Jornada plagada de noticias tanto en relación con la diplomacia como con el apartado militar, a pesar de que el estancamiento continúa en el frente y que el número de lanzamientos de drones y misiles por una y otra parte se ha mantenido dentro de los límites normales. Así, a la visita del rey Carlos III a Washington se suma el anuncio de la próxima salida de la embajada interina estadounidense en Ucrania, Julie David. Zelenski, por su parte, ha hablado de los «drone deals» y las exportaciones de armas ucranianas mientras Sybiha discutía con distintos ministros de Exteriores sobre la integración de Ucrania en la UE. Desde Rusia, mientras denunciaban la falta de libertad de prensa en Ucrania, aseguraban estar listos para una solución a la guerra, quejándose de cómo los aliados de Kiev la estarían prolongando. Además, ha seguido en marcha la crisis entre Ucrania e Israel y ha sido noticia por diversas razones el nuevo ataque ucraniano contra la refinería de Tuapse, sobre el que se ha pronunciado incluso Putin.
La jornada ha transcurrido con relativa tranquilidad para los ucranianos, a pesar del lanzamiento por parte rusa, según el Estado Mayor de Ucrania, de 171 drones de largo alcance, de los que aseguran haber derribado 154 de ellos. Algo que no ha evitado que un ataque con drones rusos durante el día (algo poco usual) contra la ciudad de Kiev dañase un edificio de apartamentos que se encontraba en construcción y un cementerio, hiriendo al menos a dos personas, según el alcalde de la localidad, Vitali Klitschko.
Además de esto, ya en Chuhuiv, en la región de Járkov, otro ataque con drones rusos mató a dos personas, tal y y como han informado tanto el gobernador regional Oleh Synehoubov como la fiscalía regional, mientras que en Konotop, en la vecina región de Sumy, se registraron cuatro heridos. Por último, un hombre de 40 años murió en otro ataque ruso con drones, en este caso contra la ciudad de Krivói Rog, en el óblast de Dnipropetrovsk, en una acción que dejó también heridos.
Además de lo anterior, una jornada más, los drones FPV, la artillería rusa y las bombas planeadoras han dejado un reguero de destrucción. De esta forma, por ejemplo, una mujer falleció tras los ataques aéreos rusos contra edificios de apartamentos en Shostka, en la región de Sumy, al noreste de Ucrania. Además, media docena de civiles sufrieron heridas tras la explosión de una FAB en Nikopol.
Del lado ucraniano, también se han registrado distintos ataques contra Rusia. Así, según informó el servicio de prensa de las fuerzas especiales ucranianas en las redes sociales, drones ucranianos atacaron el lunes por la noche un depósito de misiles balísticos Iskander en la región de Crimea, bajo control ruso.
Además de esto, las autoridades rusas han denunciado que tres civiles murieron y otros tres, entre ellos un joven de 16 años, resultaron heridos en ataques con drones ucranianos llevados a cabo en las últimas horas contra la región de Bélgorod.
Lo más relevante, no obstante, ha vuelto a ocurrir en Tuapse, en la costa rusa del Mar Negro, ya que ha sido objetivo una vez más de los drones de largo alcance ucranianos, que han provocado nuevas explosiones e incendios en unas instalaciones que ya habían sido castigadas días atrás, como explicamos. Todo de tal manera que ahora mismo la situación en Tuapse sería «difícil», aunque «bajo control», según aseguró el gobernador del Krai de Krasnodar, Veniamin Kondratiev en declaraciones recogidas in situ por Astra y publicadas en su canal de Telegram.
Otras fuentes, por el contrario, aseguran que las autoridades rusas habrían decretado el estado de emergencia en todo el distrito, así como de que el suministro de agua se habría interrumpido en algunas calles y barrios de la ciudad, «debido a una falla en el sistema de suministro eléctrico de la estación de bombeo de agua ubicada en el recinto de la refinería». La situación debe ser complicada, toda vez que el presidente ruso, Vladimir Putin, habría dado instrucciones al jefe del Ministerio de Situaciones de Emergencia, Alexander Kurenkov, para que viaje a Tuapse.
Es más, Putin ha hecho una referencia a lo ocurrido en Tuapse durante una reunión destinada teóricamente a garantizar la seguridad durante los procesos electorales (en septiembre se celebrarán elecciones parlamentarias), en la que ha afirmado que «Los ataques con drones contra infraestructura civil también son cada vez más frecuentes. Un ejemplo reciente es el ataque a las instalaciones energéticas de Tuapse, que podría provocar graves problemas medioambientales. El gobernador acaba de informar —se encuentra allí o estuvo allí hace un par de horas— que, al parecer, no existen amenazas importantes y que la población está haciendo frente a los desafíos a los que se enfrenta».
Del mismo modo, medios como TASS le han dado una cobertura especial, algo que es muy poco habitual.
Cabe añadir, a propósito de lo ocurrido en Tuapse, que este tipo de ataques son posibles porque, desde el inicio de la guerra, el alcance de los vectores ucranianos ha ido creciendo de tal forma que, si las acciones más osadas en 2022 tuvieron lugar a distancias de hasta 650 kilómetros, el récord en 2026 es ya de 1.750 kilómetros, lo que supondría un incremento del orden del 170%. Un récord que, como curiosidad, se corresponde con el ataque contra la refinería de petróleo de Ukhta, en la República de Komi, en el norte de Rusia.
Por último, también se ha hablado hoy sobre los drones interceptores ucranianos, ya que según el ministro de Defensa ucraniano, Fedorov, habrían derribado más de 33.000 drones rusos únicamente durante el pasado mes de abril. A lo que añadió que las AFU habrían recibido, sólo desde principios de enero, el doble de drones interceptores de los entregados durante todo el año 2025. La gran ventaja de estos aparatos, como expresó Fedorov, reside en su efecto sobre la relación de costes, ya que «reducen la carga sobre las defensas aéreas basadas en misiles, lo que nos permite concentrar nuestros recursos en combatir los misiles enemigos».
No es de extrañar, por tanto, que múltiples empresas y gobiernos extranjeros estén interesándose por un mercado que se presenta multimillonario, siendo el último ejemplo el de la compañía japonesa Terra Drone, que ha anunciado inversiones en la ucraniana WinnyLab a través de su filial Terra Inspectioneering poco después de hacer lo propio con la empresa Amazing Drones.

Antes de comenzar con la actividad sobre el frente, pues no hay ninguna jornada totalmente huérfana de noticias, es necesario comentar varias cosas que se han venido publicando en las últimas horas.
Por un lado, la Rada Suprema ucraniana, como viene haciendo habitualmente cada trimestre, ha vuelto a extender la Ley Marcial por un nuevo periodo de 90 días.
Por otro, desde las Fuerzas Armadas ucranianas, el jefe de las tropas de ingeniería del Comando de Fuerzas de Apoyo del Ejército Ucraniano -el general de brigada Vasyl Syrotenko- ha explicado recientemente que están construyendo una línea de defensa continua «compuesta por varios escalones» a lo largo de aproximadamente 290 km entre el embalse de Kiev y la ciudad de Sumy «para reforzar la defensa de la frontera norte».
En otro orden de cosas, también los ucranianos, pero en referencia a Rusia, han asegurado desde el el proyecto «Quiero vivir» que este país está intensificando sus esfuerzos para reclutar extranjeros, incluidos inmigrantes, para su Ejército. Así, según afirman, «se han realizado controles en todos los distritos federales del estado agresor para determinar el número de hombres extranjeros de entre 18 y 60 años». Además, aseguran: «Las oficinas de reclutamiento militar [rusas] han recibido objetivos de movilización específicos: reclutar entre el 0,5 % y el 3,5 % de la población extranjera en cada región para la guerra criminal contra Ucrania» con el objetivo de reclutar al menos a 18.500 extranjeros.
A propósito, además, Zelenski ha declarado también, tras una reunión con Oleh Ivashchenko, jefe del Servicio de Inteligencia Exterior de Ucrania, que «la cúpula política rusa está planeando nuevas operaciones ofensivas y se está preparando para movilizar más personal » .
También ha sido interesante la publicación del último artículo de Samuel Bendett y Michael Kofman, quienes hacen un repaso a cómo se constituyó, cómo creció con el paso del tiempo y cómo posteriormente ha declinado la industria rusa de drones basada en el crowdfunding una vez la financiación comenzó a escasear y tuvo que enfrentarse a un entorno hostil a la innovación «desde la base».
Como curiosidad, antes de analizar los escasos cambios sobre el terreno, cabe añadir que desde Escocia están enviando cientos de toneladas de redes de pesca en desuso para que Ucrania pueda utilizarlas para fabricar con ellas túneles antidron en las vías de acceso a puntos relevantes del frente, como puede verse en el post bajo estas líneas. Con ellas, por ejemplo, los ucranianos cubrirán una vía de acceso en el distrito de Sumy que sumará un total de 21 kilómetros.
En cuanto a los combates y los movimientos, las noticias sustanciosas siguen siendo muy pocas, a pesar de que en Rusia celebren nimiedades como los recientes movimientos en Járkov.
En el caso de Kupiansk, Rusia sigue insistiendo en sus ataques tanto desde Holubivka, al norte, como desde Kurylivka, al sureste.
También se habrían registrado enfrentamientos en dirección a Limán, con los ucranianos cargando contra el saliente ruso al sur de la ciudad (algo que ya hicieron en el pasado al adentrarse en Yampil) y los rusos buscando la forma de comprometer las posiciones ucranianas más al sur, en puntos como Rai-Oleksandrivka.
El punto más crítico del frente continúa siendo Konstyantynivka, en donde los enfrentamientos son constantes, no sólo con drones y artillería y en donde prosiguen los intentos de los DRGs rusos por hacerse fuertes en el cuadrante noroccidental de la ciudad, algo que por el momento siguen sin conseguir.
En el vecino sector de Pokrovsk, siguiendo lo publicado recientemente por DeepState, varias fuentes comienzan a reconocer los últimos avances rusos al norte de esta ciudad, en las áreas antes cultivadas que la separan de Rodinske.
Al sur del frente, en torno a Gualiaipolé, al menos una fuente recoge una posible retirada ucraniana hacia Huliaipilske, tras un ataque ruso desde Hirke, Zaliznychne o Myrne que habría puesto en jaque esta posición. Está por confirmar.
Más al oeste, y para variar después de días de relativa tranquilidad, tenemos nuevos combates al sur de Orijiv. En concreto, hay fuentes que hablan de pequeños progresos ucranianos en una de las calles al norte de Novodanylivka, en lo que sería una acción totalmente ordinaria pero que nos recuerda que esta parte del frente sigue «viva».
Lo mismo ocurriría en el sector del Dniéper, desde donde hace días que no se reportan combates, pero en las últimas horas se ha venido hablando de algunos contraataques de las AFU tanto desde Primorske al norte como en la zona de Novoboikivske y Novoyakovlivka, al noreste, donde habrían retomado algunas posiciones.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
La actualidad internacional sigue condicionada, en relación con la guerra de Ucrania, por escenarios lejanos como Oriente Medio (en donde Trump se prepara para extender en el tiempo el bloqueo naval, toma medidas contra las empresas que paguen las tasas exigidas por Teherán y Emiratos Árabes Unidos ha anunciado su salida de la OPEP lo que podría llevarle a inundar el mercado de crudo) mientras Irán aprovecha la tregua para reconstruir capacidades o Malí, en donde durante las últimas horas la ciudad de Menaka, en el norte del país, habría caído también en manos del Estado Islámico del Sahel.
Como quiera que han pasado más cosas, que afectan mucho más directamente a Ucrania, comenzamos el repaso por la visita del monarca británico a Washington, en donde ha sido recibido por Trump para tratar diversos temas bilaterales en una agenda cada vez más complicada a pesar de la cercanía entre ambos países. Una cita en la que Carlos III no ha dudado en instar al norteamericano a una «determinación inquebrantable» en apoyo de Ucrania y la unidad de la OTAN, afirmando durante la cena de Estado que «hoy en día, se necesita esa misma determinación inquebrantable para la defensa de Ucrania y de su pueblo más valiente; se necesita para asegurar una paz verdaderamente justa y duradera».
Los Estados Unidos han sido también noticia porque acaba de conocerse que la embajadora interina, Julie Davis, dejarán en breve su cargo. Según ha publicado el medio norteamericano Financial Times, que cita fuentes anónimas, Davis estaría cada vez más frustrada por la falta de apoyo del gobierno de Trump a Ucrania, a pesar de que la versión oficial sea otra y hable de su paso al retiro.
Saltando a Kiev, tenemos a Zelenski refiriéndose de nuevo a los «drone deals», que cada vez se extienden a más y más socios de Ucrania. Según ha declarado el presidente de este país «Nuestro formato especial de cooperación con socios – los Drone Deals – ya está en marcha con países de tres regiones: el Medio Oriente y el Golfo, Europa y el Cáucaso. También hay una propuesta sobre la mesa para nuestros socios estadounidenses. Esto abarca drones, sistemas de defensa y otros tipos de armas que son esenciales para construir una protección real en el aire, en tierra y en el mar. Una vez más, los términos deben ser beneficiosos para Ucrania, debe haber una supervisión clara y los ingresos de las exportaciones deben fortalecer la defensa de Ucrania. Así será». El tema es relevante, porque Ucrania está viendo su salida económica una vez acabe la guerra o se congele, en las exportaciones de armas, asunto al que también se ha referido Zelenski. De hecho, ha informado sobre una reciente reunión en la que se han dado pasos para aprobar un nuevo marco legal que favorezca las exportaciones a la vez que ha explicado cuáles son los intereses del país en esta materia y cuál será el procedimiento a seguir, citando de nuevo como ejemplo los «drone deals».
Pasando al ministro de Exteriores ucraniano, Sybiha, en las últimas horas ha mantenido una intensa agenda que le ha llevado a hablar con su colega finlandesa Elina Valtonen, informándole «sobre la situación actual en Ucrania, incluyendo los continuos ataques rusos con drones y misiles contra nuestras ciudades y civiles pacíficos, la dinámica en el campo de batalla y nuestros esfuerzos continuos para avanzar hacia una paz duradera» y tratando sobre «el camino de adhesión de Ucrania a la UE» que es uno de los temas que más preocupa en Kiev ahora mismo. Lo mismo hizo con el estonio Margus Tsahkna, con quien discutió entre otros temas sobre «la necesidad de un rápido avance en el camino de adhesión de Ucrania a la UE» además de coordinar posiciones de cara a las «próximas reuniones internacionales». El ucraniano, además, agradeció a la República Checa la reciente notificación al Consejo de Europa recogiendo «su disposición a unirse al Acuerdo Parcial Ampliado requerido para lanzar el Tribunal Especial». De esta forma, según Sybiha, «Chequia se convierte en el 23.º estado en unirse a este esfuerzo histórico y esperamos ver más estados responsables seguir su ejemplo».
Pasando ahora a los diplomáticos rusos, tenemos por una parte a María Zajárova, portavoz de Exteriores rusa, declarando que Rusia está dispuesta a una pronta resolución diplomática de la crisis ucraniana, pero -según su punto de vista- Kiev y sus aliados occidentales están «lejos de estar en condiciones de imponer condiciones». De esta forma, según la veterana portavoz, los patrocinadores occidentales de Vladimir Zelensky están prolongando el conflicto por todos los medios, y Kiev aún alberga la ilusión de infligir una «derrota estratégica» a Rusia.
Por otra, en su intervención ante el 48º período de sesiones del Comité de Información de la Asamblea General de las Naciones Unidas el Representante Permanente de Rusia, Vasily Nebenzya, ha denunciado que no se habría producido ninguna mejora en lo que respecta a la libertad de acceso a la información en Ucrania durante el último año, y que Occidente sigue inventando diversos pretextos para imponer nuevas prohibiciones a la información libre. Así, según el diplomático ruso «se han prohibido los medios de comunicación de la oposición, se han bloqueado miles de sitios web y se persigue a los disidentes. El odio hacia todo lo ruso se promueve y fomenta abiertamente a través de los medios de comunicación en todos los niveles».
En otro orden de cosas, ha seguido también en marcha la polémica abierta entre Ucrania e Israel, entrando en liza el presidente Zelenki, quien ha dicho que «en cualquier país normal, la compra de bienes robados es un acto que conlleva responsabilidad legal. Esto se aplica, en particular, al grano robado por Rusia. Otro buque que transporta dicho grano ha llegado a un puerto en Israel y se está preparando para descargar. Esto no es –y no puede ser– un negocio legítimo. Las autoridades israelíes no pueden ignorar qué barcos están llegando a los puertos del país y qué carga están transportando. Rusia está incautando sistemáticamente grano en tierras ucranianas temporalmente ocupadas y organizando su exportación a través de individuos vinculados a los ocupantes. Tales esquemas violan las leyes del propio Estado de Israel. Ucrania ha tomado todas las medidas necesarias a través de canales diplomáticos para prevenir tales incidentes. Sin embargo, vemos que otro buque de este tipo no ha sido detenido. He instruido al Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania que informe a todos los socios de nuestro Estado sobre la situación».
También se ha sumado a la polémica el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania, Heorhii Tykhyi, durante una reunión en línea con periodistas en la que ha dado nuevos detalles sobre el tráfico de bienes que considera robados a Ucrania: “En el pasado, se han dado casos similares, e incluso hemos hecho públicos informes sobre estos cargamentos que se aproximaban a Turquía, Egipto, Argelia y otros países. Actualmente, hay varios barcos involucrados. Que yo sepa, uno se dirige a Egipto y otro hacia Argelia ”.
Otro asunto candente ha sido el de la repatriación, desde Polonia a Rusia, del arqueólogo ruso Alexander Butyagin, sospechoso de sustraer objetos de valor cultural de la Crimea ocupada. El hecho es que, en las últimas horas, Butyagin, que había sido arrestado en Polonia en diciembre del pasado año y debía ser extraditado a Ucrania -lo acusaba de realizar excavaciones no autorizadas y saquear artefactos históricos en Crimea- ha sido enviado a Rusia como parte de un intercambio de prisioneros. Desde Ucrania, han protestado formalmente, afirmando que «Es evidente que la parte rusa explotará cínicamente este episodio jurídico-político en sus intentos por justificar la ocupación de Crimea y aprovecharse de los territorios ucranianos temporalmente ocupados por ciudadanos rusos».
En otro orden de cosas, el presidente de la Rada Suprema ucraniana, Ruslan Stefanchuk, ha agradecido «al Presidente del Senado del Reino de España, Pedro Manuel Rollán Ojeda, su preocupación por los niños ucranianos. Según ha publicado en redes sociales «Durante mi reciente visita a Madrid, analizamos en detalle la necesidad de que los pequeños ucranianos regresen a casa», añadiendo que «Rusia comete el crimen atroz al secuestrar a niños ucranianos. Deseo profundamente que quienes perpetran estos crímenes escuchen la firme voz de España, respaldada por otros socios, y devuelvan a los niños ucranianos a sus familias».
Pasando ahora al próximo desfile del 9 de mayo, el más importante que se celebra cada año en Moscú, se ha sabido que en esta ocasión Rusia no desplegará material militar pesado, uno de sus grandes atractivos. Así, según se ha publicado, varias escuelas militares, cuerpos de cadetes y la mayor parte del material tradicional no tomarán parte en el evento «debido a la situación operativa actual», según, anunció el Ministerio de Defensa el martes por la noche en Telegram. Se espera que el desfile incluya, eso sí, representantes de todas las ramas de las fuerzas armadas, y se mostrarán videos que exhiban a personal militar «realizando tareas en el área de operaciones especiales militares», en referencia a la guerra en Ucrania. Además, se mantiene la previsión de una exhibición acrobática de forma que «durante la parte aérea del desfile, aeronaves de los equipos acrobáticos rusos sobrevolarán la Plaza Roja y, al final del desfile, los pilotos de los cazas Su-25 teñirán el cielo de Moscú con los colores de la bandera de la Federación Rusa «.
La noticia curiosa del día, con la que finalizamos hoy, tiene que ver con el anuncio por parte de las autoridades ucranianas del desmantelamiento de una red criminal que supuestamente obtenía armas de territorios ucranianos temporalmente ocupados por Rusia así como mediante importaciones ilegales desde Eslovaquia para hacerlas llegar a diversas figuras destacadas, entre ellas altos funcionarios rusos y líderes extranjeros, incluyendo nombres tan conocidos como Kim Jong-un , Bashar al-Assad, Dmitry Medvedev, Sergey Sobyanin, Sergey Lavrov, Ramzan Kadyrov, Steven Seagal, Yulia Chicherina, Vladimir Solovyov, Alexander Sidyakin y Vladimir Saldo.

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