Las últimas horas nos han dejado nuevos ataques ucranianos contra refinerías o fábricas relacionadas con el esfuerzo militar ruso, en el interior de este país. También la firma de acuerdos de cooperación militar e industrial-militar entre Ucrania y países bálticos como Letonia y Estonia. Además, a lo largo de la jornada se han producido anuncios relativos al 21º paquete de sanciones de la Unión Europea contra Rusia, así como nuevos anuncios de ayuda militar por parte de Noruega o Alemania. Eso sí, desde Bulgaria han asegurado que no volverán a entregar ayuda de este tipo a Kiev, pues es hora de «sentarse» en la mesa de negociaciones. Todo ello en una jornada en la que ha seguido combatiéndose en torno a Limán y en Konstyantynivka y en la que desde Rusia han vuelto a insistir en la retirada de las armas nucleares de Estados Unidos desplegadas en suelo europeo.
Jornada de relativa tranquilidad en el interior de Ucrania, mientras se espera que Rusia lance un nuevo ataque masivo en los próximos días. De hecho, en los últimos tiempos la forma de proceder de Moscú ha ido cambiando, concentrando mucho más los ataques en el tiempo, de forma que a diario utilizan un número relativamente bajo de drones Shahed y generalmente prescinden de emplear misiles, para poder hacer uso especialmente de estos último durante las salvas masivas. Salvas que, además, han pasado a concentrarse en ciudades concretas, buscando maximizar el daño.
Dicho esto, apenas se ha informado durante la pasada jornada de explosiones en Járkov, al noreste de Ucrania. En lo que podría incluso ser el comienzo de esa oleada masiva de la que hablamos, ya que se ha hablado de hasta una veintena de detonaciones, así como del lanzamiento contra esta óblast de al menos 25 drones Geran-2 que habrían alcanzado objetivos en distintos puntos de la ciudad de Járkov, así como en Balakliya o en Pechenihy. Se ha dicho, por último, algo parecido de Odesa, aunque por el momento no hemos encontrado reportes de víctimas o daños. En total, según los ucranianos, Rusia habría empleado 207 drones Shahed, de los que las defensas aéreas habrían dado cuenta, oficialmente, de 181 de ellos.
Las bombas planeadoras también han vuelto a jugar su papel, siendo lanzadas por ejemplo contra Zaporiyia, en donde han dejado al menos cuatro heridos recientemente. Además, en esta misma región, un dron FPV causó la muerte de un civil tras impactar contra un autobús en Kushuhum.
Mucho más activos que los rusos han estado en estas horas lo propios ucranianos. En primer lugar, alcanzando la refinería de Novokuybyshevsk, en la región de Samara, que ha sufrido un nuevo incendio, ya que no es la primera vez que es blanco de los drones ucranianos. Hablamos de una instalación situada a unos 800 kilómetros en el interior de Rusia y de la que brotaban, hace unas horas, tres densas columnas de humo.
En segundo lugar, los ucranianos habrían alcanzado también una fábrica militar en Cheboksary, capital de la República de Chuvasia y puerto sobre el río Volga, en este caso según se dice con misiles FP-5 Flamingo. Tampoco es, una vez más, la primera vez que se daña esta instalación, conocida como VNIIR Progress y encargada entre otros de producir componentes para los misiles Iskander. Los daños han sido severos.
Más allá de esto, ya en las regiones ucranias ocupadas por Rusia, tenemos que han atacado diversas infraestructuras eléctricas y ferroviarias en la parte ocupada de la región de Zaporiyia.
Los ucranianos, además, han reconocido los recientes ataques contra depósitos de municiones en Bélgorod y de combustible Mariúpol y también contra puestos de control. Y, por último, se han publicado nuevas imágenes de los daños sufridos por el puente de Chonhar, que une Crimea con la región de Jersón y que ha sido blanco de sendos ataques en los últimos dos días. Se trata de una infraestructura de lo más relevante, por ser punto de paso de la autopista R-280 «Novorossiya», construida por las autoridades rusas, pasando por allí según algunas fuentes hasta cerca de 4.000 vehículos diarios, cifra que habría decaído considerablemente.
Por otra parte, se ha hablado también de una explosión en un gasoducto en Daguestán, aunque en este caso el incidente parece haberse debido a un problema técnico y no a un ataque.
Desde el Ministerio de Defensa de Rusia, explicado todo esto, han asegurado haber derribado o interceptado más de 300 drones a lo largo de la noche entre los días 9 y 10 de junio, en una veintena de regiones rusas.
La última noticia de esta parte del informe tiene que ver con el asesinato del general ruso Damir Davydov, responsable del suministro de munición de artillería al frente, mediante un coche bomba. La explosión ocurrió en la madrugada del 9 de junio en el barrio de Aviatorov. Los explosivos estaban ocultos bajo el BMW y detonaron poco después de que el conductor saliera del estacionamiento. Davydov, nacido en 1969, residía en Balashikha a varios cientos de metros del lugar de la explosión y, según The Insider, Davydov conducía un BMW X3. Horas antes se había rumoreado que el fallecido era el teniente general Alenxander Maksimtsev, información que parece haberse descartado.

Sobre el frente, mientras se discute una vez más si Rusia se está quedando o no sin carros de combate y blindados (algo muy poco probable y menos en un momento en el que la mayoría de acciones son únicamente con infantería ligera), y, por supuesto, sin infantería, el número de noticias es escaso.
Eso sí, Vadym Filachkine, jefe de la administración militar de la región de Donetsk, ha anunciado la ampliación de la zona de evacuació forzosa para familias con niños en varias localidades de la región que gobierna, a través de un mensaje publicado en Telegram. Esta medida, coordinada con el Estado Mayor ucraniano, afectaría por ahora a partes específicas de Sloviansk y Kramatorsk, así como al distrito de Bilenke y a la totalidad de los territorios de Pryvillia y Malotaranivka.
En cuanto a los movimientos, el primer punto de interés lo encontramos al norte de Limán, en el saliente ruso, pues los ucranianos habrían vuelto a conducir un ataque mecanizado contra Nove, así como una serie de ataques al este de Karpivka. Recordemos que Rusia había reanudado recientemente y con intensidad los ataques al sur y este de Limán.
En el caso de Konstyantynivka, donde sigue centrada la atención de la mayoría, más analistas hablan de una posible retirada ucraniana por fases, mientras las tropas rusas continúan asegurando su control sobre los flancos de la urbe, en lo que es una situación ya muy familiar. De hecho, no son pocos los que están pensando ya más en los próximos pasos, que en cuándo concluirá la actual batalla por esta urbe. Los combates, en cualquier caso, siguen en la zona, especialmente los intercambios con drones, un día más, pero también los ataques con artillería o con bombas de lanzamiento aéreo, particularmente rusas.
Se habla, por cierto, de que Rusia estaría atacando en dirección a Dobropillia -lo que incluye una amplia zona entre la propia Konstyatynivka y Myrhorad/Pokrovsk, con entre 500 y 700 FABs diarias, lo que supone una media de entre 17 y 23 diarias, unidas a los fuegos artilleros, claro está y los drones.
Por último, al sur del frente, en torno a Gualiaipolé, tenemos también a las tropas rusas al ataque un día más y, de hecho, consolidando como admiten fuentes pro-ucranianas parte del terreno ganado en las jornadas previas alrededor de la localidad de Zelene.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
Mientras en Oriente Medio parece cada vez más claro que Israel y Estados Unidos reanudarán los ataques (hablamos de acciones a una escala mayor que la vista en los últimos días) y la prensa internacional se mofa del presidente norteamericano por los reiterados anuncios de un acuerdo «inmediato» (hasta 38 en los últimos meses), en Ucrania las noticias hoy son pocas.
Comenzamos, en cualquier caso, por los países nórdicos y bálticos. En primer lugar, porque se ha celebrado en Tallín la cumbre nórdico-báltica de defensa, con participación también de Ucrania. Este país, de hecho, firmó un acuerdo de cooperación en materia de drones con Letonia y una declaración de cooperación en defensa con Estonia. Así lo anunció Zelenski tras reunirse con el primer ministro letón,Andris Kulbergs, y la primera ministra estonia, Kristen Michal.
Más allá de esto, también ha sido noticia Zelenski, por otros motivos. Y es que el dirigente ucraniano aseguró hace unas horas que había logrado el resultado que buscaba al enviar su famosa carta abierta a Vladimir Putin. Así lo hizo durante una conferencia de prensa al margen de la cumbre nórdico-báltica en Tallin,asegurando que «No puedo revelar todos los detalles, pero mi estado necesita una gran cantidad de capacidad antibalística. He logrado un resultado, pero no puedo compartirlo por el momento. Tenía un objetivo al enviar esta carta a Putin, y creo que he conseguido el resultado que necesitaba», lo que apunta a que su intención no sería quizá tanto el presidente ruso, como los aliados de Ucrania.
Siguiendo con Ucrania, pero en este caso con su ministro de Exteriores, Sybiha, tenemos que se ha mostrado «agradecido a Bosnia y Herzegovina y al Ministro de Asuntos Exteriores @DinoKonakovic por confirmar su intención de unirse a la Coalición Internacional para el Retorno de los Niños Ucranianos. Esto elevará el número total de participantes en la Coalición a 50″.
Sybiha, que ha acompañado a Zelenski a Tallín, ha podido reunirse allí con varios de sus homólogos, incluyendo a Margus Tsahkna, de Estonia, con quien habló sobre «aumentar la presión sobre Rusia, fortalecer las sanciones, avanzar en la adhesión de Ucrania a la UE, potenciar el rol de Europa en los esfuerzos de paz y reforzar las capacidades de defensa de Ucrania. Valoro enormemente el liderazgo de Estonia en responsabilizar a los combatientes rusos y abogar por medidas más fuertes contra el agresor».
Por último, para terminar con los dirigentes ucranianos, tenemos que también ha estado activo Shmyhal, quien se ha reunido con un equipo del Banco Mundial encabezado por la directora de operaciones Anna Bjerde, en la que hablaron sobre reformas en el sector energético, digitalización, inversiones, etc. Todo ello con la vista puesta en «desarrollar un mapa de ruta práctico para fortalecer la seguridad energética, acelerar las reformas y atraer inversiones en el sector energético de Ucrania».
En cuanto a Rusia, apenas hay noticias en esta jornada, aunque sí alguna declaración interesante. En primer lugar, por parte del Representante Permanente de Rusia ante las Naciones Unidas, Vasily Nebenzya, quien ha dicho ha propósito de las negociaciones de alto el fuego que, «hasta donde yo sé, no hay ningún proceso de negociación en marcha, no se están llevando a cabo conversaciones trilaterales». Además, ha añadido que «Kiev no está dispuesta a hacer concesiones, y la guerra es una buena fuente de ingresos para ellos, especialmente para los dirigentes, y principalmente para [Vladimir] Zelensky. Y para él, su fin significaría una muerte política, y quizás no solo política, no a manos de las fuerzas armadas rusas».
En segundo lugar ha sido el embajador plenipotenciario del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Andrey Belousov, quien ha señalado que Rusia insiste en que las armas nucleares de Estados Unidos se retiren de Europa, lo que es por razones obvias totalmente inaceptable para los propios europeos. Según Belousov «teniendo en cuenta la posibilidad de causar daños a las instalaciones de infraestructura civil y militar más importantes de Rusia, las armas nucleares estadounidenses desplegadas en Europa se consideran de carácter estratégico […] Por lo tanto, insistimos en que se retire de Europa, se devuelva a Estados Unidos y se desmantele toda la infraestructura para su despliegue en Europa».
En tercer y último lugar, Pyotr Ilyichev, director del Departamento de Nuevos Desafíos y Amenazas del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, ha señalado que «el creciente potencial de conflicto en diversas partes del mundo va acompañado de peligrosos intentos por parte de los países occidentales de utilizar grupos terroristas y fuerzas extremistas para avivar focos de tensión» al tiempo que culpaba a Occidente de la «inundación incontrolada de armas en Ucrania» que, a su juicio, estaría provocando un dramático deterioro de la situación delictiva tanto en Europa como en otras regiones del mundo, al tiempo que dicho país se convierte en «un imperio criminal».
Pasamos ahora a hablar de sanciones, pues la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, declaró recientemente en Dublín que Europa debe «cerrar todas las lagunas» en las sanciones contra Moscú, después de que una investigación periodística revelara que la industria armamentística rusa está utilizando alúmina irlandesa, tema que ya hemos abordado aquí en varias ocasiones. En concreto, el pasado mes de marzo periodistas del Irish Times y del consorcio internacional de periodistas de investigación Organized Crime and Corruption Reporting Project (OCCRP) publicaron una investigación que revelaba que se habían encontrado rastros de esta alúmina dentro de la cadena de suministro destinada a abastecer a fabricantes de armas en Rusia. Ahora desde Bruselas pretenden tomar medidas, al tiempo que presionan a una Irlanda que se prepara para su presidencia de turno de los 27, afirmando Kallas que «Europa debe cerrar todas las lagunas legales y reforzar la aplicación de las sanciones. (…) Ningún producto europeo debería acabar en drones o misiles que maten a civiles ucranianos».
No han sido, en cualquier caso, las únicas palabras de la Alta Representante, quien ha asegurado también, mientras presentaba las propuestas para el 21º paquete de sanciones, que «ladrillo a ladrillo, estamos desmantelando los cimientos de la economía de guerra rusa». La estonia aclaró, además, que «las sanciones se dirigirán a bancos, fabricantes de armas, comerciantes de petróleo, refinerías y operadores de criptomonedas en terceros países».
Lo mismo, por cierto, decía la presidenta de la Comisión, Von der Leyen, quien aseguraba además que la UE ha «redoblado la apuesta» con este nuevo paquete, en el que se incluirán sanciones contra los sectores de la «energía, bancos y cripto, comercio incluyendo pesquerías» y por último, la negativa a la emisión de «visados para soldados rusos».
En otro orden de cosas, hoy sí, ha sido noticia la ayuda militar a Ucrania. En el lado del haber para Kiev, el anuncio germano. Así, Alemania aportará 300 millones de euros adicionales a la iniciativa checa para suministrar municiones a Ucrania, según anunció el martes el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, tras una reunión con su homólogo checo, Jaromir Zuna, en Berlín. Esta suma permitirá la compra de aproximadamente 50.000 disparos de artillería. Lanzada por la República Checa en 2024 para ayudar a Ucrania a contrarrestar la superioridad militar rusa en potencia de fuego, la iniciativa consiste en identificar y adquirir municiones de gran calibre en los mercados internacionales. Para finales de 2025, habría facilitado la entrega de 1,96 millones de disparos, a la vez que se habrían asegurado ya contratos para aproximadamente un millón de disparos más para 2026.
Ademas, es también importante el anuncio hecho por el gobierno noruego, que ha confirmado la liberación de 109 millones de euros en el marco del programa Nansen para el desarrollo y la adquisición de drones marítimos para Ucrania en 2026, según un comunicado oficial. Dichos fondos financiarán la producción y entrega de drones terrestres no tripulados por parte de industrias noruegas y ucranianas a las AFU. Los dispositivos, disponibles en varias configuraciones, podrán transportar sensores, armas o drones aéreos, según anunció el gobierno. Así, según declaró el primer ministro noruego, Jonas Gahr Store, «la industria marítima noruega es líder mundial. Me complace que esta experiencia también pueda servir a la lucha por la libertad en Ucrania».
En el lado del debe, el anuncio que ha llegado desde Bulgaria, en donde según anunció el martes el ministro de Defensa búlgaro, Dimitar Stoyanov «la guerra en Ucrania no se resolverá en el campo de batalla. Estamos presenciando una guerra de desgaste, y por mucho armamento que se suministre, solo se consigue un aumento del número de muertos. Además, el político búlgaro añadió que»es hora de sentarse a la mesa de negociaciones» y de «buscar una paz justa, que debe ser definida por ambas partes en conflicto», concluyendo que «Ucrania necesita más hombres, no armas » según Bloomberg.
Cambiando nuevamente de tercio, y para finalizar, la Agencia Internacional de la Energía Atómica ha publicado un mensaje en redes sociales en el que muestran cómo «un equipo del OIEA está supervisando los trabajos de desminado que se están llevando a cabo para permitir reparaciones urgentes en la última línea principal de energía restante de la ZNPP, tras días de intensa actividad militar que continúa poniendo en peligro la seguridad y la protección nuclear». Como explican desde la agencia, «la presencia del equipo es necesaria para fortalecer y ayudar a mantener el alto el fuego negociado por el OIEA que entró en vigor el viernes».

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