La última jornada de guerra en Ucrania llega con amenazas rusas a varias empresas militares europeas, algunas de las cuales son de propiedad ucraniana y todas las cuales, independientemente de la nacionalidad de sus propietarios, producen componentes empleados por las AFU. Una amenaza nada casual, dado el contexto en el que se produce y que podría anticipar una nueva escalada, comenzando por la Zona Gris, en un momento en el que la UE podría desbloquear la ayuda a Ucrania y Mark Rutte ha pedido que el apoyo a este se incremente. Más allá de esto, la jornada nos deja la visita de Zelenski a Italia y el anuncio de que trabajarán también con este país en un próximo acuerdo de drones. Por último, se ha producido en las últimas horas un nuevo ataque masivo ruso con drones y misiles, contestado por Ucrania con ataques a refinerías y plantas químicas en el interior de su enemigo, además de intensos combates especialmente en Konstyantynivka.
Hoy iniciamos el informe con las amenazas directas vertidas por Rusia contra distintas empresas europeas que producen componentes sensibles para Ucrania, como drones o partes de estos. Desde el Ministerio de Defensa de este país, de hecho, han publicado un listado en el que figura incluso alguna empresa española y en el que se hace una relación de posibles objetivos tanto en la propia Ucrania como en los aliados de esta.
La amenaza, además, se ve reforzada por las palabras del segundo al mando del Consejo de Seguridad de la Federación Rusa, Dmitry Medvédev, quien en el pasado, en momentos críticos, se encargaba de esgrimir la posibilidad de un ataque nuclear y ahora ha derivado en esta dirección, apuntando una vez más directamente a los aliados europeos de Ucrania con la siguiente declaración:
«La declaración del Ministerio de Defensa ruso debe tomarse literalmente: la lista de instalaciones europeas que fabrican drones y otros equipos es una lista de objetivos potenciales para las fuerzas armadas rusas. Cuándo se materialicen los ataques depende de lo que venga después. ¡Que duerman bien, socios europeos!».
El asunto aquí es, una vez más, el contexto. La derrota de Orban, el estancamiento en el frente, el alto número de bajas sufrido por Rusia, la dificultad de alcanzar sus objetivos estratégicos en los despachos, la posibilidad de que desde Ramstein/UE aumente la ayuda a Ucrania (ver segunda parte del informe), etcétera, son todos ellos elementos que como en puntos anteriores de esta misma guerra, hacen más creíble la amenaza rusa. Especialmente porque aunque la amenaza es directa, no implica necesariamente un nivel de escalada del mismo tipo que el nuclear o incluso el cinético.
Decimos esto porque la posibilidad más creíble pasa, por un lado, por ataques a individuos concretos -algunas de las empresas de la lista tienen con seguridad permanente a varios de sus directivos en previsión, especialmente las ucranianas-. A partir de ahí, que Rusia siga con algo que en realidad ha venido haciendo casi desde el inicio de la guerra, como los sabotajes/ataques cibernéticos/acciones en la Zona Gris. Una escalada medida que hemos visto en varios casos ya y que tiene como novedad el haberse hecho más explícita, eliminando el factor negación plausible.
En última instancia, podríamos llegar a ver ataques cinéticos directos, con drones o misiles, algo que ocurre con frecuencia en Ucrania, pero que en el caso de la UE/Turquía/Israel sería una novedad y, especialmente en estos dos últimos casos, algo mucho más extraño. Lo decimos porque en un momento en el que es la UE el mayor valedor de Ucrania y la OTAN está más en cuestión que nunca, se ofrece una ocasión inmejorable al Kremlin para probar la voluntad de defensa de los aliados y, en su caso, los mecanismos de activación del artículo 42.7. TUE, en un momento en el que se está debatiendo sobre ello.
Pasamos ahora sí a los numerosos ataques a larga distancia que nos ha dejado la última jornada, testigo de un nuevo ataque masivo ruso. Según el último informe oficial ucraniano disponible, finalmente habrían sido 382 drones y misiles los empleados por Rusia entre los días 14 y 15 de abril, incluyendo 20 misiles de crucero Kh-101, 1 misil de crucero Iskander-K y 361 drones de ataque de diferentes tipos. Del total, el Estado Mayor ucraniano asegura que sus defensas han sido capaces de destruir o desviar de su rumbo 19 misiles Kh-101, 1 misiles Iskander-K y 349 drones, aunque esta información casa muy mal con los datos que compartimos en el informe previo sobre puntos de Ucrania alcanzados.
Dicho esto, en las últimas horas ha trascendido información relativa a actividad antiaérea en puntos como Cherkassy o Kiev, lo que no ha podido evitar que 5 civiles falleciesen y 21 más resultasen heridos en esta última ciudad como consecuencia de los ataques rusos, que habrían implicado al menos a 25 drones. En la misma región, en este caso en la localidad de Bila Tserka, se ha producido también un importante incendio tras el impacto de drones rusos. Del mismo modo, se han producido explosiones en Vinnytsia, en Sumy (donde ha sido alcanzada la planta química de Sumykhimprom), en Járkov o en Dnipró, donde 2 personas han fallecido y 27 sido heridas y ha resultado dañada una fábrica de lubricantes. Lo peor, no obstante, se lo ha llevado una vez más la región costera de Odesa, en donde una explosión ha dejado al menos media docena de fallecidos y más de una decena de heridos. Los ataques, en cualquier caso, han continuado a la hora de redacción de este informe.
Además, hay que tener en cuenta también los efectos de las bombas planeadoras, empleadas con profusión tanto en Donetsk, como Sumy o Járkov, incluyendo localidades como Sloviansk, donde se ha registrado al menos un herido tras hacer explosión una FAB-1500. También, como curiosidad, que drones rusos han lanzado panfletos sobre Ucrania festejando algunas de las últimas declaraciones de JD Vance y, en general, los cambios en la política de la actual Administración estadounidense hacia Ucrania.
En el caso de Ucrania, si ayer veíamos cómo alcanzaban la planta de pólvora de Kazán, en este caso, han hecho lo propio con una instalación similar sita en la ciudad de Samara, en la región del mismo nombre. Además, han atacado también Sterlitamak, al noreste de la anterior, causando daños en la planta química Sintez-Kauchuk, que ya había sido alcanzada anteriormente, empleando para ello drones. Por otra parte, drones ucranianos también han atacado un depósito de combustible en Valuyki, en la región de Bélgorod.
Más recientemente, además, los ucranianos han dañado una vez más la refinería de petróleo de Tuapse, en la costa oriental del mar negro, aunque el ataque en este caso y en puridad, habría tenido lugar durante la madrugada del día 16 de abril.
Por último, han trascendido imágenes recientes de la planta de aviación rusa de Komsomolsk na Amur, la cual sufrió un importante incendio el pasado día 11 (que no cabe achacar directamente a Ucrania, aunque la noticia es relevante por lo que atañe al complejo industrial-militar ruso, ya que allí se ensamblan los Su-35) que ha destruido uno de sus pabellones principales.

Pasamos ahora a la actualidad sobre el frente, mientras el Ejército ruso sigue presionando al norte del mismo, en regiones como Járkov y Sumy, un día más. Una jornada en la que se ha visto a los ucranianos alcanzar camiones militares rusos en Skadovsk, al sur de la región de Jersón, a unos 60 kilómetros de la orilla norte del Dniéper, en el que podría ser uno de los ataques llevados a cabo con drones FPV a mayor distancia hasta la fecha.
En cuanto al río Oskil, y más concretamente a Kupiansk y su entorno, han seguido los ataques rusos en tres direcciones: desde el norte hacia el centro de Kupiansk, desde el noreste hacia Petropavlivka y desde el sureste hacia Kurylivka (donde se han visto recientes combates) e incluso Kisharivka.
En el caso de Limán, según algunas fuentes una serie de ataques ucranianos habrían asegurado la situación al este de la localidad, después de que incursiones rusas en las últimas semanas hubiesen posicionado a sus enemigos demasiado cerca del casco urbano.
Más al sur, en Siversk, o más bien desde esta ciudad, habrían seguido los intentos rusos por avanzar hacia el oeste, siguiendo las líneas de progresión habituales en los últimos meses y apoyados por importantes bombardeos aéreos. La única novedad en de las últimas horas, explicado esto, sería la presencia de soldados rusos en Kalenyky, donde se les ha podido ver enarbolar su bandera.
Buena parte de la actividad militar de la jornada ha vuelto a concentrarse en Konstyantynivka, en donde los combates son cada vez más intensos, al igual que el número de ataques con artillería, drones y bombas de aviación guiadas de todo tipo, por uno y otra parte. Se habla, dicho esto, de progresos rusos en Berestok, al suroeste de la ciudad.
Al sur del frente, en torno a Gualiaipolé, los ucranianos de DeepState reconocen algunos avances rusos al oeste y noroeste de la ciudad, lo que no deja de ser curioso, toda vez que la mayoría de los analistas otorgaban esta zona a Rusia desde tiempo atrás, manteniendo sólo unos pocos que se trataba de zona disputada (algo parecido ha ocurrido en relación con el noroeste de Pokrovsk y Hrysyne, de hecho).
Cerramos esta parte del informe con el sector del Dniéper, ya que allí vuelve a hablarse de contraataques ucranianos contra el saliente ruso en la zona de Pavlivka y Lukyanivske que habrían sido efectivos.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
En cuanto al apartado internacional, mientras prosigue la crisis en el estrecho de Ormuz, que está dejando problemas en países tan distantes como Australia (que para más inri ha visto cómo un incendio consumía buena parte de una de sus principales refinerías) o Mozambique, mientras se rumorea que los EEUU podrían reanudar las sanciones al petróleo ruso e iraní, y mientras se especula con una posible operación militar de EEUU en Cuba, la jornada nos deja las siguientes novedades en relación con Ucrania.
En primer lugar, el impulso diplomático por parte de Kiev que ha llevado a que Zelenski y su equipo viajen a Alemania, Noruega e Italia en las últimas horas. El objetivo no es otro que tratar de asegurar el apoyo y, en particular, todo lo relacionado con defensa aérea, acuerdos de producción conjunta, intercambio de datos, inversión y presión contra Moscú. Así lo ha resumido, de hecho, la propia Presidencia ucraniana al señalar que los viajes a Alemania y Noruega se saldaron con documentos bilaterales encaminados a reforzar la defensa aérea, atraer inversión y poner en marcha el trabajo sobre los denominados “Drone Deals”.
Como comentamos en el informe anterior, terminada la visita a Alemania, Zelenski se dirigió a Noruega donde durante el día de hoy ha continuado las reuniones. En particular, se ha visto con el presidente del Storting (Parlamento) y con líderes de los partidos parlamentarios. Tras su encuentro con su homólogo, Jonas Gahr Støre, ambas partes habían acordado comenzar el trabajo para preparar un “Drone Deal” con Oslo. Además, Kiev pidió apoyo para dos instrumentos que siguen siendo fundamentales en la estrategia internacional de Ucrania: el Tribunal Especial por el crimen de agresión y un mecanismo de compensación.
Asimismo, Zelenski mantuvo también una reunión con el príncipe heredero Haakon, a quien agradeció personalmente la asignación de 9.000 millones en ayuda para 2026 por parte de Oslo; siendo uno de los apoyos europeos más sólidos y continuos para Kiev.
Posteriormente, el líder ucraniano viajó hasta Italia para verse, entre otros, con la primera ministra Giorgia Meloni y el ministro de Defensa, Guido Crosseto. Tras su reinió con Meloni, Zelenski anunció que trabajarán en un futuro acuerdo de drones. Además, durante su encuentro discutieron sobre defensa aérea, posibles vías de cooperación para la producción conjunta particularmente en el ámbito de los drones, así como sobre las sanciones y las negociaciones de paz. Por su parte, Meloni subrayó que Italia sigue impulsando la presión económica dentro del G7 y de la UE, y calificó de especialmente importante el 20º paquete de sanciones que Europa está preparando y respaldó la necesidad de desbloquear el préstamo de apoyo a Ucrania de 90.000 millones de euros.
Mientras tanto en Berlín tenía lugar la 34º reunión del Grupo de Contacto para la Defensa de Ucrania o más conocido como Ramstein, donde el ministro de Defensa ucraniano, Mykhailo Fedorov, afirmó que “Ucrania busca la paz”, pero insistió en que la diplomacia solo puede funcionar si Ucrania es fuerte sobre el terreno y si se erosiona la capacidad rusa de continuar la guerra. Además, subrayó el papel del programa PURL, agradeciendo específicamente el apoyo de Alemania, Países Bajos, España, Polonia y Rumanía en lo que se refiere a los misiles Patriot, así como a Estados Unidos “por facilitar a sus socios la adquisición de los interceptores necesarios”. De este modo, recalcó que las prioridades de Ucrania siguen siendo las mismas: defensa aérea, aumentar el número de drones y misiles ucranianos, y garantizar el suministro de munición de artillería de largo alcance.
Tras la reunión, Ucrania, Reino Unido y Alemania como co-anfitriones del Grupo, y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ofrecieron una rueda de prensa en la que este último afirmó que “no podemos perder el foco en Ucrania” pese a los numerosos desafíos de seguridad, y dio la bienvenida a las nuevas contribuciones de Alemania, Reino Unido y Países Bajos, así como a los nuevos anuncios de apoyo a PURL y a la iniciativa checa de munición. Así, subrayaba que “hoy hemos reafirmado nuestro compromiso con Ucrania” y que “Todos los aliados deben invertir más para alcanzar el objetivo de 60.000 millones de dólares en apoyo a la seguridad y la defensa de Ucrania este año”. Y, aclaraba: “Cualquier fondo procedente del préstamo de apoyo de la UE a Ucrania debería ser adicional a lo que los aliados se comprometan bilateralmente”.
Así, también destacaba la distribución desigual de los costes entre aquellos aliados que apoyan a Ucrania, declarando: “Al analizar la Cumbre de la OTAN en Ankara [7-8 de julio], debemos avanzar en la consecución de un enfoque más equitativo y predecible para apoyar los esfuerzos de defensa de Ucrania…Esto es un verdadero problema. Muy pocos países soportan una carga excesiva, y debemos abordar la situación. Apoyar la lucha de Ucrania es importante, más importante que nunca”.
En cuanto a los anuncios particulares de ayuda, destacaba durante la jornada el de Países Bajos, pues según ha confirmado su ministra de Defensa, Dilan Yesilgoz-Zegerius, invertirán 248 millones de drones en producir drones para Ucrania.
Moviéndonos ahora hasta Estados Unidos, el ministro de Finanzas ucraniano, Serhii Marchenko, anunció en Washington que Ucrania había recaudado 500 millones de dólares más de lo previsto en el primer trimestre del año, en un esfuerzo por tranquilizar a sus socios y demostrar una mayor capacidad de sostener su esfuerzo bélico con recursos propios. Asimismo, se mostró esperanzado respecto al desbloqueo próximo del préstamo europeo de 90.000 millones de euros.
Por su parte, la primera ministra de Ucrania, Yuliia Svyrydenko, quien participó en la inauguración del Foro de Asociación entre Estados Unidos y Ucrania, también se ha reunido con el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, para discutir sobre la situación financiera y energética de Ucrania y el impacto del conflicto de Oriente Medio en los mercados globales. Durante la reunión, destacaron la importancia de aprobar los próximos proyectos de inversión en el marco del Fondo de Inversión para la Reconstrucción Estados Unidos-Ucrania (URIF), y debatieron la importancia de ampliar significativamente el mecanismo de cobertura de riesgos bélicos para potenciales inversores en Ucrania.
Además, Svyrydenko declaraba en lo que concierne a las sanciones:
“Nos hemos centrado específicamente en la necesidad de reforzar la política de sanciones contra Rusia para impedir el fortalecimiento de sus capacidades militares. La postura de Ucrania se mantiene inalterable: deben endurecerse las sanciones contra las empresas rusas, en particular en lo que respecta a las restricciones al suministro de componentes de armas y la reducción de los ingresos rusos procedentes del petróleo y el gas. Ya estamos viendo sus efectos”.
De hecho, y aquí la noticia importante, según Reuters Estados Unidos no va a renovar la exención de 30 días de las sanciones al petróleo ruso ni iraní, al tiempo que persiste el bloqueo estadounidense al estrecho de Hormuz.
Del lado de Moscú, las noticias han sido bastante limitadas sin perjuicio, por supuesto, de lo explicado en la sección anterior, aunque contamos con nuevas declaraciones del ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, tras su visita a China. En esta ocasión, aseguraba que Estados Unidos y Europa están promoviendo la idea de un nuevo bloque militar con Ucrania como participante destacando, y advirtió además de que una renuncia total europea a la energía rusa solo conduciría a una nueva dependencia respecto de otro país.
En lo relativo a China, Lavrov subrayaba que los lazos ruso-chinos son “inquebrantables incluso en medio de cualquier tormenta” y que cuentan con todas las capacidades necesarias para evitar depender de las “agresivas iniciativas estadounidenses” dirigidas a socavar los mercados energéticos mundiales a través del conflicto en Oriente Medio. Hay que tener en cuenta también que se espera que Putin visite China pronto.
Para concluir, Rusia ha aceptado pagar las compensaciones por el derribo del avión de Azerbaiyán en 2024 que acabó con la vida de 38 personas. En particular, el Ministerio de Exteriores ruso publicaba una declaración conjunta de los ministros del ramo de ambos países en la que anunciaban que habían “acordado una solución adecuada a las consecuencias, incluido el pago de una indemnización”. Además, señalan que “el accidente fue consecuencia del impacto accidental de un sistema de defensa aérea en el espacio aéreo de la Federación de Rusia”, así como que “estas medidas reafirman nuestro compromiso compartido de seguir desarrollando una cooperación mutuamente beneficiosa en el marco de nuestra alianza”.

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