La UE ha aprobado finalmente el paquete de ayuda financiera a Ucrania por valor de 90.000 millones de euros. Es, sin duda, la noticia del día y llega, además, acompañada del anuncio de la aprobación del 20º paquete de sanciones de la UE a Rusia que incluye 120 nuevas designaciones individuales, el mayor volumen de inclusiones en listas sancionadoras de los dos últimos años. Quedaría fuera, eso sí, una prohibición completa de los servicios marítimos vinculados al transporte de petróleo ruso. Más allá de esto, mientras siguen los intercambios de salvas entre rusos y ucranianos, que hoy han afectado a localidades como Odesa o Donetsk, también son relevantes los cambios en el sistema de «ePoints» anunciados por el ministro de Defensa de Ucrania, así como los combates registrados en Konstyantynivka.
Finalmente, entre los días 22 y 23 de abril, Rusia habría lanzado según los datos oficiales proporcionados por Ucrania un total de 155 drones de ataque de distintos tipos. Del total, afirman también haber derribado o neutralizado 139 de ellos a través de diversos medios, incluyendo el lanzamiento de drones interceptores desde aviones An-28, lo que es una novedad. A partir de entonces (las 08:00 del día 23) los lanzamientos rusos han continuado, dejando nuevos daños y pérdidas humanas.
Es, efectivamente, lo que ha ocurrido en las últimas horas en Odesa, en donde los impactos de varios drones de la familia Shahed contra tres edificios residenciales ha causado graves desperfectos en dichos inmuebles, pero también la muerte de un matrimonio, así como heridas a una quincena de personas más. No ha sido el único punto afectado, pues también se han registrado explosiones un día más en Krivói Rog, así como en la ciudad de Dnipró. Por otra parte, en la región de Sumy ha resultado dañado un gasoducto en servicio que sirve a la empresa Naftogaz, lo que ha provocado que algunos consumidores se hayan quedado sin gas en las últimas horas.
Por supuesto, como cada jornada la aviación rusa ha continuado haciendo uso de las bombas planeadoras, especialmente al sureste del frente, en Donetsk y Zaporiyia. Del mismo modo, los ataques con drones FPV han costado la vida a un nuevo civil en la localidad de Nikopol. Además de esto, aunque está por esclarecer y podría no tener nada que ver con la guerra, en la ciudad de Leópolis se ha registrado un nuevo tiroteo.
En cuanto a los ucranianos, hablan en primer lugar de un ataque contra un puesto de mando ubicado al parecer en un rascacielos de la ciudad de Donetsk a consecuencia del cual habrían fallecido hasta una docena de oficiales rusos, resultando heridos, además, 15 militares más. La acción habría sido llevada a cabo empleando aparatos producidos por la empresa ucraniana FirePoint, según han anunciado desde Ucrania.
Siguiendo con esta región, desde las AFU afirman también haber atacado un depósito de armas de las fuerzas rusas y otro depósito de equipos logísticos en la parte ocupada de Donetsk, así como un convoy de combustible y lubricantes en la región de Lugansk, sin especificar los medios utilizados. Una estación de radar y el centro de mando de una unidad de drones también habrían sido blanco de ataques en estos casos respectivamente cerca de Eupatoria, en Crimea, y en el óblast de Járkov.
Además de esto, en las últimas horas también se ha registrado un incendio en un depósito de combustible ubicado en la aldea de Meshikha, en la región rusa de Nizhny Novgorod, que formaba parte de una estación de bombeo.

En cuanto a las novedades sobre el terreno, comenzamos por las recientes declaraciones del comandante ucraniano, Oleksandr Syrskyi, quien asegura que «A pesar de la complejidad de la situación, las Fuerzas de Defensa de Ucrania mantienen una defensa activa. En marzo, nuestras unidades liberaron casi 50 kilómetros cuadrados de territorio, y desde principios de febrero, más de 480 kilómetros cuadrados». Una cifra que, ciertamente, es mucho más optimista que la que reconocen la mayoría de analistas, con lo que conviene tomarla con precaución, ya que asigna a Ucrania mucho territorio que, en realidad, sigue en disputa.
Siguiendo con las pérdidas y ganancias, otras fuentes asignan a Rusia, durante lo que va de mes de abril, la toma de hasta 116 kilómetros cuadrados de territorio ucraniano, lo que no deja de ser una nimiedad. Eso sí, las mismas fuentes advierten sobre cómo al ampliar sus infiltraciones a Sumy y Járkov, están obligando a los ucranianos a dispersar fuerzas, lo que podría facilitar ulteriores progresos en dirección a Sloviansk y Kramatorsk, que son la cuestión central en esta fase de la guerra.
Además de esto, también cabe comentar, antes de pasar a otros temas, que en las últimas horas el ministro ucraniano de Defensa, Mykhailo Fedorov, ha introducido cambios en el sistema de gestión de los «ePoints» que permite a los miembros de las unidades sobre el terreno adquirir armas en la plataforma gubernamental Brave1 Market. En concreto, han ampliado la tipología de unidades que pueden acceder a este sistema, de forma que ahora se otorgan también puntos en función del éxito de sus misiones a francotiradores, aviadores e, incluso, a los «Shahed hunters». Además, ha dejado caer que en el futuro se extenderá esta práctica a nuevos tipos de unidades, llevando la «gamificación» de la guerra un paso más allá, pues se ha demostrado un sistema válido para favorecer tanto el rendimiento como la innovación.
Comenzamos ahora sí el repaso a los combates y los movimientos por Sumy/Kursk, pues en las últimas horas las tropas rusas habrían seguido tanteando las defensas ucranianas en zonas como Myropilske, cruzando la frontera entre ambos países.
En el sector del Oskil, aunque no hay novedades en Kupiansk, si merece la pena señalar que más al sur, drones ucranianos habrían frenado una incursión rusa en Kup’yans’k-Vuzlovyi, desde la vecina Kurylivka.
En el sector de Siversk, las novedades son pocas a pesar de los intercambios con drones e incluso con blindados y de la actividad constante de los DRGs rusos en las direcciones habituales, así como de la aviación rusa, con sus FAB. Al norte, en Yampil, también se han seguido registrando enfrentamientos, en este caso con drones, lo que apunta a que Rusia sigue sin retomar por completo esta población.
En el sector de Konstyanytnivka han proseguido los enfrentamientos tanto en las inmediaciones de Chassiv Yar, donde Rusia ataca en paralelo al trazado ferroviario, como en el interior de la ciudad. En los últimos días, de hecho, además de los habituales ataques desde el sur/sureste, las tropas rusas están intentando avanzar por la parte nororiental de Konstyantynivka, atacando no sólo las edificaciones situadas en las partes más exteriores de la ciudad, sino también la pequeña localidad vecina de Novodymytrivka. Además, siguen apoyando sus incursiones con numerosos ataques aéreos dirigidos contra las posiciones ucranianas.
Pasando al cercano sector de Pokrovsk, lo más relevante serían, en las últimas horas, los mínimos cambios al norte, entre Zatyshok y Nykanorivka, en favor de Rusia. Una Rusia que lanza ataques continuos contra localidades como Donozhnje, Nove Shakove o Zatyshok, si bien la situación permanece estática pese a todo. En otro orden de cosas, en este mismo sector han quedado desmentidas las pruebas, presentadas por la televisión rusa, de la supuesta «liberación» de la localidad de Hryshyne por parte del Ejército de este país, ya que el documento habría sido grabado, en realidad, a unos 30 kilómetros de allí.
Al sur del frente, en el sector del Vovcha, Rusia habría reanudado los ataques después de varios días de calma relativa, contra Novopavlivka o Ivanivka, entre otros. En cuanto al sector de Gualiaipolé, aun más al sur, varias fuentes asignan a Rusia el control de nuevas zonas entre Zalyznichne al norte y Myrne y Zahirne al sur.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
La jornada del 23 de abril de 2026 ha estado marcada, en el plano internacional, por la aprobación formal por parte de la Unión Europea del préstamo de 90.000 millones de euros para Ucrania y del 20º paquete de sanciones contra Rusia, una doble decisión que venía bloqueada por Hungría y Eslovaquia y que terminó saliendo adelante tras la reanudación del tránsito de crudo ruso por el oleoducto Druzhba hacia ambos países.
De este modo, hay que tener en cuenta que Budapest y Bratislava habían mantenido su veto durante semanas al vincular el préstamo y las sanciones al restablecimiento de los flujos de petróleo por Druzhba, cuyo tramo ucraniano llevaba fuera de servicio desde enero tras un ataque ruso. El 23 de abril, Eslovaquia confirmó que las entregas se habían reanudado de madrugada, lo que permitió a Hungría y Eslovaquia levantar sus reservas y facilitó la aprobación definitiva del paquete. No obstante, hay que tener en cuenta que han bloqueado el préstamo pese a que este no implica cargas financieras ni para Hungría y Eslovaquia, pero tampoco para Chequia, según lo acordado por los líderes en un primer momento en diciembre de 2025.
El préstamo europeo, tal y como fue presentado en la cumbre informal de líderes de la UE en Chipre, se articula en torno a dos grandes pilares: aproximadamente dos tercios para defensa y el resto para apoyo presupuestario. Ursula von der Leyen explicó, en presencia de Volodímir Zelenski y del presidente del Consejo Europeo, António Costa, que la primera parte de los fondos destinados a 2026 -45.000 millones de euros- debería asignarse todavía durante este trimestre, y que el primer paquete tendrá forma de “paquete de drones”, con drones producidos en Ucrania para Ucrania. Zelenski, por su parte, insistió en que el dinero es urgente tanto para los soldados como para la producción de defensa, la defensa aérea y la resistencia del Estado ucraniano.
En la declaración conjunta de Costa, Von der Leyen y Zelenski subrayaron la necesidad de una aplicación rápida del préstamo, con un primer desembolso en el segundo trimestre, y pidieron a terceros países que contribuyan a cubrir las brechas financieras restantes de Ucrania. La misma declaración ligó el paquete de sanciones a tres objetivos: reducir los ingresos energéticos rusos, limitar la capacidad del sector bancario ruso y dificultar la actividad de la llamada “flota fantasma”.
En cuanto al 20º paquete de sanciones, hay que detenerse en su contenido, pues incluye 120 nuevas designaciones individuales, el mayor volumen de inclusiones en listas sancionadoras de los dos últimos años, además de sanciones económicas sectoriales centradas en energía, finanzas -incluidas criptomonedas-, comercio, industria militar, desinformación, elusión de sanciones y Bielorrusia.
Entrando en detalle, en el terreno energético, la UE establece la base para una futura prohibición de servicios marítimos vinculados al transporte de crudo y productos petrolíferos rusos, que deberá coordinarse con el G7 y la Coalición para el Límite de Precios. Además, sanciona 36 actores del sector energético ruso, cubriendo exploración, extracción, refino y transporte de petróleo. El paquete amplía también las medidas contra la flota fantasma rusa, añadiendo 46 buques a la lista de barcos sometidos a prohibición de acceso a puertos y restricciones de servicios marítimos, lo que eleva el total a 632 embarcaciones designadas. Estas medidas buscan dificultar el transporte encubierto de petróleo ruso, material militar o grano ucraniano robado.
La dimensión energética incluye, asimismo, nuevas obligaciones de diligencia debida en la venta de petroleros, con el objetivo de impedir que Rusia amplíe su flota fantasma. Así, la UE prohíbe prestar servicios de mantenimiento y otros servicios a metaneros rusos de GNL y rompehielos, y establece que desde enero de 2027 será ilegal proporcionar servicios de terminal de GNL a entidades rusas o controladas por ciudadanos u operadores rusos. También se prohíben transacciones con los puertos rusos de Murmansk y Tuapse, así como con la terminal petrolera de Karimun, en Indonesia, señalada por Bruselas como vía de elusión del tope al precio del petróleo.
En materia financiera, el paquete introduce una prohibición de transacciones con 20 bancos rusos y con cuatro instituciones financieras de terceros países acusadas de facilitar la evasión de sanciones o de mantener vínculos con el sistema ruso de mensajería financiera SPFS. Entre estos, se cuentan: WB Bank, Russian Standard, Avangard, Fora Bank, Petersburg Social Commercial Bank y BCS Bank.
Asimismo, la UE señala además que Rusia recurre cada vez más a las criptomonedas para sus transacciones internacionales, por lo que sanciona a una entidad kirguisa vinculada a una plataforma donde se comercia con volúmenes significativos de la stablecoin A7A5. También se introduce una prohibición sectorial total sobre proveedores y plataformas establecidos en Rusia que permitan transferir o intercambiar criptoactivos, se vetan transacciones con la criptomoneda RUBx y se prohíbe cualquier apoyo europeo al desarrollo del rublo digital.
El paquete, por supuesto, también está dirigido contra el complejo militar-industrial ruso. La UE designa a 58 empresas y personas asociadas implicadas, entre otras actividades, en el desarrollo y fabricación de material militar, incluidos drones. Además, sanciona a 16 entidades situadas en China, Emiratos Árabes Unidos, Uzbekistán, Kazajistán y Bielorrusia por suministrar bienes de doble uso o sistemas de armas al sector militar ruso. A ello se suman 60 entidades sometidas a restricciones de exportación más estrictas sobre productos que contribuyen al desarrollo tecnológico del sector de defensa ruso, incluidas empresas localizadas en China -también Hong Kong-, Turquía y Emiratos Árabes Unidos.
En el apartado comercial, la UE activa por primera vez su instrumento contra la elusión, prohibiendo la exportación a Kirguistán de máquinas de control numérico computarizado y radios, tras detectar un fuerte aumento de reexportaciones de bienes prioritarios hacia Rusia a través de ese país. Además, amplía las prohibiciones de exportación a productos como vidrio de laboratorio, lubricantes de alto rendimiento, aditivos, materiales energéticos, químicos, caucho vulcanizado, artículos de acero, herramientas para producción metálica y tractores industriales, por un valor superior a 360 millones de euros.
La UE también introduce nuevas restricciones a la importación de productos que generan ingresos importantes para Rusia, entre ellos materias primas, metales, minerales, chatarra de acero y otros metales, químicos, artículos de caucho vulcanizado y pieles curtidas, por un valor superior a 570 millones de euros. Estas medidas se acompañan de una prohibición reforzada del tránsito por territorio ruso y de la introducción de una cuota para las importaciones de amoníaco.
Otro bloque del paquete se centra en la rendición de cuentas. Bruselas recuerda que Rusia ha deportado o trasladado por la fuerza a cerca de 20.000 niños ucranianos, y sanciona a cinco personas y una entidad vinculadas a la sustracción, traslado forzoso y adoctrinamiento de menores ucranianos. También se incluyen cuatro personas implicadas en la apropiación de patrimonio cultural ucraniano y cuatro propagandistas, incluidos individuos con plataformas financiadas o respaldadas por el Estado ruso.
El paquete contempla, además, medidas adicionales de protección jurídica para empresas europeas frente a violaciones de derechos de propiedad intelectual o expropiaciones abusivas en Rusia derivadas de sentencias relacionadas con las sanciones. También se prohíbe prestar servicios de ciberseguridad a Rusia, se amplía la prohibición de emisión a páginas espejo de medios ya vetados y se endurecen los requisitos de trazabilidad para diamantes pulidos, obligando a los importadores a certificar que no han sido extraídos, procesados ni producidos en Rusia.
Por último, el 20º paquete refuerza el régimen sancionador contra Bielorrusia por su papel en apoyo de la agresión rusa. Incluye tres nuevas designaciones relacionadas con el complejo militar-industrial bielorruso y el régimen de Aleksandr Lukashenko, y por primera vez bajo el régimen de sanciones contra Bielorrusia se sanciona a una empresa estatal china por su papel en la producción de bienes militares bielorrusos. Además, se introducen medidas espejo respecto a Rusia en comercio, criptomonedas, protección jurídica, servicios de ciberseguridad y turismo, y se prorroga el régimen de sanciones contra Bielorrusia hasta el 28 de febrero de 2027.
Otro elemento relevante es la cuestión de los activos rusos congelados. La arquitectura del préstamo europeo evita por ahora una confiscación directa de esos activos, punto especialmente sensible para Bélgica, donde, recordemos, se concentra una parte importante de los fondos inmovilizados. No obstante, la UE se reserva el derecho de utilizar esos activos para el reembolso en caso de que Rusia no indemnice a Ucrania.
Del lado ruso, sin embargo, TASS puso el acento en que el paquete habría sido aprobado en una versión “recortada”, al quedar fuera una prohibición completa de los servicios marítimos vinculados al transporte de petróleo ruso. La agencia rusa recogió que varios Estados bálticos, especialmente Lituania y Estonia, presionaban para ir más lejos en este terreno, pero que finalmente la medida no quedó incorporada en esos términos. Aun así, el paquete sí extiende las restricciones sobre buques, servicios a metaneros, rompehielos y operadores energéticos rusos.
Además, las reacciones procedentes de Moscú fueron, como cabía esperar, abiertamente negativas. Dmitri Medvédev sostuvo que la UE no recuperará los 90.000 millones de euros y que el coste recaerá sobre los contribuyentes europeos. Por su parte, Serguéi Shoigú, secrtario del Consejo de Seguridad, interpretó la aprobación del préstamo como un paso más hacia la pérdida de soberanía europea para las capitales y el estancamiento de Europa, así como hacia una mayor carga económica para los ciudadanos de la Unión.
En paralelo, el viceministro ruso de Exteriores Aleksandr Pankin, por su parte, afirmó que Rusia siempre parte del “peor escenario” ante una posible extensión de la suspensión de sanciones petroleras por parte de Estados Unidos y sugirió que excluir completamente a Rusia del mercado tendría consecuencias para consumidores y empresas occidentales. En la misma línea, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que mantiene sus suministros de petróleo y contribuye a estabilizar los precios en un contexto marcado por la crisis en Irán y las tensiones dentro de la OPEP+, aunque admiten que no hay ninguna otra iniciativa en la agenda en estos momentos.
A propósito de la cuestión energética, Rusia ha acordado suministrar a Indonesia hasta 150 barriles de petróleo como resultado de la reunión de hace unos días entre Putin y su homólogo indonesio, Prabowo Subianto, en Moscú.
Pero, además, una de las noticias que más ha llamado la atención mediática mientras Europa dormía es la confirmación por parte de un alto funcionario de la Casa Blanca de que Rusia sería invitada a la cumbre del G20 en Florida el próximo diciembre, aunque todavía no se ha emitido una invitación formal. Asimismo, el Washington Post informaba que el Departamento de Estado también ha afirmado que el presidente Trump “ha dejado claro que Rusia es bienvenida en todas las reuniones del G20, y que Estados Unidos está trabajando para garantizar una cumbre exitosa y productiva”.
Por el momento, desde el Kremlin afirman que “todavía no se ha tomado ninguna decisión” sobre si el presidente Putin participará, pero que “Rusia ha participado en todas las cumbres al nivel apropiado”. De este modo, Peskov declaraba que “a medida que se acerque la cumbre, se tomará una decisión sobre el formato de nuestra participación”.
Cambiando de tercio, la cuestión de la adhesión de Ucrania a la UE volvió así al primer plano. Zelenski insistió en que Kiev no busca “ventajas simbólicas”, sino una adhesión plena y la apertura de los primeros clústeres de negociación cuanto antes. António Costa se mostró favorable a avanzar sin dilaciones, subrayando que “Ahora es momento de mirar hacia adelante y preparar el siguiente paso. Y el siguiente paso es abrir formalmente los primeros grupos de negociaciones para la adhesión de Ucrania a la Unión Europea”. Sin embargo, varios líderes europeos mantuvieron un tono más prudente. El luxemburgués Luc Frieden recordó que no hay atajos y que todos los candidatos deben cumplir las condiciones, mientras que el belga Bart De Wever defendió un proceso basado en el mérito, las reformas y la lucha contra la corrupción.
Hay que tener en cuenta, además, que a principios de esta semana Francia y Alemania ya planeaban ofrecer a Ucrania una “membresía simbólica”, algo que Zelenski ya ha criticado y rechazado. De hecho, de camino a Chipre el líder ucraniano declaraba a la prensa: “Seamos justos. Ucrania no necesita una membresía simbólica en la Unión Europea. Ucrania se está defendiendo y, sin duda, está defendiendo a Europa (…) no simbólicamente, sino en la práctica. Merecemos ser miembros de pleno derecho de la UE”.
Por otro lado, la guerra en Oriente Medio apareció, de hecho, como telón de fondo en varias intervenciones ucranianas. Zelenski advirtió en Chipre de que la presión sobre los sistemas antiaéreos occidentales está aumentando debido al desvío de suministros estadounidenses hacia Oriente Medio y el Golfo, y pidió a los europeos apoyar con más fuerza la compra de sistemas Patriot a través del mecanismo PURL, así como impulsar la producción europea de defensa aérea. Su propuesta fue más allá de la entrega de material, y como ha venido comentándose recientemente, Ucrania ofreció a Europa construir un sistema completo de protección contra drones, misiles e infraestructuras críticas, aprovechando la experiencia adquirida frente a los Shahed iraníes y los ataques rusos contra ciudades, puertos y redes energéticas.
En este contexto se enmarca también el impulso que Ucrania quiere dar a los llamados “Drone Deals”. Zelenski abordó esta cuestión con líderes europeos en Chipre, y el asunto estuvo presente tanto en sus contactos con la presidenta de la Comisión Europea y el presidente del Consejo Europeo como en sus reuniones bilaterales. Con Dinamarca, Kiev trató nuevas contribuciones al mecanismo PURL, cooperación en producción conjunta de defensa y drones; con Lituania, la conversación giró en torno a nuevas aportaciones, cooperación bajo el instrumento SAFE, coproducción -especialmente en materia de drones- y el apoyo de Vilna a la integración europea de Ucrania durante la futura presidencia lituana del Consejo de la UE en 2027.
Para concluir, mientras Zelenski se encontraba en Chipre, la primera ministra Yuliia Svyrydenko, recibía la visita del príncipe Harry en Kiev. En declaraciones recogidas por Reuters, el príncipe Harry pidió a Vladímir Putin que detenga la guerra y reclamó liderazgo estadounidense para acelerar una solución, al tiempo que reconoció el papel desempeñado por Europa en el apoyo a Ucrania. Su visita incluyó contactos relacionados con la organización HALO Trust y con participantes de los Invictus Games, reforzando una dimensión humanitaria y de veteranos que Kiev ha tratado de mantener presente ante sus socios y que sitúa como una de sus prioridades.

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