Según algunos medios ucranianos el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, habría quedado prácticamente apartado del canal principal ruso para las conversaciones sobre el fin de la guerra, siendo desplazado por Yuri Ushakov y Kirill Dmitriev. Por otro lado, Serguéi Riabkov ha dejado claro en una reciente entrevista que actualmente no existe una base político-militar para iniciar un diálogo de seguridad sustantivo, igualitario y mutuamente aceptable entre Rusia y Occidente. Desde el G7, mientras tanto, han reafirmado su intención de mantener la presión sobre Rusia con el Reino Unido, eso sí, aliviando temporalmente las sanciones al petróleo ruso a través de una licencia que permite la exportación temporal de diésel y combustible de aviación elaborados a partir de petróleo de dicho país siempre que hayan sido procesados en un tercer país. En realidad, son muchas más las noticias en una jornada en la que apenas se han producido novedades sobre el frente, pero han continuado los intercambios a larga distancia, con la OTAN derribando un dron ucraniano sobre Estonia y Rusia acusando a Ucrania de lanzar ataques desde el país báltico. Una jornada, también, en la que Vladímir Putin llegaba a Pekín para una visita de dos días y en la que desde la oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos se ha publicado que 15.580 civiles han muerto en Ucrania desde febrero de 2022.
Entre los días 18 y 19 de mayo de 2026, las Fuerzas Armadas rusas emplearon 209 vectores contra la retaguardia profunda ucraniana, todos ellos drones de ataque de largo alcance. De este total, desde el Estado Mayor de Ucrania han anunciado el supuesto derribo o neutralización de 180 de ellos. En total, al menos 6 personas murieron y otras 34 resultaron heridas en los ataques aéreos rusos perpetrados en Ucrania en las últimas 24 horas, según anunciaron las autoridades ucranianas.
Desde entonces, Rusia ha continuado con su ininterrumpida campaña de ataques, utilizando además misiles balísticos. Es lo que ha ocurrido por ejemplo en Pryluky, en la región de Chernihiv, donde 2 personas murieron y al menos 17 resultaron heridas como consecuencia de un ataque ruso con este tipo de vectores. Los drones Shahed, por su parte, una planta de procesamiento de gas ucraniana cerca del pueblo de Bazylivshchyna, óblast de Poltava. Además, se ha informado también de nuevas explosiones en regiones de Ucrania como Sumy, donde han sido 6 los heridos en Konotop, quedando un edificio residencial prácticamente destruido. Del mismo modo, otros 5 heridos se han contabilizado en Dnipró, según ha compartido en redes sociales el alcalde de la localidad. Por último, se han notificado también ataques con drones contra Odesa, un día más, así como contra Dnipró, en donde habría sido alcanzada nuevamente la infraestructura ferroviaria.
Por otra parte, las bombas planeadoras rusas han dejado también su saldo de destrucción, lo mismo que la artillería de campaña, que en este caso se ha cobrado la vida de un civil y ha causado heridas a dos más en Kramatorsk, en la región de Donetsk. Por último, como casi cada día, los drones tácticos rusos han afectado también a la población civil. Así las cosas, un varón de 38 años murió en un ataque de este tipo contra una carretera en la región de Sumy mientras que una mujer de 51 años falleció en un ataque contra una vivienda en la región de Járkov, según anunciaron respectivamente Oleh Hryhorov, jefe de la administración militar la primera de estas regiones y Oleh Synehoubov, su homólogo en la segunda.
Los ucranianos, por su parte, también han continuado con su campaña de ataques contra objetivos en el interior de Rusia, centrándose una vez más en los hidrocarburos. Así, por un lado, tenemos un ataque dirigido contra la refinería de Yarovslav, atacada recientemente como los lectores recordarán y que ha sufrido nuevas explosiones e incendios a pesar de los intentos de la defensa aérea rusa. Por otro, se registraron explosiones también en Riazán, más al sur. Desde entonces, los ucranianos han seguido alcanzando objetivos, incluyendo la refinería de Kstovo, aunque en puridad esa información debería ir recogida en el próximo informe.
Cabe añadir que, a raíz de los lanzamientos ucranianos, ha seguido agitándose la polémica en Estonia. El país báltico, de hecho, activó sus alarmas aéreas durante la jornada y, posteriormente, anunció que un dron que había entrado en su espacio aéreo sobre el sur del país fue derribado por un avión de combate de la OTAN. Es más, según las autoridades estonias, la aeronave sería, «muy probablemente», un dron ucraniano destinado a atacar objetivos en el noroeste de Rusia. El nuevo ministro de Defensa, Hanno Pevkur, insistió en que el dron no tenía como objetivo su país y que, en cualquier caso, habría sido derribada sobre el lago Vortsjärv por un F-16 rumano que participaba en la misión de vigilancia aérea de la OTAN en el Báltico.
Por su parte, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania, Heorhii Tykhyi, ha pedido disculpas a Estonia por el incidente. Según sus declaraciones «nuestras instituciones pertinentes están cooperando estrechamente y continuarán haciéndolo para esclarecer las circunstancias exactas de cada incidente y encontrar maneras de prevenirlos, incluso mediante la participación directa de nuestros grupos de expertos «. Al mismo tiempo, los ucranianos han desmentido que los sobrevuelos de Estonia sean intencionados, así como las acusaciones rusas de preparar ataques contra dicho país desde el territorio estonio, en lo que algunos interpretan como un intento de fabricar poco a poco un «casus belli», en un momento que coincide además con las maniobras nucleares en Bielorrusia que, obviamente, siempre incluyen un componente de signalling en relación con la guerra en Ucrania.

Siguiendo con el apartado militar, mientras se habla sobre cómo Ucrania, a pesar de la falta de efectivos y del estado de algunas unidades, sigue creando otras nuevas, (es decir, que en lugar de hacer unidades más fuertes o reconstruir las que cuentan con cierta experiencia, sigue dispersando su fuerza), toca hablar hoy de China.
Es así, porque según ha publicado Reuters, el país asiático habría estado entrenando discretamente en su territorio a unos 200 militares rusos, algunos de los cuales posteriormente habrían pasado a combatir en Ucrania. El entrenamiento, centrado principalmente en el uso de drones, sería consecuencia de un acuerdo ruso-chino firmado el 2 de julio de 2025 y que estipulaba el entrenamiento de aproximadamente 200 militares rusos en instalaciones chinas, principalmente en Pekín y Nankín, en apartados como drónica, guerra electrónica o guerra aérea, entre otros. Así las cosas, y según Reuters, los soldados en cuestión eran instructores encargados de difundir sus conocimientos dentro de la cadena de mando. China, mientras tanto, continúa presentándose como mediador neutral, rechazando esta información y afirmando que mantiene una posición «objetiva e imparcial», así como que trabaja para «facilitar las negociaciones de paz «.
En otro orden de cosas, también ha sido noticia una reciente entrevista publicada por Militarnyi al general ucraniano Oleksandr Syrsky, en la que detalló algunos de los cambios que se avecinan. Cambios que incluyen un aumento del salario mínimo para los soldados y la introducción de nuevos tipos de contratos. De esta forma, el monto mínimo a percibir por la tropa se fijará en 30 000 grivnas (aproximadamente 585 euros) al mes. Según el general, también se realizarán pagos adicionales a ciertas categorías de personal militar con la intención de incentivar a más ucranianos a alistarse en el ejército. Además, según explicó, el ejército también planea introducir un sistema de contratos a corto plazo, de seis a nueve meses de duración, para el personal militar que haya sido desmovilizado previamente por motivos de salud, pero que desee reincorporarse al servicio.
Pasando ahora a las novedades sobre el frente, que son mínimas, comenzamos hoy por Járkov. Allí, por una parte, el Ministerio de Defensa ruso afirma haber ocupado completamente la aldea de Volójivka, en dicha región. Sea o no, lo cierto es que en las últimas horas se ha podido ver a soldados rusos en la zona, tras lanzar una nueva incursión. Al mismo tiempo, en la misma región pero en Vovchansk, los ucranianos habrían lanzado una serie de contraataques desde el sur, que los rusos han intentado frenar con drones y artillería, aunque no todas las interpretaciones sobre lo ocurrido coinciden.
En el sector de Konstyantynivka, continúan los intentos rusos por flanquear las defensas ucranianas en el centro de la ciudad, atacando para ello nuevamente puntos como Molocharka, al noreste. Del mismo modo, desde el suroeste, han hecho lo propio en Illinivka, apoyándose en bombardeos masivos para preparar el terreno a la infantería.
En cuando a Pokrovsk en la práctica no hay cambios. Eso sí, ha sido motivo de polémica la admisión, por parte de DeepStateUA de la caída de esta ciudad en manos rusas, algo que evidentemente, y salvo por contraataques e incursiones puntuales y presencia intermitente, tuvo lugar meses atrás. El asunto es relevante sólo en la medida que ha agitado (todavía más) la «guerra» en redes sociales entre mappers a favor de uno y otro bando, los cuales no han dudado en intercambiar sonoros insultos y acusaciones en los últimos días a propósito de diferentes cuestiones. Otra más de las «guerras dentro de la guerra» que nos deja este conflicto.
Al sur del frente, en torno a Gualiaipolé, se han registrado nuevos bombardeos rusos contra Hialiaipilske (seguramente la antesala de futuras incursiones), así como combates en los alrededores de Zaliznychne, desde donde parten algunos de los DRGs rusos y hacia donde se han dirigido recientemente los ucranianos.
Cerramos con el sector del Dniéper, pues aunque no hay novedades respecto a lo ya comentado en informes anteriores, sí se han publicado nuevos análisis y vídeos sobre la situación reciente en puntos como Stepnohirsk.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
Abrimos el repaso de la jornada internacional con las últimas noticias relacionadas con las negociaciones. Más concretamente, desde medios ucranianos comienza a decirse que el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, habría quedado prácticamente apartado del canal principal ruso para las conversaciones sobre el fin de la guerra, según dos funcionarios ucranianos y un funcionario estadounidense que han comentado sobre este asunto de manera anónima. De acuerdo con esta versión, Yuri Ushakov y Kirill Dmitriev tendrían un papel más relevante en la interlocución con Washington, en particular en los contactos con Steve Witkoff y en asuntos vinculados a exenciones de sanciones sobre exportaciones marítimas rusas de petróleo.
Desde Moscú, el viceministro ruso de Exteriores, Serguéi Riabkov, por su parte, afirmó en una entrevista que actualmente no existe una base político-militar para iniciar un diálogo de seguridad sustantivo, igualitario y mutuamente aceptable entre Rusia y Occidente, incluido el control de armamentos. En particular, Riabkov vinculó esa ausencia de condiciones a la supuesta falta de disposición occidental a tomar en consideración los intereses fundamentales de Rusia.
Por otro lado, Riabkov sostuvo que aumentan los riesgos estratégicos de una confrontación directa entre la OTAN y Rusia, citando el debate europeo sobre capacidades nucleares, la posibilidad de que Finlandia acoja armas nucleares y los planes franco-polacos de ejercicios de disuasión sobre el Báltico como elementos de una militarización europea dirigida contra Rusia.
Siguiendo con el ámbito de las sanciones, asunto que ha salido a relucir de nuevo en la reunión de ministros de Finanzas y de gobernadores de bancos centrales del G7 en París que ha finalizado con los participantes afirmando su intención de mantener la presión sobre Rusia en una declaración.
El anfitrión, el ministro de Finanzas francés, Roland Lescure, aseguró que existía unanimidad en torno a la necesidad de seguir imponiendo costes a Moscú, mientras que el G7 se declaró también unido en la condena de la guerra rusa contra Ucrania. Anunció, además, que están considerando ejercer mayor presión sobre sectores clave de la economía rusa, incluidos energía, finanzas y base militar-industrial. El mismo comunicado incluyó la búsqueda de fórmulas de financiación para sostener a Ucrania.
Asimismo, y coincidiendo con las declaraciones del G7, ha sido noticia de nuevo la cuestión de las exenciones a las sanciones energéticas después de que Estados Unidos renovase una segunda vez la licencia para adquirir petróleo ruso varado en el mar. Sin embargo, la novedad ha llegado por parte del Reino Unido, ya que ha emitido una licencia que permite importar diésel y combustible de aviación elaborados a partir de petróleo ruso siempre que hayan sido procesados en un tercer país. Esta licencia entrará en vigor el día 20 de mayo y tiene una duración indefinida, aunque puede, por supuesto, suspenderse o revocarse. Igualmente, Londres publicó otra licencia general para el transporte marítimo de GNL ruso procedente de Sakhalin-2 o Yamal, válida hasta el 1 de enero de 2027.
A propósito de sendos anuncios, -que, por supuesto, se han publicado también en medios rusos-, un portavoz del Gobierno declaraba para la BBC: “Estamos comprometidos a reforzar nuestras sanciones contra Rusia para mermar su capacidad de librar la guerra en Ucrania, al tiempo que protegemos las cadenas de suministro críticas y mantenemos la estabilidad del mercado”.
Siguiendo con la cuestión energética, TASS publicaba citando cálculos propios basados en Eurostat que la UE compró este pasado marzo alrededor de 933 millones de euros en GNL ruso, un 12,5% más que en marzo del año pasado y el nivel más alto desde enero de 2025. De este modo, Rusia fue el segundo proveedor de GNL de la UE por valor de importaciones, con una cuota del 26,1%, por detrás de EE. UU., que alcanzó el 43,6% y 1.600 millones de euros.
Además, como dato interesante, el rublo se ha fortalecido frente al dólar en torno a un 12% desde principios de abril, con el tipo de cambio cayendo a su nivel más bajo desde febrero de 2023 provocado por la crisis de los precios de la energía debido al conflicto en Oriente Medio.
Por su parte, el ministro de Energía ucraniano, Denys Shmyhal mantuvo en Berlín contactos con el ministro alemán de Exteriores, Johann Wadephul, en torno a generación flexible, modernización de redes, tecnologías de hidrógeno, seguridad gasista y nuclear, y preparación de la próxima temporada de calefacción. Sin embargo, esto no es todo, ya que Alemania prevé aportar 46 millones de euros adicionales en 2026 para proyectos destinados a mejorar la eficiencia de la transmisión eléctrica, ejecutados junto con el banco KfW.
Cambiando de tercio y en lo que concierne a los activos rusos congelados, Euroclear ha rechazado desbloquear los activos del Banco Central de Rusia pese al fallo del Tribunal de Arbitraje de Moscú y estos seguirán congelados “en línea con las sanciones internacionales”. Además, Euroclear no reconoce la jurisdicción del Tribunal. Hay que recordar también que la UE y los países del G7 mantienen actualmente aproximadamente unos 300.000 millones de euros en activos rusos, de los cuales 180.000 se encuentran en Euroclear, y que la depositaria belga ya habría transferido 6.600 millones de euros a Ucrania procedentes de los ingresos generados por dichos activos desde 2024.
A nivel bilateral, el presidente Zelenski afirmó que había mantenido una reunión de trabajo con su ministro de Exteriores, Andrii Sybiha, centrada en las tareas diplomáticas de Ucrania para mayo y junio. En particular, Kiev trabaja con el nuevo Gobierno de Hungría, mantiene contactos con Georgia para normalizar relaciones y sigue actuando en la vía institucional europea para fijar un calendario claro de apertura de los clústeres en el proceso de adhesión a la UE.
Zelenski, además, destacó en su discurso diario que Ucrania estaba lista para avanzar en la negociación europea pese a la guerra, y que se preparaban contactos sustantivos con países europeos clave durante la semana, aunque sin ofrecer más detalles. En el mismo discurso, el presidente ucraniano aseguró haber aprobado “los planes de acciones de largo alcance para junio” y pidió ampliar las “sanciones de largo alcance” ucranianas, tras afirmar que habían demostrado su efecto en mayo.
Mientras tanto en Estrasburgo estaba reunido en pleno el Parlamento Europeo, que aprobó nuevas salvaguardias que reducirán las importaciones de acero libres de aranceles a 18,3 millones de toneladas anuales desde julio de 2026, un recorte del 47% respecto al volumen actual, con un arancel del 50% para las importaciones que superen el cupo. Esta medida, en particular, preocupa a los productores ucranianos que vendieron 2,65 millones de toneladas de acero a la UE en 2025, equivalentes al 79% de sus exportaciones siderúrgicas. Así, representantes de la industria ucraniana piden que se tenga en cuenta la situación de guerra, los ataques rusos, los costes eléctricos, la falta de mano de obra y las restricciones logísticas.
Moviéndonos hasta Asia, tal y como estaba previsto el presidente Vladímir Putin llegaba a Pekín para una visita de dos días. Según el asesor presidencial ruso, Yuri Ushakov, el momento cumbre de la visita será el encuentro entre Putin y Xi Jinping para tomar el té y discutir sobre temas internacionales de gran relevancia. Además, se espera que la reunión esté precedida por conversaciones entre las dos delegaciones, una reunión con el primer ministro Li Qiang, la inauguración del año de educación intercultural, una visita a la exposición conjunta TASS-Xinhua que muestra la historia de las relaciones entre los dos países y un encuentro con el joven ingeniero chino Peng Pai, entre otros actos protocolarios. Como señalamos en nuestro informe anterior, se espera que los líderes adopten una declaración conjunta sobre “el surgimiento de un mundo multipolar y un nuevo tipo de relaciones internacionales” y firmen alrededor de cuarenta acuerdos durante la visita.
Concluimos con la dimensión humanitaria, pues según el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos 15.580 civiles han muerto en Ucrania desde febrero de 2022, incluidos 791 menores, mientras que 44.809 personas han resultado heridas, entre ellas 2.750 niños. No obstante, y como se ha destacado desde el inicio de la invasión a gran escala, la ONU es la primera en advertir que el balance real probablemente sea mayor.

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