Guerra de Ucrania – Día 1557

Desde Singapur, donde se celebra el Diálogo de Shangri-La, el secretario de Defensa de los EE. UU., Pete Hegseth, ha asegurado que EE. UU. seguiría ayudando a Ucrania a defenderse, si bien subrayó que el objetivo último pasa por los ucranianos puedan hacerlo “por sí mismos”. Más allá de esto, Zelenski ha mantenido en las últimas horas una reunión con el jefe de la inteligencia militar, Kirilo Budánov, el ministro de Energía Denys Shmyhal y el ministro de Defensa Rustem Umerov, dedicada a preparar nuevas negociaciones y a priorizar la obtención de interceptores, acuerdos bilaterales de producción y suministro de drones, así como el “Drone Deal” con la UE. En materia de sanciones, por su parte, lo más relevante del día ha sido la publicación sobre Aughinish Alumina, la planta irlandesa propiedad de Rusal que dirigiría el 83% de sus exportaciones hacia Rusia, frente al apenas 0,6% dirigido a países de la UE Por último, también ha sido noticia, además de los ataques a larga distancia por una y otra parte, la situación en Konstyantynivka, cada vez más cruda para los defensores.

La polémica del día ha girado en torno a la central nuclear de Zaporiyia, con las autoridades de ocupación rusas acusando a Ucrania de hacer empleo de sus drones de ataque contra la sala de máquinas de la unidad Nº 6 de dicha instalación. En concreto, Según Alexei Likhachev, director general de la agencia nuclear rusa Rosatom, el ataque habría causado daños -cuya magnitud no se especificó- pero sin afectar a los equipos principales de la central. Por supuesto, como es habitual -ya que no es ni mucho menos la primera vez que algo así ocurre- desde Ucrania han respondido rápidamente, negando la mayor y acusando a Rusia de un «nuevo intento de desacreditar a Ucrania y ocultar sus propias acciones criminales».

Sea o no, y más allá de Zaporiyia, la jornada 1557ª de guerra en Ucrania nos ha dejado noticia de distintos impactos de drones, en este caso rusos, contra la ciudad de Dnipró. Además, en la región de Zaporiyia un ataque con drones rusos tuvo como objetivo la infraestructura ferroviaria, dañando gravemente dos locomotoras y provocando la muerte de uno de sus maquinistas, según la empresa estatal ferroviaria Ukrzaliznytsia. Otros dos empleados resultaron heridos. No han sido en cualquier caso las únicas víctimas en esta región, ya que otra persona más habría fallecido y tres habrían sufrido heridas tras ser alcanzada una vivienda.

En cuanto a las bombas planeadoras, la artillería de campaña y los drones FPV, han seguido empleándose contra civiles. De esta forma, en la región de Járkov, un dron FPV impactó directamente contra un automóvil civil que circulaba cerca de la localidad de Pytomnyk, hiriendo gravemente a un hombre de 78 años y una mujer de 77 que se dirigían a su vivienda, según Viacheslav Zadorenko , jefe de la administración militar. Además, otro automóvil fue atacado por un dron FPV durante la noche en Slatyne, en la misma región, sin que se reportasen heridos.

Pasando ahora a los ucranianos, tras los recientes ataques contra Taganrog y Krasnodar, estos han atacado también la refinería de petróleo de Saratov, ya alcanzada en varias ocasiones anteriormente. Han podido detectarse al menos dos importantes incendios en las instalaciones tras la llegada de los drones ucranianos, que han afectado especialmente a la parte norte de la refinería.

Los ucranianos, además, entre las noches de los días 30 y 31 de mayo han golpeado también un depósito de petróleo en la localidad rusa de Matveev Kurgan, provocando igualmente un incendio.

A propósito de la guerra de salvas en la que Rusia y Ucrania están inmersos, cabe añadir que recientemente se ha publicado que la región rusa de Nizhny Novgorod, a más de 600 kilómetros de la frontera ucraniana, creará un nuevo ministerio encargado de la protección de infraestructuras. Así lo ha anunciado su gobernador, Gleb Nikitin, quien ha firmado recientemente un decreto que modifica la organización del gobierno regional y prevé la creación de esta entidad. Estará bajo la autoridad del viceprimer ministro regional, Vladimir Tuzhilin, quien también supervisará el Ministerio de Energía y Servicios Públicos.

Además, y para finalizar, se ha publicado que en la península de Crimea, por decisión de las autoridades rusas, se van a introducir cupones destinados a la adquisición de combustible, como consecuencia de la escasez que sufre la región tras los sucesivos ataques ucranianos a las vías de suministro.

Ya a la venta. ¡Cómpralo aquí!

Pasando ahora a la actualidad sobre el frente, más allá de los escasos cambios que nos deja la jornada, salvo en lo concerniente a Konstyantynivka, tenemos que este conflicto estaría sirviendo ya para acelerar algo que se esperaba, pero que no terminaba de llegar: el desarrollo de robots humanoides para uso militar. De esta forma, según CNBC, varias empresas tecnológicas estarían empleando ya este conflicto como campo de pruebas para sus sistemas de inteligencia artificial y robótica humanoide.

El medio estadounidense cita en concreto a la empresa norteamericana Foundation, vinculada a Eric Trump, la cual estaría probando su robot humanoide Phantom en Ucrania. Diseñado para realizar misiones de reconocimiento, vigilancia, transporte de equipos y apoyo logístico en zonas de combate, las pruebas en curso, respaldadas por el gobierno estadounidense y llevadas a cabo en colaboración con funcionarios ucranianos, se centran en la logística en áreas peligrosas. La empresa afirma que estos sistemas podrían eventualmente asumir algunas de las tareas peligrosas que actualmente realizan los soldados.

La jornada, nos deja además una editorial del medio galo Le Monde, en la que se habla sobre cómo la superioridad tecnológica alcanzada por Ucrania se ha convertido, en mayor medida que el apoyo occidental a su causa, en la mejor garantía de este país de cara a poner fin a la guerra de forma razonable.

En cuanto a los combates y movimientos, iniciando el repaso hoy por Sloviansk y Kramatorsk, nos encontramos con nuevos ataques rusos en paralelo a la E40, hacia Yurkivka o Marynivka.

Cambiando ahora al sector de Konstyantynivka, como decíamos ayer la situación es cada vez más compleja para los defensores ucranianos. Así, tras retirar recientemente los equipos de drones del centro urbano, se han podido geolocalizar tropas rusas en partes muy al norte de la ciudad, si bien la presencia ucraniana se mantiene también en sectores al sur de la misma, lo que habla de una situación caótica. En cualquier caso, el retroceso ucraniano es evidente en las últimas semanas, a falta de ver si llegan a intentar algún tipo de contraataque.

En dirección a Dobropillia, la situación también es confusa, entre ataques rusos en puntos como Vasylivka y contraataques ucranianos al sur de Hryshyne.

Más al suroeste, concretamente en torno al recodo del Vovcha, los últimos contrataques ucranianos parece que están cuajando, de forma que las AFU habrían logrado avances hacia Piddane, en Ivanivka o en Zelenyi Hai, entre otros puntos.

Una situación muy distinta a la que se vive entre Gualiaipolé y Omelnyk, en donde los ataques rusos son constantes y copan todo el ancho del frente, con infiltraciones que llegarían casi a las puertas de Rivne, Kopani o Novoselivka, según algunas fuentes. Ahora bien, no todas las fuentes comparten esta evaluación sino que, por el contrario, otras muestran un control ucraniano mucho mayor de la situación, al menos al sur del sector.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

Comenzamos el repaso de la jornada desde Singapur, donde está teniendo lugar el Diálogo de Shangri-La. Desde allí, y al margen del evento, Washington ha enviado un mensaje de continuidad, con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, afirmando que EE. UU. seguiría ayudando a Ucrania a defenderse. No obstante, subrayó que el objetivo último pasa por los ucranianos puedan hacerlo “por sí mismos”. Así, señaló “Siempre que podamos ayudar a Ucrania, lo haremos. Siempre que podamos permitir que Europa haga más también lo haremos”, reconociendo también el esfuerzo realizado por los europeos. Estas declaraciones las complementaba insistiendo en que Washington está reorganizando su producción de municiones y aprendiendo de la experiencia ucraniana en el empleo de drones.

Hay que tener en cuenta también que estas declaraciones llegan después de que el pasado martes el presidente Zelenski enviase una carta “especial” urgente al presidente Trump y al Congreso alertando de la escasez de sistemas antimisiles y, en particular, de interceptores PAC-3.

Por otro lado, Hegseth elogió a los países asiáticos diciendo: “Han comprendido desde hace tiempo que la base de una alianza duradera no reside en valores idealistas, sino en una alineación concreta de intereses nacionales. Cuando nuestros intereses convergen, actuamos juntos con determinación. Cuando divergen, nos adaptamos con pragmatismo, sin dramatismos ni moralismos”. Dicho esto, añadía “Creo que Europa Occidental podría aprender mucho de esto” y acusaba a los europeos de haber mantenido durante mucho tiempo “una retórica globalista vacía sobre un orden internacional basado en reglas, mientras que las capitales europeas abrieron sus fronteras de par en par y desmantelaron sus ejércitos”.

De este modo, Hegseth trasladaba a los asistentes del foro que “Europa y la OTAN tienen decisiones importantes que tomar, y pronto tendrán más noticias al respecto. Durante demasiado tiempo, los llamamientos corteses a nuestros aliados europeos para que inviertan más en su propia defensa han sido ignorados. Finalmente están reaccionando”.

Por su parte, la ministra francesa de las Fuerzas Armadas, Catherine Vautrin, recordó que EE. UU. y Francia son aliados, pero “no siempre alineados”, señalando además el incremento del gasto militar francés y el objetivo de doblar el presupuesto de defensa en el plazo de una década tras la actualización de la Ley de Programación Militar.

En paralelo, medios alemanes informaban de que Estados Unidos estaría preparando una retirada más rápida de tropas de sus bases europeas y que las propuestas serían presentadas a los aliados de la OTAN durante el próximo mes.

Mientras tanto el presidente Zelenski mantenía una reunión con el jefe de la inteligencia militar, Kirilo Budánov, el ministro de Energía Denys Shmyhal y el ministro de Defensa Rustem Umerov, dedicada a preparar nuevas negociaciones y a priorizar la obtención de interceptores, acuerdos bilaterales de producción y suministro de drones, así como el “Drone Deal” con la UE.

En su discurso diario, Zelenski afirmó que Kiev estaba activando todos los canales con Estados Unidos y sus socios europeos, esperando nuevas visitas y negociaciones, y vinculó dichas gestiones a la necesidad de sostener la defensa aérea y el apoyo energético, pero también de continuar con los intercambios de prisioneros con base en el acuerdo de 1.000 por 1.000 intercambios acordado con mediación estadounidense a principios de mayo. Además, agradeció a Azerbaiyán su apoyo energético y afirmó que Ucrania también está trabajando con Bakú en el ámbito de la seguridad, aprovechando la experiencia ucraniana acumulada durante la guerra.

En el plano regional, Zelenski aprovechó también su discurso para advertir de que Rusia está elevando la presión sobre otros vecinos, citando expresamente a Armenia, Moldavia, los Estados bálticos, Azerbaiyán y Georgia. Según el presidente ucraniano, Europa debe actuar de forma más seria en materia de seguridad, producción de defensa, protección moderna e independencia económica, evitando que Moscú conserve instrumentos de chantaje sobre países próximos a su órbita.

A propósito de este asunto, ha sido el primer ministro polaco, Donald Tusk, quien ha pedido a la UE y a la OTAN que se tomen en serio tanto las acciones como las amenazas procedentes del Kremlin, después de que Medvédev afirmase que los ciudadanos europeos ya no podrían “dormir tranquilos” y que “esto es solo el principio” en referencia al impacto de un dron en Rumanía.

En materia de sanciones, la noticia más relevante del día ha sido la publicación sobre Aughinish Alumina, la planta irlandesa propiedad de Rusal. Según el Irish Times, el 83% de las exportaciones irlandesas de alúmina del primer trimestre de 2026 tuvo como destino Rusia, frente al apenas 0,6% dirigido a países de la UE. Datos que contradicen la idea defendida desde Dublín de que sancionar la planta dañaría más a Europa que a Rusia y llega cuando se está negociando el 21º paquete de sanciones europeas y a un mes de que Irlanda asuma la presidencia del Consejo de la UE.

Moviéndonos al lado de Rusia, y dejando al margen las noticias relacionadas con la central de Zaporiyia que han sido cubiertas en la sección anterior, Moscú arremetió contra los planes europeos para financiar las defensas del flanco oriental, en particular el proyecto del “muro de drones” en los países bálticos. Rodion Miroshnik, embajador especial del ministro de Exteriores ruso, calificó la iniciativa como un “esquema corrupto”, comparándola con proyectos fronterizos ucranianos anteriores y acusando a Bruselas de utilizar los incidentes con drones para justificar nuevas partidas de gasto. Además, el diplomático ruso sostuvo que los países bálticos habrían reaccionado con calma ante lo que Moscú describe como “provocaciones” ucranianas en su territorio, mientras que la Comisión Europea habría aprovechado la situación para financiar infraestructuras defensivas en el este de la UE.

Por su parte, el embajador de Rusia en Canadá, Oleg Stepanov, criticó el acuerdo entre Ottawa y Kiev para producir sistemas no tripulados ucranianos en territorio canadiense. Según TASS, Stepanov afirmó que Canadá estaría pasando de suministrar armas y ayuda financiera a una cooperación militar-industrial directa con Ucrania, lo que, en palabras del diplomático, supondría un nuevo nivel de implicación canadiense en la guerra. El acuerdo al que aludía prevé una empresa conjunta entre la ucraniana Airlogix y la canadiense Sentinel Research and Development para fabricar drones destinados a las Fuerzas Armadas ucranianas, hecho que Moscú afirmó que tendrá en cuenta en su planificación político-militar.

Cambiando de tercio y para concluir, Anatoli Aksakov, presidente del Comité de Mercados Financieros de la Duma Estatal, sostuvo que la economía rusa podría crecer un 2 % al cierre de 2026, por encima de la previsión oficial de crecimiento del 0,4 %. En particular, Aksakov vinculó esta expectativa al aumento de la producción, la demanda interna, la sustitución de importaciones y la posibilidad de que el Banco Central de Rusia reduzca más activamente el tipo de interés clave, lo que abarataría el crédito.


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *