La jornada 1488ª de guerra en Ucrania nos ha dejado nuevos ataques ucranianos tanto contra la ciudad de Donetsk como contra la ciudad portuaria de Primorsk, en la región rusa de Leningrado. También ataques rusos contra Odesa, entre otros puntos. Sobre el frente, el estancamiento persiste, mientras desde Kiev insisten en que se están causando más bajas a Rusia que en ningún otro momento desde los primeros compases de la invasión. Más allá de esto, estadounidenses y ucranianos han concluido la última ronda de conversaciones bilaterales, sin dar demasiados detalles. No ha sido la única noticia de la jornada, en un día en el que una delegación de alto nivel de la OTAN ha visitado Ucrania, y en la que cabe destacar las declaraciones de líderes europeos como Alexander Stubb a propósito de Estados Unidos y la OTAN o del polaco Donald Tusk respecto a Hungría.
Mientras la guerra de Ucrania continúa, con Rusia reanudando poco a poco la ofensiva según las temperaturas gélidas del invierno dan paso a las más agradables de la primavera, el mundo mira a Washington y a Teherán. El ultimátum dado por Trump a Irán para que este país reabra el estrecho de Ormuz ha sido rechazado, lo que seguramente conduzca a una extensión de los ataques aéreos contra nuevas infraestructuras críticas y alargue la campaña al menos durante varias semanas más, algo de lo que EE. UU. ya habría informado a Israel y que, al parecer, los votantes noreamericanos apoyan, siendo muchos según algunas encuestas los que se inclinan por forzar un cambio total en Irán, aunque la mayoría sigue siendo favorable a terminar la campaña cuanto antes.
Estados Unidos, al mismo tiempo, sigue evaluando la posibilidad (cada vez más tangible) de una operación terrestre contra la isla de Kharg al tiempo que los iraníes amenazan con extender sus ataques con misiles y drones incluso contra las desaladoras de los países vecinos. Una situación complicada sin visos de solución a corto plazo, algo que favorece a Rusia y que ha llevado al secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent -mientras desde Kiev miran horrorizados la situación- a defender nuevamente el levantamiento de las sanciones petroleras a Rusia, por lo que esto podría suponer para las finanzas del Kremlin.
No sólo desde Kiev, pues en Europa países como Eslovenia, en una situación delicada, han comenzado a introducir los primeros racionamientos al suministro de combustible, lo que ha provocado colas de varias horas en las gasolineras. Un camino que podrían seguir en breve otros países como el Reino Unido, en donde ya valoran medidas como reducir la velocidad de los automóviles para limitar el consumo de combustible, mientras unos y otros observan el aumento de los precios de la energía, frente a los cuales comienzan a protegerse como ha hecho recientemente España al rebajar el IVA del combustible, la luz y el gas.

Mientras tanto, la guerra en Ucrania continúa, por supuesto, en esta ocasión con nuevos ataques rusos con drones de largo alcance. Sin datos oficiales por el momento (estamos escribiendo este informe algo más temprano de lo habitual), sí se sabe que Odesa habría sido uno de los principales objetivos de la jornada para Rusia, pues habrían dirigido hasta allí posiblemente una veintena de aparatos. En total, dos civiles murieron y varios resultaron heridos en ataques rusos en las regiones de Donetsk, Jersón y Sumy
A los drones, un día más, hay que sumar el efecto de los bombardeos, el empleo de drones tácticos contra población civil y, obviamente, el lanzamiento de alrededor de dos centenares de bombas planeadoras, pues esa es más o menos la media diaria desde hace meses.
Además, cabe añadir que desde Ucrania han publicado los datos semanales de lanzamientos rusos, afirmando que este país habría lanzado «cerca de 1.550 drones de ataque y más de 1.260 bombas guiadas contra Ucrania en la última semana, además de dos misiles».
Del lado contrario, los ucranianos han vuelto a estar particularmente activos. En primer lugar, atacando distintos objetivos en Donetsk, capital de la región del mismo nombre bajo ocupación rusa. Desde allí se ha informado de varias explosiones, incluyendo las que han afectado al centro de televisión regional. Se habla, en este caso, del empleo de misiles Storm Shadow por parte ucraniana.
Además de esto, las defensas aéreas rusas han estado activas también al noroeste del país, en la región de Leningrado. En este caso, según informó el gobernador Aleksandr Drozdenko a primera hora del lunes en Telegram «más de 50 drones» habrían sido destruidos durante la noche» sobre la región de Leningrado (noroeste), según informó el gobernador Aleksandr Drozdenko a primera hora del lunes en Telegram», lo que no habría evitado daños en un tanque de combustible en el puerto de Primorsk, provocando un incendio que ya habría sido extinguido según los medios rusos.
Hablando de la región de Leningrado, ha sido también noticia la extensión de los cortes en el servicio de Internet a la ciudad de San Petersburgo (capital regional) en las últimas horas. Cortes que llegan una semana después de que se registrasen problemas similares en Moscú, después de que el Kremlin impusiera un nuevo
sistema de «lista blanca» que solo permite el acceso a redes sociales, medios de comunicación y sitios web oficiales del Estado afines al gobierno.
En cuanto a la actividad sobre el frente, antes de pasar a analizar las escasísimas noticias de la jornada, merece la pena detenerse unas líneas en las últimas declaraciones de Zelenski. Según el ucraniano, «hemos visto intentos por parte de los rusos de intensificar sus ofensivas, aprovechando unas condiciones meteorológicas más favorables», algo que ya era sabido. Además, según algunos análisis, Rusia comenzará a partir del día 1 de abril a emplear personal movilizado desplegado previamente en Crimea, para las operaciones contra las AFU.
Más impactante ha sido, sin embargo, que Zelenski haya anunciado que las AFU habrían dejado fuera de combate a ocho mil soldados rusos la pasada semana, en lo que sería un nuevo récord, de ser cierto (a lo que hay que sumar las pérdidas materiales, claro). A propósito, Robert «Madyar» Brovdi ha declarado recientemente que el pasado mes de diciembre fue el primero en el que los ucranianos fueron capaces de causar más bajas con sus drones de las que Rusia podía reemplazar, una tendencia que según él se habría mantenido.
Además de esto, tenemos el recuento de cambios territoriales durante esta misma semana, que ha vuelto a ser prácticamente nulo, con apenas una veintena de kilómetros cuadrados cambiando de bando.
En cuanto a las novedades sobre el mapa, ahora sí, tenemos lo siguiente. En primer lugar, al norte del frente, en Sumy, el Ministerio de Defensa ruso ha anunciado la reciente captura de Potapivka, algo que desde su contraparte ucraniana niegan por el momento.
Más tensa es la situación en dirección a Sloviansk, pues las tropas rusas han vuelto a lanzarse contra Yarova, al norte de Limán, así como contra Dobrysheve, al tiempo que atacaban Limán también desde varias direcciones. Desde el sureste, además, las tropas rusas han seguido atacando en la zona de Fedorivka Druha y Pryvillia, reconociendo DeepState recientemente algunos pequeños cambios.
En el sector de Konstyantynivka los cambios son una vez más testimoniales, primando el estancamiento, a pesar de la dureza de los combates de las últimas semanas.
En dirección a Dobropillia, durante las últimas horas se han registrado ataques con FABs contra Chernihivka, así como distintos intentos de infiltración por parte de los DRGs rusos contra puntos como Novyi Donbas o Bilystke. Al mismo tiempo, al noroeste de Pokrovsk los rusos han seguido intentando seguir avanzando desde Hrysyne con la vista puesta en Novooleksandrivka y, también, siguiendo el curso de la M30.
Al sur del frente, en dirección a Pokrovske, las últimas evaluaciones concluyen que la ofensiva llevada a cabo por las AFU en las últimas semanas ha logrado alejar la línea de frente hasta una distancia de alrededor de 16 kilómetros de dicha ciudad, lo que permitirá reforzar sus defensas y alivia temporalmente la presión sobre un punto clave del frente. Los ucranianos, entre otras pequeñas localidades, habrían retomado en estas semanas puntos como Kalynivske, Verbove, Pryvillya, Yehorivka, Tsehelne o Danylivka.
Más al sur, no se han registrado cambios, aunque sí nuevos combates por ejemplo en torno a Gualiaipolé, donde las tropas rusas han atacado posiciones ucranianas.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
Pasamos ahora a la actualidad internacional, comenzando por las conversaciones bilaterales entre estadounidenses y ucranianos, que han continuado en Florida. Como es tristemente habitual, han vuelto a ser calificadas de constructivas -lo que no deja de ser un tópico-. Durante estas dos jornadas de contactos, según Umerov, unos y otros han hablado sobre «cuestiones relativas a las garantías de seguridad fiables y la vía humanitaria, en particular el intercambio y el retorno de nuestros ciudadanos. Hemos avanzado en la armonización de posturas y en la reducción del número de cuestiones pendientes».
Zelenski también se ha referido a las negociaciones, en este caso con un mensaje un tanto distinto, agradeciendo al pueblo estadounidense su «claro apoyo a una paz normal y digna para Ucrania» al tiempo que alertaba de que «Es fundamental que ninguno de nosotros se vea obligado a regresar a la guerra en unos meses o años, lo que implica que las garantías de seguridad para Ucrania y para toda Europa deben ser suficientes para una paz duradera». El ucraniano, además, ha dicho que en breve podrían producirse nuevos encuentros y que esto sería no sólo una buena noticia, sino también una «confirmación de que la diplomacia está dando buenos resultados».
Zelenski, además, ha pasado parte de la jornada reunido con sus mandos militares, tras lo cual ha anunciado que «hemos observado los intentos de los rusos por intensificar su ofensiva, aprovechando las condiciones climáticas más favorables. Como resultado, el único desenlace tangible para el ejército ruso ha sido un aumento en sus bajas: más de 8.000 soldados rusos muertos y gravemente heridos en tan solo siete días», al tiempo que aseguraba que no se habían producido apenas cambios en el frente.
Pasando al ministro de Exteriores, Sybiha, este ha vuelto a hablar sobre Oriente Medio, para poner en valor las capacidades antidron y antimisil desarrolladas en los últimos años por Ucrania, afirmando de paso que serían de gran valor no sólo para el Golfo sino para países de todo el Mundo. A propósito de esto, también ha vuelto a pronunciarse Zelenski, quien ha dicho que «Ya estamos colaborando con los países del Golfo y prácticamente a diario mantenemos contacto con ellos a nivel de equipo. Nuestras unidades de defensa ya están dando resultados concretos: aportamos nuestra experiencia y nuestro apoyo real».
En cuanto a Rusia, la jornada nos ha dejado una conversación telefónica entre Putin y su homólogo bielorruso, Lukashenko, en la que las «partes abordaron el desarrollo de la cooperación bilateral en diversos ámbitos y cuestiones internacionales urgentes». Además, según la escasa información que ha trascendido, ambos líderes «abordaron la implementación de proyectos conjuntos y destacaron la necesidad de garantizar que las decisiones tomadas por el Consejo Supremo del Estado de la Unión de Rusia y Bielorrusia se implementen lo antes posible».
Desde Rusia, además, también se hacen eco de las recientes declaraciones de Peskov acerca de la prohibición en la UE al suministro de gas ruso, afirmando el portavoz del Kremlin que los europeos siguen «disparándoles en la pierna a sus votantes».
En otro orden de cosas, una delegación de la OTAN, encabezada por el Comandante Supremo Aliado para la Transformación, el almirante francés Pierre Vandier, visitó Ucrania. Esta fue la primera visita de este nivel desde el inicio de la invasión rusa. Según Pavlo Palissa, subjefe de Estado Mayor de la Presidencia ucraniana, las conversaciones se centraron en particular en la participación de personal militar ucraniano en futuros ejercicios de la Alianza, especialmente en el papel de fuerza adversaria o equipo rojo.
También se ha hablado hoy sobre terrorismo, con los ucranianos solidarizándose con Bruselas, ciudad en la que se recuerda el décimo aniversario de los ataques terroristas de 2016 en el aeropuerto y el metro que costaron la vida a 32 civiles y heridas a más de 300.
Pasamos ahora a Noruega, en donde la policía ha confiscado drones y multado a media docena de supuestos turistas tras sobrevolar los alrededores de la base naval y centro logístico de Ramsund, una de las principales instalaciones de la Marina de guerra del país. Por el momento se desconoce si Rusia está detrás del incidente, aunque se investiga en esa dirección después de que en enero se lanzase un aviso alertando del incremento de actividad rusa mediante barcos pesqueros y «turistas».
De Noruega pasamos a Finlandia, desde donde ha hablado su presidente Alexandr Stubb, entrevistado por The Telegraph, y quien ha dicho que «Debemos afrontar la realidad: Occidente se ha dividido», en referencia a las más que evidentes discrepancias entre socios a ambos lados del Atlántico. De hecho, el finlandés, que ha cambiado notablemente su discurso en los últimos tiempos respecto a Trump o a la propia OTAN, ha reconocido ser más pesimista, declarando a propósito de la Alianza «Salven lo que puedan». Por otra parte, también ha asegurado que «En segundo lugar, Ucrania se encuentra hoy en una situación mucho mejor en el campo de batalla que hace un año», especificando que «Ucrania ha logrado abatir a más de 90.000 soldados rusos, una cifra considerablemente superior a la de los ucranianos que los rusos consiguen eliminar. Los rusos no son capaces de reclutar soldados al mismo ritmo que los pierden. Y la mayoría de las muertes, el 80%, se producen por ataques con drones. Por lo tanto, la capacidad militar de Ucrania es mucho mayor que hace un año».
Por último, ha vuelto a ser noticia la polémica, en el seno de la UE, a propósito de Hungría, tras publicarse que Budapest estaría informando puntualmente a Moscú de las conversaciones que se llevan a cabo en el Consejo. El último en pronunciarse ha sido el primer ministro polaco, Donald Tusk, quien ha afirmando en la red social X que «La noticia de que los asesores del [primer ministro húngaro Viktor] Orban están informando a Moscú con todo lujo de detalles sobre las reuniones del Consejo de la Unión Europea no debería sorprender a nadie». Recordemos que todas estas informaciones, igual que las relativas a una supuesta campaña de desinformación rusa consistente en organizar un falso intento de asesinato contra Orban se están produciendo en el marco de la campaña electoral húngara, con rusos y europeos haciendo todo lo posible para inclinar la balanza a favor de su candidato favorito.

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