La jornada 1526ª de guerra llega con la noticia de una nueva conversación entre Trump y Putin que incluiría una propuesta por parte del ruso de un alto el fuego, al menos, durante el Día de la Victoria, esto es, el 9 de mayo. También, durante la jornada, se han producido nuevos intercambios de salvas, destacando los ataques ucranianos contra infraestructuras petrolíferas en Perm, en el interior de Rusia, así como contra buques de la «Flota Fantasma» e incluso helicópteros estacionados en Voronezh. Además de todo esto, mientras el estancamiento en el frente continúa, Zelenski ha anunciado nuevos paquetes de sanciones, centradas en Bielorrusia y los Estados Unidos han anunciado una donación de 100 millones de dólares destinada a asegurar el sarcófago que mantiene contenido el núcleo de la central nuclear de Chernóbil.
A lo largo de la jornada, Rusia habría empleado 206 drones de largo alcance y un misil balístico Iskander. El Estado Mayor ucraniano asegura, por su parte, haber derribado 172 de los drones. Dicho esto, se han reportado diversas explosiones y daños, estando buena parte de los lanzamientos dirigidos contra la ciudad de Dnipró, donde se ha registrado el impacto de un misil balístico, así como actividad antiaérea. Por otra parte, en Barbinkove, en la región de Járkov, media docena de civiles han sufrido heridas tras distintos ataques rusos con drones. También, en Chuhuiv, se ha registrado un ataque con un misil balístico Iskander-M contra una instalación fabril, mientras que en Malynivka podría haber impactado otro contra una instalación militar.
Además de esto, han sido noticia los ataques rusos contra las exportaciones de aceite de girasol ucranianas que se llevan a cabo a través de los puertos en las regiones de Odesa (donde hoy han resultado heridas cinco personas como consecuencia de los ataques rusos con drones que han alcanzado un hospital) o Mykolaiv (donde ha sido alcanzada infraestructura eléctrica). Para ser exactos, algunos hablan de 6.000 toneladas de aceite de girasol perdidas, lo que no ha servido para evitar que Ucrania siga siendo el mayor exportador mundial, pero tampoco para que los precios no hayan dejado de escalar desde el inicio del conflicto. En total, en Ucrania y a lo largo de la jornada, han sido 5 los fallecidos en los distintos ataques rusos y 23 los heridos.
Además, como cada día, también las bombas planeadoras, la artillería de campaña y los drones FPV utilizados contra civiles cerca del frente, han jugado su terrible papel. De esta forma, han podido verse explosiones de FAB en diversos puntos, incluyendo Limán, donde todavía permanecen algunos civiles pese a todo.
Por último, se ha producido un nuevo caso de explosión de coche bomba en Ucrania, en este caso cerca de una tienda de comestibles de Járkov. La explosión, de baja potencia, habría dejado al menos un herido.
Pasando a los ataques ucranianos, si en el informe de ayer hablábamos sobre cómo Ucrania, mes a mes desde el inicio de la invasión rusa a gran escala del país, había venido incrementando su capacidad de ataque a larga distancia, logrando alcanzar objetivos incluso a más de 1.700 kilómetros de sus fronteras, durante la pasada jornada volvieron a demostrar esta habilidad con un ataque a Perm. En concreto, los ucranianos alcanzaron una estación de bombeo de petróleo, provocando una densa nube de humo, consecuencia del incendio, así como distintos desperfectos. Siguen pues los ucranianos con una campaña que ha implicado al menos 18 ataques contra la infraestructura petrolera rusa y al menos 41 ataques contra activos militares rusos en al menos 19 sujetos federales rusos sólo en abril de 2026. Otras fuentes, empero, amplían esta información y hablan de un total de 450 ataques ucranianos (no solo contra los hidrocarburos) exitosos contra objetivos rusos tanto dentro de este país como en las áreas de Ucrania ocupadas.
No ha sido la única acción de este tipo llevada a cabo por AFU y SBU, pues también se ha producido un ataque con drones contra Dzerzhinsk, en la región de Nizhniy Novgorod y, más recientemente, contra intereses rusos en Kerch, en la península de Crimea y junto al estrecho del mismo nombre.
Por otra parte, se habría producido un incidente todavía por esclarecer, en el que los ucranianos habrían atacado un minibús civil en la región de Bélgorod, presumiblemente con un dron FPV, según ha denunciado en Telegram el gobernador Vyacheslav Gladkov, matando a tres mujeres e hiriendo a ocho personas más.
También ha sido relevante, pues es la primera vez que ocurre (hasta ahora lo habíamos visto con helicópteros) que una embarcación no tripulada Magura ucraniana haya sido capaz de derribar un cazabombardero Sukhoi Su-30 ruso sobre las aguas del Mar Negro.
No han sido en cualquier caso las únicas aeronaves rusas destruidas en las últimas horas, pues drones ucranianos de medio alcance se han cobrado dos helicópteros de ataque rusos en Voronezh, mientras reposaban en aeródromos a decenas de kilómetros del frente. Es una de las consecuencias que se derivan de castigo al que han sometido los ucranianos a la defensa aérea rusa en amplias áreas cercanas a la línea de contacto.
Además, y por último, cabe reseñar también que lanchas kamikaze ucranianas han atacado un nuevo integrante de la «Flota Fantasma rusa», en aguas del Mar Negro. Hablamos del buque de bandera de Camerún «Marquise», que se encontraba a la deriva y con el sistema AIS apagado a unas 130 millas de la costa de Tuapse, vacío, y seguramente a la espera de unas transferencia de petróleo de buque a buque. Esta guerra contra los buques contrarios afecta también a los ucranianos, que habrían visto cómo las Fuerzas Armadas rusas, en los últimos dos días, dañaban tres mercantes que se dirigían al puerto de Odesa, aunque no se han registrado problemas significativos.
A propósito de la «Flota Fantasma», que sigue transitando con normalidad por el estrecho de Gibraltar, también ha sido noticia en las últimas horas la incautación, por parte de las autoridades suecas, de un buque de carga sospechoso de transportar trigo ucraniano robado. Hablamos del «Caffa», un granelero de 96 metros de eslora que había zarpado a finales de febrero de Casablanca, en Marruecos y que se dirigía a San Peterburgo, navegando bajo bandera guineana falsa.

Pasando a la actualidad exclusivamente sobre el frente, que ha sido proporcionalmente mucho menor que los intercambios de salvas, tenemos que se ha publicado un interesante artículo sobre las tácticas ofensivas rusas empleadas en puntos como Limán. Desgraciadamente para los intereses del Kremlin, según se sigue ampliando el área tras la línea de contacto que es posible monitorizar y que resulta prácticamente transparente a ojos de los ucranianos, es tanto más difícil hacer la necesaria acumulación de fuerzas, lo que obliga a quemar ingentes cantidades de carne de cañón en decenas y decenas de incursiones con DRGs que, cuando no se llevan a cabo con superioridad local en cuanto a cobertura EW y drones, suelen terminar muy mal.
Al norte del frente, aunque hay testimonio de combates en zonas como Holykove, en Lugansk, o en algunos puntos de Járkov, o en el sector del Oskil, no hay ningún cambio tangible que compartir hoy.
Lo más relevante sigue ocurriendo en Konstyantynivka, en donde tropas ucranianas habrían lanzado pequeños contraataques locales al suroeste de la ciudad, cerca de Illinivka, en donde por el contrario, han podido verse recientemente soldados rusos enarbolando su bandera.
En Myrhorad/Pokrovsk, las tropas rusas siguen concentrando unidades en Hryshyne, con la intención de avanzar más hacia el noroeste del sector.
También sigue habiendo actividad más al sur, en dirección a Pokrovske y al oeste de Gualiaipolé. Los cambios reales, sin embargo, son mucho más difíciles de medir a pesar de las informaciones sobre avances rusos en esta última zona y los combates en la primera.
Cerramos con el sector del Dniéper, pues allí la situación sigue deteriorándose para Rusia después de los últimos contraataques ucranianos. Estos, que se están produciendo hacia y en paralelo al río Sukhyy, están permitiendo a las AFU eliminar el saliente ruso en la zona, que ya se había visto debilitado por otra contra meses atrás, alejando cualquier hipotética amenaza sobre Zaporiyia.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
Pasando al apartado internacional, la jornada ha estado marcada en primer lugar, por la conversación telefónica mantenida entre Donald Trump y Vladímir Putin, en la que ambos abordaron la posibilidad de una tregua temporal en Ucrania con motivo del Día de la Victoria ruso, el 9 de mayo, además de la situación en Irán.
Era, de hecho, el propio líder estadounidense quien declaraba que la llamada, que ha durado más de 90 minutos, había sido “buena” y aseguraba que había hablado con su homólogo sobre “un pequeño alto el fuego”. Por su parte, el Kremlin sostuvo que la llamada había sido “franca y profesional”, así como que Putin afirmó estar dispuesto “a declarar un alto el fuego durante las celebraciones del Día de la Victoria. Trump apoyó activamente esta iniciativa, señalando que la festividad conmemora nuestra victoria compartida”.
Asimismo, el asesor de Putin, Yuri Ushakov, subrayaba que “tanto Vladímir Putin como Donald Trump expresaron valoraciones esencialmente similares sobre el comportamiento de Kiev liderado por Zelenski que, instigado y con el apoyo de los europeos, persigue una política de prolongación del conflicto”. No obstante lo anterior, Ushakov señalaba que Trump “cree que un acuerdo que ponga fin al conflicto en Ucrania ya está al alcance de la mano”, y que este recalcó “su disposición a hacer todo lo que esté a su alcance para facilitarlo”, incluido que “sus representantes continuarán manteniendo diálogo tanto con Moscú como con Kiev”.
Por su parte, la portavoz del Ministerio de Exteriores, María Zajárova, declaraba que Moscú estaría preparado para una resolución diplomática “temprana” del conflicto, aunque insistiendo en que ni Kiev ni sus socios occidentales estarían en posición de “dictar términos”. Zajárova acusó además a Ucrania y a sus aliados de prolongar la guerra y afirmó que ni Alemania ni la UE no tendría un papel relevante en las negociaciones y que “cualquier comentario al respecto, realizado por sus líderes, no significa absolutamente nada para nosotros”; una postura que confirma una vez más la voluntad rusa de reducir el formato diplomático a conversaciones únicamente con Washington, y en todo caso, con Kiev.
Pasando a otros temas, el desfile del 9 de mayo ha vuelto a ser noticia pues recordemos que, como recogíamos en nuestro informe anterior, Rusia anunció que celebraría un desfile reducido, sin la tradicional exhibición de armamento, debido a la “situación operativa actual”. Así, ha sido el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, quien, al ser preguntado por esta decisión, la achacaba a la actividad “terrorista” de Kiev: “El régimen de Kiev, que pierde terreno en el campo de batalla día tras día, ha emprendido ahora una actividad terrorista a gran escala. Por lo tanto, se están tomando todas las medidas necesarias para minimizar el peligro”.
En paralelo, continúa la tensión a nivel diplomático entre Rusia y varios Estados europeos. De un lado, Reino Unido expulsó a un diplomático ruso en respuesta a una medida previa adoptada por Moscú en marzo, denunciando además una campaña rusa de denigración pública, acoso e intimidación contra personal diplomático británico. De otro, Polonia ha condenado la entrada de un dron ruso en el espacio aéreo rumano ras una nueva oleada de ataques contra Ucrania, subrayando que este tipo de incidentes viola el derecho internacional y afecta a la seguridad europea en su conjunto.
Pasando a temas relacionados con la justicia a nivel internacional, los embajadores de los Veintisiete han respaldado que la UE se incorpore al tribunal especial impulsado en el marco del Consejo de Europa (no confundir con Consejo Europeo) para juzgar el crimen de agresión contra Ucrania. Hay que tener en cuenta que este mecanismo, que busca cubrir el vacío jurisdiccional que limita la actuación de la Corte Penal Internacional respecto al crimen de agresión ruso, ya había superado el umbral de países necesario para entrar en funcionamiento, mientras que la votación formal a nivel UE se espera el próximo 5 de mayo cuando se reúnan los ministros de Economía.
Relacionado también con la rendición de cuentas, el Gobierno ucraniano anunció la ampliación del Registro Internacional de Daños. Según el gabinete de ministros, empresas, entidades estatales y autoridades locales pueden ya presentar reclamaciones por daños a infraestructuras críticas y no críticas activos, pérdida de beneficios y destrucción total de negocios, a través del portal Diia. Asimismo, la Presidencia ucraniana añadía que este registro integra a decenas de Estados y a la UE, y que el proceso debe desembocar en una futura comisión internacional de reclamaciones y en un fondo de compensación.
En materia de sanciones, Zelenski firmó varios paquetes durante la jornada, empezando por restricciones contra personas y entidades rusas implicadas en el traslado, adoctrinamiento y rusificación de menores ucranianos deportados o desplazados por la fuerza. En paralelo, Kiev sancionó a 23 buques vinculados con la flota fantasma rusa, utilizados para exportar petróleo y productos derivados o para facilitar transbordos destinados a sortear las sanciones occidentales. Según Kiev, cinco de esos buques ya estaban sancionados por Estados Unidos y Ucrania trabajará ahora para sincronizar las medidas con sus socios.
Sin embargo, a última hora se anunció un nuevo paquete contra Bielorrusia. Las medidas afectan a 16 personas -incluidos los hijos del líder Lukashenko- y 11 entidades bielorrusas, entre ellas empresas vinculadas a la producción de munición de 122 y 152 milímetros, a la reparación o modernización de vehículos blindados rusos, al suministro de componentes y a la industria aeronáutica. Según Zelenski, esta medida “envía un mensaje a muchos de nuestros socios sobre dónde debemos ejercer presión para reducir la escala e intensidad de esta guerra. Rusia no tiene buena voluntad; debe ser obligada a tomar las medidas necesarias para reducir la agresión, y que luego las llame sus ‘gestos de buena voluntad’”. Añadía así que “Bielorrusia no debe verse involucrada en esta guerra. No debe haber operaciones contra otros países europeos. Y esta guerra de Rusia contra Ucrania debe terminar en una paz digna”.
A propósito de Bielorrusia, sus autoridades han confirmado que los ciudadanos rusos que hayan recibido una notificación de reclutamiento tendrán prohibido viajar al extranjero a través de territorio bielorruso.
Por otro lado, según distintos medios, Ucrania ha solicitado formalmente a Israel la incautación del buque “Panormitis”, de bandera panameña, que habría llegado a la bahía de Haifa con trigo y cebada procedentes, según Kiev, de territorios ocupados por Rusia. El ministro de Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, ha afirmado que Ucrania perseguirá a la flota fantasma rusa del grano y a quienes la facilitan, mientras que Israel aseguró estar examinando la petición y a la espera de pruebas adicionales.
Asimismo, Suecia ha inmovilizado el buque “Caffa” sospechoso de transportar trigo ucraniano robado y de navegar bajo una falsa bandera guineana, mientras que Kiev insistió en que Rusia emplea apagado de transpondedores, coordenadas falsificadas y transbordos de barco a barco para enmascarar el origen de las cargas.
En cuanto al plano cultural, el comisario europeo de Cultura, Glenn Micallef, anunció que no asistirá a la inauguración de la Bienal de Venecia del 9 de mayo en protesta por la invitación a Rusia, argumentando que no puede estar presente mientras las autoridades rusas sigan participando en grandes eventos culturales y Ucrania continúe siendo atacada a diario.
Por último y no menos importante, desde Ucrania han agradecido la decisión del Departamento de Estado de Estados Unidos de destinar en el marco de los esfuerzos coordinados del G7 hasta 100 millones de dólares a la seguridad de la central de Chornóbil y, en particular, al Nuevo Sarcófago. Noruega también participará en los esfuerzos de reparar la central aportando 500 millones de coronas noruegas, unos 53 millones de dólares.

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