Guerra de Ucrania – Día 1568

La última jornada de guerra nos ha dejado interesantes declaraciones del ministro de Exteriores ruso, Lavrov, a propósito del papel de la UE en la resolución del conflicto y de la disposición de su país a escuchar si no a los Veintisiete, sí al menos a los embajadores de Gran Bretaña, Alemania y Francia. Además de esto, se ha vuelto a hablar de sanciones, Estonia ha anunciado que expertos ucranianos llegarán al país para aportar su conocimiento de cara a la mejora de las defensas antiaéreas y desde los Estados Unidos el embajador ante la ONU ha declarado que es el momento de poner fin a esta guerra, que sería consecuencia de un «error estratégico» de Moscú. Además de todo esto, la jornada nos ha dejado nuevos ataques ucranianos contra refinerías y contra la logística rusa, así como ataques rusos contra puntos de Ucrania como Járkov o Pavlohrad, entre otros. Los combates continúan, por supuesto, con la atención de todos centrada un día más en Konstyantynivka.

Continúa, a horas de que la guerra de Ucrania sea más larga que la Primera Guerra Mundial, la guerra de salvas entre Rusia y Ucrania, con Járkov hoy como epicentro de los ataques rusos, si bien no ha sido el único punto del país alcanzado por los drones de largo alcance de un país que no deja de construir «puertos» de drones como el recientemente levantado en Tsymbulovo. Así pues, y en total, Rusia habría lanzado según el Estado Mayor ucraniano hasta 221 drones de ataque, de los que aseguran haber derribado o neutralizado 195 aparatos. Además, habrían empleado también dos misiles balísticos lanzados desde la región de Bélgorod.

Járkov es, como decíamos, la región que ha sufrido los mayores daños en las últimas horas, registrándose en un primer momento dos heridos, cifra que ha ido creciendo con el paso de las horas. Así, han resultado dañadas viviendas en el distrito Industrialnyi, y se han contabilizado al menos media docena de afectados tras ser golpeado un edificio residencial de gran altura, entre otros.

Además, también Zaporiyia ha sufrido la llegada de los drones rusos, al igual que Pavlohrad, al noreste, en donde el número de heridos ha ascendido a siete después de que un bloque de viviendas fuese impactado, si bien otras fuentes hablan de una docena de civiles afectados. Desde Sumy, por su parte, se han notificado diversas explosiones y un incendio tanto en dicha ciudad como, dentro de la misma región, en Konotop, cerca de su estación de ferrocarriles. Además, ha sido alcanzada también la localidad de Snovsk, en la región de Chernígov. En la región costera de Odesa, por último, se ha hablado de un ataque con misiles cerca de Mayaky, a la espera de más información. Se cree que ha podido ser alcanzado el puente de Zatoka. Y, además, también habrían sufrido daños dos barcos, con banderas de Panamá y Barbados, tras ser alcanzados por drones rusos mientras utilizaban el corredor marítimo ucraniano en dirección a los puertos de esta óblast, sin que se hayan registrado víctimas.

A diferencia de otros días apenas hay testimonios relativos a ataques con drones FPV, ni tampoco a daños contra civiles causados por las bombas planeadoras lanzadas por la aviación rusa, o debidos a la artillería de campaña. El más relevante sería el de la muerte de un hombre en Jersón, pero que habría muerto como consecuencia de un ataque el pasado día 5 contra una gasolinera, al no poder superar sus heridas.

Los ucranianos, por su parte, han seguido mostrándose muy activos, atacando tanto las regiones de su propio país ocupadas por Rusia, especialmente la logística en el corredor terrestre entre Crimea y la Rusia continental, como nuevas refinerías, un día más.

En el primer caso, tenemos que se han registrado explosiones nuevamente en Sebastopol, pero también los dos puentes que conectan Henichesk, al norte, con la isla de Arabatska Strilka, por donde pasa la carretera O220706, que es la ruta alternativa a la que pasa por el puente de Chonhar, también atacado hace horas, como explicamos en los informes previos. Todo a la espera de que, tarde o temprano, Ucrania lance algún tipo de ataque contra el puente de Kerch o los ferries que Rusia utiliza para abastecer la península. O, incluso, contra los pontones que se utilizan como alternativa a Chonhar desde el último ataque.

En el segundo, a los ataques de la jornada anterior contra las instalaciones de VNIIR-Progress en Cheboksary (donde se siguen intentando determinar los daños) y la refinería de Kuybyshevsky hay que sumar otros contra la infraestructura energética en la región de Vladímir, al oeste de Moscú. Además, los ucranianos han atacado también, por enésima vez, la refinería de petróleo de Afipsky, en la región de Krasnodar, al sur del país.

Por último, a propósito de los daños sufridos por Rusia en las últimas semanas, se han publicado imágenes de la corbeta «Boikiy» de la clase Stereguschiy, en donde se puede apreciar que los daños una vez sofocado el incendio son masivos, con lo que lo más probable es que no se intente reparar esta unidad, sino que sea decomisionada inmediatamente.

Antes de pasar a otro tema, merece la pena hacer un apunte relacionado con la guerra de salvas y, más en concreto, con la defensa aérea. El caso es que en los últimos días se ha venido hablando sobre la posibilidad de que Ucrania, y en concreto la empresa Fire Point, desarrollen una alternativa local y barata a los interceptores empleados por los sistemas estadounidenses Patriot. Ahora bien, aquí hay mucho que matizar, pues el sistema Patriot es extremadamente caro y complejo no por capricho, sino por las tecnologías que implica y que los ucranianos pueden ayudar a mejorar con datos, pero no replicar y mucho menos a un coste aceptable.

Lo que sí pueden hacer es construir misiles interceptores con características parecidas a un coste inferior, aceptando que posiblemente no sean tan precisos y no tengan el mismo alcance o techo de servicio. Además, los van a combinar no con los radares y demás sistemas propios de los Patriot, sino muy posiblemente con los SAM-T franco-italianos, buscando más un complemento de los sistemas estadounidenses, que un desarrollo propio y puntero.

En cualquier caso, es una buena decisión para Ucrania, especialmente en estos momentos en los que aunque la producción de misiles para Patriot vaya a duplicarse en los próximos años, gracias a un contrato de miles de millones de dólares del Pentágono con Lockheed Martin, seguirá muy por detrás de las necesidades reales, como han demostrado tanto el conflicto de Ucrania como el de Oriente Medio.

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Sobre el terreno, un día más, escasas novedades, centradas casi exclusivamente en Konstyantynivka. Entre lo poco interesante, las noticias relativas a la firma de nuevos contratos con las Fuerzas Armadas rusas en el primer trimestre de 2026, que habrían descendido un 20 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior. Quizá por ello, la base de datos de registro militar ha comenzado a incluir las direcciones residenciales reales de los conscriptos, ampliando la capacidad de las autoridades para rastrear a aquellos aptos para el servicio. Además, se ha hablado también sobre las bajas rusas y, en concreto, sobre la aportación que el mundo rural ruso haría a ese total, que es como de costumbre absolutamente desproporcionado.

En cualquier caso, comenzando por la región de Járkov, algunas fuentes apuntan a que, en las últimas horas, las Fuerzas Armadas ucranianas habrían logrado retomar la localidad de Hrasfske, que había estado durante los últimos meses en poder ruso.

Al norte de Limán, en el saliente ruso, aunque la información es muy escasa hay fuentes que conceden a las AFU algunos avances en la zona entre Nove y la cercana localidad de Lypove. La situación, en cualquier caso, está todavía por aclarar, ya que entre otras cosas no se sabe si Ucrania está intentando simplemente frenar los avances rusos, o desviar la atención respecto a Limán obligando a divertir esfuerzos, o si, por el contrario, estamos ante algo más ambicioso.

En el sector de Konstyantynivka, donde la situación sigue deteriorándose para Ucrania, siguen los enfrentamientos tanto en el núcleo urbano, con importantes bombardeos rusos de las últimas posiciones ucranianas al noreste (y ucranianos contra los atacantes), como en ambos flancos, incluyendo localidades vecinas como Dolha Balka, en donde los ucranianos seguirían resistiendo todavía pese a los constantes ataques rusos. La actividad, en cualquier caso, es constante, siendo numerosas las bajas.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

Comenzamos el apartado político, mientras en Oriente Medio la situación ha vuelto a complicarse tal y como se esperaba, con renovados ataques estadounidenses y lanzamientos de misiles por parte de Irán, compartiendo un hilo que habla sobre las complejidades de la política interna ucraniana y sobre cómo con el paso del tiempo los incentivos de Zelenski habrían ido cambiando, al tiempo que el país ha ido mutando para adaptarse a una guerra que no ha dejado de evolucionar pese al estancamiento en el frente.

Siguiendo con Zelenski, se ha sabido que tomará parte la próxima semana en la cumbre del G7 que tendrá lugar en Evian. El ucraniano ha comentado, al respecto, que «esto es muy importante para nosotros porque necesitamos recrear la convergencia en el G7, en apoyo a Ucrania en los diferentes aspectos de la guerra». Zelenski ha sido, de hecho, invitado por el presidente francés, Emmanuel Macron, quien será el anfitrión del evento y quien considera que la participación del ucraniano es «muy importante para nosotros porque necesitamos reconstruir el consenso dentro del G7 en apoyo a Ucrania en los diversos aspectos de la guerra».

Para terminar con el presidente ucraniano, cabe comentar que acaba de aprobar la creación de un día nacional, el 11 de junio, en homenaje a las fuerzas de drones de su ejército, afirmando que esta nueva rama militar ha hecho posible «atacar objetivos rusos de diferentes niveles, por un valor de casi 40.000 millones de dólares» . Según ha explicado, «los ucranianos han demostrado que, mediante la tecnología, el ingenio y el coraje, podemos cambiar la naturaleza de la guerra. […] Podemos alcanzar objetivos que antes estaban completamente fuera del alcance de las armas convencionales o eran extremadamente difíciles de lograr y requerían un gasto enorme».

Más allá de eso, no ha dejado más noticias, salvo las críticas a Rusia por los últimos ataques contra objetivos civiles, al tiempo que pedía más protección a su país, hablando sobre los próximos pasos diplomáticos para conseguirla.

Su ministro de Exteriores, Sybiha, por su parte, ha estado ocupado por su parte agradeciendo el apoyo recibido por Ucrania desde el Consejo de Gobernadores de la OIEA, en donde han condenado «el ataque de Rusia contra la Instalación Centralizada de Almacenamiento de Combustible Gastado de Ucrania cerca de la central nuclear de Chernóbil». Según Sybiha, «el mensaje es claro: Rusia continúa socavando la seguridad y protección nuclear a través de su guerra ilegal contra Ucrania. Agradezco a nuestros socios su apoyo inquebrantable. Ahora es el momento de tomar medidas para detener la extorsión nuclear de Rusia. Es hora de aumentar la presión sobre el agresor para que detenga los ataques contra civiles ucranianos e infraestructura nuclear y devuelva la central nuclear de Zaporiyia a su legítimo propietario, Ucrania».

En otro orden de cosas, desde Letonia han anunciado la próxima llegada de expertos ucranianos al país, para mejorar su defensa aérea, tensionada por las recientes incursiones de drones en su espacio aéreo. Así, el primer ministro Andris Kulbergs anunció que el programa de transferencia de conocimientos comenzará la semana próxima, siendo una de las principales consecuencias del acuerdo recientemente firmado entre Ucrania y Letonia, como explicamos ayer. Según ha declarado Kulbersg, «la semana que viene, expertos militares ucranianos, quienes lucharon en el frente y conocen el problema a la perfección, vendrán a evaluar la situación en Letonia. […] Entonces sabremos qué equipo técnico necesitamos para garantizar la mejor protección posible de nuestro espacio aéreo».

Sin más noticias sobre las negociaciones, lo que sí tenemos desde los Estados Unidos es que se ha pronunciado sobre el conflicto el embajador Dan Negrea, representante de Estados Unidos ante el Consejo Económico y Social de la ONU, quien ha declarado hace unas horas que «la invasión rusa de Ucrania fue un desastre estratégico», añadiendo que ahora, como consecuencia, «sus refinerías de petróleo están en llamas y Rusia pierde ahora 5.000 hombres al mes. Moscú no está logrando sus objetivos en el campo de batalla. La escalada no cambiará esto y solo empeorará la catástrofe. Esta guerra debe terminar ya. ¡Basta ya!».

Desde donde sí hay novedades es desde la Unión Europea. Como explicamos en informes previos, se ha hecho por parte de la Comisión la propuesta para el que será el 21º paquete de sanciones. El caso es que se han conocido más datos, titulando sonoramente Foreign Policy «Europa planea tomar medidas drásticas contra Rusia, pero esta vez de verdad» (lo que no deja de ser la enésima repetición de la misma tontería voluntarista). Independientemente del titular, el asunto es que los Veintisiete se centrarán en en esta ocasión «en el sector energético, con medidas destinadas a reducir los ingresos petroleros rusos; sancionar a más buques cisterna de la «flota paralela»; atacar puertos y refinerías que aún permiten a Rusia operar; y limitar la venta futura de buques gaseros especializados a Moscú. El último paquete propuesto también sanciona a varios bancos rusos más, busca limitar el comercio de artículos que puedan ayudar a la industria de defensa rusa y prohibirá la entrada a Europa a cualquier ruso que haya participado en la «operación militar especial» en Ucrania, como la denomina el Kremlin».

Las sanciones, de hecho, nos ha dejado la primera noticia procedente hoy de Rusia, ya que el presidente Putin ha declarado que «lamentablemente, también debo señalar que los patrocinadores del régimen de Kiev, las élites gobernantes europeas, idean medidas que nadie había imaginado antes: imponen sanciones a las organizaciones donde nuestros hijos pasan el verano y se fortalecen. Es un disparate, una auténtica barbaridad, pero, aun así, se está llevando a cabo». El ruso añadió, además, que «por supuesto, creo que quienes hacen esto en Europa se están avergonzando a sí mismos, desde el punto de vista del sentido común de la gente normal en Rusia, en Europa y en todo el mundo; esto es una manifestación de algún tipo de estupidez, un intento de realizar otra pequeña y sucia artimaña». En realidad, se refería a las organizaciones que Europa considera que están destinadas a introducir valores militaristas y ultranacionalistas entre los jóvenes rusos y que son motivo de preocupación para muchos países europeos.

Más allá de esto, ha estado activo también el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, quien ha concedido recientemente una rueda de prensa en la que ha hablado, entre otros, sobre algunos de los últimos ataques ucranianos a Rusia, así como de una posible reunión entre el presidente ruso Vladimir Putin y el primer ministro armenio Nikol Pashinyan o de la próxima participación rusa en la cumbre Rusia-ASEAN, que tendrá lugar la próxima semana.

Por último, también ha hablado el ministro de Exteriores ruso, Lavrov, quien ha asegurado que El sistema de seguridad europeo ha sido «completamente destruido» a manos de Occidente, añadiendo que es necesario evitar que el «hogar común euroasiático» se convierta en un escenario de confrontación geopolítica en un momento en el que «se han eliminado todos los tratados de control de armas más importantes», por lo que es importante «que evitemos que lo que antes se denominaba hogar común euroasiático se convierta en un escenario de confrontación geopolítica». Todo esto, además de volver a criticar a la UE y sus esfuerzos por «aumentar su visibilidad» intentando jugar un papel en la resolución de la guerra de Ucrania, asegurando que Rusia ignorará las propuestas de diálogo con Europa hasta «que no escuchemos y nos aseguremos de que lo que hemos escuchado es una propuesta seria, y no solo otro intento de proteger, preservar y fortalecer el régimen nazi de Kiev, probablemente escucharemos, pero desde un punto de vista práctico, simplemente la ignoraría». Eso sí, ha dicho también que los embajadores de Gran Bretaña, Francia y Alemania han solicitado una reunión con un viceministro de Asuntos Exteriores ruso y que, pese a todo, serán recibidos en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, donde se escuchará su postura sobre la solución del conflicto ucraniano pues «nos interesa ver cómo presentan sus propuestas, las cuales podrían dar lugar a ideas constructivas». Algo que no deja de ser una señal positiva, por cierto.


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