Guerra de Ucrania – Día 1533

A la espera de lo que ocurra durante los días 8 y 9, rusos y ucranianos intercambian amenazas, con la posibilidad de una escalada incontrolada planeando sobre ambas capitales. Así, Zelenski, quien daba por roto el alto el fuego, sugería próximos ataques ucranianos contra Moscú, mientras que María Zajárova, portavoz de Exteriores rusa, pedía a las embajadas extranjeras en Kiev que evacuasen sus instalaciones. Más allá de esto, y mientras continúan los intercambios de salvas y los combates sobre el frente, con escasas novedades, ha sido noticia la devolución a Ucrania desde Hungría del dinero, el oro y otros valores pertenecientes al banco estatal ucraniano Oschadbank e incautados semanas atrás. También la conversación telefónica entre Zelenski y el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev o el nuevo anuncio por parte de Noruega, país que asignará 2.800 millones de coronas noruegas (aproximadamente 302 millones de dólares) a la iniciativa PURL.

Tras la ruptura del alto el fuego unilateral propuesto por Ucrania, por parte de Rusia, desde Kiev han anunciado que el país responderá de forma simétrica así como que, dependiendo de cuál sea la situación durante las próximas noches, actuarán en consecuencia de cara al desfile del día 9. Es más, el propio Zelenski ha advertido que es el Kremlin el que se ha puesto en una situación en la que «incluso su desfile principal ahora depende de nosotros».

La cuestión es en extremo interesante, pues sin duda Ucrania tiene los medios para golpear la capital rusa durante el desfile, causando en el peor de los casos una importante alarma y una pérdida de credibilidad para un Putin que no vive su mejor momento en cuanto a popularidad y que está recurriendo a todo tipo de medidas (desde incrementar la defensa aérea a restringir el acceso a Internet) para controlar la situación. Por otra parte, los ucranianos saben bien que hay dos Rusias muy diferentes: Moscú y el resto, y que es en muchos sentidos mucho más importante la opinión de los habitantes de la «Tercera Roma» que la del resto de ciudadanos rusos. Está por ver, pues, si las amenazas rusas de ataques masivos sobre Kiev en represalia (ya han pedido a las embajadas extranjeras que evacúen a su personal) o la presión internacional sobre Kiev, que sin duda la habrá, surten efecto en el caso de que las Fuerzas Armadas rusas continúen lanzando drones y misiles contra Ucrania durante las próximas horas.

Mientras tanto, eso sí, Rusia ha suspendido cualquier celebración relacionada con el Día de la Victoria en la península de Crimea, dada la facilidad con la que los ucranianos atacan la región ocupada en los últimos tiempos. Así, no habrá ni parada naval, ni ningún tipo de evento en localidades como Sebastopol, Kerch, etc.

Dicho esto, durante la noche entre los días 5 y 6 (cuando el alto el fuego ucraniano entró en vigor) Rusia habría empleado 111 vectores, incluyendo 2 misiles balísticos Iskander-M, 1 misil Kh-31 y 108 drones de largo alcance. De este total, el Estado Mayor Ucraniano asegura haber abatido o desviado de su rumbo 89 drones. Desde entonces, los lanzamientos han continuado, con ataques por ejemplo contra la ciudad de Mykolaiv, junto al río Bug o bien contra Zaporiyia, en las orillas del río Dniéper. Del mismo modo, se han registrado también ataques con drones contra Sumy, en el noreste de Ucrania, contra Chaplyne, en Dnipropetrovsk, y contra un centro de distribución en la ciudad de Dnipró, en la misma región.

Como cada día, a lo anterior hemos de sumar el efecto de los centenares de bombas planeadoras lanzadas por Rusia, así como el de la artillería de campaña y el de los drones tácticos empleados contra civiles. En este último caso, el incidente más grave habría tenido lugar en Pysarivka, en la región de Sumy, donde tres personas han sufrido heridas tras el impacto de un dron FPV.

Antes de cambiar de tema, merece la pena comentar también que los ataques rusos contra los servicios de emergencia ucranianos, cuando estos atienden a las víctimas de ataques previos, habrían aumentado desde los inicios de la guerra, alcanzando su punto máximo según un reciente estudio, en 2025, en lo que califican como una «trayectoria profundamente preocupante».

Además, también ha sido noticia, que el operador estatal ucraniano de ferrocarriles, Ukrzaliznytsia, está desplegando más de 800 refugios modulares en todo el país para proteger a los trabajadores ante el aumento de los ataques rusos contra la infraestructura ferroviaria. Según informan desde la empresa, los refugios se están instalando cerca de instalaciones ferroviarias críticas y en estaciones que carecen de protección permanente, lo que permite a los trabajadores ponerse a cubierto rápidamente durante las alertas de ataque aéreo y los protege de la metralla. Es la respuesta ucraniana a la creciente presión rusa contra la infraestructura ferroviaria, que se ha venido incrementando a lo largo de los últimos meses tal y como hemos ido narrando.

En cuanto a los ataques ucranianos contra objetivos en el interior de Rusia o en las zonas ocupadas por esta, tenemos en primer lugar el que ha destruido el cuartel general del FSB ruso en Armiansk, ubicado en el istmo de Perekop, entre la región de Jersón y la península de Crimea (pertenece a esta última), en donde también ha sido atacada recientemente Dhanzkoi, aunque no podemos asegurar que sean acciones diferentes a las ya recogidas en el informe de ayer.

Además de esto, hasta 13 personas habrían resultado heridas tras ataques ucranianos contra edificios residenciales en la ciudad rusa de Briansk, según ha denunciado el gobernador local, Aleksandr Bogomaz.

Por último, el alcalde de Moscú ha anunciado la supuesta destrucción de cinco drones que se dirigían según él hacia la capital rusa durante la noche entre los días 6 y 7 de mayo. Los residentes de la región habrían compartido vídeos en redes sociales de los aparatos volando (el objetivo sería en realidad un complejo militar en Naro-Fominsk, en la región de Moscú, y no la ciudad del mismo nombre) en lo que sería también una forma por parte de Ucrania de incrementar la presión sobre el Kremlin, pero también un elemento al que Putin podría agarrarse a la hora de justificar una escalada, en un momento en el que se puede ver obligado a reafirmar su poder.

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Antes de entrar de lleno a comentar los cambios sobre el terreno, hemos de dedicar unas líneas a comentar los cambios legislativos que el Gobierno de Zelenski prepara y que permitirán legalizar las PMCs o Compañías Militares Privadas en Ucrania. La cuestión no es baladí, toda vez que Ucrania ya ha visto el filón en Oriente Medio y el valor añadido que los centenares de miles de uniformados y ex-combatientes que el país posee podrían aportar. Además, cabe añadir que no se trata únicamente de una potencial salida laboral para muchos ucranianos, o de una oportunidad meramente económica para un país con enormes problemas en este sentido. Por el contrario, las PMCs pueden ser utilizadas –como Wagner Group en su día o Africa Corps hoy– para múltiples tareas relacionadas con la diplomacia, la influencia internacional o la competición en la Zona Gris del espectro de los conflictos. Así, aunque la intención oficial es la de crear «un modelo transparente y controlado», está por ver qué usos se les da a esta nuevas herramientas y si no terminan por ser un problema internacional.

También es de recibo compartir los enlaces a varios artículos y reportajes recientemente publicados sobre la Universidad Técnica Estatal Bauman de Moscú, donde se forman muchos de los graduados que posteriormente serían enviados directamente a las unidades responsables de los ciberataques rusos, la injerencia electoral y las operaciones de sabotaje contra países de la OTAN.

En cuanto a la actividad sobre el frente, ahora sí, vuelve a ser mínima. Así, en Sumy/Kursk se habrían registrado algunos eventos fronterizos de escasa importancia al oeste de Sopych.

En Járkov, al este de Vovchansk, las tropas rusas han hecho varios intentos de alcanzar o cruzar el río Vovcha en dirección a localidades como Okhrimivka, algo que habían hecho también en jornadas previas.

En el sector del Oskil, sigue creciendo la presión rusa sobre la cabeza de playa ucraniana al este del río, con ataques tanto contra el norte de Kupiansk, como desde Pischane nuevamente contra Kupiansk Vuziovyi.

Más al sur, en dirección a Sloviansk, no hay cambios, aunque sí se han seguido produciendo combates de forma continuada, por lo general con los ucranianos basando su defensa casi exclusivamente en la drónica.

En cuanto a Konstyantynivka, tampoco hay cambios en la última jornada, aunque en términos generales las líneas ucranianas continúan cediendo gradualmente, mientras confían en que el desgaste siga jugando a su favor (lo que tiene sus riesgos, pues ya hemos visto varios casos, como en Avdiívka, en los que una rotación mal ejecutada puede terminar en una ruptura).

Al sur del frente, en Gualiaipolé, es en donde las tropas rusas están cosechando los mejores resultados en los últimos tiempos, logrando poco a poco que las continuas incursiones de sus DRGs se vayan traduciendo en avances, si bien no dejan de ser mínimos.

En dirección al Dniéper, los ucranianos han continuado avanzando desde Primorske y Stepnohirsk por una parte, hacia el sur y, también, desde localidades como Novoyakolivka o Luk’yanivkse «limando» el saliente ruso en la zona. De esta forma, poco a poco en las últimas semanas han ido revirtiendo las ganancias rusas logradas a lo largo de los meses previos.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

Comenzando por el plano diplomático, la jornada ha estado marcada por las declaraciones en torno a las propuestas de alto el fuego, con declaraciones cruzadas de Kiev y Moscú.

De un lado, Ucrania acusó a Rusia de haber ignorado la tregua anunciada por Kiev desde la medianoche, mientras que Moscú mantenía su propia propuesta de pausa para los días 8 y 9 de mayo, coincidiendo con las celebraciones del Día de la Victoria. Zelenski afirmó que, solo hasta media mañana, se habían registrado 1.820 violaciones rusas, mientras que el ministro de Exteriores Andrii Sybiha denunció ataques con misiles y drones, señalando que el Kremlin “rechaza la paz” y se preocupa más por el desfile que por las vidas humanas. Además, un oficial ucraniano que declaraba de manera anónima, señalaba que Ucrania no veía motivos para respetar la tregua rusa del Día de la Victoria si Moscú no había respetado previamente la ucraniana.

Asimismo, Zelenski aprovechó su discurso diario para insistir en que Ucrania está dispuesta a trabajar por la paz, pero no a aceptar gestos unilaterales diseñados para proteger una ceremonia en Moscú. En su intervención, el presidente ucraniano agradeció a los Estados y líderes que apoyan la propuesta de un alto el fuego completo, y sostuvo que Rusia había respondido con nuevos ataques en varias regiones.

De otro, Rusia presentaba la iniciativa de alto el fuego ucraniana como una maniobra propagandística de Zelenski y vinculó la jornada con ataques ucranianos contra Crimea y otras zonas ocupadas, incluida la denuncia de un ataque sobre Dzhankói poco antes del inicio de la tregua propuesta por Kiev. Lo que ha llevado dicho sea de paso a que se cancelen las celebraciones del Día de la Victoria en Crimea.

A esto hay que añadir que la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, declaró que Moscú había advertido a las misiones diplomáticas extranjeras en Kiev para que “garanticen la pronta evacuación” de su personal y ciudadanos de Kiev “debido a la inevitabilidad de un ataque de represalia” por parte de las fuerzas rusas contra Kiev, “incluidos los centros de toma de decisiones” si Ucrania lleva a cabo ataques contra Moscú durante las celebraciones del 9 de mayo.

Por su parte, Tatyana Moskalkova, comisaria rusa para los Derechos Humanos, ha afirmado que Rusia ha localizado a dos oficiales rusos capturados en Ucrania y desaparecidos desde hacía más de un año. Además, ha señalado que Moscú y Kiev negocian a diario el próximo intercambio de prisioneros, que podría incluir también a civiles condenados en Ucrania por posiciones prorrusas.

En otro orden de cosas, según los últimos datos del Ministerio de Finanzas de Rusia, los ingresos rusos por petróleo y gas en abril fueron muy inferiores a lo esperado. Moscú recaudó 855.600 millones de rublos, unos 10.400 millones de euros, apenas por encima del nivel de referencia, pese a que el precio fiscal del barril fue de 77 dólares. En los cuatro primeros meses del año, estos ingresos sumaron unos 28.000 millones de euros, un 38,3% menos interanual y apenas una cuarta parte del objetivo anual ruso. La esperada “prima de guerra” por el encarecimiento del crudo no se materializó.

Por otro lado, uno de los avances diplomáticos más relevantes de la jornada ha llegado desde Hungría. Según confirmaba el propio Zelenski, Budapest devolvió a Ucrania el dinero, el oro y otros valores pertenecientes al banco estatal ucraniano Oschadbank, incautados en marzo por las autoridades húngaras en un episodio que Kiev había denunciado como abusivo en un momento en el que la tensión entre ambos países estaba en uno de sus puntos más álgidos debido a la disputa del ducto Druzhba. Más concretamente, entre los activos figuraban decenas de millones de dólares y euros, así como 9 kilos de oro. En consecuencia, Zelenski celebraba públicamente la devolución como un paso positivo y civilizado en las relaciones bilaterales.

Siguiendo con las relaciones bilaterales, el líder ucraniano mantuvo una conversación telefónica con el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev. Según la Presidencia ucraniana, ambos trataron la implementación de los acuerdos alcanzados durante la visita realizada a Azerbaiyán a finales de abril, así como el desarrollo de las relaciones bilaterales y de la cooperación con otros países de la región para reforzar la seguridad y la estabilidad. Aunque el comunicado no entra en detalles operativos, la mención a contactos con socios regionales encaja con la estrategia ucraniana de ampliar su margen diplomático más allá del eje euroatlántico tradicional.

Pasando a la ayuda militar, el gobierno de Noruega ha anunciado una asignación de 2.800 millones de coronas noruegas (aproximadamente 302 millones de dólares) a la iniciativa PURL. En total, Oslo ha proporcionado más de 12.500 millones de coronas noruegas mediante PURL.

En materia de apoyo energético, Finlandia anunció una nueva contribución destinada a sostener la red eléctrica ucraniana. Helsinki entregará a Ucrania equipamiento procedente de una central térmica fuera de servicio, tras una reunión entre el ministro de Energía ucraniano, Denys Shmyhal, y el primer ministro finlandés, Petteri Orpo. Hay que destacar, además, que Finlandia ha enviado desde el inicio de la invasión a gran escala 71 cargamentos de ayuda humanitaria, con cerca de 690 toneladas de material para el sector energético ucraniano.

Siguiendo con la resiliencia energética, el Gobierno ucraniano destacó el paso a una nueva fase para aumentar la capacidad de importación de gas desde Polonia, lo que, a su vez, identifican como una “nueva etapa” en la importación de gas natural procedente de la UE.

Pasando al ámbito comunitario, el ministro alemán de Exteriores, Johann Wadephul, defendió la eliminación gradual de la unanimidad en la política exterior y de seguridad de la Unión Europea. Así, Wadephul sostuvo que es esencial poner fin a los “bloqueos que en ocasiones han tomado a la UE como rehén de intereses nacionales y extranjeros”, y hacía hincapié en que “en materia de seguridad, el principio de unanimidad puede ponernos en una situación de peligro existencial (…). Lo vemos a diario en Ucrania”.

Siguiendo con Alemania y como nota curiosa, la policía de Berlín ha prohibido durante los días 8 y 9 de mayo el uso de uniformes, banderas, símbolos y cánticos vinculados a Rusia y a la Unión Soviética en torno a varios memoriales soviéticos de la capital, incluyendo Treptow, Tiergarten y Schönholz. La embajada rusa en Alemania protestó contra la medida, mientras las autoridades berlinesas la justificaron por el riesgo de intimidación y violencia en el contexto de la guerra, especialmente teniendo en cuenta la presencia de refugiados ucranianos en el país.

Pasando a Polonia, la Agencia de Seguridad Interior advirtió en un informe (que no se publicaba desde 2014) de un aumento sin precedentes de las actividades de espionaje y sabotaje atribuidas a Rusia desde 2024, con investigaciones relacionadas con instalaciones militares, infraestructuras críticas y redes de apoyo a Ucrania. Además, señalan especialmente que los servicios rusos “modifican constantemente sus métodos operativos y desarrollan las herramientas utilizadas en operaciones híbridas”, recurriendo a menudo a intermediarios reclutados en línea, a veces pagados con criptomonedas, y a redes criminales estructuradas.

Por otro lado, los embajadores de la UE respaldaron la creación de un nuevo mecanismo de compensación para las víctimas de la guerra rusa contra Ucrania. No obstante, todavía resta la ratificación en 25 Estados miembros (Estonia y Letonia ya finalizaron este proceso), aunque se espera que se produzcan avances antes de la reunión del Consejo de Europa del 15 de mayo en Chisináu.

Para finalizar, nos movemos hasta la Bienal de Venecia donde se ha informado de una acción conjunta de Femen y Pussy Riot contra la presencia rusa en el pabellón de la Bienal, en protesta por la normalización cultural de Rusia mientras continúa la guerra contra Ucrania. Sin embargo, nuevamente, el presidente de la Bienal, Pietrangelo Buttafuoco, justificó su decisión de permitir la participación de Rusia en los siguientes términos: “Este mundo nacido de la Revolución Francesa, la Ilustración y el laicismo se ha transformado en su opuesto exacto: un laboratorio de intolerancia, donde se exigen censura, cierre y exclusión.  La Bienal no es un tribunal; es un jardín de paz. No podemos cerrarla, no podemos boicotearla como respuesta automática. Podemos y debemos dialogar. Podemos discrepar, y lo hacemos con firmeza”.


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