A lo largo de la última jornada, Rusia ha lanzado un nuevo ataque masivo con drones y misiles contra Ucrania, todavía en marcha a la hora de redacción de este informe. En cualquier caso, las noticias más relevantes del día tienen que ver con las declaraciones de Budanov sobre un posible fin de la guerra antes del invierno, sobre la situación de los hidrocarburos y la economía rusa, que estaría provocando divisiones internas en el Kremlin, o sobre la situación en el frente, en donde el estancamiento, motivado en buena medida por la campaña de interdicción ucraniana, está frustrando los planes rusos a pesar de los avances en puntos como Konstyantynivka o Gualiaipolé. Además, han sido noticia también Lituania, Armenia, o el petrolero «Tagor», apresado recientemente por Francia, entre protestas diplomáticas rusas.
Entre los días 31 y de mayo y 1 de junio, las Fuerzas Armadas rusas habrían lanzado un total de 265 drones de ataque de largo alcance sobre Ucrania, de los que el Estado Mayor de este país asegura haber logrado abatir o neutralizar 228 de ellos por distintos medios. Desde entonces, Rusia ha incrementado el ritmo de los lanzamientos, alcanzando varias ciudades del país y dejando al menos 9 muertos (cifra que está creciendo rápidamente) y 96 heridos repartidos por toda la geografía ucraniana.
Entre los puntos dañados se cuentan Kiev, donde un edificio de nueve plantas se derrumbó tras el ataque ruso, siendo posible que permanezcan personas atrapadas bajo los escombros. En cualquier caso, no ha sido el único edificio afectado, ni tampoco los daños materiales, que han alcanzado a varios vehículos y construcciones más. Una situación parecida a la que se ha vivido en Járkov, en donde varios distritos fueron alcanzados y una decena de civiles han sufrido heridas de distinta consideración. Además, se han registrado explosiones también en Khmelnitsky, Zaporiyia (alcanzada por varios misiles balísticos y de crucero), Dnipró (a donde también han llegado misiles Iskander-M y se habla ya de 5 muertos) o Mykolaiv, nuevamente. En cuanto a Odesa, que también ha sido alcanzada en las últimas horas, los drones rusos han impactado entre otros en una zona residencial, dejando al menos 3 muertos y más de 60 heridos, según los medios ucranianos.
A la espera de datos oficiales, durante la madrugada del día 2 de junio (aunque eso corresponde al próximo informe) Rusia habría lanzado, además, varios misiles Tzirkon sobre Kiev, acompañados de otros tantos misiles de crucero, en lo que podría ser por una parte el ataque masivo que anunciaba Zelenski en los días previos y, por otra, una materialización de las amenazas rusas contra los «centros de decisión» ucranianos.
Por supuesto, los drones FPV, las bombas planeadoras y la artillería también hicieron su papel. En este caso, a propósito de las FAB cabe decir que hay fuentes que cifran ya en 245 el número de lanzamientos diarios.
En cuanto a los ucranianos, tampoco han estado en las últimas horas de brazos cruzados. De hecho, horas atrás (aunque posiblemente fuese el domingo), llevaron a cabo un ataque contra el cuartel de la 126.ª Brigada de Defensa Costera de Rusia, ubicado en la península de Crimea y en el marco del cual varios edificios de esta base habrían resultado dañados.
A propósito de los ataques a larga distancia, siguen trascendiendo datos sobre la producción rusa de drones de largo alcance, como son los que conforman la familia Shahed/Geran. En este caso, se habla sobre cómo «Rusia produjo aproximadamente 74.000 drones OWA en 2025 y planea producir 127.000 en 2026, incluidos 12.000 variantes Geran-4 y 12.000 variantes Geran-5 con motor de reacción». Una producción que, llegado el caso y si la guerra finaliza, aunque sea con una paz frágil, constituirán una amenaza contra una UE que no está tomando las medidas adecuadas para ejercer disuasión en este ámbito, ni por la vía de la negación, ni por la de la represalia.
También sobre los lanzamientos, cifrándose en 8.150 el número de drones de largo alcance con los que Rusia atacó Ucrania en mayo, todo un récord en el conflicto ruso-ucraniano. De hecho, el número de drones rusos de largo alcance aumentó un 24% con respecto a abril, cuando ya se había alcanzado un récord anterior. Y de estos, Kiev afirma haber interceptado el 91% de los drones y misiles rusos el pasado mes, aunque la cifra sería desigual en función del vector.

Pasando ahora a la situación en el frente, las novedades son una vez más mínimas, a pesar de que los combates son ubicuos y el número de bajas por una y otra parte permanece alto.
En el sector de Vovchansk, algunas fuentes confirman la reciente caída de Zybyne en manos rusas, así como la entrada también en la cercana aldea de Volokhivka, situada algo más al este de la anterior.
El punto central del frente continúa siendo Konstyantynivka, en donde no hay cambios respecto a los mapas de la jornada anterior, pero los enfrentamientos siguen a lo largo de prácticamente toda la ciudad, con los ucranianos controlando todavía el núcleo urbano y las tropas rusas continuando con sus incursiones.
En Myrhorad/Pokrovsk se sigue hablando sobre los avances rusos tanto en Hryshyne como en los alrededores de Rodinske, con algunas fuentes muy proucranianas asegurando que las AFU mantienen posiciones al noreste de esta última localidad, algo que en caso de ser cierto se trataría de un número mínimo de efectivos.
Al sur del frente, en torno a Gualiaipolé, la tónica es la misma que la de días previos, con los DRGs rusos moviéndose en los alrededores de Vozdvyzhivka, Verkhnia Tersa, Hirke o, ya al sur, Huliapitske.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
A nivel internacional, mientras en Oriente Medio la paz parece hoy un poco más lejos que ayer, después de las últimas declaraciones y acciones de unos y otros (y mientras aparecen divisiones entre EE. UU. e Israel), en Ucrania se abre una puerta a la esperanza, a tenor de las últimas señales. Así, por un lado, tenemos que en Rusia -al menos según Bloomberg– comienzan a aflorar las divisiones internas por razón de la economía, considerando parte de la élite rusa que el esfuerzo bélico es inasumible. En concreto, según este medio estadounidense «funcionarios del Ministerio de Finanzas y del banco central de Rusia han advertido al Kremlin que el nivel actual de gasto en defensa previsto conlleva el riesgo de que el déficit presupuestario del gobierno se amplíe peligrosamente».
Eso sí, algunas fuentes apuntan a que Putin podría haber «desarrollado una percepción falsa de los éxitos del ejército ruso en Ucrania, basada en afirmaciones fuertemente exageradas de la alta cúpula militar rusa» (recordemos las declaraciones de Guerásimov…) así como a que «el malentendido de Putin sobre la situación en el campo de batalla probablemente está contribuyendo a su insistencia en mantener alto el gasto en guerra y a su compromiso de continuar la guerra para lograr sus objetivos militares. De hecho, Putin enfrenta un problema diferente, ya que un gasto bélico reducido probablemente pondría en riesgo sectores del frente ante los ataques de mediano alcance y contraataques ucranianos, y permitiría a las fuerzas ucranianas edificar sobre sus recientes éxitos en el campo de batalla». Sea o no, lo que sí es cierto es que, a pesar de las recientes palabras del líder ruso, que intenta vender una imagen victoriosa, la situación en el frente es la que es y al mismo tiempo cada vez son más las zonas de Rusia expuestas a los ataques ucranianos, lo que estaría alimentando el descontento interno.
Por otro, tenemos también las recientes palabras del jefe de la Oficina del Presidente de Ucrania, Kyrylo Budanov, quien ha declarado que hay una oportunidad real de poner fin a la guerra antes del invierno y que así se lo ha encomendado Zelenski. Eso sí, ha negado cualquier acuerdo de alto el fuego coincidiendo con la celebración del Domingo de la Santísima Trinidad, algo sobre lo que se había especulado.
En términos más amplios, a pesar de los recientes avances en rusos Konstyantynivka o Gualiaipolé, parece fundamentalmente cierto que la situación en el frente está viviendo un punto de inflexión y que por primera vez desde 2023, los rusos podrían incluso haber perdido terreno durante el último mes. Una situación facilitada por la tecnología, en lo que podríamos denominar como un momento «HIMARS 2.0». De esta forma, si en la segunda mitad de 2022 la disponibilidad de cohetes guiados permitió a las AFU castigar la logística rusa a distancias de hasta 90-100 kilómetros, haciendo posible las contraofensivas de Járkov y Jersón, aunque ahora mismo no parece probable una acción de este tipo, los nuevos drones de alcance medio están provocando un escenario comparable. No en vano, a pesar de las múltiples adaptaciones rusas, ahora los ucranianos pueden golpear sus GLOC a distancias de hasta 200 kilómetros y más, estrangulando a las tropas en el frente y quizá -según algunos- abriendo en el futuro la posibilidad de que el movimiento se retome.
Por otro, hay que tener también en cuenta los datos de producción y exportación de hidrocarburos rusos, que han alcanzado recientemente un mínimo (como las ganancias de empresas como Gazprom), en buena medida como consecuencia de los ataques a larga distancia ucranianos (Zelenski cifraba en 15 las refinerías alcanzadas entre enero y mayo de 2026), cada vez más precisos y efectivos, al dañar instalaciones clave como puertos, estaciones de bombeo, ductos y refinerías. De esta forma, y como puede verse en las dos imágenes que siguen a este párrafo, la evolución tanto de los ataques como del refino, son perfectamente ilustrativas. Además, hay que tener también en cuenta que sólo hace unas horas el Gobierno ruso ha anunciado la prohibición de las exportaciones de queroseno hasta el 30 de noviembre explicando a través de un comunicado que «el objetivo de esta decisión es garantizar la estabilidad del mercado interno de combustibles», lo que equivale a admitir que la producción no cubre la demanda interna.
Dejando esto al margen, en Ucrania se ha celebrado el Foro Internacional Arquitectura de Seguridad, con presencia de buena parte de la élite del país, pero también de representantes extranjeros. A propósito, se ha pronunciado el ministro de Exteriores, Sybiha, quien ha dicho que:
«La mayor ilusión de la era posterior a la Guerra Fría fue la creencia de que la paz existe por sí misma, de que la seguridad podía subcontratarse y de que la historia nunca se repetiría. Después del 24 de febrero de 2022, esas suposiciones colapsaron. El mundo cambió. Europa también cambió: convirtiéndose en un espacio de seguridad y fortaleza, con Ucrania como uno de sus pilares clave.
El futuro pertenece a aquellos que puedan disuadir la agresión, adaptarse más rápido que sus adversarios y convertir la innovación en seguridad. En esta nueva realidad, la resiliencia es poder, la tecnología es poder y la claridad estratégica es poder.
Ucrania está demostrando cada día que la arquitectura de seguridad del siglo XXI no se construirá alrededor de esferas de influencia. Se construirá alrededor de estados capaces, alianzas fuertes y la capacidad de defender la libertad.
El Kremlin está librando una guerra del pasado. Ucrania está moldeando el modelo de seguridad del futuro. Mientras Rusia gasta sus recursos tratando de restaurar un imperio, Ucrania y sus socios están construyendo una nueva Europa: más fuerte, más inteligente y más resiliente.
Esta guerra también ha expuesto una verdad simple: las garantías de seguridad que no se pueden hacer cumplir no son garantías. La disuasión funciona. La fuerza funciona. La unidad funciona».
Ni siquiera ha sido el único mensaje «largo» en redes sociales del diplomático ucraniano, quien en otro post en la red social X explicaba que «la asimetría es el mayor poder de Ucrania», dando varias explicaciones sobre la estrategia general del país, incluyendo las relaciones exteriores y no sólo el apartado militar. Incluso hizo referencias a la esfera digital o el sector energético, entre otros.
A propósito de la energía también se pronunció Denys Shmyhal, ministro del ramo, quien habló en el Foro de Energía de Bakú y, además de expresar su gratitud a Azerbaiyán por los paquetes de ayuda hasta la fecha, explicó también lo que se puede hacer en el futuro.
Zelenski, por su parte, mantuvo durante la jornada una reunión de Estado Mayor, tras la que habló sobre la financiación de las unidades ucranianas, el personal, el entrenamiento o el suministro de disparos de artillería entre muchos otros temas. Además, explicó que «Hoy, el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Oleksandr Syrskyi, también presentó un informe sobre la situación en los sectores clave. Las posiciones ucranianas son sólidas, y este es un resultado que nuestro Estado necesita mucho: uno que ciertamente respaldará todos los pasos diplomáticos».
En otro orden de cosas, y tal y como ha anunciado Mykhailo Fedorov, el actual ministro de Defensa de Ucrania, Ucrania y Lituania han lanzado la iniciativa «Brave Lithuania», un programa conjunto de subvenciones para acelerar la innovación en tecnología de defensa. Implementado por Brave1. Así las cosas, «Brave Lithuania» se centrará en la cofinanciación y escalabilidad de sistemas no tripulados, la guerra electrónica y soluciones de IA directamente para la línea de frente. El acuerdo se firmó hace unas horas en Vilna durante el Foro de Innovadores de Defensa NATO- Ucrania.
El acuerdo, dicho esto, ha sido firmado coincidiendo con una visita de trabajo de la primera ministra de Ucrania, Yulia Svyrydenko, al país báltico, en la que también firmaron una Declaración Conjunta sobre el intercambio de la experiencia de Ucrania en la respuesta a los desafíos de una invasión a gran escala; un documento que «establece una hoja de ruta para abordar los desafíos de seguridad a los que se enfrenta Europa en su conjunto».
Toca ahora cambiar nuevamente de tema, para pasar a hablar de las Naciones Unidas. Allí, más de 56 países, incluidos miembros de la Unión Europea y de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), han denunciado el comportamiento «inaceptable» de Rusia después de que un dron se estrellara contra un edificio en Rumania la semana pasada, según un comunicado leído por el ministro de Asuntos Exteriores rumano en el que decía que «este último suceso ha tenido un impacto directo en la seguridad de civiles inocentes en Rumania. Tal comportamiento es inaceptable según el derecho internacional y debe cesar».
La respuesta rusa, de la mano de Vasily Nebenzya, Representante Permanente de Rusia ante las Naciones Unidas, se salía por la tangente, hablando de los ataques contra la central nuclear de Zaporiyia y afirmando que «la reacción de la Secretaría de la ONU y del OIEA ante lo que está sucediendo resulta particularmente desconcertante», al tiempo que añadía que «la redacción vaga y los llamamientos a la paz sin fundamento son incapaces de reducir la intensidad actual de la escalada», así como que «lamentablemente, no solo no ayudan, sino que además crean un clima de permisividad, empujando al régimen de Kiev a cometer nuevos crímenes».
Moscú, además, en este caso en boca de María Zajárova, prometió responder al cierre del consulado ruso en Constanza, una de las medidas tomadas por Rumanía tras el impacto del dron ruso. Así, según la portavoz de Exteriores rusa, «las acciones hostiles de las autoridades rumanas no quedarán impunes» y se «tomarán medidas concretas».
En otro orden de cosas, ha sido noticia también Armenia, pues su primer ministro, Nikol Pashinyan, declaró el lunes que había rechazado la propuesta del presidente ruso, Vladimir Putin, de celebrar un referéndum sobre la adhesión de Armenia a la Unión Europea (UE). Los dos jefes de Estado conversaron telefónicamente el lunes, una semana antes de las elecciones parlamentarias en Armenia, entre presiones por parte de Putin para celebrar «lo antes posible» dicho referéndum, afirmando que era imposible para Armenia conciliar la pertenencia a la UE con la permanencia en la Unión Económica Euroasiática (UEE), liderada por Moscú. Desde el pequeño país, a través de un mensaje de vídeo difundido por Facebook, Pashinyan explicó que «sería ilógico celebrar un referéndum» mientras la elección entre los dos bloques «no sea inevitable, mientras Armenia no haya presentado oficialmente su solicitud de adhesión a la UE o no esté cerca de obtener el estatus de país candidato».
Por último, sigue coleando la captura por parte de Francia del petrolero «Tagor», que todavía no ha llegado a puerto, aunque lo hará en las próximas horas. A propósito, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, criticó duramente la incautación de esta embarcación, ahora controlada por las autoridades rusas, explicando que en Rusia «consideramos estas acciones ilegales, que rozan la piratería internacional«». Añadió, durante su rueda de prensa diaria a la que asistió la Agencia France-Presse, que » al tiempo que aseguraba que su país «está tomando medidas para garantizar la seguridad de sus buques de carga. Además, desde Rusia han aclarado que el capitán del petrolero apresado es de nacionalidad rusa, al tiempo que aseguraban no haber sido informados por París de las medidas adoptadas contra el buque.

Deja una respuesta