Guerra de Ucrania – Día 1504

Con el mundo conteniendo la respiración a la espera de ver qué sucede en Irán, tras los bombardeos estadounidenses contra la isla de Kharg y las renovadas amenazas de un Trump que plantea una escalada aun mayor, la guerra de Ucrania sigue su curso. Lo hace con Zelenski hablando sobre la seguridad de la navegación como «valor global», sobre la cooperación en materia de seguridad y defensa con distintos socios europeos y con los pasos dados desde Kiev para aprobar las leyes fiscales exigidas por el FMI o las reformas que se piden desde la UE. También ha sido tema de discusión la visita de JD Vance a Budapest, en donde ha mostrado su apoyo y el de la Administración Trump a Viktor Orban, llegando a acusar a Ucrania de injerencia en las elecciones de Hungría e incluso de EEUU. No han sido, en cualquier caso, las únicas noticias de un día que nos deja dos ataques mortales con drones FPV rusos contra civiles y, también, contraataques ucranianos en Konstyantynivka o Dobropillia.

A lo largo de la última jornada, según la información oficial ucraniana, las Fuerzas Armadas rusas habrían lanzado hasta 110 drones de ataque de largo alcance, de los que las AFU aseguran haber derribado o neutralizado 77 de ellos.

Los drones restantes han alcanzado puntos de Ucrania como Merefa, en la región de Járkov, Chernígov o Poltava, en la óblast del mismo nombre. Los daños más graves, no obstante, se han registrado en Pryluky, en la región de Chernígov, en donde el impacto de un dron ruso ha dejado una quincena de heridos tras se alcanzado un edificio residencial. Daños a los que hay que sumar los cortes de luz que se han registrado en regiones como Odesa, Jersón, Sumy, Járkov, Zaporiyia o Chernígov durante la mañana del día 7, según ha informado la empresa Ukrenergo.

Además de esto, hay que tener en cuenta un día más los daños causados por la artillería, las bombas planeadoras y los drones FPV rusos, que no son pocos. Así, en esta última jornada, tenemos noticias del impacto de una FAB rusa en Zaporiyia, que ha dejado al menos un herido. Además, un ataque aéreo ruso contra la ciudad de Stepanivka dejó cinco heridos, según anunciaron las autoridades locales, entre ellos un niño de 14 años.

En cuanto a los drones FPV, por una parte el impacto de uno de ellos contra un autobús en la localidad de Chernovohryhorivka, en la región de Zaporiyia, ha dejado cinco civiles heridos. Por otra, en la cercana Nikopol un ataque similar ha dejado por ahora cuatro muertos y quince heridos, todos ellos viajeros del mismo autocar.

En cuanto a los ucranianos, estos han atacado durante las últimas 24 horas nuevamente Crimea, alcanzando un depósito de combustible empleado por Rusia en la localidad de Feodosia. Más al noreste, en Lugansk, se han registrado varias explosiones e incendios, tras un nuevo ataque ucraniano con drones.

Fuera de las regiones ucranianas ocupadas por Rusia tenemos también ataques. Para empezar en la región de Vladímir, al este-noreste de Moscú, en donde ha sido alcanzado un arsenal militar. Para seguir, una vez más, en la terminal de exportación de petróleo de Ust-Luga, que ha vuelto a ser alcanzada, produciéndose nuevas explosiones y daños.

Además, aunque por el momento no hay más noticias sobre posibles acciones de las AFU o el SBU, según han informado desde la empresa pública Rosaviatsia, se habrían introducido restricciones al vuelo en las inmediaciones de los aeropuertos de Kirov e Izhevsk, ya muy al interior de Rusia. Por último, en este caso desde Voronezh, el gobernador regional afirma que las fuerzas de defensa aérea desplegadas en la región habrían detectado y destruido hasta 16 drones ucranianos durante la noche, en un ataque que habría dejado un herido y daños en una «instalación tecnológica». En total, el Ministerio de Defensa ruso ha anunciado el supuesto derribo de hasta 45 drones durante la jornada.

Al margen de todo esto, y después de un tiempo sin noticias de ellos, miembros del grupo de partisanos Atesh habrían saboteado una línea de ferrocarril rusa en Bélgorod, interrumpiendo temporalmente el transporte de cargas militares hacia Kupiansk, según aseguran desde esta organización.

En otro orden de cosas, el SBU ucraniano ha detenido un buque que al parecer formaba parte de la «Flota fantasma» rusa y que operaría bajo distintas banderas y nombres para dificultar la trazabilidad y la responsabilidad última. Así las cosas, el buque fue retenido en el puerto comercial de Odesa tras llegar bajo bandera de un país africano, supuestamente para cargar un cargamento de tuberías de acero, tras constatar que su propietario estaba sujeto a las sanciones internacionales.

Pasamos ahora a hablar de las novedades -mínimas- sobre el frente. Comenzamos hablando sobre UGVs, ya que según afirmó el Ministerio de Defensa ucraniano en Telegram, durante los tres primeros meses de 2026 se llevaron a cabo alrededor de 21.500 misiones de combate y abastecimiento logístico, incluidas 9.000 únicamente en el mes de marzo. Sigue pues aumentando el número de misiones y también la variedad de estas que son conducidas empleando sistemas terrestres autónomos (otra cosa es el grado concreto de autonomía de cada uno de ellos, claro).

Seguimos con otra noticia interesante, pues según las autoridades de Camerún, 16 nacionales de este país africano habrían fallecido luchando en Ucrania como parte del Ejército ruso. Las circunstancias de su participación en este conflicto siguen, no obstante, sin estar claras, ya que no se sabe si se unieron al Ejército ruso como mercenarios o si bien, como muchos otros, fueron engañados para llegar allí o incluso fueron obligados a prestar servicio militar mientras se encontraban en Rusia. Aunque se sospecha que son muchos más, se ha logrado identificar con nombres y apellidos a más de 1.500 extranjeros que habrían engrosado las filas del ejército ruso hasta abril de 2025. Una situación que, por cierto, no es muy diferente en Ucrania, salvo porque en este caso la inmensa mayoría de los extranjeros alistados sí han sido voluntarios, registrándose únicamente casos de coerción en el caso de los propios ucranianos, reclutados como sabemos por la fuerza en multitud de ocasiones.

Además, recientemente se ha publicado un interesante artículo acerca de las formas en que se lucha dentro de la «kill-zone», cada vez más extensa, que encontramos en esta guerra. Artículo que incluye previsiones sobre lo que nos podría dejar esta primavera y el próximo verano.

Dicho esto, y pasando ahora sí a la situación en el frente, comenzamos por el sector de Siversk, en donde tenemos noticias por un lado de nuevos ataques rusos desde dicha ciudad hacia Kalenky y Rai-Oleksandrivka y, por otro, de un contraataque ucraniano reciente en dirección a Ozerne y Yampil. Eso sí, hay que tomar la información con precaución, pues tal y como explicamos ayer lo que se había detectado era presencia ucraniana en dicho punto y bombardeos rusos contra esta zona, lo que no significa necesariamente que antes estuviese completamente controlada por Rusia, sino que podría ser una situación mucho más fluida. Además de esto, se reportan también contraataques ucranianos más al sur, hacia Nykyforivka y Min’kivka.

En el sector de Konstyantynivka, tras los últimos intentos rusos por hacerse fuertes en el cuadrante noroccidental de la urbe, las últimas horas nos dejan la noticia de distintos contraataques ucranianos tanto en esta zona como más al este, entre Kontyantynivka y Stupohcky e, incluso, hacia Chassiv Yar.

Los contraataques ucranianos se han extendido también al sector vecino, pues las AFU han cargado desde Kucheriv Yar o Novy Donbas hacia Nove Shakove y Shakove, intentando alejar a los rusos de Dobropillia.

En el sector de Pokrovsk, han seguido los ataques rusos hacia el norte de esta ciudad, tanto en Rodinske como hacia Novooleksandriva y Vasylivka. Además, a través de la M30 han intentado avanzar hacia el oeste.

En cuanto a Zaporiyia, no parece haber cambios, aunque sí noticias sobre los recientes ataques ucranianos con drones FP-2 contra un puesto de mando de drones ruso en Novozlatopil.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

Un día más la jornada a nivel internacional vuelve a estar centrada en Oriente Medio, a la espera de declaraciones del presidente Trump, lo que ocasiona que el foco no esté en la guerra en Ucrania ni en las negociaciones de paz con Rusia. Así las cosas, mientras el norteamericano amenaza con un grado de destrucción sin precedentes -la prensa ha llegado a especular, con base especialmente en declaraciones de Vance, sobre un hipotético uso nuclear muy poco o nada probable-, el mundo contiene la respiración a la espera de si realmente se producirá la escalada o, como suele ser habitual, el incremento en el nivel de las declaraciones precede a una nueva negociación, alto el fuego o cesión de algún tipo.

En cuanto a Ucrania, se mantienen activos a nivel diplomático a fin de seguir contando con la atención necesaria, incluyendo el posicionamiento del país como proveedor de seguridad debido a su colaboración con países de Oriente Medio, al tiempo que Rusia sigue lanzando ataques, incluidos contra la población civil.

De hecho, Zelenski tocaba este tema en su discurso vespertino, afirmando que la seguridad de la navegación es “un valor global” y vinculando la aportación ucraniana en Oriente Medio a lo aprendido en el mar Negro. En paralelo, arremetía contra Naciones Unidas en redes sociales al considerar que el Consejo de Seguridad ha “vuelto a fracasar en demostrar efectividad y actuar de manera decisiva ante una amenaza global de esta magnitud”. Asimismo, señalaba que la inestabilidad causada por la crisis con Irán ha desestabilizado los mercados globales de modo que Ucrania debe asegurarse que cuentan con todo lo necesario para garantizar su defensa, su economía y sus necesidades sociales a largo plazo. En este sentido, insistía en que es fundamental contar con acuerdos para el suministro de combustible a Ucrania para los meses, ligando este asunto a la nueva forma de cooperación consistente en que “Ucrania exporta seguridad y recibe lo que necesita para su confianza interna y su seguridad energética”.

Sobre la cooperación con los socios, Zelenski subrayaba que en las próximas semanas se dedicarán a trabajar con los europeos en programas conjuntos de producción, modernización de la defensa, financiación de la defensa y coordinación de los esfuerzos de seguridad. No obstante, y pese a que repita que serán semanas importantes con los socios europeos, por el momento se desconocen fechas concretas para las discusiones.

Asimismo, Zelenski subrayaba tras el último ataque ruso contra civiles en Nikópol y Jersón que “cuando este terror contra la vida humana se repite cada día, bloquear nuevas sanciones contra Rusia, intentar debilitar las existentes y comerciar con Rusia resulta extraño”.

Por otro lado, el día en Kiev ha estado marcado por las discusiones sobre la necesaria ayuda exterior. Finalmente, la Verkhovna Rada ha aprobado las leyes fiscales exigidas por el Fondo Monetario Internacional y avanzó en otras reformas vinculadas tanto al Fondo como al Mecanismo para Ucrania de la UE, a fin de garantizar la estabilidad macrofinanciera, impulsar la integración europea y cumplir los compromisos de Ucrania con sus socios. Más concretamente, estas iniciativas permitirán a Ucrania recibir 875 millones de euros en financiación de la UE. Cabe recordar, además, que Kiev necesita 52.000 millones de dólares de financiación externa este año y que, además, el Préstamo de Apoyo a Ucrania de 90.000 millones sigue bloqueado por Hungría.

Además, durante el día Zelenski ha recibido a los nuevos embajadores de Argelia, Australia, Filipinas y Moldavia con ocasión de la entrega de sus cartas credenciales; una ocasión que aprovechó para insistir en el apoyo internacional a Ucrania, en la cooperación en materia de seguridad y en el vínculo entre la guerra con Rusia y la situación en Oriente Medio.

En paralelo, el ministro de Exteriores, Andrii Sybiha, ha conversado con sus homólogos de Finlandia y Portugal, con quienes ha discutido sobre la situación en Oriente Medio informando también sobre la reciente visita de Zelenski, el apoyo a Ucrania -incluido el préstamo de la UE-, la presión sobre Rusia y los esfuerzos diplomáticos en curso.

Mientras tanto, distintos medios, incluidos los ucranianos, destacaban la visita de JD Vance a Budapest, donde el vicepresidente estadounidense respaldó abiertamente a Viktor Orbán a escasos días de las elecciones parlamentarias y lanzó acusaciones sobre supuestas injerencias ucranianas en las elecciones tanto estadounidenses como húngaras, también señalando a los “burócratas de Bruselas”.

Moviéndonos hasta Moscú, lo cierto es que un día más han optado por guardar silencio respecto de las negociaciones de paz y, teniendo en cuenta los informes de las últimas semanas, cuando lo rompen es para reiterar que las conversaciones trilaterales siguen pausadas debido a que el foco de atención para Washington está ahora en Oriente Medio.

Así, durante el día, han destacado otro tipo de declaraciones, empezando por las de la portavoz del Ministerio de Exteriores, María Zajárova. En particular, ha reclamado a la OSCE, la UNESCO y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos que condenaran lo que define como ataques terroristas de Kiev contra periodistas.  Por su parte, el diplomático Rodion Miroshnik acusaba a Zelenski de cruzar todas las “líneas rojas” del derecho internacional humanitario por un ataque ucraniano contra una escuela en la parte ocupada de Zaporiyia.

No obstante, esta no ha sido toda la actividad del Ministerio de Exteriores ruso, pues el ministro Serguéi Lavrov ha discutido con su homólogo de Emiratos Árabes Unidos la situación político-militar en la región del Golfo y destacaron la importancia de un cese inmediato de las hostilidades.

Cambiando de tercio y conectado con el informe de ayer, el Ministerio de Energía de Kazajstán ha confirmado que los envíos de petróleo a través del Consorcio del Oleoducto del Caspio se mantienen estables, después de que Moscú acusase a Kiev de dañar sus instalaciones en el mar Negro.

Para concluir y como noticia interesante, Reuters ha informado de que varios fabricantes europeos de propulsores tipo mini jets estaban ampliando la producción para evitar un cuello de botella que pone amenaza el programa ucraniano de drones de ataque de largo alcance.


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