Rusia ha vuelto a esgrimir la amenaza nuclear, en boca del viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Ryabkov. Al mismo tiempo, Zajárova ha llamado a retomar las conversaciones de Anchorage con los Estados Unidos. En Ucrania, por su parte, ha tenido lugar una reunión presencial del Consejo Ucrania-OTAN, en la que Zelenski ha hablado sobre la necesidad de más ayuda y de dar una solución a la amenaza de los misiles balísticos. El protagonista del día, sin embargo, ha sido el nuevo primer ministro de Hungría, Péter Magyar, quien ha anunciado importantes avances en la relación bilateral con Ucrania, así como el apoyo de su país a la apertura del primer clúster de adhesión de Ucrania a la UE. Sobre el terreno, múltiples combates, pero pequeños cambios, en una jornada en la que Ucrania ha causado importantes daños en San Petersburgo, Kronstadt y Crimea, dejando más de una decena de muertos en sus ataques, y en la que Rusia ha vuelto a castigar ciudades como Dnipró, alcanzada por tres misiles balísticos Iskander-M.
Tras los ataques masivos sobre Kiev y Dnipró de la jornada anterior, las Fuerzas Armadas rusas han continuado batiendo objetivos en Ucrania. Así, en las últimas horas y según la información oficial, habrían empleado 198 drones de largo alcance, de los que los ucranianos han anunciado el derribo o neutralización de hasta 189 de ellos.
Entre los puntos del país alcanzado se cuentan en esta ocasión Odesa, donde 2 personas resultaron heridas como consecuencia de un ataque ruso con drones Shahed. También Járkov, en donde han sido varias las explosiones, hablándose ya entre los días 3 y 4 del empleo de misiles balísticos por parte rusa. En cualquier caso, el número de heridos ascendería a 4. Dnipró ha sido, un día más, la localidad que más ha sufrido, contabilizándose al menos 6 heridos, así como múltiples explosiones y daños materiales, incluyendo la destrucción de una serie de almacenes tras lo que podría ser el impacto de un misil balístico Iskander-M. De hecho, se habla del empleo de tres misiles de esta clase contra la ciudad, al menos uno de ellos dotado con submuniciones. Además, se ha informado también de explosiones en Sarny, en la óblast de Rivne, y en Pavlohrad, donde un dron o sus restos impactaron contra un edificio residencial.
Además de esto, tanto las bombas guiadas de lanzamiento aéreo (que los ucranianos también emplean, como se ha podido ver recientemente en Pokrovsk) como la artillería de campaña y los drones tácticos han dejado hoy también un reguero de destrucción. Esto es, por ejemplo, lo que ha ocurrido en Zaporiyia, donde 1 civil falleció tras un ataque con un dron FPV y un depósito de combustible resultó destruido por la acción de otro dron más. Además, en el caso de Jersón, otros 2 civiles perdieron la vida tras un bombardeo ruso. En Kramatorsk, habrían sido 3 los muertos y 4 los heridos tras el impacto de una FAB.
Por último, para terminar con los ataques rusos, y según datos de fuentes OSINT, durante el pasado mes de mayo habrían fallecido un total de 377 civiles ucranianos, mientras que hasta 2.783 más habrían sufrido heridas de diversa consideración.
En el caso de los ucranianos, el ataque más interesante de la jornada tuvo como objetivo San Petersburgo. Allí, si bien en el informe precedente vimos cómo habían alcanzado instalaciones relacionadas con los hidrocarburos (y mientras las autoridades rusas anuncian el supuesto derribo de 59 drones) se ha anunciado también por parte del Estado Mayor del país que, además de la terminal petrolera de la ciudad, los ucranianos habrían logrado dañar por una parte la planta Michurinsk Progress, en la región de Tambov.
Por otra parte, los ucranianos han llegado con sus drones FP-1 a la conocidísima base naval de Kronstadt, situada en una orilla cerca de la bahía de San Petersburgo, destruyendo en buena medida la corbeta «Boikiy» de la clase Steregushchy, asignada a la Flota del Báltico y que se encontraba en el dique seco. A propósito, aunque las labores de extinción fueron rápidas, la propia configuración del buque, construido en parte con materiales compuestos, habría favorecido que los daños fuesen extensos. En estos ataques habrían sido varios los heridos y tres fallecidos.
Los ucranianos, además, han anunciado también un ataque contra la estación de bombeo de petróleo de Zenzevatka, en Volgogrado, que habría quedado fuera de servicio y han llevado ataques contra una estación de tren en Dzhankoy y contra la base aérea de Saky, en Crimea, así como contra distintos objetivos en otras zonas de la península, como Simferopol.
Más allá de estas acciones, de carácter estratégico, las autoridades de ocupación rusas hablan de 7 civiles fallecidos y 11 más heridos tras ser alcanzado en Yenikayeve, en Lugansk, un autobús de línea que cubría el trayecto Moscú-Simferopol. Se ha abierto una investigación por «terrorismo» según Denis Pushilin, máxima autoridad en dicha región. No han sido los únicos fallecidos por los ataques ucranianos, que habrían dejado dos civiles más muertos en Briansk y otro más en la parte ocupada de la región de Járkov, según las autoridades rusas.
Además, la Guardia de Fronteras ucraniana ha destruido diversos equipos de comunicación rusos en Grayvoron, en la región de Bélgorod.
Por otra parte, tenemos también que la central nuclear de Zaporiyia, ocupada por Rusia, se quedó temporalmente sin suministro eléctrico externo durante la noche por decimoséptima vez en el transcurso de la guerra contra Ucrania, según informó el OIEA. Este organismo explicó además que el apagón se debió al impacto de un dron sin identificar contra la subestación de Nikopol, ubicada en la orilla opuesta del río Dniéper, lo que provocó la interrupción temporal del único suministro eléctrico que quedaba en la instalación durante unos 20 minutos.

En el apartado de los combates y los movimientos, mientras el ministro de defensa ucraniano, Fedorov, anuncia el «bloqueo logístico» de Rusia, que llevan a cabo como sabemos castigando sus GLOC en el pasillo terrestre, tenemos lo siguiente:
Comenzando por Sumy, las tropas rusas han seguido lanzando pequeñas incursiones a través de la frontera entre ambos países, capturando un paso fronterizo al noroeste de Sopych y enzarzándose en combates en las afueras de Bachivsk (algo de lo que ya hablamos ayer). Recordemos que en esta región, pese a que en muchos casos sean poco más que escaramuzas, la actividad sigue siendo constante en torno a Myropillya, Yunakivka y Khotin.
En realidad, es una situación parecida a la que se vive en Járkov, en donde las tropas rusas habrían atacado recientemente Lyptsi, al tiempo que se mantienen activas en otras áreas como las circundantes al río Vovcha. Y es que más allá de intentar aminorar la zona «colchón» en torno a la propia ciudad de Járkov, el interés principal de Rusia pasa por mantener ocupadas a las AFU, fijando cuantas más tropas, mejor.
A diferencia de otras jornadas, hoy también hay novedades en el río Oskil, en dirección a Kupiansk, pues se ha constatado la presencia de tropas rusas en Kisharivka, como consecuencia de una incursión reciente que las AFU están tratando de frenar con sus drones y con contraataques muy limitados.
Como quiera que esta fase de la guerra sigue teniendo como epicentro Sloviansk y Kramatorsk, los combates en la zona de Limán han sido intensos en las últimas horas, sin que se registren, empero, cambios claros.
En la misma dirección pero al sur, en Konstyantynivka, algunas fuentes asignan nuevas ganancias a las tropas rusas en la parte sudoccidental de la ciudad, junto a Illynivka. Los enfrentamientos son constantes, con los DRGs y las unidades de asalto rusas afianzándose poco a poco en nuevas zonas.
En dirección a Pokrovske, sigue discutiéndose la situación real, con los ucranianos posiblemente todavía al ataque en algunas zonas, mientras los rusos hacen lo propio en las restantes.
Al sur del frente, en torno a Gualiaipolé, algunas fuentes asignan a Rusia avances a noroeste y suroeste de esta ciudad, en dirección a Omel’nyk. Además, continúan las incursiones hacia puntos como Dobropillia (donde recientemente se han visto infantes rusos), al norte del sector y en donde mantendrías presencia, así como hacia Huliapivske o Charivne.
En dirección al Dniéper, por último, después de los últimos avances ucranianos, el vídeo de un soldado ruso atacado en Stepnohirsk habla de presencia en la zona, sin que esté claro si se trata de restos supervivientes de las unidades expulsadas recientemente por las AFU, o de nuevas incursiones.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
En cuanto al apartado internacional, cabe decir que las negociaciones continúan en lo básico estancadas, como sabemos. Todo ello a pesar de las recientes palabras de Budanov, que ya comentamos en detalle en su momento. Hay que entender que, más allá de los daños sufridos por su economía, de los problemas de reclutamiento y del estancamiento en el frente, siguen siendo pocos los incentivos rusos para poner fin a un conflicto que permite al Kremlin, entre otras cosas, tener alineada a su sociedad. Como apuntan algunos analistas, esa es la razón detrás de las recientes amenazas nucleares (repetidas hace horas por Sergey Ryabkov), que no son sino una forma de ganar tiempo a la espera de lo que ocurra en las elecciones legislativas, tras las que otros apuntan a que podría producirse una nueva movilización.
Mientras tanto, ha sido Marco Rubio quien ha hablado hace unas horas sobre el riesgo de escalada, no hablando tanto de Rusia como de los ataques ucranianos contra el interior de este país, que podrían motivar al Kremlin a responder por vías más dramáticas. Según ha declarado el norteamericano: «lo que ha cambiado en los últimos meses es que Ucrania se ha vuelto cada vez más eficaz a la hora de llevar a cabo ataques de largo alcance en lo profundo del territorio ruso (…) y creo que esa es una de las razones que nos recuerda por qué es importante intentar poner fin a esta guerra, si podemos, porque el riesgo de escalada es real, más real que hace dos años». Rubio ha añadido, además que «En esta etapa, ninguna de las partes ha estado dispuesta a hacer las concesiones necesarias para restablecer la paz, particularmente por parte de Rusia», si bien recuerda que su país sigue «dispuesto a desempeñar cualquier papel posible en este contexto para restablecer la paz».
Una visión muy diferente a la de Kaja Kallas, la Alta Representante de la UE, para la cual Rusia está «en pánico» por los recientes ataques con drones ucranianos, incluidos los que alcanzaron San Petersburgo. Así, según la estonia, «esto explica por qué están intensificando los ataques terroristas; no saben qué hacer ante estas cosas». Kallas añadió, además, que el presidente ruso ha optado por «sembrar más terror para crear miedo porque se encuentra en una posición de debilidad en el campo de batalla «, buscando «quebrar la resistencia de los ucranianos» y «la determinación de nuestras sociedades». En lo que sí coincidiría con Rubio sería en la evaluación del estado de las negociaciones, afirmando que «No hemos visto ninguna voluntad real de negociar por parte de Rusia: han presentado sus exigencias más extremas, pero no han hecho ni una sola concesión, ni el más mínimo paso atrás».
Con o sin negociaciones, las noticias siguen produciéndose en relación con la guerra de Ucrania y la diplomacia. Así, por ejemplo, durante las últimas horas ha visitado este último país Mark Rutte, el secretario general de la OTAN, junto a los 32 diplomáticos representantes de cada Estado miembro ante la Alianza, celebrando de paso en el país una reunión del Consejo Ucrania-OTAN en el que ha tomado parte Zelenski. El paso dado por la organización, que ha servido para hablar entre otros de defensa antiaérea y antimisil, ha sido celebrado por el ministro de Exteriores ucraniano, Sybiha, quien ha afirmado al respecto que «Putin intentó intimidar a los diplomáticos extranjeros y expulsarlos de Kyiv. Pero fracasó».
Además de esto, Rutte ha visitado las instalaciones de Ukrzaliznytsia, el monopolio estatal ferroviario de Ucrania, denunciando los recientes ataques rusos contra la capital ucraniana. Según ha declarado el neerlandés, «mientras Ucrania sigue resistiendo con firmeza, innovando y logrando avances en el campo de batalla, Rusia se encuentra cada vez más desesperada».
El principal protagonista de la jornada, en cualquier caso, ha sido el nuevo primer ministro húngaro, Péter Magyar, quien tras verse con Merz en Alemania durante la jornada previa, ha estado en esta de visita en París y se ha reunido, entre otros, con Macron, para hablar sobre diversos temas bilaterales y, también, con los presidentes del Senado y de la Asamblea Nacional, explicando en redes sociales que «hablamos de los temas europeos que nos unen: la defensa de una Europa soberana, el apoyo a Ucrania y el respeto al Estado de derecho y la democracia. Se abre un nuevo capítulo para nuestra cooperación bilateral, ¡y el Parlamento desempeñará un papel fundamental!».
Magyar, además, ha anunciado un acuerdo con Kiev sobre los derechos de la minoría húngara que vive en Ucrania, un tema que ha sido motivo de disputa durante años entre ambos países. Según el político húngaro «hemos alcanzado un acuerdo integral con Ucrania para ampliar los derechos lingüísticos, educativos, culturales y políticos de la minoría húngara que vive en Ucrania […]. Este acuerdo es el resultado de varias semanas de intensas negociaciones entre expertos húngaros y ucranianos, en las que también participaron organizaciones políticas e iglesias de la comunidad húngara en Transcarpatia».
La cuestión no es menor, pues cerrado este frente, Hungría ha dado luz verde la apertura del primer clúster de adhesión de Ucrania a la UE: «Hemos alcanzado un acuerdo integral con Ucrania sobre la ampliación de los derechos lingüísticos, educativos, culturales y políticos de los más de 100.000 miembros de la minoría húngara en Transcarpatia. El acuerdo es el resultado de varias semanas de intensas negociaciones a nivel técnico entre Hungría y Ucrania, en las que también participaron organizaciones políticas y religiosas que representan a la minoría húngara en Transcarpatia. El gobierno ucraniano se ha comprometido a incorporar las medidas acordadas en su sistema legal en un futuro cercano. Como resultado, la minoría húngara disfrutará de derechos educativos, culturales, lingüísticos y políticos significativamente más amplios que antes. Estos compromisos también se incluirán en el plan de acción de Ucrania presentado a la Unión Europea. Si esto ocurre, el gobierno húngaro apoyará la apertura del primer clúster de adhesión de Ucrania».
De hecho, no ha sido el único problema bilateral que se ha solucionado en los últimos días, toda vez que las exportaciones de petróleo ruso a Hungría y Eslovaquia a través del oleoducto Druzhba habrían vuelto a la normalidad, en lo que era un compromiso adquirido por Kiev a la llegada al poder de Magyar y, también, una condición inexcusable para la mejora de las relaciones entre ambos países y el levantamiento de los diferentes vetos húngaros en la UE.
Además de todo esto, Magyar se ha ofrecido a albergar futuras conversaciones de paz (algo que había hecho Orban en varias ocasiones, aunque siendo rechazado por parte occidental por su inclinación a Moscú), afirmando que «Hungría no puede desempeñar un papel decisivo en este asunto; eso le corresponde a las grandes potencias. Podemos brindar ayuda diplomática y humanitaria, y Hungría también podría ser sede de negociaciones».
Cambiamos ahora de tema para volver sobre Zelenski, quien también ha hablado durante la jornada con el primer ministro británico, Keir Starmer, sobre ayuda militar, sobre el proceso de paz y, por supuesto, sobre los últimos paquetes de sanciones contra Rusia.
Zelenski también comentó, a propósito del consejo Ucrania-OTAN que «muchos países dijeron que ven a Ucrania en la OTAN. Y eso es absolutamente cierto. Nadie dijo que no quiere vernos allí, pero algunos guardan silencio sobre el asunto». Una opinión, todo hay que decirlo, por el momento bastante optimista, pero también desconectada de la realidad, pues sólo una minoría de los Estados miembros se toma en serio la posibilidad de una entrada futura, siendo el principal aliado, ahora mismo, totalmente reacio a ello.
Sobre Estados Unidos, además, también habló el presidente ucraniano, quien sigue a la espera de que lleguen los negociadores norteamericanos. Según ha explicado, «estamos en contacto constante con la parte estadounidense. Estamos esperando que llegue el equipo negociador, pero está tomando un tiempo muy largo. Irán es actualmente el tema número uno para Estados Unidos. Desafortunadamente, nosotros estamos en esta cola de guerras […]. Para nosotros, la prioridad número uno es poner fin a la guerra; no hay alternativa a eso. Apoyamos cualquier formato. Estoy listo para negociaciones directas con Putin para poner fin a esta guerra. Gracias a nuestras Fuerzas Armadas, podemos sentir nuestra fuerza en el campo de batalla. Hemos logrado un progreso muy serio en ataques profundos».
En cuanto a Sybiha, el ministro de Exteriores ucraniano, además de recibir a Rutte a pie de estación, ha tenido tiempo para hablar con la Ministra de Asuntos Exteriores de Rumanía, a quien ha agradecido su apoyo, ha informado sobre la situación en el campo de batalla, ha tratado el tema del reciente dron ruso caído en el país y con quien ha hablado también sobre cooperación bilateral y en el marco del B9.
Sybiha, además, se ha referido también a las tensiones entre Ucrania y Polonia que, a su juicio, no benefician «ni a los ucranianos ni a los polacos». Como parte de un mensaje bastante más largo, ha explicado que «estamos agradecidos por el papel de liderazgo de Polonia en el apoyo a Ucrania en este terrible tiempo de guerra. Deseamos hablar de todas las cuestiones, incluidas las más difíciles, en un espíritu de comprensión mutua y apertura. Llamo al diálogo y al fortalecimiento de las relaciones de acuerdo con las prioridades de seguridad y el próspero futuro de nuestros estados».
En cuanto a la ayuda militar, la noticia del día es que en las últimas horas la Cámara de Representantes de los EE. UU. ha logrado aprobar el proyecto de ley presentado por el representante demócrata de Nueva York, Gregory Meeks, que permitiría extender la Iniciativa para la Asistencia de Seguridad hasta 2027 y proporcionaría 8.000 millones de dólares en financiación militar. Así las cosas, los legisladores aprobaron la propuesta con 218 votos a favor y 204 en contra, superando así la oposición de la Administración Trump, pero a la espera de una última votación necesaria para que pueda entrar en vigor.
Y en cuanto a la ayuda financiera, nos encontramos con que la primera ministra de Ucrania, Yulia Svyrydenko, sostuvo una reunión con una misión del Fondo Monetario Internacional, encabezada por Gavin Gray, que se encontraba en Kiev estos días a pesar de los ataques masivos de Rusia. Las partes debatieron sobre los avances en la implementación del programa EFF, con un valor total de 8.100 millones de dólares estadounidenses. Según Svyrydenko, su país informó a la misión sobre el trabajo conjunto del Gobierno y el Parlamento para implementar los objetivos estructurales del programa. Además, las partes habrían acogido con satisfacción los avances logrados en la aplicación de las reformas a las que Ucrania se ha comprometido ante sus socios y confirmaron su disposición a seguir reduciendo la inestabilidad económica y a trabajar para mejorar el atractivo de Ucrania para la inversión.
Lo que seguro que no ha sentado tan bien en el FMI son las últimas noticias relacionadas no tanto con corrupción como con fuga de capitales en Ucrania, pues recientemente se ha sabido que más de 2.300 empresas realizaron transacciones de comercio exterior por valor de más de 198.000 millones de grivnas (unos 4.500 millones de dólares) y luego desaparecieron en su mayoría. Así lo ha informado escribió Lesya Karnaukh, directora del Servicio Estatal de Impuestos, añadiendo que la mayoría (1243 empresas) se dedicaban a la exportación de mercancías.
La jornada también nos ha dejado la noticia de la protesta diplomática formal por parte de Grecia, país que no se ha tomado del todo bien el descubrimiento de un dron naval ucraniano, hace unas semanas, en una de sus cuevas. La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Lana Zochiou, declaró que los funcionarios griegos plantearon la cuestión directamente a las autoridades ucranianas y a sus socios internacionales tras una investigación sobre el dron, que según Atenas había «puesto en grave peligro el tráfico marítimo».
Por último, cerramos hoy con Rusia, pues desde este país, donde en unas horas Putin presidirá la inauguración del Foro Económico de San Petersburgo, se ha pronunciado durante la jornada la portavoz de Exteriores, María Zajárova, quien ha dicho que su país estaría dispuesto a continuar las conversaciones de Anchorage con los Estados Unidos. Recordemos que las mismas no versaban únicamente sobre Ucrania -de hecho, no era la parte fundamental-, sino sobre equilibrios estratégicos (incluyendo conversaciones sobre limitación de armamentos y vectores) y economía. Según Zajárova, quien ha hablado de varios temas más como Oriente Medio, «nos gustaría que este diálogo fuera más intenso y eficaz, y existen muchas oportunidades para ello».
Además de Zajárova, como ya hemos dicho al inicio de la sección, también ha hablado el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Ryabkov, quien ha explicado que es necesario «normalizar» las relaciones con los Estados Unidos, afirmando que «creo que nuestro objetivo en este momento es aprovechar el tiempo que queda antes de las próximas elecciones presidenciales [estadounidenses] para asegurar que el desarrollo progresivo de nuestras relaciones con Estados Unidos, su estabilidad y el retorno a la normalidad sean irreversibles. Dicho esto, la meta que debemos alcanzar es lograr que el proceso de normalización sea irreversible. Esperemos que logremos esta misión durante la presidencia de Trump». Una de cal y otra de arena, pues al mismo tiempo el veterano diplomático ha esgrimido la amenaza nuclear contra Ucrania, argumentando que: «en términos bastante directos, el mensaje de estos documentos [la doctrina militar rusa y los Fundamentos de la Política Estatal de Rusia en el Ámbito de la Disuasión Nuclear] es que una intrusión en la integridad territorial de Rusia por parte de agresores, incluidos aquellos que puedan poseer tales armas, podría resultar en una represalia por nuestra parte mediante el uso de dichas armas».
En otro orden de cosas, pero siguiendo con la economía rusa, los datos que llegan de unas y otras fuentes son totalmente contradictorios en relación con los beneficios que siguen generando (o no) los hidrocarburos. Como veíamos recientemente, la producción de hidrocarburos en Rusia había decaído enormemente, debido a los ataques ucranianos, algo que parece ser cierto. Ahora bien, según Reuters, los ingresos por petróleo y gas de Rusia en mayo de 2026 aumentaron un 32,4 % en comparación con mayo de 2025, a pesar de los intensificados ataques con misiles y drones ucranianos contra la infraestructura de petróleo y gas. Huelga decir que ambos datos son compatibles en un contexto de precios altos como el motivado por la situación en Oriente Medio, en el que Rusia sigue empleando su «Flota fantasma» para garantizar las exportaciones, que no dependen solo de oleoductos. En cualquier caso, cabe añadir que hay muchísimo juego de titulares a propósito de los hidrocarburos, con muchas noticias torticeras que comparan únicamente las cifras más convenientes para dar una imagen concreta.
Y a propósito de los hidrocarburos, una noticia postrera: El presidente ruso Vladimir Putin habría aprobado la venta de una participación del 10% en el proyecto sancionado Arctic LNG 2, propiedad de la francesa TotalEnergies. La empresa gala, al menos por ahora, ha declinado hacer ningún tipo de comentario y no ha emitido ninguna declaración sobre la medida. En cuanto a la empresa compradora, Reuters ha identificado dos entidades registradas en Rusia llamadas Nordline LLC, ambas vinculadas al productor privado ruso de GNL Novatek.

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