Los líderes de la UE han continuado adelante con su Cumbre informal donde insistieron en que Ucrania sigue avanzando hacia la UE, aunque poco a poco van enfriándose las expectativas de una adhesión rápida, tal y como se desprende de las declaraciones de políticos como Merz. Desde Rusia, María Zajárova sostuvo que las restricciones europeas contra el sector energético ruso acabarían dañando tanto a los países de la UE como a economías en desarrollo, y prometió “medidas de respuesta duras”, mientras desde los EEUU han afirmado que no renovarán una vez más la exención a las sanciones a Rusia. Además de esto, han sido motivo de controversia tanto una serie de imágenes de militares ucranianos en aparente estado de desnutrición, como una iniciativa de «resistencia pacífica» en las regiones ocupadas que ha saltado recientemente a la luz pública. Por último, en el apartado puramente militar, se han registrado importantes intercambios de salvas una jornada más, así como nuevas infiltraciones rusas en la frontera con Járkov y fuertes combates en Konstyantynivka.
La última jornada de guerra en Ucrania nos ha dejado el lanzamiento, por parte de Rusia, de centenares de drones de largo alcance, así como de algunos misiles. A falta de datos oficiales, se han reportado explosiones especialmente en la ciudad de Dnipró, que parece ser la más afectada de la jornada, sufriendo importantes incendios y también daños materiales y personales, incluyendo en la región infraestructura industrial según el gobernador.
También se han registrado explosiones en Járkov, en Mykolaiv, en Odesa (donde se habla de al menos 2 muertos y 14 heridos en las últimas 24 horas) y en la localidad de Bila Tserka (en la región de Kiev), entre otros puntos del país, activándose las alertas por lanzamiento de misiles balísticos. En total, por el momento, los medios ucranianos hablan de 14 heridos entre la población civil; una información incompleta seguramente, pues otras fuentes hablan de 15 heridos, incluyendo un menor, únicamente en la ciudad de Dnipró.
En cuanto a las bombas planeadoras, han vuelto a emplearse también por centenares, dejando entre otros la muerte de dos personas en la región de Jersón, según ha confirmado el jefe de la Administración Militar de esta óblast ucraniana.
Además de esto, durante la jornada se ha hablado de las nuevas instalaciones que Rusia estaría construyendo a unos 160 kilómetros de la frontera con Ucrania destinadas al lanzamiento de las variantes más recientes (propulsadas a reacción) de los drones Geran. La información deriva del análisis de imágenes por satélite que muestran la construcción en la base aérea de Tsimboulova, en la región de Oryol, de varios rieles de lanzamiento.
Del lado contrario, los ucranianos habrían atacado a lo largo de la última noche la ciudad de Lugansk, ocupada por Rusia, así como una base del FSB en Shchaslyvtseve, óblast de Jersón. De hecho, se habla de un ataque masivo ucraniano con drones y misiles sobre el que, por el momento, todavía no hay datos suficientes.
Además, Rusia afirmó haber frustrado un ataque contra funcionarios del organismo regulador de las telecomunicaciones Roskomnadzor, acusando a Kiev de estar detrás del mismo, en medio de una importante represión por parte de Moscú contra los servicios de mensajería occidentales.
Además de todo esto, en las últimas horas, después de un tiempo de relativa calma, se han denunciado interferencias en la red de telefonía finlandesa cerca de la frontera de Rusia. Lo mismo para el guiado GNSS.
Por otro lado, la Fuerza Aérea polaca habría interceptado sobre el Mar Báltico dos aviones militares rusos cuando Las aeronaves volaban en espacio aéreo internacional sin un plan de vuelo presentado y con sus transpondedores apagados». Es, en cualquier caso, una acción habitual dentro del juego del «gato y el ratón» del que participan Rusia y la OTAN en la región.

Pasando a la actualidad sobre el frente, y antes de hablar de los movimientos y los combates, es necesario detenerse en una noticia que ha generado una amplia polémica en redes en las últimas horas: la decisión, por parte del Estado Mayor ucraniano de relevar de sus funciones al oficial al mando de la 14.ª Brigada Mecanizada, así como de degradar al que estaba al mando del 10º Cuerpo de Ejército, acusándolos de haber dejado a los soldados desplegados en el frente sin comida ni agua durante demasiado tiempo y de «ocultar la situación real». Por situar al lector, resulta que el pasado martes aparecieron distintas redes (el post original fue compartido en Facebook) fotos de hombres sin camisa, desaliñados y extremadamente delgados.
Se hablaba, además, de «retrasos constantes» en la entrega de agua, alimentos y combustible durante los últimos siete meses, todo lo cual provocó una indignación inmediata por parte de muchas personas. La unidad en cuestión, dicho lo anterior, estaba combatiendo en los alrededores de Kupiansk, una ciudad clave en el noreste de Ucrania y, también, una de las zonas donde los enfrentamientos con el ejército ruso son de los más intensos. Por esta misma razón es, además, una zona en la que los suministros a las tropas se están entregando mediante drones pesados ya que el fuego ruso es «sistemático «, según el ejército ucraniano. Tras el escándalo se habrían entregado alimentos a la unidad, añadiendo el Estado Mayor ucraniano que «si las condiciones lo permiten, se llevará a cabo la evacuación inmediata de las tropas».
No ha sido la única polémica del día, empero, pues también ha saltado a la palestra, tras una investigación de The Kyiv Independent, un programa ucraniano clasificado de «resistencia no violenta» que animaba a los civiles en las zonas ocupadas por Rusia a llevar a cabo acciones (como el reparto de folletos o la colocación de cintas bajo las cámaras de los servicios de vigilancia rusos) que tenían seguramente muy poco sentido militar y estratégico, al tiempo que un gran riesgo personal para los implicados, ya que podían ser rastreados por los servicios secretos rusos.
Cambiando ahora sí a los combates y cambios de posición, comenzamos el repaso brevemente por Járkov, en donde se han registrado ataques rusos traspasando la frontera entre ambos países hacia Zybyne o Vovchaski Kuthory entre otros puntos. Se trataría de acciones muy limitadas. También desde Vovchansk se han registrado nuevos intentos rusos por avanzar en Symynivka y Vilcha, al sur, así como en las localidades en la orilla del río Vovcha, al este de la ciudad.
En dirección a Sloviansk y Kramatorsk, al sur del sector de Siversk, lo más significativo son los pequeños avances rusos al oeste de la E40, concretamente en las inmediaciones de las localidades de Pryvillya y Holubivka.
Es, un día más, en Konstyantynivka donde se vive la situación más extrema, con constantes ataques rusos desde el sur y sureste y enfrentamientos a cara de perro especialmente en el cuadrante sudoriental de la urbe. Los bombardeos rusos, además, han sido particularmente fuertes en las últimas horas en el cuadrante noroccidental, donde la defensa ucraniana es más nutrida.
En el sector de Pokrovsk, continúan los esfuerzos rusos por avanzar al noroeste de dicha ciudad, en paralelo a la E50 por una parte y más allá de Hryshyne, hacia Novooleksandriva y Vasylivka, por otra. Cambios mínimos. Los combates, además, siguen también más al norte, en torno a Rodinske, como muestran los recientes intercambios con drones FPV.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
La jornada 1521 a nivel internacional ha estado marcada por la gestión europea del apoyo financiero político a Ucrania, la respuesta rusa al nuevo paquete de sanciones de la UE y la intensa actividad diplomática ucraniana en Oriente Medio. A esto se suma un nuevo intercambio de prisioneros gracias a la mediación internacional.
Empezando por la UE, los líderes continuaban su Cumbre informal donde insistieron en que Ucrania sigue avanzando hacia la UE, aunque poco a poco van enfriándose las expectativas de una adhesión rápida. Desde Chipre, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, subrayaron que la entrada en la Unión Europea debe seguir siendo un proceso “basado en méritos”, sin fechas artificiales. De hecho, Costa señaló que es “un proceso largo y muy difícil, pero [la UE] no puede intentar fijar plazos artificiales diciendo que será en tres meses o diez años”, recordando que su país, Portugal, tardó nueve años. Al mismo tiempo, Friedrich Merz fue todavía más explícito -algo que ya podía preverse- al descartar una adhesión inmediata, aunque defendiendo fórmulas de aproximación institucional, como permitir la presencia ucraniana en ciertas reuniones europeas sin derecho a voto.
Es interesante, obviamente, el hecho de que la cautela llegue justo después de que la UE desbloquease nuevas medidas, entre ellas el préstamo de 90.000 millones de euros para Ucrania y el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia. Sin embargo, que no se avance hacia la adhesión en los términos que Ucrania desearía, no significa que el apoyo vaya a disminuir, pues son cuestiones que realmente siguen caminos diferentes. Así, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, subrayaba que los líderes de la UE “están presionando” para avanzar en el 21º paquete de sanciones, lo que considera que “envía un mensaje muy claro a Rusia: no pueden superarnos. También deja claro que Ucrania es más importante para nosotros que para ellos, y que seguiremos apoyándolos”.
Desde Rusia, María Zajárova sostuvo que las restricciones europeas contra el sector energético ruso acabarían dañando tanto a los países de la UE como a economías en desarrollo, y prometió “medidas de respuesta duras”. Según Moscú, las sanciones sobre sobre hidrocarburos y fertilizantes comprometerían la seguridad energética y alimentaria global.
En paralelo, Zajárova vinculó la seguridad nuclear internacional con la situación en la central de Zaporiyia y con la planta iraní de Bushehr, afirmando que Rusia observa un aumento de las amenazas físicas contra instalaciones nucleares. La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso defendió que la responsabilidad principal sobre la seguridad nuclear corresponde al Estado anfitrión y limitó el papel del OIEA al ámbito de la cooperación técnica e internacional.
Por otro lado, el ministro de Exteriores Serguéi Lavrov afirmó que la UE no necesita nuevas aclaraciones sobre las “líneas rojas” rusas, al sostener que estas ya han sido señaladas en repetidas ocasiones. En la misma línea, Lavrov acusó a Occidente de haber declarado una “guerra abierta” contra Rusia y de emplear a Ucrania como punta de lanza, señalando: “el régimen de Kiev y el Estado ucraniano se utilizan abiertamente como ariete geopolítico. Hay algunos individuos aquí, en mi opinión, en el Estado Mayor belga, que han declarado públicamente que se están preparando para la guerra con Rusia y que Ucrania les está ayudando a ganar tiempo”.
Asimismo, Lavrov aseguró que Zelenski ve la continuación de la guerra como una especie de garantía de seguridad de facto, y acusó a los europeos de querer congelar el conflicto mediante fórmulas que, según Moscú, no abordarían sus “causas profundas”.
A lo anterior hay que añadir que el Banco de Rusia recortó su tipo de interés oficial por tercera vez consecutiva desde comienzos de año, en 50 puntos básicos, hasta el 14,5% anual, al tiempo que mantuvo su previsión de crecimiento del PIB para 2026 en una horquilla del 0,5% al 1,5%. La decisión fue presentada por el regulador como compatible con una desaceleración gradual de la inflación, aunque reconoció que los riesgos proinflacionarios siguen predominando, en particular por el deterioro del entorno exterior, las tensiones geopolíticas, las expectativas de inflación aún elevadas y el desfase entre salarios y productividad.
Mientras tanto, Zelenski aprovechó la jornada para reforzar la dimensión no occidental de la diplomacia ucraniana, presentando la visita segunda visita a Arabia Saudí en menos de un mes como parte de una agenda de acuerdos en seguridad, energía e infraestructuras, insistiendo en la necesidad de una aplicación rápida y completa de lo pactado. En Yeda, el presidente ucraniano se reunió con el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, para avanzar en un acuerdo estratégico de seguridad articulado en tres áreas: exportación de experiencia ucraniana en defensa aérea, cooperación energética y seguridad alimentaria. La Presidencia ucraniana añadió que se discutieron la resiliencia energética, la posible participación saudí en la reconstrucción y la cooperación financiera, además del papel de Riad en los esfuerzos para poner fin a la guerra.
El ministro de Exteriores, Andrii Sybiha, que acompañaba al presidente Zelenski, se reunió con su homólogo saudí para discutir sobre cómo poner en práctica los acuerdos alcanzados por sus líderes y analizar las líneas estratégicas de su colaboración, pero también el ucraniano le informó sobre la situación en el campo de batalla, las negociaciones de paz, y las últimas medidas de apoyo de la UE.
Después de Arabia Saudí, según un alto funcionario ucraniano Zelenski llegó a Azerbaiyán para abordar también cuestiones de seguridad y energía; algo sobre lo que podremos hablar en el próximo informe. Hay que tener en cuenta que Bakú mantiene una posición formal de apoyo a la integridad territorial de Ucrania y ha suministrado ayuda humanitaria, pero su relación con Moscú se ha venido deteriorando en los últimos años.
Pasando ahora sí al plano humanitario, Ucrania y Rusia han intercambiado 193 prisioneros de guerra de cada lado gracias a la mediación tanto de Estados Unidos como de Emiratos Árabes Unidos. Zelenski señaló que entre los liberados había militares de las Fuerzas Armadas, la Guardia Nacional, el Servicio Estatal de Fronteras, la Policía Nacional y el Servicio Estatal de Transporte. La primera ministra Yulia Svyrydenko afirmó que se trataba de “la mejor noticia” para cientos de familias y subrayó que Ucrania seguirá luchando por cada persona en cautividad. Moscú, por su parte, confirmó que sus militares fueron trasladados inicialmente a Bielorrusia para recibir atención médica y psicológica antes de regresar a Rusia.
Siguiendo con este ámbito y para concluir, pero en un tono completamente distinto y negativo, hay que hacer referencia a que activistas de derechos humanos de Truth Hounds han informado de que han contabilizado al menos siete centros de tortura en Energodar en los que se retendría a personal de la central nuclear de Zaporiyia que permanece ocupada. Según Roman Koval, responsable de investigación de la organización, al menos 78 empleados estarían detenidos en esos lugares en violación del derecho internacional humanitario, mientras representantes de Rosatom habrían participado en una campaña de presión para obligar a los trabajadores a firmar contratos con la empresa rusa. Además, señalan que unos 2.500 empleados se habrían negado a suscribir dichos contratos, incluidos 15 operadores de reactor licenciados.

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