En su discurso vespertino, el presidente Zelenski anunciaba que, si Rusia detiene sus bombardeos contra la red eléctrica ucraniana, Ucrania responderá de la misma forma, en lo que es una oferta formal de «tregua energética». Zelenski, por otra parte, ha evaluado positivamente los resultados de su visita a Damasco, incluidos los acuerdos alcanzados en materia de cooperación en seguridad y seguridad alimentaria regional. Desde Moscú, empero, han acusado a Kiev de intentar desestabilizar “el mercado mundial de hidrocarburos y el cese del suministro de productos petrolíferos a los consumidores europeos” con sus últimos ataques, mientras Kiril Dmitriev advertía de una “escasez catastrófica” de petróleo inevitable. No han sido, en cualquier caso, las únicas noticias de una jornada en la que desde Moscú se ha criticado también la ayuda de Japón a Ucrania, afirmando que profundiza la implicación de Tokio en el conflicto y daña aún más las ya tensas relaciones bilaterales, en la que se han producido nuevos ataques ucranianos contra plantas químicas en Rusia y lanzamientos de drones rusos contra infraestructuras críticas ucranianas y en la que se han producido nuevos combates, aunque escasos cambios en la línea de frente.
Las últimas horas llegan con la noticia del lanzamiento, por parte de Rusia y según los datos oficiales ucranianos, de hasta 141 drones de ataque de las familias Shahed, Gerbera o Italmas. De este total, las Fuerzas Armadas ucranianas habrían logrado derribar o desviar de su objetivo, según aseguran, 114 aparatos.
Los mayores problemas, dicho esto, se han vivido al norte de Ucrania, tanto en la región capital, Kiev, como en la vecina región de Chernígov, en donde han sido hasta 340.000 los abonados que han sufrido cortes en el suministro eléctrico tras ser alcanzadas infraestructuras críticas por los drones rusos. También se han registrado explosiones y daños en otras regiones como la de Járkov y la de Odesa, en donde han sido cuatro los fallecidos y diecisiete los heridos finalmente o en Jersón.
Las bombas planeadoras, los drones tácticos o la artillería de campaña han dejado, por su parte y un día más, también numerosos daños materiales y humanos. Es, sin ir más lejos, lo que ha ocurrido por enésima vez en Jersón, en donde un ataque con drones FPV ha dejado cuatro heridos. Del mismo modo, en Nikopol han sido siete los afectados, en este caso tras un ataque con bombas planeadoras. Lo mismo en Kramatorsk, en donde otro ingenio del mismo tipo ha dejado un saldo de al menos un fallecido y cinco heridos. En cuanto a Nikopol, además, se ha hablado en las últimas horas de la colocación, por parte rusa y empleando drones, de minas antipersona Pryanik, extremadamente difíciles de detectar.
Del lado contrario, nos encontramos hoy con los ucranianos atacando una planta química ubicada en la localidad de Rossosh, en la región de Voronezh, cerca de la frontera entre ambos países. Hablamos de una planta, la de Minudobrenia, que produce amoníaco, nitrato de amonio y ácido nítrico, que son todos ellos componentes clave de explosivos y municiones.
Por otra parte, hay más datos sobre los recientes ataques ucranianos contra infraestructuras eléctricas en las regiones ocupadas. Ya en el informe de ayer hablábamos sobre apagones en Doneskt o Mariúpol. Ahora se ha sabido que la instalación atacada ha sido la central eléctrica de Starobesheve, lo que ha derivado en cortes en el suministro para decenas de miles de consumidores.
También sobre el reciente ataque a Novorossiysk, con los ucranianos atribuyéndose daños a la la fragata rusa Almirante Makarov situada en dicho puerto y que habría intentado repeler el ataque ucraniano, así como contra la plataforma petrolífera Sivash, situada en el oeste de Crimea.
Del mismo modo, ampliamos la información compartida ayer acerca del posible sorpasso ucraniano a Rusia en cuanto a lanzamiento de drones de largo alcance durante el mes de marzo. La información, que parte de una publicación del medio estadounidense ABC News, se basa en datos oficiales (lo que nos obliga a extremar la cautela) y asegura que Rusia habría derribado (según su Ministerio de Defensa) hasta 7.347 drones ucranianos en marzo, la cifra mensual más alta jamás reportada por Moscú, lo que equivale a un promedio de 237 drones diarios. Por su parte, la Fuerza Aérea Ucraniana declaró que durante el mes interceptó 6.462 drones rusos y 138 misiles de diversos tipos. De estos, 5.833 drones y 102 misiles fueron interceptados o neutralizados, lo que representa aproximadamente el 90% de los drones y algo menos del 74% de los misiles. Así pues, si creemos estos datos, Ucrania se habría enfrentado a un promedio de poco más de 208 drones y cuatro misiles diarios en marzo.
También en relación con los recientes ataques ucranianos contra la infraestructura rusa de extracción, refino y exportación de hidrocarburos, que en las últimas semanas ha visto cómo una decena de instalaciones de importancia eran alcanzadas (algunas en varias ocasiones) por los drones ucranianos, como parte de una campaña que viene acompañada de la oferta de una «tregua energética» por parte de Kiev.
Por último, ha sido noticia la situación de un buque ruso de transporte de trigo que, tras ser atacado en el mar de Azov, se creía hundido. Sin embargo, a pesar de ello ha sido finalmente encontrado y remolcado a costa después, eso sí, de haber perdido al menos a tres de sus tripulantes.
En cuanto a la actividad sobre el frente, en una jornada en la que se ha sabido que el general Sysrkyi ha visitado recientemente posiciones cercanas al frente en el sector de Pokrovsk y en la que se ha hablado sobre el rendimiento, mejoras y destino de los Leopard 1A5 ucranianos, las noticias son una vez más, mínimas.
Comenzamos, en cualquier caso, por Járkov, concretamente por la zona entre Kamyanka y Kolodyazne, donde se han registrado enfrentamientos. Lo mismo que, algo más al norte, en Ambarne, donde las AFU habrían lanzado un ataque en dirección a la cercana Milove, al noreste.
En dirección a Sloviansk y Kramatorsk, comenzamos hablando del cese en la actividad de la central térmica de Mykolaivka, ya demasiado cerca del frente como para seguir operando, dada la amenaza que los combates, los bombardeos y los drones plantean a las instalaciones y sus trabajadores. En este mismo sector, comenzando por el norte, se han registrado fuertes intercambios artilleros en torno a Yampil, lo que demostraría que hay presencia ucraniana en la zona. Más allá de esto, siguen los combates en puntos como Fedorivka Druha, junto a la carretera E40, o en otros puntos como Nikiforivka, algo más al norte.
No hay cambios en Konstyantynivka, aunque sí enfrentamientos y ataques con drones, generalmente de ucranianos intentando laminar a los DRGs rusos en sus incursiones.
En torno a Pokrovsk, hay testimonio de ataques con drones en puntos como Novofedorivka, al noroeste del sector y relativamente lejos del frente.
En dirección a Pokrovske, aunque no parece haber cambios, sí se han registrado distintas acciones como, por ejemplo, intercambios con drones en la zona de Berezove.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
La jornada del 6 de abril ha continuado marcada por la diplomacia ucraniana de los últimos días en Oriente Medio, al tiempo que Kiev ha propuesto un “alto el fuego energético” a Rusia a través de mediadores estadounidenses. En su discurso vespertino, el presidente Zelenski anunciaba que, si Rusia detiene sus bombardeos contra la red eléctrica ucraniana, Ucrania responderá de la misma forma. También ha subrayado que las garantías de seguridad constituyen la clave para una paz duradera, instando a que sigan avanzando las negociaciones, y ha confirmado que están trabajando “de forma muy concreta” con Estados Unidos sobre documentos de seguridad. Así, ha vuelto a insistir en que solo “pérdidas financieras significativas” obligarán a Rusia a considerar el abandono de la guerra, mientras que también señalaba la efectividad de las sanciones ucranianas a largo plazo que reducen principalmente los ingresos petroleros rusos.
Por otro lado, también en su discurso, Zelenski ha evaluado positivamente los resultados de su visita a Damasco, incluidos los acuerdos alcanzados en materia de cooperación en seguridad y seguridad alimentaria regional. Además, ha mencionado avances en la asociación con países del Golfo, incluyendo posibles nuevos acuerdos de defensa (por ejemplo, con Baréin) y el interés de estos en la adquisición de drones ucranianos de largo alcance.
Mientras tanto desde Moscú, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ha declarado que las negociaciones trilaterales están actualmente suspendidas, ya que “los estadounidenses tienen otras muchas prioridades, y sabemos cuáles son”. De ahí que “es difícil reunirse en formato trilateral en este momento”. No obstante, destacaba que tanto los ucranianos como ellos continúan los contactos con Estados Unidos, y que no saben con certeza si la visita de los enviados especiales estadounidenses Witkoff y Kushner a Kiev después de la Pascua está prevista.
El ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, por su parte, ha declarado que el fortalecimiento de los lazos con los países islámicos constituye una prioridad absoluta de la política exterior rusa, incluyendo el diálogo con la Organización de Cooperación Islámica.
Asimismo, Moscú ha acusado a Kiev de intentar desestabilizar “el mercado mundial de hidrocarburos y el cese del suministro de productos petrolíferos a los consumidores europeos” tras su ataque contra la terminal del Consorcio del Oleoducto del Caspio ubicada en Novorossiysk. Desde el Ministerio de Exteriores, su portavoz, María Zajárova, ha calificado los ataques ucranianos como “terrorismo puro”, ya que “están intentando perpetrar ataques precisamente contra los sectores de la economía y las instalaciones energéticas que afectan a la vida de la gente común, a su vida cotidiana y a la vida de los civiles”. Además, ha advertido a los países bálticos contra el uso de su espacio aéreo para ataques ucranianos con drones contra territorio ruso.
A propósito de la cuestión energética, el enviado ruso Kiril Dmitriev ha advertido de una “escasez catastrófica” de petróleo inevitable, con el Brent superando los 110 dólares por barril y Arabia Saudí aplicando primas récord (20 dólares por barril).
Por otro lado, Zajárova criticaba la ayuda de Japón a Ucrania, afirmando que profundiza la implicación de Tokio en el conflicto y daña aún más las ya tensas relaciones bilaterales, al tiempo que calificaba al régimen de Zelenski como “neo-nazi”.
Antes de pasar a otras cuestiones, también hay que señalar que Rodion Miroshnik, embajador plenipotenciario del Ministerio de Exteriores de Rusia para los crímenes del régimen de Kiev, ha declarado que las naciones occidentales están obstaculizando los esfuerzos para investigar a nivel internacional los crímenes cometidos por el Ejército ucraniano, intentando garantizar así que Ucrania no tenga que rendir cuentas por sus violaciones del derecho internacional humanitario.
Pasando a la ayuda y para concluir, de un lado, el Ministerio de Defensa de Ucrania ha anunciado que Suecia suministrará a Kiev sistemas avanzados de defensa antiaérea Tridon Mk2 para contrarrestar los drones Shahed y otras amenazas aéreas. El paquete, valorado en 400 millones de euros, forma parte de un apoyo militar sueco de 1.200 millones de euros anunciado el pasado febrero.
De otro, el Ministerio de Energía anunció que en marzo de 2026 el Fondo de Apoyo Energético recibió 3,2 millones de euros procedentes de Islandia y Eslovenia y se firmaron contratos por un valor aproximado de 41,7 millones de euros para el suministro de equipo de vital importancia. Asimismo, el Ministerio destaca que en marzo se firmaron acuerdos de subvención y se anunciaron nuevos compromisos de donantes, entre los que se cuentan: 12,5 millones de euros de Canadá, 10 millones de la Comisión Europea, 5,4 millones de Dinamarca, 4,8 millones de euros de Alemania y 1,5 millones de Croacia. Además, los siguientes anunciaron nuevas contribuciones: 57,9 millones d euros del Reino Unido, 10 millones de euros de Italia y 155.000 euros de la provincia de Alberta, Canadá.

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