Zelenski ha visitado Londres, en donde ha sido recibido por el rey Carlos III antes de verse con el primer ministro Keir Starmer y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y dirigirse al Parlamento británico. En el marco de esta visita, los mandatarios han firmado la Declaración Conjunta sobre el Diálogo Estratégico Ucrania-Reino Unido y, también, la Declaración de Colaboración Industrial en Seguridad y Defensa Reforzada. Mientras esto ocurría, desde Moscú el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, acusaba nuevamente a Ucrania de no querer la paz, afirmando que “lograremos los objetivos de la operación militar sobre el terreno, y esto ya está ocurriendo”. En cuanto a la UE, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció apoyo técnico y financiero inmediato de la UE para reabrir el oleoducto Druzhba, una cuestión crítica, ya que Hungría sigue bloqueando la ayuda financiera a Ucrania. Más allá de esto, la jornada nos ha dejado nuevos combates, aunque escasos cambios y numerosos ataques a larga distancia por una y otra parte.
Siguiendo la tónica habitual en esta guerra, Rusia ha lanzado sobre Ucrania, según datos oficiales de este último país, 178 drones de ataque, de los que las defensas aéreas habrían dado cuenta de 154 de ellos. A la espera de que la campaña de invierno concluya oficialmente, y a pesar de que la habilidad ucraniana para hacer frente a los Shahed, Gerbera, Italmas y demás aparatos de este tipo ha mejorado mucho, sin duda el número total de lanzamientos rusos será muy superior a la del año pasado, pues aunque el número de grandes oleadas se haya espaciado y estas hayan sido menos cuantiosas, las cifras diarias son más altas incluso en los días más «relajados», si es que puede hablarse en esos términos.
A propósito del incremento de los ataques (no sólo con drones de largo alcance), la guerra habría provocado durante el pasado mes de febrero y según el informe oficial de Naciones Unidas, un total de 188 muertos y 757 heridos entre la población civil ucraniana. Esto es un 31 por ciento más que en febrero de 2025 y un 83 por ciento más que en el mismo mes de 2024.
En esta última jornada, dicho esto, ha sido Odesa una de las regiones más castigadas, con varios impactos al sur de la misma que han dejado distintos incendios y daños materiales en infraestructuras energéticas, industriales y portuarias. Además de Odesa, se han registrado también lanzamientos de drones contra Kramatorsk, en la región de Donetsk. También en Dnipropetrovsk, en donde una persona murió y cinco más sufrieron heridas.
En cuanto a las bombas planeadoras, han vuelto a ser empleadas por centenares contra puntos cercanos al frente, lo mismo que ha ocurrido con la artillería tanto cohete como de campaña, utilizada para atacar entre otros localidades como Jersón, en la orilla del Dniéper o Tavriya, en Zaporiyia. En este ataque en concreto, han resultado heridas cinco personas, incluyendo dos policías. En total, durante la pasada jornada, al menos 11 civiles ucranianos habrían perdido la vida, sufriendo heridas de distinta consideración 55 más.
Pasando a los ucranianos, estos han vuelto a atacar Slaviansk-na-Kubani, en la región rusa de Rostov, cerca del estrecho de Kerch. Además, según algunas fuentes, drones ucranianos habrían alcanzado un hangar dentro de las instalaciones de la planta de reparación de aeronaves de Staraya Russa, en el región de Novgorod, situada entre Tver y Leningrado. Las imágenes, en cualquier caso, son dudosas y se suman a lo ocurrido en la jornada previa en Ulyanovsk, en donde se habló de ataque ucraniano con drones contra la planta Aviastar, si bien no hemos encontrado más pruebas de ello.
Como curiosidad, a propósito de esto, el antiguo ministro de Defensa y actual secretario del Consejo de Seguridad ruso, Serguéi Shoigú, ha declarado recientemente que «ninguna región de Rusia puede sentirse segura» frente a los drones ucranianos, afirmando que hasta hace poco tiempo «los Urales estaban fuera del alcance de los ataques aéreos desde territorio ucraniano, pero hoy se encuentran en una zona de ataque directa». La cuestión no es baladí, pues es en esta zona del país en donde, desde la Segunda Guerra Mundial, se ubica buena parte del complejo industrial-militar ruso.
Por otra parte, un ataque con drones ucranianos contra la ciudad de Krasnodar, al sur de Rusia, ha dejado al menos un civil muerto. También, como demuestra FIRMS, en las últimas horas los ucranianos han seguido causando daños en Melitopol, en la parte de Zaporiyia ocupada por Rusia.
El último incidente a destacar se ha producido en la aldea de Stefanivka, en el distrito de Dhzankoy, en Crimea. Allí, cuatro policías rusos han resultado heridos en un tiroteo, sin que por el momento estén claras las causas. Además, por cuarto día consecutivo el alcalde ruso, Serguéi Sobianin, ha denunciado ataques ucranianos con drones contra la capital rusa, asegurando que las defensas habrían neutralizado hasta 40 aparatos.
Para cerrar el aparato, y a propósito de los drones de ataque -en este caso rusos- según ha publicado Wall Street Journal, y como era de esperar, parece que el flujo de ayuda se ha revertido, siendo ahora Rusia la que suministra componentes y tecnología a Irán con la que atacar a las fuerzas de los Estados Unidos y sus aliados en Oriente Medio.
Sobre el frente, mientras distintas fuentes siguen hablando sobre cómo los avances rusos se habrían ralentizado en las últimas semanas (lo que coincide también con los ataques ucranianos entre Pokrovske y Gualiaipolé, rotaciones y R&R), las noticias siguen contándose con cuentagotas, a la espera de que Rusia comience su ofensiva primaveral, que deberá ser más contundente que los ataques que ahora lleva a cabo.
Comenzamos por el sector del Oskil, en donde DeepState reconoce pequeñas ganancias rusas en torno a Pischane.
Más al sur, en el sector de Limán, en dirección a Sloviansk, la situación sigue estable, mientras que en el de Siversk, en dirección a Kramatorsk, donde se han vuelto a contar ataques rusos tanto al sur de Riznykivka, como también a ambos lados de la M03, hacia Fedorivka Druha y Dibrova, así como hacia Markove y el canal de agua dulce.
En el sector del Vovcha, tenemos que las fuentes ucranianas reconocen progresos rusos entre Horikhove y Dachne, así como una amplia zona gris al sur de Novopavlivka y, en general, en el recodo que forma este río.
Además de esto, siguen los combates al sureste de Pokrovske, con unos y otros lanzando incursiones y, en general, con las AFU tratando de «aplanar» el frente, ya que la existencia de salientes les perjudica. Por el contrario, más al sur, en torno a Gualiaipolé, son los rusos los que han intensificado sus ataques en los últimos días, como parte de sus esfuerzos por amenazar tanto Orijiv y Omelnyk. No es de extrañar que el propio Syrskiy haya afirmado recientemente que «está concentrando una cantidad significativa de fuerzas y recursos en esta dirección, considerándola la principal zona para posibles operaciones en el frente».
Finalizamos hoy por el sector del Dniéper, ya que después de varios días sin noticias, se ha hablado sobre ataques ucranianos desde Stepnohirsk llevados a cabo en las últimas semanas, así como rusos en la zona de Maly Shcherbaky. En cualquier caso, no parecen ser verdaderas novedades, sino más bien una constatación de movimientos que ya conocíamos y que han quedado recogidos en su momento en distintos informes. De hecho, lo único genuinamente nuevo sería un contraataque ucraniano en Novodanylivka, conducido en las últimas horas.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
Desde el punto de vista diplomático, el día ha estado marcado por la visita del presidente Zelenski a Londres, donde ha sido recibido por el rey Carlos III antes de verse con el primer ministro Keir Starmer, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y dirigirse al Parlamento.
Desde Moscú mientras tanto, el ministro de Exteriores Serguéi Lavrov comentaba en las últimas horas que Kiev no está dispuesta a resolver el conflicto por la vía diplomática, por lo que “lograremos los objetivos de la operación militar sobre el terreno, y esto ya está ocurriendo”. Por su parte, el enviado Kirill Dmitriev declaraba que al Reino Unido y a la UE “se les han caído las máscaras” y que los “belicistas” “están demostrando lo anti-Trump que son en realidad”, algo que intentaron ocultar pero que ahora está a la vista de todos y que el líder estadounidense recordará.
Entrando en detalle sobre la actividad en el Reino Unido, el primer ministro británico subrayó la necesidad de “mantener la atención sobre Ucrania” pese a la crisis en Irán y el Golfo, afirmando que “no podemos perder de vista lo que ocurre en Ucrania y la necesidad de nuestro apoyo”.
En cuanto a resultados tangibles de la que ha sido su primera reunión en formato de “diálogo estratégico”, han emitido una Declaración Conjunta sobre el Diálogo Estratégico Ucrania-Reino Unido estructurado en ocho pilares: político, conflicto y estabilización, defensa y seguridad, contrarrestar la interferencia extranjera, energía y clima, justicia, ciencia e innovación, vínculos socioculturales y economía. Asimismo, el Reino Unido confirma al menos 3.000 millones de libras anuales en apoyo de defensa hasta 2030-2031 y más allá, liderazgo en defensa aérea a través de su liderazgo del Grupo de Contacto de Defensa de Ucrania y sus contribuciones a través de PURL, continuar colaborando en materia de producción de drones, proporcionar entrenamiento a través de INTERFEX y a través de la profundización de la cooperación en el marco de la Fuerza Expedicionaria Conjunta (JEF). Por otro lado y, entre otros, se comprometen a endurecer las sanciones contra rusa, asegurar que los activos rusos permanezcan inmovilizados en sus jurisdicciones hasta que Rusia pague por los daños causados, y colaborar en materia tecnológica e innovación como en espacio, ciberseguridad e IA.
Además, Kiev y Londres han firmado la Declaración de Colaboración Industrial en Seguridad y Defensa Reforzada, lo que Zelenski ha calificado como “un paso importante para fortalecer nuestra defensa”. Además, ambos líderes destacaron que esta asociación fortalece la disuasión colectiva, la resiliencia frente a amenazas modernas y posiciona a Ucrania como contribuyente clave a la seguridad euroatlántica y global.
En particular, el documento establece un marco ampliado de cooperación bilateral en seguridad y defensa industrial, basado en acuerdos previos como el Acuerdo de Asociación por Cien Años (2025), el Acuerdo de Cooperación en Seguridad (2024) y la Declaración de Intención sobre despliegue de fuerzas multinacionales (2026), e incluye compromisos mutuos de apoyo en caso de agresión, con énfasis en la asistencia sostenida británica a Ucrania en defensa aérea, artillería y sistemas de largo alcance, y la posible contribución ucraniana a la defensa del Reino Unido. Las áreas clave abarcan la codesarrollo y producción conjunta de capacidades (programa Lyra para drones, defensa aérea y efectores de largo alcance), producción bajo licencia en el Reino Unido del interceptor ucraniano Octopus, integración de la experiencia de combate ucraniana en entrenamiento, doctrina y planificación (especialmente en sistemas no tripulados, guerra electrónica y protección de infraestructuras críticas), ejercicios conjuntos, interoperabilidad a través de la Fuerza Expedicionaria Conjunta (JEF), intercambio acelerado de inteligencia y datos operativos, y coordinación anual en el Diálogo Estratégico.
En su intervención ante el Parlamento británico, el líder ucraniano presentó soluciones tecnológicas ucranianas probadas en combate como clave para la seguridad global actual, dominada por drones y IA, y mostró un software en iPad para monitoreo en tiempo real del frente, pérdidas rusas (90% por drones) y verificación de impacto.A simismo, detalló la evolución ucraniana en defensa antiaérea y producción de interceptores (más de 2.000 diarios posibles), insistía en que las soluciones tecnológicas ucranianas pueden emplearse en situaciones como la del estrecho de Ormuz, y advirtió que Rusia no puede beneficiarse de la crisis iraní para prolongar su guerra.
En relación con Oriente Medio, anunció que 201 expertos ucranianos en drones ya están desplegados en Emiratos Árabes Unidos, Catar, Arabia Saudí y en ruta a Kuwait con 34 más listos, a petición de socios como Washington, para compartir su experiencia contrarrestando ataques llevados a cabo con drones Shahed. De hecho, Zelenski acusaba directamente al régimen iraní de haber proporcionado a Rusia los drones Shahed, enseñarle a lanzarlos y proporcionarle la tecnología para producirlos, ya que ahora tienen pruebas de que los Shahed usados en la región contienen componentes rusos. Asimismo, recordaba que “los regímenes de Rusia e Irán son hermanos en el odio y en las armas”.
Además, discutió con el secretario general de la OTAN la situación en Irán y acordó el fortalecimiento de la iniciativa PURL para misiles Patriots y atraer más contribuyentes. Es más, en formato trilateral, contando con el primer ministro británico, abordaron la producción conjunta de armamento y la coordinación para fortalecer a Ucrania ya. Toda Europa.
Mientras tanto en Bruselas, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció apoyo técnico y financiero inmediato de la UE para reabrir el oleoducto Druzhba, y Ucrania ha aceptó la oferta, pero indicando que la reanudación del suministro a Hungría y Eslovaquia tardaría semanas. En paralelo, el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, confirmaba que mantendrá su veto al Préstamo de Apoyo a Ucrania de 90.000 millones hasta que fluya el petróleo, declarando “si Zelenski quiere su dinero de Bruselas, el oleoducto Druzhba debe reabrirse; no hay petróleo, no hay dinero”.
Por otro lado, el ministro de Energía, Denys Shmyhal, continuaba sus reuniones en la capital belga tras el “Ramstein energético” de ayer. En particular, se ha visto con la alta representante, Kaja Kallas, para discutir tanto sobre el sector energético, teniendo en cuenta que ya están comenzando los preparativos para el próximo invierno, como sobre la imposición de sanciones más severas contra Rusia y, en especial, del 20º paquete de sanciones de la UE que sigue sin adoptarse.
Asimismo, Shmyhal anunciaba que se creará una Reserva Estratégica en el marco del Fondo de Apoyo Energético de Ucrania para que las empresas puedan cumular equipos energéticos hasta el próximo invierno y, si la situación lo requiere, usar las reservas acumuladas para reparaciones. Por el momento, el presupuesto disponible de la Reserva asciende a 197 millones de euros, mientras que las contribuciones totales al fondo han superado los 1.870 millones; esperándose que los socios sigan haciendo anuncios de asistencia energética.
Cambiando de tercio, la primera ministra ucraniana, Yuliia Svyrydenko, anunciaba que la delegación del país en Bruselas ha recibido los criterios de adhesión a la UE para los tres últimos clústeres de negociación. En sus propias palabras, “por primera vez en la historia, Ucrania cumple con todos los requisitos para ingresar en la UE”. Aclaraba también que los próximos pasos son precisamente el “cierre satisfactorio” de los clústeres y la firma del Tratado de Adhesión. Sin embargo, pese a que Ucrania siga insistiendo en contar con una vía rápida para la adhesión teniendo en cuenta que lo consideran una de las principales garantías de seguridad europeas, lo cierto es que la propia jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, reconoció el pasado febrero que los gobiernos de la UE no estaban preparados para fijar una fecha para la adhesión de Ucrania.
Para concluir, el Ministerio de Defensa de Ucrania, bajo la dirección de Mykhailo Fedorov, ha puesto en marcha un centro de excelencia centrado en la integración de la inteligencia artificial en los procesos de defensa, pero también en el avance de soluciones tecnológicas para la guerra moderna. Este centro “A1”, que será el primero de su tipo, cuenta con el apoyo del gobierno del Reino Unido y se centrarán en las siguientes áreas clave: análisis de datos de combate; predecir las acciones del enemigo; desarrollo de sistemas autónomos; desarrollo de nuevas herramientas de mando y control.

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