Tras 1.500 días de guerra, en el frente sigue el estancamiento. También continúan los ataques a larga distancia por parte de ambos bandos, un área en la que Rusia disfruta de una manifiesta superioridad, lanzando de hecho un nuevo ataque masivo con más de 500 misiles y drones durante la jornada. En el apartado internacional, el presidente ruso ha hablado con su homólogo turco, Erdogan, en la que ha sido la llamada de más alto nivel de la jornada. Han discutido sobre la situación en Oriente Medio y sus efectos sobre la logística, el comercio y la energía, coincidiendo en la necesidad de lograr un alto el fuego. Por su parte, Zelenski ha denunciado una «nueva escalada» durante la Pascua, al tiempo que defendía que la situación en el frente sería la mejor para las AFU en 10 meses. Además, recordaba que las conversaciones de paz «siguen teniendo recorrido», invitando a los negociadores estadounidenses a visitar Kiev y eventualmente Moscú. Además, durante la jornada ha hablado con el Sumo Pontífice.
Cuando se cumplen 1.500 días desde el inicio de la invasión rusa a gran escala de Ucrania, la guerra nos deja una imagen decididamente rutinaria: un nuevo ataque masivo ruso con drones y misiles contra el interior del país. Sabemos, pues recurrentemente los lectores nos hablan de ello, que las cifras redondas, como estos 1.500 días, devuelven puntualmente el interés de la prensa o los particulares sobre este conflicto, por lo demás, en segundo plano desde hace tiempo. También somos conscientes de que a muchos les encantaría que hiciésemos cosas «especiales» en conmemoración de una fecha que por alguna razón se considera distinta de la anterior o la posterior. No obstante, seguiremos en nuestra línea, pues sigue sin haber nada que celebrar y no lo habrá hasta que el conflicto no llegue a su fin (y aun así, veremos, en función de cómo se cierre).
Volviendo sobre el ataque masivo ruso, este ha consistido en el lanzamiento de 579 vectores, incluyendo 10 misiles balísticos Iskander-M, 25 misiles de crucero Kh-101, 20 misiles de crucero Iskander-K y 542 drones de ataque. De estos, el Estado Mayor ucraniano asegura haber derribado o neutralizado 515 drones, 24 misiles Kh-101 y 2 misiles Iskander-K.
Entre los puntos más castigados, la región de Cherkassy, así como la de Kiev, en donde al menos un civil ha perdido la vida y han sido alcanzados edificios residenciales en distintos lugares. Además, han sido alcanzados también puntos de Zhytomyr, de Sumy o de Chernígov, en donde un civil ha fallecido y tres más sufrido heridas de diferente consideración. Odesa, por su parte, ha sido también blanco de los misiles y los drones rusos, al igual que Járkov. En este último caso es en donde se ha registrado el mayor número de bajas civiles, con dos fallecidos y media docena de heridos. En total, habrían sido 16 los muertos en todo el país y alrededor de 80 los heridos durante la última jornada.
Los ataques rusos, además, han provocado importantes problemas energéticos en Ucrania a lo largo de toda la campaña invernal, aunque según el Gobierno ucraniano los trabajos de reparación avanzan a buen ritmo y ha sido recuperada la mitad de la capacidad en las últimas semanas.
A lo anterior, como cada día, hemos de sumar el efecto de los más de dos centenares de bombas planeadoras lanzadas por Rusia durante la jornada, el de la artillería de campaña y, por supuesto, el de los drones tácticos, uno de los cuales ha dejado 7 heridos al alcanzar un autobús en Járkov.
A pesar del ataque masivo ruso, los ucranianos tampoco se han quedado de brazos cruzados, ni mucho menos. Han vuelto a atacar, de hecho, distintos puntos de la Ucrania ocupada, como Melitópol en Zaporiyia, donde se han registrado varias explosiones, Shchotove, en la región de Lugansk, donde han sido alcanzados varios vagones de un tren de suministros (aparentemente de combustible) y también la capital de esta misma región, donde se han sufrido también distintas explosiones e incendios. Además, en Liubymivka, también en esta misma región, los ucranianos se han cobrado en las últimas horas un nuevo sistema de defensa aérea Buk-M1 ruso.
En cuanto a las novedades sobre el frente, en una jornada en la que:1) hemos podido ver drones FPV rusos campando a sus anchas por Kramatorsk en busca de objetivos con cierto valor militar; 2) ha sido tema de debate el impacto de la subida en los precios del crudo en las cuentas del Kremlin; 3) se ha hablado sobre el número de generales rusos fallecidos en Ucrania desde 2022; 4) sobre el gasero «Arctic Metagaz» y, también; 5) sobre las pérdidas de la aviación militar rusa durante el último mes, lo cierto es que apenas hay noticias de consideración, por no decir ninguna.
Comenzamos hoy por Sumy, donde las tropas rusas habrían ganado algunos metros en una zona de campos de cultivo entre Hrabovs’ke y Ryasne. Además, se ha hablado también de combates en la zona de Sopych.
Saltamos ahora a Konstyantynivka, en donde han seguido los combates, aunque sin cambio de posiciones.
Al oeste, en dirección a Dobropillia, se habla de contraataques ucranianos hacia Ivanivka o Dorozhne, entre otros puntos.
En la confluencia de los ríos Vovcha y Vorona, los ucranianos habrían ganado algunos metros en torno a la localidad de Novoselivka, manteniéndose la ofensiva en marcha en la zona, según algunas fuentes.
En cuanto al sector del Dniéper, a diferencia de ayer, cuando veíamos ataques ucranianos desde Primorske hacia al sur, lo que tenemos hoy es justo lo contrario, el reconocimiento desde fuentes proucranianas (basadas generalmente en DeepState) de recientes ataques rusos más allá de Primorske, hacia Richne.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
A nivel internacional, tras una nueva oleada de ataques con drones y misiles, el presidente Zelenski denunció una nueva “escalada de Pascua” y volvió a presentar a Rusia como un actor deliberadamente orientado a incrementar el número de víctimas civiles y a sembrar el miedo. Al mismo tiempo, el líder ucraniano defendía que la situación en el frente es la mejor en diez meses e insistía en que las conversaciones mediadas por EE. UU., siguen teniendo recorrido, hasta el punto de invitar a negociadores estadounidenses a Kiev y, eventualmente, a Moscú como formato alternativo al de las conversaciones técnicas trilaterales.
A propósito de las conversaciones de alto nivel, el presidente Vladímir Putin ha conversado con su homólogo turco, Recep Tayyip Erdoğan, sobre la situación en Oriente Medio y sus efectos sobre la energía, el comercio y la logística, coincidiendo ambos en la necesidad de lograr un alto el fuego lo antes posible y la conclusión de acuerdos de paz que busquen soluciones y atendan los intereses legítimos de todas las partes implicadas. No obstante, aunque la llamada no estuviese centrada en Ucrania, sí está relacionado con las negociaciones, ya que Ankara se ha presentado desde el inicio de la guerra como mediador y la situación en Oriente Medio afecta al proceso de paz mismo. Además, como veremos en el próximo informe, Zelenski se ha desplazado hasta Estambul para verse con el líder turco.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, por su parte reiteró que para detener la “fase crítica” de su operación militar especial, Ucrania debe retirar sus tropas del Donbás, aunque afirma que “no hay plazos”; negando informes que alegaban que Rusia había fijado una fecha límite para ello.
Mientras tanto desde Minsk, el presidente Alexander Lukashenko, declaraba que Estados Unidos antepone el petróleo y los ingresos a los derechos humanos y la democracia.
A nivel bilateral del lado ucraniano, coincidiendo con el Viernes Santo el presidente Zelenski ha conversado con el Papa León XIV sobre los últimos ataques, enfatizando que Ucrania planteó una propuesta de alto el fuego durante la Pascua y que Rusia no solo ha rechazado, sino también intensificado sus ataques. Por otro lado, informó al Pontífice sobre el proceso de negociación, discutieron sobre la situación en Oriente Medio, y Zelenski agradeció la ayuda prestada para el retorno de los menores ucranianos deportados y/o trasladados y toda la asistencia humanitaria.
Por otro lado, ha hablado con su homólogo egipcio, Abdel Fatah al Sisi, sobre la cooperación bilateral y la situación de seguridad global. Uno de los resultados de la conversación ha sido la confirmación por parte de Egipto de que el país “ya no aceptará el grano exportado por Rusia” desde los territorios ucranianos temporalmente ocupados, estando al mismo tiempo interesado en incrementar las importaciones de grano ucraniano.
En otro orden de cosas, Zelenski urgió a la Verkhovna Rada a “aprobar proyecto de ley clave que son fundamentales para asegurar la financiación”, sostener el esfuerzo bélico y cumplir los requisitos ligados a la adhesión a la UE.
De otro lado, el Gobierno informó de nuevos acuerdos con Países Bajos para adaptar el sector agrícola ucraniano a las normas de la UE, presentándolo como un paso práctico de aproximación regulatoria y de preparación para la adhesión. Al mismo tiempo, el gabinete de Denis Shmyhal insistió en que la tarea del Ministerio de Energía ya no consiste solo en reparar infraestructuras dañadas, sino en construir una nueva arquitectura del sistema energético. Además, y como noticia curiosa, Serbia destinará con apoyo del PNUD 2 millones de euros a reforzar la resiliencia energética ucraniana.
En materia de sanciones, la noticia la ha protagonizado Suecia al interceptar y posteriormente liberar al petrolero “Flora 1”, sospechoso de formar parte de la flota fantasma rusa y de estar vinculado a un vertido frente a Gotland.
Siguiendo con este ámbito, el gobierno de Japón desmintió que hubiese pedido a grandes casas comerciales (“trade companies”) del país que se sumasen a una futura visita a Rusia en mayo y reafirmó que mantendrán sus sanciones contra Moscú.
Por otro lado, Estados Unidos ha retirado de su lista de sancionados al exministro ruso, Mijaíl Zadornov, aunque un funcionario estadounidense declaró que ello no implicaba un cambio general de la política de sanciones.
Para concluir, Reuters publicaba un informe de Yale que vincula a Rosneft y Gazprom con campamentos a los que fueron trasladados más de 2.000 menores ucranianos, facilitando el transporte y proporcionando fondos.
Por otro lado, Ucrania ha logrado que siete niños y adolescentes vuelvan desde la región temporalmente ocupada de Jersón y uno desde Melitópol.

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