La jornada dominical nos ha dejado el mayor ataque ucraniano hasta la fecha contra la región de Moscú, que ha dejado numerosas instalaciones relacionadas con el esfuerzo bélico dañadas, suponiendo de paso un importante golpe psicológico. Ataque que, no obstante, ha sido contestado con Rusia con lanzamientos contra Odesa o Dnipró, hacia donde se han dirigido numerosos drones y misiles balísticos. Más allá de esto, mientras el frente permanece básicamente estático, la jornada dominical nos ha dejado una llamada mantenida entre el presidente ucraniano, Zelenski, y el máximo responsable del Consejo Europeo, António Costa, en la que han destacado una vez más que cualquier proceso negociador relativo a Ucrania afecta igualmente a la arquitectura de seguridad europea y, por tanto, no puede desarrollarse al margen de la UE. También declaraciones del portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, quien asegura que Rusia ve de forma positiva que en Europa se discuta la necesidad de hablar con Moscú, alegando que tarde o temprano ambas partes tendrán que comunicarse. Por último, el Tribunal de Arbitraje de Moscú ha ordenado a la belga Euroclear pagar alrededor de 250.000 millones de dólares en daños por la congelación de activos rusos en la UE, algo que obviamente no va a suceder, ya que Rusia no tiene forma de hacer efectiva la sentencia fuera de su jurisdicción.
Comenzamos, como cada día y por mantener un orden claro, por los ataques de largo alcance de Rusia contra Ucrania. Estos en las últimas horas, han alcanzado regiones de Ucrania como Odesa, hacia donde se han dirigido alrededor de una treintena de drones, que han castigado localidades como Berezivka o el puerto de la propia Odesa. Del mismo modo, se han reportado incendios y explosiones en Krivói Rog y en Zaporiyia, más al este o en Kiev, la capital del país, en donde la defensa aérea ha estado activa una noche más. Además, 1 hombre murió y 8 personas resultaron heridas en los ataques rusos contra la región de Jersón y 2 personas murieron y otras 5 resultaron heridas en los ataques rusos contra la región de Dnipropetrovsk. Por otra parte, restos de drones cayeron en Brovary, en la región de Kiev, tras un ataque ruso el domingo por la tarde que causó daños menores en dos edificios y una instalación industrial, sin dejar víctimas.
El punto de Ucrania más castigado, en cualquier caso, ha sido la ciudad de Dnipró, blanco de múltiples ataques, tanto de drones como de misiles balísticos Iskander-M (se habla del lanzamiento de una decena de ellos), una tónica que ha seguido durante la noche entre los días 17 y 18, dejando por el momento al menos 9 heridos y numerosos daños materiales.
En total, dicho esto, han sido más de una veintena los heridos repartidos por todo el país, incluyendo dos menores, durante las últimas 24 horas. En el caso del conjunto de la semana, una de las más duras desde hace meses, más de 50 civiles han perdido la vida como consecuencia de los ataques rusos, mientras que 346 sufrieron heridas, incluyendo 22 menores.
A estos ataques, como cada día, hemos de sumar los llevados a cabo con la artillería de campaña, los drones FPV utilizados contra objetivos y civiles y, por supuesto, las bombas planeadoras lanzadas por la aviación rusa, que han dejado por ejemplo dos fallecidos en Nikopol.
Pasando a los ataques ucranianos, como adelantábamos en la entradilla, durante las últimas horas ha tenido lugar la acción más masiva hasta la fecha contra la capital rusa, Moscú. Una operación que ha consistido en el lanzamiento de cientos de drones y misiles de bajo costo (se habla de hasta 1.054 drones) y que ha dejado por el momento 3 fallecidos (incluyendo un trabajador indio), dos en la aldea de Pogorelki y una en Khimki y 17 heridos, así como importantes destrozos, sin contar el impacto moral.
A propósito de este ataque, desde la presidencia ucraniana han declarado que «la guerra está regresando a su ‘puerto de origen’ y esta es una clara señal de que no debemos meternos con Ucrania y librar una guerra de agresión injusta contra otro pueblo, precisamente el nuestro». Declaraciones a las que Zelenski añadió, en su discurso diario, que «Nuestras capacidades de largo alcance están cambiando significativamente la situación y, en términos más generales, la percepción mundial de la guerra de Rusia. Muchos socios informan ahora que ven lo que está sucediendo y cómo todo ha cambiado». Todo ello mientras hacía hincapié en que «el óblast de Moscú es el mejor equipado en términos de capacidades antiaéreas» de toda la Federación Rusa, lo cual viene siendo una constante desde la Guerra Fría y que sin duda conviene a Ucrania.
Algo que, sin dejar de ser cierto, no ha servido para evitar que, entre otros puntos, los ucranianos hayan dañado el parque tecnológico Elma en Zelenograd, la planta de semiconductores de Angstrem, que abastece al complejo militar-industrial ruso, la estación de carga de combustible de Solnechnogorsk, la oficina de diseño de maquinaria Raduga, ubicada en Dubna y en donde se fabrican misiles de crucero y partes para otros misiles y varios equipos de comunicación y guerra electrónica sitos en la zona (que en este caso podrían haber sido dañados gracias a operativos sobre el terreno, para facilitar la llegada de vectores).
Además de todo esto, alrededor de 200 vuelos sufrieron retrasos o cancelaciones en el aeropuerto de Sheremetyevo (donde se habría registrado un impacto) durante el ataque, mientras que casi 100 vuelos se retrasaron o cancelaron en el aeropuerto de Vnukovo. Del mismo modo, el servicio ferroviario también ha quedado suspendido en algunas zonas.
Por último, pues los ucranianos no se han limitado a atacar Moscú, se han registrado también un apagón total en las zonas ocupadas de la región de Jersón, un ataque con drones contra Henichesk y ataques contra la base aérea de Belbek, en Crimea (dejando espectaculares imágenes), así como contra distintos sistemas antiaéreos en esta región controlada por Rusia.
Como añadido, cabe decir que un dron «probablemente de origen ucraniano» se ha estrellado hace unas horas cerca de Utena, en Lituania, sin llegar a explotar, según declaró Vilmantas Vitkauskas, director del Centro Nacional de Gestión de Crisis. Recordemos que a lo largo de la semana pasada se produjo una intensa polémica en esta república báltica, dimisiones gubernamentales incluidas.

Cambiando de tercio, y si bien la guerra de salvas entre Ucrania y Rusia no ha dejado de recrudecerse desde el final de la tregua, la situación sobre el frente es radicalmente distinta. En este caso, aunque los combates son diarios e intensos, los cambios son menores, manteniéndose la guerra de posiciones.
Así las cosas, comenzamos hoy este exiguo repaso hablando sobre Sumy y Járkov, en donde si bien no hay cambios relevantes, los enfrentamientos no han dejado de sucederse, con numerosas incursiones transfronterizas por parte rusa, destinadas como sabemos a fijar efectivos ucranianos en esta zona.
Seguimos por área del frente en dirección a Sloviansk y Kramatorsk, pues recientemente las tropas rusas habrían seguido avanzando en sus infiltraciones en Kalenyky y Rai-Oleksandriva. Es una situación curiosa, pues aunque los rusos no habrían logrado ir mucho más al este, al lanzar sin solución de continuidad a sus DRGs, más tarde que temprano terminan por lograr acumular material y hombres, afianzando posiciones. Sin embargo, estas están siempre en el alambre, ya que suelen ser muy sensibles a los contraataques ucranianos, posibles siempre que el Ejército ruso no logre una importante superioridad local en el uso de drones. En esta misma área, además, los ucranianos de DeepState reconocen algunos de los últimos y escuetos avances rusos, en este caso entre Minkivka y Tykhonivka o en Novomarkove, junto al canal de agua dulce.
La otra zona del frente desde la que han trascendido algunas noticias, ya que no hay ninguna novedad en sectores clave como Konstyantynivka o Myrhorad/Pokrovsk, es la del sur del frente. Allí, en dirección a Orihiv y Omel’nyk, como sabemos los dos objetivos que Rusia persigue tanto desde Gualiaipolé como desde Mala Tokmachka o Mali Scherbaky, se han producido una serie de enfrentamientos que si bien dejan la situación poco más o menos igual, sirven para recordar que este sector no está muerto en absoluto. Es por ello, entre otras cosas, por lo que los ucranianos llevan semanas lanzando ataques desde Prymorske o Novoyakolivka contra las líneas rusas, buscando aliviar la presión sobre Orijiv desde el oeste, por ahora con éxito.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
Comenzamos el repaso de la jornada dominical a nivel internacional con la llamada mantenida entre el presidente Zelenski y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, en la que han destacado una vez más que cualquier proceso negociador relativo a Ucrania afecta igualmente a la arquitectura de seguridad europea y, por tanto, no puede desarrollarse al margen de la UE. En este contexto, ambos líderes abordaron el estado del proceso negociador, los contactos mantenidos por Zelenski con otros líderes europeos y con Estados Unidos, y coincidieron en que Europa debe contar con una voz fuerte y presencia directa en la mesa, incluida la decisión sobre quién debe representar a los europeos. Por otro lado, también trataron la integración de Ucrania en la UE y, en particular, como viene siendo costumbre ya, sobre la apertura de todos los clústeres de negociación.
Desde el Kremlin, el portavoz Dmitri Peskov afirmó que Rusia ve de forma positiva que en Europa se discuta la necesidad de hablar con Moscú, alegando que tarde o temprano ambas partes tendrán que comunicarse. Sin embargo, rechazó abiertamente que la actual jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas fuese una interlocutora adecuada para negociar con Rusia, ya que “no lo tendrá fácil, si recuerdan, Putin dijo que, en general, podría ser cualquiera que no haya dicho muchas cosas malas”, contraponiéndola a figuras como el excanciller alemán Gerhard Schröder – recordemos, el candidato preferido de Putin según confirmó él mismo.
Por su parte, el viceministro de Exteriores ruso, Mikhail Galuzin, declaraba que no han recibido ninguna señal de Kiev sobre “con respecto a su voluntad de hacer un progreso significativo en la resolución del conflicto”. Además, se refería a las “condiciones para unas negociaciones exitosas”, reiterando que para ello “Zelenski deberá ordenar a las fuerzas armadas ucranianas y alto el fuego y la retirada de sus tropas del Donbás y de las regiones rusas”. Solo así considera que será posible negociar los parámetros específicos de una paz verdaderamente integral, justa y duradera”, aunque añade que el proceso será complejo pero que están preparados. Por otro lado, Galuzin mencionaba que actualmente se está trabajando activamente en cuestiones humanitarias tales como el intercambio de prisioneros, la repatriación de civiles y la reunificación de familias.
Por otro lado, el día ha estado marcado por las declaraciones de Zelenski sobre los ataques ucranianos de largo alcance contra territorio ruso y, en particular, contra la región de Moscú. En su discurso vespertino, Zelenski defendió que estas acciones forman parte de las “sanciones de largo alcance” de Ucrania y sostuvo que, a medida que la guerra regresa al territorio ruso, cambia también la percepción del conflicto dentro de Rusia. Así, dejaba claro también en redes sociales que “Nuestras respuestas a la prolongación rusa de la guerra y a los ataques contra nuestras ciudades y comunidades son completamente justas”.
De este modo, destacaba la última “operación a gran escala” contra la región de Moscú y Crimea que han llevado a cabo y que se ha explicado en la sección anterior, y decía que “los rusos deberían estar pensando en sus refinerías, sus instalaciones y empresas petroleras, no en cómo arruinar la vida de otras naciones, ya sea en Ucrania, Moldavia o cualquier otro país vecino”. Además, adelantaba que los próximos días estarían marcados por contactos significativos con socios europeos y por la preparación de nuevas comunicaciones con Estados Unidos.
Más allá de las declaraciones, durante el día y acompañado de la primera dama, Zelenski rindió homenaje en el memorial de Bykivnia a las víctimas de la represión política soviética, depositando flores también en el monumento a los enterramientos polacos. El presidente vinculó la memoria de aquellos crímenes con la situación actual de los prisioneros de guerra y civiles ucranianos detenidos por Rusia, reclamando esfuerzos para traerlos de vuelta y justicia para los responsables.
Del lado ruso, la portavoz del Ministerio de Exteriores, María Zajárova, acusaba a Kiev de haber atacado a civiles y declaraba que “Al son de las canciones de Eurovisión, el régimen de Kiev, financiado por la UE, llevó a cabo otro ataque terrorista masivo”. No obstante, ambas partes niegan haber atacado deliberadamente a civiles.
En paralelo, el presidente Putin ha conversado por teléfono con su homólogo kazajo, Kassym-Jomart Tokayev, para desearle un feliz cumpleaños y discutrir sobre asuntos relacionados con la próxima visita del líder ruso a Astaná y la reunión del Consejo Supremo Económico Euroasiático que se celebrará allí. Además, Tokayev expresó “su gratitud por la cálida bienvenida que recibió durante su estancia en Moscú para asistir a los actos oficiales conmemorativos del 81º aniversario de la Gran Victoria”.
Siguiendo con Rusia, hay que destacar que el Tribunal de Arbitraje de Moscú ha ordenado a la belga Euroclear pagar unos 250.000 millones de dólares en daños por la congelación de activos rusos en la UE desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania. La decisión responde a una demanda del Banco Central de Rusia, que calificó de ilegales las acciones de Euroclear, aunque la propia entidad belga rechazó la jurisdicción del tribunal ruso, consideró infundadas las reclamaciones y anunció que recurrirá. Sin embargo, no está claro cómo Rusia podría hacer efectiva la sentencia fuera de su jurisdicción. Desde Euroclear, no obstante, declaraban que “las operaciones y la situación financiera de Euroclear no se ven afectadas por la decisión del tribunal”.
En cuanto a la ayuda a Ucrania, aunque no hay nuevas noticias de ayuda militar, sí ha trascendido en las últimas horas que, desde Lituania, han llegado al país hasta 79 vehículos policiales entregados a la policía de Leópolis y que pasarán a formar parte de la equipación de las FCSE ucranianas.
Pasando al plano humanitario y para concluir, según los cálculos de ACNUR, un escenario de paz frágil con concesiones podría hacer que ele 56% de los refugiados ucranianos -unos 2,9 millones de personas- permaneciesen en Europa hasta finales de 2029. En caso de mantenerse el “statu quo” o, lo que es lo mismo, la continuación de la guerra, la cifra alcanzaría el 99%, mientras que una victoria ucraniana reduciría el porcentaje hasta el 32%.

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