La última jornada de guerra en Ucrania, las últimas 30 horas para ser exactos, han sido testigo del mayor ataque ruso con drones y misiles hasta la fecha contra Ucrania. Se habla del lanzamiento de más de 1.600 vectores que han castigado la práctica totalidad de la geografía ucraniana, dejando decenas de muertos y heridos y causando importantes daños materiales. Al mismo tiempo, en el frente Rusia ha seguido recrudeciendo su ofensiva en dirección a Sloviansk y Kramatorsk. Mientras todo esto sucedía en el plano militar, en el diplomático Zelenski tomaba parte en la cumbre de los 9 de Bucarest, en donde ha recordado que Europa está bajo amenaza directa rusa y que no puede depender de los «cambios de humor» geopolíticos. Desde Rusia, por su parte, Peskov ha dicho que Rusia estaría interesada en proyectos económicos con Washington, siempre que los Estados Unidos dejen de vincular el comercio bilateral a la situación en la guerra de Ucrania. Lavrov, además, ha acusado a los estadounidenses de mantener la política de sanciones heredada de la Administración Biden.
La jornada 1540ª de guerra en Ucrania nos ha dejado el mayor (se habla de un total en 24 horas de más de 1.400 drones y 55 misiles, cifra que otras fuentes elevan a más de 1.600 drones en el plazo de 30 horas) ataque de este tipo hasta la fecha por parte de Rusia. Una acción en la que se han empleado centenares de drones de largo alcance, así como decenas de misiles, totalizando entre la tarde del miércoles 13 y la madrugada del jueves 14, 731 lanzamientos. Además, estos han continuado desde entonces, focalizándose especialmente en Kiev, la capital ucraniana.
Para ser exactos, el Estado Mayor ucraniano ha hablado del empleo por parte rusa, de 3 misiles Kh47 Kinzhal, 18 misiles balísticos Iskander-M, 35 misiles de crucero Kh-101 y 675 drones de diferentes tipos, de los que aseguran haber derribado o neutralizado 652 drones, 29 misiles Kh-101 y 12 misiles Iskander-M. Dado el agotamiento de las defensas aéreas y la dificultad de recargar los lanzadores, las peores consecuencias de los ataques deben estar produciéndose en estos precisos momentos, con la segunda fase de una oleada que ha sido posible, entre otras cosas, por la acumulación rusa tras tres días de tregua.
Así las cosas, se han registrado múltiples impactos y caída de restos en Kiev, en donde se han contabilizado 9 heridos en un primer momento, cifra que posteriormente ha ido creciendo hasta sumar al menos 1 fallecido y 36 heridos de distinta consideración.
Más allá de quien, a lo largo y ancho de Ucrania se han registrado al menos 14 fallecidos entre la población civil y alrededor de 80 heridos. Una cifra incluso baja si tenemos en cuenta que han sido literalmente decenas las ciudades y poblaciones ucranianas atacadas, comenzando por Járkov y pasando Synelnykove o Dnipró, en la región de Dnipropetrovsk a Zaporiyia, Kobel, al noroeste del país, Lustk, muy cerca de allí, Rivne, donde al menos 2 civiles han muerto, Zhytomyr y Korosten, Ivano-Frankivsk, alcanzada en varias ocasiones al igual que Odesa, o incluso Huzhorod y Transcarpatia. De hecho, buena parte de los ataques han sido contra el oeste de Ucrania, lo que ha llevado al nuevo Gobierno de Hungría a convocar al embajador ruso mientras se habla sobre el empleo del espacio aéreo moldavo por parte rusa para evadir las defensas ucranianas.
El número de ataques y daños ha sido tan alto que, por razones obvias, es imposible enumerarlos todos. Eso sí, cabe citar los daños causados a la red ferroviaria ucraniana, que ha perdido en las últimas horas 3 locomotoras, 7 vagones, 8 vagones de carga, 5 subestaciones, 5 depósitos y 2 puentes en sucesivos ataques.
Además, hay que sumar como cada jornada el efecto de los drones FPV, que han dejado por lo menos tres heridos entre los civiles de Jersón, en dos ataques diferenciados, así como otro más en Pysarivka, en la región de Járkov. Además, un dron ruso ha atacado un convoy del programa alimentario de la ONU en la región de Dnipropetrovsk, dejando al conductor herido. También , por supuesto, hay que contar con el efecto de la artillería de campaña y las bombas planeadoras. Por último, también hay que sumar un fallecido por un incidente todavía por aclarar con una granada en Sumy.
En cuanto a los ucranianos, a la espera de un más que previsible contraataque, lo cierto es que en las últimas horas han estado relativamente comedidos. Así las cosas, hay referencias a una serie de explosiones en la ciudad costera de Mariúpol, ocupada por Rusia y cada vez más castigada mediante el empleo de drones de alcance medio que buscan batir las líneas logísticas rusas.
Por otra parte, el gobernador ruso de la región de Astracán ha confirmado que se ha producido un ataque ucraniano contra una planta de procesamiento de gas en dicha óblast, lo que ha causado un incendio. Eso sí, es posible que a partir de ahora el número de noticias relativas a los ataques ucranianos se reduzca no porque no sigan produciéndose, sino porque desde el Kremlin habrían prohibido cualquier publicación no autorizada sobre los efectos de los ataques, buscando apuntalar el control de la información y la sociedad rusas.
Para finalizar, los propios ucranianos han reconocido el reciente ataque contra Tamán, en la región de Krasnodar, cerca del estrecho de Kerch, confirmando que el objetivo ha sido la terminal petrolera de Tamanneftegaz. No ha sido la única instalación alcanzada en las últimas horas, pues también se ha producido otro ataque contra la estación de bombeo del oleoducto Nurlino, en la región de Bashkortostan, que conecta el crudo de Siberia Occidental con los puertos de exportación del Mar Negro.

Al mismo tiempo que Rusia lanzaba esta oleada masiva de drones y misiles, y salen a la luz nuevos crímenes rusos contra los militares ucranianos, sus tropas sobre el terreno han seguido presionando con fuerza creciente en distintos puntos del frente, en especial los que conducen desde noreste y sureste hacia Sloviansk y Kramatorsk, los dos puntos clave en esta fase de la guerra y los que podrían decidir el resultado de las negociaciones en marcha, aunque no son demasiados son los que creen que podrían dar lugar a una paz firme, considerando muchos que la guerra se librará «hasta el final», lo que significaría que el Kremlin seguirá adelante ocurra lo que ocurra por lo menos con su plan de tomar el Donbás al completo.
En cualquier caso, mientras tanto, lo que tenemos es que se han registrado acciones en todos los principales puntos del frente. Comenzando por Kupiansk, en el sector del Oskil, allí se ha producido una nueva incursión rusa desde Petropavlivka, hacia el sur de dicha localidad, frenada en parte por los drones ucranianos.
En dirección a Sloviansk y Kramatorsk (por el eje nororiental) tenemos, por un lado, nuevos movimientos en el área de Zakitne y Yampil. Allí, mientras los rusos presionan desde distintas direcciones, como por ejemplo hacia Dibrova o en la zona de Kryva Luka, las AFU buscan ralentizar al máximo cualquier posible avance ruso con contraataques puntuales, como el que han llevado a cabo contra Zakitne. Más al sur, empero, los infantes rusos han seguido ganando metros hacia Rai-Oleksandrivka, cada vez más asediada después de varios días de ataques e incursiones de los DRGs. Además, en paralelo a la M40, los rusos han seguido también lanzando ataques al oeste de Pryvillya.
El otro punto más relevante en dirección a ambas ciudades, el eje sudoriental, sigue teniendo como epicentro Konstyantynivka, en donde han vuelto a producirse lanzamientos de bombas planeadoras e intercambios de todo tipo con drones y, lo más preocupante, nuevas incursiones que poco a poco van conduciendo a los militares rusos a asentarse en zonas más en los flancos de la urbe, siguiendo un patrón bien conocido que hemos visto en muchas otras batallas de este tipo.
La ofensiva contra Sloviansk y Kramatorsk no estaría completa sin los intentos rusos por progresar hacia Dobropillia, también desde Myrhorad y Pokrovsk, en donde Rusia está concentrando fuerzas significativas, incluyendo elementos de la 76.ª División de Asalto Aéreo, la 90.ª División de Tanques, unidades de asalto independientes, así como formaciones como “Rubikon” y “Somali”.
Al sur del frente, en las inmediaciones del río Haichul, tenemos un día más a los DRGs rusos en acción tanto contra Ternuvate y Rizdvianka, como en la jornada anterior, como más al sur, desde Gualiaipolé, contra Verkhinia Tersa. Por el momento, a pesar de esto, la mayor parte del área sigue estando claramente en la zona gris.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
Mientras que en el campo de batalla el día ha estado marcado por la mayor ofensiva vista hasta la fecha, a nivel internacional Kiev hizo uso de la situación para reforzar su narrativa de que Moscú no está preparado para la paz. Más allá de lo explicado en la sección anterior, el presidente Zelenski vinculó además el momento elegido por Rusia con la visita del presidente Trump a China afirmando: “En este difícil momento geopolítico, Rusia intenta claramente perturbar el clima político general y llamar la atención sobre su maldad, buscando hacerlo a costa de vidas e infraestructura ucranianas”.
Además, las consecuencias de esta oleada masiva se han hecho notar más allá de las fronteras ucranianas. Polonia activo sus cazas de manera preventiva, Eslovaquia cerró durante unas horas sus pasos fronterizos con Ucrania, Moldavia anunció la entrada de un dron ruso en su espacio aéreo, y Hungría convocó al embajador ruso tras los ataques sobre Transcarpatia, región con una minoría húngara significativa. Sobre esto último, Budapest anunció que trasladaría a Moscú su condena por los bombardeos y preguntaría cuándo pretendía Rusia poner fin a la guerra; gesto que Zelenski calificó como una señal política importante justo tras la toma de posesión del nuevo gobierno húngaro.
En este contexto se produjo la intervención de Zelenski ante la cumbre de los Nueve de Bucarest (B9), foro que agrupa a los países del flanco oriental de la OTAN, contando también con la participación del secretario general de la Alianza, Mark Rutte. En su discurso, el líder ucraniano insistió en que el norte y el centro de Europa se encuentran bajo amenaza directa rusa, recordando que antes de la invasión a gran escala Moscú ya exigía a la OTAN volver a las fronteras de 1997. Asimismo, entre sus mensajes destacaron la petición de que Rusia no pueda volver a formular ultimátums ni iniciar guerras sin consecuencias, pero también el relativo a la vinculación de la supervivencia ucraniana a la arquitectura de seguridad europea.
Igualmente, Zelenski aprovechó la cita con sus homólogos para reclamar que el préstamo de 90.000 millones de euros de apoyo a Ucrania comience a ejecutarse como tarde a principios de junio, con una primera asignación, recordemos, a drones. También pidió señales positivas en la cumbre de la OTAN que tendrá lugar en Ankara los días 7 y 8 de julio, la apertura de todos los clústeres de negociaciones de adhesión de Ucrania a la UE y el desarrollo de capacidades militares más autónomas, al considerar que Europa no puede depender de “cambios de humor geopolíticos”.
En paralelo, llamó a los socios con capacidades suficientes a integrarse en una coalición antimisiles balísticos, dejando claro que las próximas semanas serán decisivas para definir el funcionamiento de la Coalición de Voluntarios y las garantías de seguridad para Ucrania junto a Europa y Estados Unidos.
Al margen de la cumbre, el líder ucraniano mantuvo una intensa agenda bilateral como suele ser lo habitual en estas situaciones. Con el presidente de Lituania, Gitanas Nausėda, firmó un acuerdo de cooperación en el formato ya ampliamente conocido como Drone Deal, orientado a la coproducción, transferencia tecnológica y fabricación conjunta de drones de ataque de largo alcance, navales, interceptores y bombarderos, así como a la defensa antiaérea y antimisil. Además, se prevé que Ucrania envíe expertos para ayudar a reforzar la protección del espacio aéreo lituano, a la vez que ambos líderes trataron las amenazas procedentes de Bielorrusia y la futura integración europea de Ucrania.
En la misma línea, Zelenski propuso a Rumanía un acuerdo específico de drones y cooperación tecnológica durante su reunión con el presidente Nicușor Dan. Con el presidente de Letonia, abordó la creación de un sistema de defensa aérea por capas y el envío de especialistas ucranianos para compartir la experiencia frente a drones rusos. Zelenski también se vio con el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, con quien había hablado anteriormente esta semana. Durante su encuentro, trataron la preparación de otro Drone Deal y agradeció la contribución finlandesa al programa PURL. Por último, en el caso de la reunión con el presidente de Polonia, Zelenski destacó la necesidad de preservar la unidad entre Europa y Estados Unidos, además de reforzar el flanco oriental de la OTAN.
A lo anterior se suman las declaraciones del ministro de Exteriores, Andrii Sybiha, quien en Bucarest pedía a los socios que no valoren a Putin por sus palabras sobre una supuesta proximidad de la paz, sino por sus actos, en referencia directa a la ofensiva masiva del día.
Moviéndonos a Rusia, el portavoz del Kremlin Dmitri Peskov afirmó que Rusia mantiene contactos constantes con Estados Unidos sobre Ucrania, pero volvió a condicionar cualquier avance a que Kiev ordene el alto el fuego y retire sus tropas de los territorios reclamados por Moscú. Además, Peskov señaló que Rusia estaría interesada en proyectos económicos conjuntos con Washington si Estados Unidos deja de vincular el comercio bilateral a la guerra o si encuentra una solución al conflicto.
También ha sido noticia que Putin ha nombrado a Yegor Kovalchuk gobernador interino de la región de Briansk y a Alexander Shuvayev gobernador interino de Bélgorod, relevando respectivamente a Alexander Bogomaz y aceptando la dimisión de Vyacheslav Gladkov. La noticia destaca que Kovalchuk dirigía el gobierno de la autoproclamada “República Popular de Lugansk”.
Por su parte, el ministro de Exteriores Serguéi Lavrov sostuvo que, pese a las palabras positivas sobre una posible mejora de las relaciones con Washington, “en la práctica” no está ocurriendo nada. Lavrov acusó además a Estados Unidos de mantener la política de sanciones de la Administración Biden y de intentar expulsar a las grandes energéticas rusas de mercados internacionales, citando expresamente a Rosneft y Lukoil.
En paralelo, Lavrov legaba a Delhi para participar en la reunión de ministros de Exteriores de los BRICS, prevista para los días 14 y 15 de mayo. Según Tass, durante su visita tiene previsto verse con su homólogo indio, Subrahmanyam Jaishankar, para tratar la preparación de una visita de Narendra Modi a Moscú, la cooperación energética, comercial y técnico-militar, así como la situación en Oriente Medio y el desarrollo de la asociación estratégica del grupo antes de la cumbre de septiembre.
Por otro lado, las autoridades de la ciudad de Moscú han prohibido publicar imágenes o información sobre las consecuencias de ataques con drones sin autorizar oficial, en línea con medidas similares adoptadas por otras regiones rusas.
Pasando a la ayuda, durante el día han sido varios los medios que han recogido que la Cámara de Representantes de Estados Unidos podría votar en junio un proyecto demócrata para asignar 1.300 millones de dólares en ayuda militar a Ucrania e introducir nuevas sanciones contra Rusia. La iniciativa ya habría reunido las 218 firmas necesarias para forzar su consideración, desafiando el liderazgo republicano de la Cámara.
En materia de sanciones, tuvo lugar en Kiev una reunión entre el comisionado presidencial Vladyslav Vlasiuk y representantes de la embajada británica para coordinar nuevas medidas restrictivas. Según la Oficina del Presidente, Kiev agradeció al Reino Unido su actividad sancionadora desde el inicio de la invasión a gran escala, con cerca de treinta decisiones y más de 3.000 personas, entidades y buques de la flota en la sombra rusa incluidos en listas restrictivas. Las partes trataron nuevos paquetes, la ampliación de medidas existentes, el control de importaciones de componentes electrónicos utilizados por el complejo militar-industrial ruso y la necesidad de seguir actuando contra los petroleros que permiten a Moscú sortear las restricciones energéticas.
A propósito del Reino Unido, hay que destacar que Rusia ha incluido al exministro de Defensa británico Ben Wallace en la base de datos de personas buscadas del Ministerio del Interior, sin especificar los cargos. Según TASS, citando a una fuente policial, apunta a un posible caso por terrorismo y vincula la medida con declaraciones de Wallace en 2025, cuando habría abogado por ataques contra Crimea para hacerla “inhabitable”, afirmaciones que el Kremlin calificó entonces de “estúpidas”.
Además, hay que tener en cuenta que en las últimas horas ha impuesto nuevas sanciones contra 32 empresas rusas y 34 personas vinculadas a cadenas de suministro del complejo militar-industrial ruso, especialmente proveedores de componentes para sistemas S-300, S-400, Topol, Yars e Iskander, así como fabricantes de pólvora, combustible para cohetes, municiones, equipos de reconocimiento radio-técnico y componentes electrónicos o maquinaria de precisión obtenidos mediante esquemas de evasión.
Asimismo, durante el día y tras la cumbre de la Coalición Internacional para el Retorno de los Niños Ucranianos, se ha publicado un documento conjunto de la copresidencia de la coalición en el que se subraya la necesidad de emplear todas las herramientas disponibles, incluidas las sanciones, para presionar a Rusia y lograr el retorno seguro e incondicional de los menores. De hecho, como comentamos en informes anteriores, en el marco de la Cumbre, al UE anunció medidas restrictivas contra 23 personas y entidades responsables de deportaciones, asimilación forzosa, educación militarizada o adopciones ilegales de menores ucranianos, mientras que Canadá sancionó a 23 personas y 5 entidades.
Para concluir y siguiendo con el ámbito humanitario, se espera que los ministros de Justicia e Interior de la UE discutan los días 4 y 5 de junio el futuro estatuto legal de los desplazados ucranianos en territorio comunitario. Hay que tener en cuenta que hay más de 4,3 millones de ucranianos que permanecen en territorio de la UE bajo el régimen de protección temporal, que expirará en marzo de 2027, mientras que algunos Estados miembros ya han comenzado a reducir apoyos.

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