La última jornada de guerra nos deja la noticia de la liberación por parte del Pentágono de un paquete de ayuda militar de 400 millones de dólares, financiado a través de la Ukraine Security Facility (USAI) y tras varios meses de retrasos, ya que había sido aprobado por el Congreso en diciembre de 2025. Además de esto, la noticia del día ha sido, sin duda, la continuación de los ataques ucranianos contra Tuapse y Perm, que están causando enormes daños no solo a la infraestructura energética rusa. Ataques que van acompañados, además, de otros contra activos rusos en las regiones ocupadas, como Zaporiyia y Crimea, en donde han sido alcanzadas hace unas horas, entre otros, dos patrulleras de la Marina de guerra rusa. En el frente, mientras tanto, continúa el estancamiento, con combates intensos en Konstyantynivka y en torno a Gualiaipolé que implican una gran atrición, pero escasos resultados prácticos.
A lo largo de la última jornada, y según los datos oficiales, las Fuerzas Armadas rusas habrían lanzado sobre el territorio ucraniano un total de 210 drones de ataque de largo alcance. De estos, el Estado Mayor de Ucrania asegura haber logrado derribar o neutralizar 190 aparatos.
Entre los puntos de Ucrania alcanzados, una vez más, Dnipró, donde el número de heridos en los ataques de las últimas 48 horas se ha elevado hasta las once personas, a las que hay que sumar un fallecido, siendo cuantiosos los daños materiales. Además, tres civiles ucranianos más resultaron heridos en Chernígov, también como consecuencia de un ataque con drones. La cosa, en cualquier caso, no ha terminado aquí, pues también se han registrado explosiones recientes en Mykolaivk, al sur de Ucrania, además de en Járkov, al noreste. Y también, una vez más, en la región de Odesa, contra la cual Rusia habría empleado al menos 45 drones, aproximadamente la mitad de ellos contra Izmail y la otra mitad contra la ciudad que da nombre a la óblast.
Las bombas planeadoras, al igual que la artillería y los drones FPV han dejado también su saldo de muerte y destrucción. Así, por ejemplo, en Bohodukhiv, en la región de Járkov, dos personas sufrieron heridas tras ser atacado su vehículo por un drones FPV ruso.
Los ucranianos, por su parte, han seguido cargando, en una serie de ataques ininterrumpidos prácticamente desde hace cuatro días, contra la infraestructura de Tuapse (a la hora de redacción de este informe había un nuevo ataque en marcha), vital para las exportaciones de hidrocarburos rusos. Los daños causados en la refinería de esta localidad, tras los incendios de los últimos días, son masivos, como atestiguan los diversos vídeos que han ido apareciendo en redes sociales desde el interior de las mismas o los alrededores, además de las capturas por satélite.
Así, junto al daño causado recientemente a la estación de bombeo de Perm (donde se han registrado nuevas explosiones), de la que depende el flujo de hidrocarburos desde los Urales hacia buena parte de la Rusoa occidental, incluyendo las terminales de exportación en el Báltico y el Mar Negro, los ucranianos han asestado dos duros golpes a una de las principales válvulas de la economía rusa, en un momento en el que la subida de los precios les beneficiaba sobremanera.
Además de esto, el gobernador de Bélgorod ha denunciado la muerte, en la aldea de Voltchia Alexandrovka, de dos adolescentes rusos que viajaban en una motocicleta, al ser alcanzados por un dron FPV ucraniano.
Por otra parte, también se ha informado de un ataque ucraniano con drones contra intereses rusos en la ciudad costera de Mariúpol, ocupada desde los primeros meses de la guerra, así como otro contra las instalaciones del Centro de Operaciones Especiales BARS-Sarmat, perteneciente a las Fuerzas de Sistemas No Tripulados de Rusia; un complejo clave en el desarrollo de drones rusos, sistemas robóticos y de guerra electrónica, así como de equipos de mando y comunicaciones.
Por último, drones marítimos de superficie ucranianos habrían al menos dañado dos nuevas patrulleras rusas, en este caso mientras operaban en el estrecho de Kerch, entre Crimea y la Rusia continental y, también, alcanzado una base rusa en Simferopol.
Todo ello, mientras en Rusia resuenan las palabras del gobernador de la región de Leningrado, Alexander Drozdeznko, quien dirigiéndose a Medvédev, actual vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso, dijo que la región de Leningrado ya no es solo una región fronteriza, sino también una región de primera línea», añadiendo además que «dada la intensidad de los ataques en marzo y mediados de abril, las instalaciones del complejo energético y la infraestructura portuaria son objetivos de interés para el enemigo, que busca infligir daños».

En cuanto a la actividad sobre el frente, mientras se debate una vez más sobre si la ofensiva es o no posible en un campo de batalla transparente, comenzamos hoy por Vovchansk, en donde imágenes tomadas por drones confirman que elementos de las AFU habrían reentrado en algunas de las calles más al sureste de esta ciudad, emplazada en Járkov.
Pasando al sector del Oskil, a la altura de Kupiansk, allí se ha vuelto a registrar la enésima incursión rusa desde Pischane, unida a otro intento más reciente algo más al sur, desde Tabaivka, que habría sido repelida por las AFU empleando para ello drones.
Más al sur, en dirección a Sloviansk, tenemos a los ucranianos avanzando en las zonas agrarias al sur de Kolodyazi, si bien los cambios son prácticamente nulos.
Un día más, los combates más intensos han seguido teniendo lugar en Konstyantynivka, donde los ucranianos intentan contener a los rusos en las últimas horas en la zona oriental de la ciudad, en donde se habrían hecho fuertes en las calles inmediatamente al norte de la H32. No, es, en cualquier caso, la única zona en la que se lucha con ahínco, pues también al sur y al oeste de la ciudad se han producido nuevos intentos de incursión rusos, por lo general frenados por los drones, la artillería y la infantería ucraniana antes de que logren reunir masa suficiente como para dar lugar a ulteriores avances. Todo ello mientras la cobertura de Rubikon les permite mantener hasta cierto punto a raya a los drones ucranians.
En el caso del norte del sector de Myrhorad/Pokrovsk, se han registrado nuevos combates en torno a Rodinske, con algunas fuentes hablando de éxito ucraniano a la hora de contenerlos y otras llevando las incursiones rusas hasta más allá de Bylitske.
Al sur del frente, por un lado siguen los enfrentamientos en dirección a Pokrovske, aunque no hay cambios significativos desde hace un tiempo. Por otro, ya en torno a Gualiaipolé, se han registrado nuevos ataques rusos en varias direcciones, si bien por el momento no logran ampliar de forma significativa el área controlada en torno a esta ciudad, a pesar de que unos meses atrás parecía que los avances podían ser mucho más rápidos a través de la carretera que conduce a Omelnyk. Algo que es consecuencia, en buena medida, de la habilidad ucraniana para erosionar las líneas de comunicaciones y los apoyos de fuego rusos, a profundidades de decenas de kilómetros.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
Pasando al apartado internacional, el día ha estado marcado por las reacciones y declaraciones tras la llamada mantenida entre Trump y Putin durante la jornada anterior, así como por la propuesta rusa de un alto el fuego limitado en torno al Día de la Victoria. Como señalábamos en nuestro informe anterior, recordemos, de un lado fuentes afirmaban que había sido Trump quien durante la conversación pidió un alto el fuego, mientras que desde el Kremlin se vinculaba a las celebraciones del 9 de mayo.
En el caso de Ucrania, Zelenski señalaba que iba a pedir aclaraciones a Washington a través de su equipo negociador para determinar si Moscú hablaba únicamente de unas horas de tregua con motivo del desfile en la Plaza Roja o de algo que pueda servir como base para un cese de hostilidades más amplio. Además, el presidente ucraniano insistía públicamente en que la propuesta de Kiev seguía siendo la de un alto el fuego duradero, fiable y garantizado, así como una paz duradera, y no una pausa de carácter simbólico o propagandístico. De este modo, Zelenski cree que el Kremlin busca un alto el fuego de uno o dos días principalmente para proteger su desfile de posibles ataques ucranianos: “Quieren que el desfile transcurra con tranquilidad durante unas horas y luego reanudar los ataques. No queremos que ningún alto el fuego se convierta en una maniobra táctica de la Federación Rusa. Siempre respondemos positivamente a las propuestas sinceras de alto el fuego con Rusia, si las hay”.
Hay que destacar que, mientras Zelenski hacía estas declaraciones, su jefe negociador, Rustem Umerov, se encontraba en Ankara viéndose con el ministro de Exteriores, Hakan Fidan, aunque por el momento no han trascendido más detalles de su reunión.
Mientras tanto desde Moscú, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, sostuvo que la propuesta de tregua partía de una decisión de Putin y que Rusia no necesitaba una respuesta formal de Kiev para anunciarla o aplicarla, así como que tampoco han recibido dicha respuesta, en cualquier caso. Peskov añadió que el Kremlin anunciaría las fechas exactas más adelante y que Moscú esperaba que Ucrania mostrara “intenciones adecuadas”.
Por su parte, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, declaró que Moscú sigue interesado en el proceso de negociaciones sobre Ucrania, al tiempo que señalaba los intentos de los países europeos no solo de revivir el nazismo, sino también de poner a sus pueblos en contra de Rusia.
Por otro lado, Dmitri Medvédev, vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso, volvió a entrar en escena cuestionando que Estados Unidos pudiera actuar como mediador eficaz, acusándolo de haber “robado presidentes” y provocado conflictos, aunque admitió que la Administración Trump, a diferencia de la de Biden, según su versión, sí estaba intentando algún esfuerzo negociador.
Cambiando de tercio y pasando a la ayuda militar, durante el día se ha informado de la liberación por parte del Pentágono de un paquete de ayuda militar de 400 millones de dólares, financiado a través de la Ukraine Security Facility (USAI), tras meses de retrasos pues fue aprobado por el Congreso en diciembre de 2025. Cabe recordar que este tipo de ayuda no implican transferencias directa desde arsenales estadounidenses a ucranianos, sino que permite contratar adquirir armamento de contratistas de defensa de EE. UU. para su entrega a Ucrania.
De otro lado, el Ministerio de Defensa de Ucrania anunció que ha recibido simuladores móviles para F-16, desarrollados conforme a los requisitos ucranianos siguiendo estándares OTAN. Kiev agradeció expresamente el papel de la “Air Force Capability Coalition”, así como de los gobiernos de Países Bajos, Chequia y Austria, subrayando que estos sistemas permitirán mejorar la formación de los pilotos ucranianos y acelerar la integración de las nuevas capacidades aéreas.
En el plano jurídico y relacionado con la reparación, el Ministerio de Asuntos Exteriores ucraniano anunció que la Verkhovna Rada había ratificado el Convenio sobre la creación de una Comisión Internacional de Reclamaciones para Ucrania y que esto envía un mensaje claro al agresor y a los socios: “la inevitabilidad de la rendición de cuentas se transforma de un principio en un mecanismo efectivo”. De esta manera, recordaban que el Convenio ya ha sido ratificado por Estonia, Letonia y Lituania, y que cuando se abrió a la firma el pasado diciembre, lo firmaron un total de 35 Estados y la UE. Además, en paralelo, el Parlamento Europeo también respaldaba la Convención a través de una votación de consentimiento. Adicionalmente, hay que destacar que Bélgica se ha unido al acuerdo del Tribunal Especial para juzgar los crímenes de agresión de Rusia contra Ucrania, siendo el estado número 24; decisión que han acogido positivamente en Ucrania.
Este tema también se ha reflejado en la última Declaración del Nordic-Baltic Eight (NB8) que se reunía durante el día en Estonia contando con la participación de la jefa de la diplomacia europea. En dicha declaración, reafirmaron su apoyo a Ucrania en su “camino irreversible” hacia la integración plena en la UE y la OTAN, así como su derecho a la autodefensa frente a la agresión rusa. El texto reclamó garantías de seguridad “creíbles y jurídicamente vinculantes” para Kiev, defendió la continuidad del apoyo militar, tecnológico, cibernético, de drones y de desminado, y subrayó que no puede haber una paz justa sin responsabilidad penal y reparación, incluyendo el Tribunal Especial, la Comisión Internacional de Reclamaciones y el futuro fondo de compensación para Ucrania. En materia de sanciones, el NB8 abogó por mantener y endurecer la presión sobre Rusia, incluyendo sus ingresos energéticos y la flota fantasma, además de aumentar la vigilancia, la aplicación de sanciones y la presencia marítima. La declaración también calificó a Rusia como la amenaza más significativa, directa y duradera para la seguridad euroatlántica, denunció sus actividades híbridas y de manipulación informativa, defendió el aislamiento ruso en foros internacionales, deportivos y culturales, y mantuvo la presión sobre Bielorrusia por su papel como cómplice de Moscú.
Por otro lado, la cuestión de los menores ucranianos deportados y/o trasladados ilegalmente por Rusia volvió a estar en el foco. En un acto de la iniciativa Bring Kids Back UA, la Presidencia ucraniana denunció que Rusia había convertido la deportación, rusificación y militarización de niños ucranianos en una práctica sistemática, y recordó que 2.126 menores habían sido devueltos hasta la fecha gracias al trabajo conjunto de Ucrania y sus socios. Zelenski agradeció el papel de la Coalición Internacional -cuyo próximo evento tendrá lugar en Bruselas el 11 de mayo-, de primeras damas, diplomáticos, organizaciones internacionales y periodistas, insistiendo en que la localización, retorno, reintegración y documentación de estos casos deben formar parte de cualquier proceso de paz.
En paralelo, el Defensor del Pueblo ucraniano, Dmytro Lubinets, informaba de que la primera dama de EE. UU., Melania Trump, había ayudado a facilitar el retorno de 26 niños ucranianos. Así, destacaba que el canal estadounidense estaba obligando a Moscú a responder y que se mantienen conversaciones semanales sobre este asunto entre Ucrania y la primera dama.
A lo anterior se añade que también hay noticias en este ámbito del lado de Rusia, pues la representante especial de las Naciones Unidas para los Niños y los Conflictos Armados, Vanessa Frazier, -quien hace apenas unos días visitó Ucrania- visitó la región de Bélgorod. Una visita que el Ministerio de Exteriores ruso presentó como una oportunidad para mostrar a la ONU las consecuencias de los ataques ucranianos contra la población civil. De este modo, calificaban los ataques de “bombardeos terroristas sistemáticos por parte de las formaciones armadas del régimen de Kiev”. Además, el Ministerio añadía que “La visita a la región de Bélgorod permitió demostrar claramente la verdad sobre el carácter terrorista deliberado de las acciones del régimen de Kiev contra la población civil de Rusia, una verdad cuidadosamente ocultada por los políticos y los medios de comunicación occidentales”.
Asimismo, durante el día también ha sido noticia que Israel ha rechazado la descarga del Panormitis, el buque con bandera panameña que transportaba presuntamente más de 6.200 toneladas de trigo y 19.000 de cebada procedentes de los territorios ucranianos ocupados, tras los esfuerzos diplomáticos de Kiev.
Por último, cerramos con el plano cultural, pues el jurado de la Bienal de Venecia ha dimitido en señal de protesta, después de que hace unos días se anunciase que se abstendrían de considerar las obras de países cuyos líderes habían sido acusados de crímenes de lesa humanidad por la Corte Penal Internacional. Si bien es cierto que en el anuncio de renuncia no se menciona a ningún país, lo cierto es que tanto Rusia como Israel participan en la 61ª edición del festival y son los únicos países cuyos líderes figuran en órdenes de arresto vigentes de la CPI.
Desde Ucrania, el ministro de Exteriores, Andrii Sybiha, declaraba que esta decisión “demuestra las consecuencias de las decisiones tomadas por las principales plataformas internacionales de arte”, insistiendo en que “la cultura del agresor no es neutral en tiempos de guerra y nunca debe utilizarse para servir a los intereses del agresor, para blanquear sus crímenes y difundir su propaganda”. Añade también que la elección de la Bienal de admitir a Rusia “ha sido vergonzosa” e reitera su llamamiento para que revierta su decisión.

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