, sino que las nuevas restricciones se aplicarán de forma gradual. El Ejecutivo británico añadió que la licencia sería revisada cada dos semanas con el objetivo de retirarla tan pronto como fuese posible.
Durante el día también ha habido novedades en el plano financiero pues el Fondo Monetario Internacional y Ucrania alcanzaron u acuerdo a nivel técnico sobre la primera revisión del programa del Mecanismo Ampliado de Financiación, que abre la vía a un nuevo desembolso de 690 millones de dólares. Según el gobierno ucraniano, el acuerdo queda pendiente de la aprobación de la dirección ejecutiva del FMI en las próximas semanas, mientras que la primera ministra Yulia Svyrydenko afirmó que Ucrania había cumplido todos los criterios cuantitativos y objetivos indicativos a finales de marzo. Hay que tener en cuenta, además, que el total del programa asciende a 8.100 millones de dólares, siendo este desembolso el segundo tramo.
Moviéndonos hasta Rusia, Putin ha firmado un decreto por el que aumentó la plantilla autorizada de las Fuerzas Armadas de Rusia hasta 2.399.130 personas, de las cuales 1.510.000 serían militares. Según el decreto anterior, fechado el 4 de marzo de 2026, fijaba el número de militares en 1.502.640, por lo que el incremento sería de casi 7.400 efectivos. Por otro lado, Putin afirmó que más de 700.000 militares rusos están desplegados en la zona de la denominada “operación militar especial”, al tiempo que aseguró que el Gobierno ruso estudiaba programas educativos, de rehabilitación médica y de empleo para los participantes.
Del mismo modo, en una reunión con participantes en la “operación militar especial” con ocasión del Día de Rusia, el líder ruso sostuvo también que Rusia incrementaría sus ataques contra infraestructuras ucranianas en respuesta a los ataques ucranianos contra instalaciones rusas. Precisó que Moscú debía “responder adecuadamente” y afirmó que se aumentarían los ataques para “privar” a Ucrania de la voluntad de atacar instalaciones civiles rusas. En este contexto, señaló que Rusia trabaja activamente en el desarrollo de drones FPV y drones dotados de inteligencia artificial, así como en una constelación de satélites de baja órbita que, según sus palabras, no sería peor que Starlink e incluso podría ser superior. También sostuvo que la lucha contra los drones sigue siendo una prioridad y que Moscú debe construir un sistema capaz de responder con flexibilidad a lo que emplea el adversario y mantenerse “un paso por delante”. Asimismo, Putin presentó la guerra como una confrontación de Rusia con el “Occidente colectivo” representado por la OTAN.
Sin embargo, estas no han sido las únicas declaraciones de Putin, pues también ha afirmado que Rusia había tratado durante ocho años de detener la guerra en Ucrania antes de recurrir a “otros medios”. Putin aludió en particular a los acuerdos de Minsk y sostuvo que Moscú había esperado una solución pacífica, pero que, según su versión, Kiev no tenía intención de aplicarlos.
Para concluir, el opositor ruso Ilya Yashin presentó en Berlín el partido “Rusia pacífica”, definido como una formación opuesta a la guerra del Kremlin contra Ucrania y “en última instancia, nuestro objetivo es derrocar el régimen de Vladimir Putin y llegar al poder.

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