La jornada 1569ª de guerra en Ucrania nos deja el encontronazo entre los ministros de Exteriores del E3 (Francia, Reino Unido y Alemania) y su homólogo ruso, Serguéi Lavrov. Así, a pesar de que los europeos aseguran haber mantenido una «buena conversación», lo cierto es que han chocado con la negativa rusa a establecer un diálogo directo entre Rusia y Ucrania, que era su objetivo inicial. Desde Rusia, de hecho, han cargado contra los planes europeos para aprobar nuevas sanciones y han vuelto a criticar duramente a lo que denominan «Eurotroika». Más allá de esto, aunque son muchas más las noticias y mientras se sigue decidiendo la suerte de Konstyantynivka, lo más relevante de la jornada han sido los ataques ucranianos contra Crimea, castigando en esta ocasión las vías de acceso en la parte noroccidental de la península, cada vez más aislada.
La última jornada de guerra en Ucrania ha dejado varios ataques rusos contra objetivos en el interior de este país, aunque nada parecido, por el momento, a la oleada masiva que se esperaba para la segunda mitad de esta semana. De hecho, en las últimas 24 horas Rusia «apenas» habría lanzado 117 drones de ataque de largo alcance, de los que el Estado Mayor ucraniano asegura haber derribado o neutralizado durante su recorrido 102 de ellos.
De este modo, en primer lugar, nos encontramos con explosiones nuevamente en Zaporiyia, en donde han sido varios los drones que habrían sobrevolado la ciudad y donde casi 50.000 personas se han quedado sin suministro eléctrico. Del mismo modo, se han reportado explosiones también en Sumy, donde al menos un civil ucraniano ha fallecido y dos más han resultado heridos en Konotop (donde ha sido alcanzado un depósito ferroviario).
En el caso de Dnipropetrovk, Rusia ha empleado contra esta región tanto drones como bombas planeadoras, causando al menos una docena de heridos según el servicio estatal de emergencias.
De hecho, las bombas planeadoras han vuelto a ser un recurso utilizado en masa por la aviación militar rusa, causando entre otros la muerte de una persona y heridas a dos menores tras ser lanzadas contra un edificio residencial en la localidad de Znob-Novhorodske, en la región de Sumy.

Los ucranianos, una vez más, han estado extremadamente activos, lanzando lo que siguen denominando «sanciones de largo alcance». En primer lugar, posiblemente saboteando una planta de producción militar en Novosibirsk, a casi 4.000 kilómetros de la frontera ucraniana. Hablamos de la planta Ekran, en la que se ha registrado un importante incendio, dedicada a la fabricación de componentes optoelectrónicos de alta precisión para el complejo industrial de defensa de Rusia, siendo además el único gran productor de tubos intensificadores de imagen para los sistemas de visión nocturno.
Sea o no, la armada ucraniana anunció en Facebook que había lanzado una serie de misiles Neptuno contra una instalación militar rusa en Sebastopol, Crimea, como parte de un ataque que «destruyó depósitos de armas y equipo militar pertenecientes a la Flota rusa del Mar Negro». De hecho, el gobernador de Sebastopol, Mikhail Razvoyayev, declaró que «cinco incendios se desataron en Sebastopol debido a los restos de drones durante un ataque masivo nocturno de las fuerzas armadas ucranianas», añadiendo que “más de 30 drones ucranianos fueron derribados durante la noche” sobre la ciudad y que una mujer resultó herida.
Además, fue atacada por los ucranianos, empleando drones, una gasolinera en Skadovsk, como parte de un plan contra la logística rusa sobre el que se ha pronunciado nuevamente Robert «Madyar» Brovdi, quien ha asegurado que la intención de Ucrania es la de «aislar» Crimea y que cree que lo harán en «un futuro próximo». Además, afirmó que el tráfico de carga militar rusa a lo largo de la carretera R-280 «Novorossiya», que conecta Rusia con la Crimea ocupada a través de Mariupol, Berdiansk y Melitopol, ha caído un 71% en las últimas dos semanas.
Y es que los ucranianos han seguido atacando puentes entre Crimea y el continente, de forma que después de batir el de Chonhar o el de Henichevsk, se han lanzado contra la parte occidental de la península y las vías que la recorren, como ha ocurrido con el puente de Armyansk, alcanzado por drones de Fire Point.
Además, han trascendido imágenes (con enormes posibilidades de tratarse de IA, ya que no es usual ver agrupaciones de ese tipo en 2026) del reciente ataque a una columna de 50 camiones que transportaban combustible y municiones. Así, según Dmitry «Perun» Filatov, comandante del 1º Regimiento de Asalto Independiente «Dmitry Kotsyubaylo», el convoy contenía decenas de camiones completamente cargados, algunos de los cuales quedaron totalmente destruidos.
Además de lo anterior, en la región de Krasnodar, si ayer fue atacada en primer lugar la refinería de Afipsky, unas horas después le seguiría la cercana refinería de Slavyansk-na-Kubani, donde podía verse también una densa columna de humo. Siguen pues los ucranianos causando daños al sistema de producción y tratamiento de hidrocarburos ruso. Daño tangible, pues según un reciente análisis, el país estaría produciendo 690.000 barriles menos de los acordados en el marco de la OPEP+, en lo que sería además el nivel más bajo en un año. Eso sí, no conviene olvidar que, pese a todo, Rusia sigue produciendo alrededor de 9 millones de crudo diarios.
Sea como fuere, en total, desde Rusia han anunciado el supuesto derribo, por parte de sus fuerzas armadas, de 330 drones entre el miércoles y el jueves, a la espera de la información referente a la noche entre el jueves y el viernes, que apunta también a cifras altas. Además, en las últimas horas se ha informado de la colocación de hasta 7 nuevas torres «Pantsir» en torno a Moscú, ciudad que concentra la mayor parte de las defensas antiaéreas rusas, en lo que es una muestra tanto de la propia configuración del estado ruso como de la paranoia del régimen y algo que va en detrimento de la capacidad de proteger aquellos puntos predilectos de los ucranianos, como las propias refinerías y puntos de exportación de hidrocarburos, sin ir más lejos.
Por último, para finalizar con esta sección, un aviso ya demasiado familiar: La Agencia Internacional de la Energía Atómica ha informado de que, por decimonovena vez desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania, la central nuclear de Zaporiyia sufrió un apagón generalizado alrededor de las 21:00 hora local de anoche, tras un ataque a una subestación eléctrica situada al otro lado del río Dniéper.
Pasamos ahora a las novedades sobre el frente, no sin antes comentar que, según el comandante de las Fuerzas Armadas ucranianas, Oleksandr Syrskyi, las unidades de drones ucranianas atacaron cerca de 180.000 objetivos militares rusos en mayo, lo que supone un aumento del 12,7% en comparación con abril. De esta forma, y según el ucraniano, su país seguiría aumentando su ventaja en esta materia frente a Rusia, centrándose además en castigar la logística enemiga.
A propósito de los drones, también cabe señalar que la 110.ª Brigada Mecanizada ucraniana informó sobre una operación de rescate de dos de sus soldados, heridos en el frente por un ataque ruso contra sus posiciones, llevada a cabo exclusivamente empleando vehículos terrestres no tripulados. Por supuesto, una sola acción no cambia una guerra, pero sí sirve para señalar hacia dónde se dirige el futuro. En este caso, se desplegaron tres robots para evacuar a los soldados de infantería, de los cuales el primero fue destruido por una mina rusa , mientras que el segundo quedó atrapado por obstáculos técnicos (en lo que sigue siendo una constante, aunque poco a poco también se mejora). Al final, la operación duró quince horas y los aparatos recorrieron aproximadamente 56 kilómetros por carreteras cercanas al frente, sin que se especificase la ubicación de los heridos. En cualquier caso es, como decíamos, una acción significativa, para empezar porque da una idea de la extensión de esa «kill zone» de la que hablamos en ocasiones (recordemos que es gradual y que, cuanto más cerca de la línea de contacto virtual, mayor la posibilidad de ser alcanzado). Para seguir, porque perder uno o dos drones es mucho más rentable que perder un sólo sanitario, por no hablar del factor moral y ético. Para finalizar, porque todo esto se está haciendo con medios al menos un orden de magnitud más barato en comparación con modelos como los que en su día ofrecieron Rheinmetall o Milrem.
Más allá de esto, pocas novedades. En el saliente al norte de Limán, las Fuerzas Armadas ucranianas habrían retomado Karpivka, una pequeña localidad con menos de 400 habitantes antes de la guerra.
Al este de Vovchansk, en la región de Járkov, se habla de un asalto ruso contra la localidad de Okhirimivka, cuyo resultado está todavía por determinar. En cualquier caso, sería una más de las acciones rusas al sur del río Vovcha que hemos visto en las últimas semanas.
En dirección a Kostiantynivka, las fuerzas del 54.º Regimiento de Fusileros Motorizados rusos habrían tomado Roskochnoe , según anunció el Ministerio de Defensa ruso en un mensaje en Telegram. En cualquier caso, los combates en la zona siguen siendo intensos, al igual que en el interior de la ciudad, en donde las tropas rusas han sido avistadas no sólo en zonas muy al norte, sino también muy cercanas a la principal arteria que divide la urbe de noroeste a sureste y en el nudo de comunicaciones. Es más, algunos analistas sugieren que las AFU se habrían retirado completamente del distrito de Ukrayinsky Khutir, al suroeste de la ciudad, de la que el 55% aproximadamente podría estar en poder de Rusia.
En el recodo del Vovcha, aunque no hay demasiada información, algunas fuentes cercanas a Ucrania apuntan a que las AFU habrían conseguido avances entre Novoselivka y Vokresenka, en toda la zona al sur de Oleksandrohrad. De hecho, infantes ucranianos han sido vistos en partes céntricas de la propia Vokresenka en las últimas horas. Otras fuentes, empero, hablan también de avances rusos algo más al norte, retomando el control de la aldea de Zirka después de casi una semana bajo poder ucraniano.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
En el aparato internacional, la noticia del día tiene que ver sin duda con algo que adelantábamos ayer: la visita de los ministros del E3 (Francia, Reino Unido y Alemania) a Moscú (que llega después de la reunión de los tres jefes de Estado de los países integrantes con Ucrania) en donde han sido recibidos por su homólogo ruso, Serguéi Lavrov. Así las cosas, el embajador británico Nigel Casey, el embajador francés Nicolas de Riviere y el embajador alemán Alexander Graf Lambsdorff se reunieron con el viejo político ruso, asegurando tras el encuentro haber mantenido una «buena conversación».
Los diplomáticos buscaban facilitar el inicio de un «diálogo directo» entre Ucrania y Rusia con miras a poner fin al conflicto que comenzó hace más de cuatro años. Sin embargo, Moscú declaró en un comunicado de prensa que los embajadores habían sido informados sobre la «política destructiva» de sus tres países hacia Ucrania, acusándolos de querer «continuar la guerra contra Rusia» en nombre de los países europeos y a costa de estos. Todo en la línea marcada por el propio Putin la pasada semana, quien declaró que no veía ningún «sentido» a reunirse con Zelenski hasta que no se hubiera negociado previamente un acuerdo para poner fin a la guerra.
Más allá de esto, a propósito del encuentro se ha pronunciado la portavoz de Exteriores rusa, María Zajárova, quien ha asegurado que los europeos estarían siguiendo un rumbo que busca «impedir la creación de condiciones para negociaciones sobre una paz verdaderamente integral, justa y duradera». Es más, la rusa ha añadido que «no hay nada nuevo en la declaración de los tres líderes europeos. Ya intentaron promover las mismas tesis entre 2022 y 2024 en los foros de Copenhague y Burgenstock, apoyando la fallida «fórmula Zelensky». Esos foros hace tiempo que cayeron en el olvido porque se desacreditaron a sí mismos, al estar inicialmente orientados no a la paz, sino a la guerra».
Además, también se ha pronunciado el portavoz del Kremlin, Peskov, afirmando en su caso que las sanciones que la UE planea no tendrán efecto, pues su sistema bancario estaría preparado y el hecho de estar bajo sanciones «no impide que los bancos [rusos] obtengan grandes beneficios, se desarrollen, mantengan una estabilidad absoluta y conserven las calificaciones de confiabilidad más altas posibles».
Al final, de una forma u otra en Moscú siguen considerando a la UE y el Reino Unido como escollos más que como parte de ninguna solución. Es más, ha sido el embajador ruso en Londres, Andrey Kelin, quien ha resumido a la perfección la cuestión, aunque se refería en concreto al Reino Unido, al afirmar que «Londres ha apostado por la confrontación y la está intensificando constantemente. Esto es lamentable, sobre todo para el propio Reino Unido. Nuestros países están unidos por un pasado común, intereses mutuos y un gran potencial para la cooperación normal». Algo que sería, con matices, extensible para la mentalidad rusa al conjunto de la UE.
Los rusos, de hecho, siguen considerando básicamente a Trump el único interlocutor válido, pues ligan la situación en Ucrania a la confrontación más amplia entre Rusia y un Occidente encabezado por los EE. UU. Por ello, el embajador ruso ante los Estados Unidos, Alexander Darchiev, ha hablado al respecto, afirmando que «Un mandato [presidencial] de dos años y medio es significativo. En este momento es imposible predecir qué rumbo tomarán los acontecimientos internos de Estados Unidos y su política exterior. Creo que es un mandato amplio para lograr algo importante» y que «Esto requiere voluntad política. Creo que el presidente Trump es un hombre y un político que sabe sorprender y es capaz de tomar decisiones trascendentales». El diplomático ha añadido, además, que «Rusia acoge con satisfacción los enfoques constructivos y pragmáticos de la actual administración estadounidense para restablecer las relaciones bilaterales que fueron paralizadas por sus predecesores», si bien ha reconocido, por otra parte, que «de hecho, no todo marcha sobre ruedas ni sin problemas, dadas las persistentes circunstancias geopolíticas, pero es muy importante que los líderes de Rusia y Estados Unidos».
Siguiendo con la diplomacia, aunque a otra escala, toca hablar del ministro de Exteriores ucraniano, Sybiha, quien a juzgar por sus tuits ha pasado el día al teléfono. Así, el ucraniano mantuvo conversaciones con su colega albanés, con quien habló sobre los temas tradicionales, incluyendo la agenda bilateral, la situación en el frente, la necesidad de incrementar la presión sobre Rusia o el progreso hacia la membresía en la UE.
Lo mismo hizo con el ministro de Asuntos Exteriores de Eslovenia, a quien agradeció «su apoyo inquebrantable a Ucrania y su firme respaldo al proceso de adhesión de Ucrania a la UE, incluida la apertura de los clústeres de negociación», hablando igualmente sobre la «situación de seguridad en Europa y la necesidad de mantener un fuerte apoyo a Ucrania, así como la presión sobre Rusia».
Ídem respecto a Rumanía, pues Sybiha habló con su homóloga de este país de Europa del este, a quien agradeció «su apoyo inquebrantable a Ucrania, su solidaridad con nuestro pueblo y su firme respaldo al proceso de adhesión de Ucrania a la UE». Además, pudieron hablar sobre temas interesantes, como «los problemas de seguridad transfronteriza derivados de la guerra de Rusia contra Ucrania» y es que Rumanía ha pedido que los drones navales ucranianos, si llegan a acercarse a la frontera del país, detonen automáticamente.
Por último, Sybiha ha agradecido a Noruega la «ratificación unánime de la adhesión de Noruega al Tribunal Especial y la Comisión de Reclamaciones» que busca juzgar «el crimen de agresión y otras atrocidades rusas».
Quien no ha estado demasiado activo ha sido Zelenski, quien apenas ha compartido mensajes. Eso sí, ha celebrado por primera vez el Día de las Fuerzas de Sistemas No Tripulados de Ucrania, que a partir de ahora se conmemorará cada 11 de junio. Y es que, según el ucraniano «la guerra moderna ya no se puede imaginar sin drones, y los sistemas no tripulados ucranianos están operando con éxito en diferentes niveles: desde llevar a cabo misiones en la línea del frente hasta golpear instalaciones enemigas importantes a cientos de kilómetros en el interior de su territorio. Todo esto se está documentando, y es gracias a la precisión y habilidad de nuestros operadores que las pérdidas de Rusia han superado hace tiempo las 30.000 bajas mensuales entre muertos y heridos». Y los hechos le están dando la razón, hasta el punto de que los Estados Unidos han movido ficha y parecen a punto de crear un nuevo servicio dentro de sus Fuerzas Armadas, a cargo de un general de 4 estrellas, dedicado en exclusiva a los sistemas no tripulados. Algo de lo que quizá deberíamos aprender en otras latitudes…
Pasando ahora de Kiev a Bruselas, tenemos que el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, ha anunciado una reunión de los países miembros prevista para los días 18 y 19 de junio en Bruselas, y advirtió en su carta de invitación que «Ucrania sigue siendo una prioridad para nosotros». Según el veterano político, Ucrania ha cosechado nuevos éxitos en el campo de batalla, mientras que Rusia no logra alcanzar sus objetivos militares y estratégicos» a lo que añadió que «el comportamiento cada vez más temerario e irresponsable de Rusia hacia los Estados miembros de la Unión Europea (UE) es inaceptable y dista mucho de ser una señal de fortaleza». Costa finalizó su declaración asegurando que la presión sobre Rusia»está dando sus frutos» y que «nuestra reunión será una oportunidad para enviar una clara señal de unidad y, espero, para dar la bienvenida a la apertura de la primera parte de los capítulos en las negociaciones de adhesión con Ucrania y Moldavia, un paso importante en su camino hacia la UE».
En otro orden de cosas, mientras en España activan supuestos planes de contingencia tras el fracaso del programa FCAS y las empresas toman posiciones para lo que pueda venir, en Reino Unido pintan bastos en su Ministerio de Defensa. Así, en las últimas horas, dos de los funcionarios de defensa de mayor rango del país, el Ministro de Defensa, Al Carns y el Secretario de Defensa,, John Healey han renunciado a causa de la crónica subfinanciación del ejército británico. Además, lo han hecho no sin antes criticar al Tesoro y a Keir Starmer, afirmando Al Carns que el 10 de Downing Street (la residencia oficial del Premier británico) «no escucha», en una sonora carta de despedida que para muchos supone todo un torpedo en la línea de flotación del todavía primer ministro.
El asunto no es baladí, pues la preparación de la OTAN y sus miembros frente a una posible agresión rusa en el futuro cercano sigue siendo un tema de la máxima actualidad. De hecho, en las últimas horas han sido noticia las declaraciones del general Christian Freuding, jefe de la Bundeswehr alemana, afirmando que Rusia estará preparada para atacar a la Alianza en 2029 y que esto no es una opinión personal sino que «los 32 socios de la OTAN coinciden en que Rusia podría tener la capacidad de invadir un país miembro de la OTAN en 2029». Una opinión que parece no compartir el actual SACEUR, Alexus G. Grynkewich, quien asegura que Rusia «no busca un conflicto» a pesar de la preocupación de los aliados europeos por las posibles brechas de seguridad que dejan los planes de Washington de retirar activos militares clave. De hecho, añadió que «Rusia no busca un conflicto… Entienden el concepto de «alianza defensiva» y comprenden que contamos con varias ventajas asimétricas».
Finalizamos hoy con Bélgica, pues las autoridades de este país han asegurado que están siguiendo de cerca la situación de un civil belga-ruso arrestado en julio de 2025 en Rusia, cerca de la frontera con Letonia, y condenado a dieciséis años de prisión por hechos que él niega. Según han explicado, el pasado 2 de junio, el tribunal de Pskov condenó a Mikhail Lochtchinine por «traición» contra el Estado ruso. Se le acusa de haber transferido dinero en 2022 a una mujer ucraniana, su expareja, con el fin de que pudiera luchar contra las fuerzas rusas en la guerra de Ucrania. Por su parte, Lochtchinine, quien reside en Europa Occidental desde hace años, afirma haber caído en una trampa tendida por las autoridades rusas mientras viajaba en motocicleta para visitar a sus familiares en Rusia. Asegura que se le acusa de realizar una transferencia bancaria de 18.000 rublos (aproximadamente 200 euros) supuestamente para la compra de un uniforme militar. Sin embargo, según los argumentos de su defensa, presentados por un comité de apoyo, no se pudo aportar ninguna prueba de dicha transferencia durante el juicio en Pskov. Por el momento ha anunciado su intención de recurrir.

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