A lo largo de la última jornada, han vuelto a producirse algunas violaciones del alto el fuego que, no obstante, se ha respetado en términos generales, al menos en lo que atañe a las armas de largo alcance, algo que ha admitido Zelenski. Sin apenas noticias relacionadas con el apartado militar, las informaciones más relevantes tienen que ver una vez más con la diplomacia, con notables desencuentros en torno a la propuesta de Putin de que el ex-canciller alemán Gerhard Schröder actúe como interlocutor en un proceso de paz. También con Letonia, cuyo ministro de Defensa se ha visto forzado a dimitir tras impactar en una serie de depósitos de gas dos drones ucranianos aparentemente redirigidos hacia el país báltico por los equipos de guerra electrónica rusos.
Una vez más, como en cada una de las escasas treguas que nos ha dejado esta guerra, rusos y ucranianos han vuelto a acusarse mutuamente de violar el alto el fuego con distintos tipos de ataques. Pese a ello, el grado de cumplimiento ha sido bastante alto, como se desprende del escaso número de incidentes que han trascendido en las últimas horas.
Todo ello a la espera de que las negociaciones para un alto el fuego permanente sigan adelante, con algunas oportunidades de cuajar, al menos en relación con otros intentos previos, después de que la ofensiva rusa de primavera se haya demostrado mucho más costosa de lo esperado (lo que no quiere decir que haya sido un fracaso absoluto) y Ucrania haya ido también rebajando sus expectativas y discursos, de forma que estaría dispuesta a aceptar cesiones territoriales, máxime sabiendo que aunque el apoyo europeo persiste, el estadounidense, determinante en términos armamentísticos, sólo sobrevive a través de PURL. Eso sí, la cuestión determinante sigue siendo la región de Donetsk y nada apunta a que se hayan producido verdaderos cambios en esa dirección, con lo que no es en absoluto descartable que una paz más sólida se eternize hasta que el futuro de Sloviansk y Kramatorsk se decidan militarmente.
Dicho esto, las únicas referencias a combates y ataques las encontramos, por una parte, en las publicaciones del Ministerio de Defensa ucraniano, en donde enumeran distintas violaciones de la tregua. Por otra, también en las declaraciones de el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien ha confirmado que durante esta última jornada no se han registrado ataques aéreos rusos ni con misiles a gran escala, acusando eso sí a Moscú de continuar las operaciones en el frente, de forma que «en las últimas 24 horas se habían registrado más de 150 ataques, más de 100 bombardeos y cerca de 10.000 ataques con drones kamikaze». Según el ucraniano, que daba más información «las fuerzas rusas han proseguido sus ataques en los sectores que consideran prioritarios, con bombardeos y ataques con drones en zonas de combate y asentamientos cercanos a la línea del frente». Además de esto, Zelenski ofrecía a Rusia la posibilidad de mantener la tregua en lo relativo a las armas de largo alcance, advirtiendo, eso sí, que si el Kremlin reanudaba este tipo de ataques, su país respondería «simétricamente».
Los incidentes que han trascendido, en cualquier caso, han sido muchos escasos. Así, apenas encontramos rastro de violaciones en lugares como Mikolaiv, en donde un dron FPV habría herido a dos personas, que tuvieron que ser hospitalizadas y, en cualquier caso, sigue siendo una noticia procedente de la administración militar regional, y no de fuentes independientes. Del mismo modo, en Zaporiyia una persona murió y otras tres resultaron heridas según el jefe de la administración militar regional, Iván Fedorov. Además, un niño también resultó herido en la región de Dnipro, según ha publicado el jefe de la administración militar regional, Oleksandr Hanja. Por último, se ha registrado también un ataque en Nikopol contra los servicios de emergencia ucranianos, siendo alcanzado un camión de bomberos.
Desde Rusia, por su parte, también han acusado a los ucranianos de violar el alto el fuego negociado por los norteamericanos, afirmando que dos civiles habrían sufrido heridas en las partes de Jersón ocupadas por su ejército. Al menos así lo ha denunciado Vladímir Salo, jefe de la administración local impuesta por el Kremlin. Además, desde el Ministerio de Defensa de Rusia, han publicado un comunicado asegurando que las AFU habría violado en más de 1.000 ocasiones el alto el fuego, atacando posiciones rusas en la línea de frente, pero también objetivos civiles en Belgorod, Kursk, Kaluga, Rostov y Krasnodar.
Antes de pasar a otros temas, eso sí, merece la pena comentar brevemente lo ocurrido en Letonia, en donde según se afirma, se habrían producido impactos de drones de largo alcance ucranianos, al parecer desviados por los equipos de guerra electrónico rusos para que deliberadamente cayesen contra objetivos concretos (depósitos de gas) dentro de esta república báltica. Al menos eso es lo que aseguran los ucranianos, cuyo ministro de Exteriores, Sybiha, ha publicado en redes sociales que las «investigaciones demostraron que esto fue el resultado de la guerra electrónica rusa desviando deliberadamente drones ucranianos de sus objetivos en Rusia», reafirmando de paso «la disposición de Ucrania a trabajar junto con las naciones bálticas y Finlandia para prevenir tales incidentes, incluyendo la participación directa de nuestros especialistas. Nuestro objetivo es garantizar la máxima seguridad para Letonia, otros estados bálticos y Finlandia. Primero, contrarrestando eficazmente la agresión rusa y degradando la maquinaria de guerra de Rusia. Segundo, ayudando a fortalecer la protección del espacio aéreo de nuestros amigos».
A la espera de que se publiquen (lo que difícilmente ocurrirá) datos forenses que avalen la versión de Kiev (que en Estonia admiten, lo que es importante), lo cierto es que la primera ministra de Letonia, Evika Silina, ha pedido (y obtenido en cuestión de minutos) la dimisión del hasta ahora ministro de Defensa, Andris Spruds. De hecho, Silina ha explicado en X que «He tomado la decisión de exigir la dimisión del ministro de Defensa Andris Spruds. La defensa debe ser dirigida en adelante por un profesional. Sobre esta decisión, hoy he informado al ministro y a los socios de la coalición. El incidente con drones ocurrido esta semana ha demostrado claramente que la dirección política del sector de la defensa no ha sido capaz de cumplir la promesa de cielos seguros sobre nuestro país. La sociedad ha confiado al sector el mayor financiamiento de la historia: casi el 5 % del PIB. Es una enorme responsabilidad que exige resultados claros. Considero que el sector necesita un nuevo enfoque profesional. He invitado al coronel Raivis Melnis a asumir el cargo de ministro de Defensa, y él ha aceptado. Su experiencia previa en las Fuerzas Armadas Nacionales, su formación militar en Londres y su actual trabajo en Ucrania generan confianza en que la defensa del país será dirigida con competencia, de manera enfocada y al margen de la retórica preelectoral. La seguridad de nuestro país y de sus personas está por encima de la política».

En cuanto a la actualidad sobre el frente, al igual que en la jornada anterior las noticias son casi nulas. Es cierto que, como denuncian unos y otros, se han producido acciones limitadas en distintos puntos del frente. Ahora bien, la mayoría de informaciones que han trascendido en las últimas horas tienen que ver con hechos acaecidos antes de la tregua o se trata de evaluaciones de la situación en tal o cual sector que constatan un estado de cosas anterior. Además, han aparecido también evaluaciones sobre los avances y retrocesos de la última semana, que apuntan a un frente absolutamente estático.
Así las cosas, el sector de Siversk, en dirección a Sloviansk y Kramatorsk, se ha hablado de algunas acciones puntuales y algunas fuentes constataban algo por lo demás ya conocido: la llegada de los rusos a Kryva Luka. Además, se habrían reportado algunos combates recientes en Pokrovsk y, también, en Járkov. Sin embargo, como se puede ver, los cambios son prácticamente nulos y no cabe hablar de enfrentamientos generalizados.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
La jornada dominical ha estado marcada por la continuación del alto el fuego mediado por Estados Unidos, pero con declaraciones cruzadas sobre su incumplimiento.
De un lado, el presidente Zelenski insistió en que Rusia no estaba respetando el silencio en la línea de contacto, aunque reconocía que no se habían registrado grandes ataques rusos con misiles o aviación durante la jornada. De otro, el ministerio de Defensa ruso aseguraba que eran las fuerzas ucranianas las que habían violado el alto el fuego del Día de la Victoria.
Por otro lado, el líder ucraniano afirmó en su discurso vespertino que el intercambio de prisioneros en formato 1.000 por 1.000 debía llevarse a acabo y que Estados Unidos había asumido responsabilidad sobre las garantías de su implementación, de modo que desde Kiev esperan una participación activa de Washington para garantizar que el intercambio sale adelante. Asimismo, confirmaba que la sede de coordinación ucraniana ya había entregado a Rusia la lista de 1.000 prisioneros de guerra.
En cuanto a Estados Unidos, el asesor presidencial del presidente Putin, Yuri Ushakov, declaró a Tass que no podía decirse que Washington estuviese abandonando la cuestión ucraniana, citando precisamente la iniciativa de alto el fuego propuesta por Donald Trump y aceptada por Rusia como prueba de que “los estadounidenses están trabajando”. Además, señalaba que los enviados especiales Steve Witkoff y Jared Kushner viajarían a Moscú “tarde o temprano, y creo que muy pronto” para continuar los contactos, después de que el negociador ucraniano Rustem Umerov se reunirse con ambos en Miami para abordar cuestiones humanitarias y próximos pasos hacia la paz.
En paralelo, el debate sobre una posible mediación europea volvió a aflorar tras la propuesta “personal” de Putin de elegir al excanciller alemán Gerhard Schröder como interlocutor. De un lado, se ha informado de que Berlín descartó la idea, considerando que no era creíble mientras que Rusia no modificase sus condiciones de partida. De esta manera, un funcionario alemán señalaba, además, que una primera prueba sería comprobar si Moscú estaba dispuesta a prorrogar el alto el fuego.
De otro lado, según Der Spiegel citando fuentes de la coalición en el gobierno: Gerhard Schröder “no parece capaz de emprender una tarea tan grande en solitario”, pero un “dúo negociador” formado por Schröder y el actual presidente alemán Frank-Walter Steinmeier “podría ser una idea interesante”.
Por su parte, Michael Roth, político del SPD y expresidente del Comité de Asuntos Exteriores, calificó la oferta del líder ruso de “una afrenta a Estados Unidos y una maniobra descarada. Quien realmente desee la paz comienza con un alto el fuego”. Además, añadía que un mediador “no puede ser simplemente amigo de Putin”.
Asimismo, cabe destacar que no todos en Alemania rechazaron, sin embargo, la propuesta rusa. El político también del SPD, Adis Ahmetovic, se mostró abierto a la propuesta, enfatizando que el objetivo de Europa debe ser contar con un asiento en la mesa de negociaciones: “Si una condición para ello es la participación del excanciller alemán, esto debería considerarse detenidamente en estrecha consulta con nuestros socios europeos y no descartarse categóricamente de antemano”. Asimismo, Según Tass, Sevim Dagdelen, de la Alianza Sahra Wagenknecht, calificó la sugerencia de Putin como un “gesto significativo” y defendió que podría ayudar a reactivar el diálogo germano-ruso.
Para concluir y a nivel bilateral, durante el día Zelenski ha vuelto a hablar con su homólogo finlandés, Alexander Stubb, para coordinar posiciones de cara a las reuniones y negociaciones de la semana. En particular, en su llamada abordaron el estado de los esfuerzos diplomáticos con Estados Unidos y entre los europeos, y Zelenski subrayó que el efecto combinado de las sanciones contra Rusia y otras formas de presión estaba dando resultados.

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