Guerra de Ucrania – Día 1481

Un día más continúa la tensión y disputa en torno al oleoducto Druzhba. El presidente Zelenski ha vuelto a cargar públicamente contra la presión para reabrir el tránsito de crudo ruso por Druzhba. Al mismo tiempo, el primer ministro eslovaco, Robert Fico, ha afirmado que Zelenski “nunca” permitirá reanudar el bombeo de petróleo ruso a Eslovaquia y Hungría a través de dicho ducto. Por otra parte, a la espera de fecha para la próxima ronda de negociaciones, Kiev sigue intentando capitalizar su experiencia en defensa antidrón en Oriente Medio, con Zelenski diciendo que quiere dinero y tecnología a cambio de ayudar a países de la región frente a drones iraníes. Más allá de esto, y mientras continúan los combates y los ataques a larga distancia, durante la jornada Ucrania ha solicitado a la UE una prohibición de entrada a sus Estados miembros y la imposición de sanciones contra casi 130 comandantes rusos implicados en crímenes contra ucranianos.

Jornada de escasa actividad en Ucrania, al menos en cuanto a ataques a larga distancia. Se han registrado algunos daños materiales y un herido en la ciudad de Dnipró, a causa de un ataque con drones. Desde la Fuerza Aérea ucraniana, por su parte, han seguido publicando alertas de lanzamientos de drones rusos en las últimas horas,

Además de todo lo anterior, tanto la artillería rusa, como las bombas planeadoras y los drones FPV han seguido causando destrucción y afectando a la población civil ucraniano. En el primer caso, la artillería ha seguido castigando localidades que siguen habitadas, como Kramatorsk, Druzhkivka, Pokrovske, etc. En el segundo, han vuelto a ser decenas los lanzamientos. En el tercero, se han registrado incidentes como el que en Chervona Khvylia, cerca de Kupiansk, ha costado la vida a dos paramédicos y heridas a otro más o el que ha dejado dos heridos en Rozumivka, en la región de Zaporiyia.

Antes de pasar a otro tema, es necesario comentar que desde Ucrania, Zelenski ha anunciado que a lo largo de este año las AFU probarán el sistema de defensa franco-italiano SAMP-T NG, capaz sobre el papel de hacer frente a los misiles balísticos rusos y que desde Europa se plantea como alternativa al Patriot estadounidense. En palabras de Zelenski “Este año recibiremos un sistema que probaremos contra amenazas balísticas ”, algo que, según el ucraniano, habría sido “el tema más importante” de entre los tratados con Macron en París el pasado viernes 13 de marzo.

A propósito, para los menos habituados a esta matera, es necesario comentar que ni el Patriot ni otros sistemas antiaéreos/antimisil como el SAMP/T son sistemas estándar, sino que las configuraciones posibles son muchas, lo que cambia notablemente la ecuación en función de la combinación de la que hablemos, ya que aquí se mezclan no sólo variantes (PACs) sino también posibilidades en cuanto a radares y otros componentes, todo lo cual suma o resta en el resultado final. En el caso del Patriot PAC-3, la variante más avanzada, con los misiles MSE y el radar AN/MPQ-65, es netamente superior a la única «alternativa» europea posible a día de hoy, que es el SAMP/T. Sobre el papel el sistema europeo tiene más alcance, sí, pero no ha sido capaz de demostrar su capacidad sobre el terreno contra amenazas como los misiles aerobalísticos Kinzhal, que alcanzan velocidades hipersónicas. El Patriot PAC-3, por el contrario, ha logrado múltiples derribos de Iskander-M e incluso de Kinzhal, gracias a que utiliza una cabeza de guerra hit-to-kill, a diferencia del europeo, que tiene una cabeza de guerra de fragmentación que funciona por proximidad (muy útil contra aviones, pero no tanto contra misiles que van protegidos contra la metralla). Este es, precisamente, uno de los déficits que los europeos esperan superar con esta nueva variante, que incluirá un nuevo radar y un nuevo interceptor.

En cuanto a los ucranianos, a lo largo de las últimas horas han atacado un depósito de petróleo adicional en la región rusa de Krasnodar. En concreto, las instalaciones dañadas estarían ubicadas en la ciudad de Labinsk. Además de esto, después de los últimos ataques contra estaciones de radar y sistemas antiaéreos en Crimea, los ucranianos habrían seguido con su campaña de supresión, dañando nuevos componentes de un sistema S-400 Triumph.

Pasamos ahora a la actividad sobre el frente, no sin comentar antes que Ucrania tiene planes para desplegar hasta 600 kilómetros de redes antidron en las carreteras cercanas al frente, como paso imprescindible de cara a reforzar sus líneas logísticas, muy vulnerables frente a los FPVs filoguiados rusos. La iniciativa, que necesitará una inversión de 300 millones de dólares, es sólo una parte de un plan mucho mayor, anunciado el pasado mes de febrero y que pretende cerrar el año con hasta 4.000 kilómetros de vías protegidas por este sistema. Ucrania, al mismo tiempo, está invirtiendo sumas importantes en reparar la infraestructura viaria, muy dañada por años de guerra.

No ha sido el único tema de un día en el que también se ha hablado sobre la guerra de maniobras en Ucrania y cómo esta podría evolucionar en el futuro para retomar el movimiento, algo que se ha demostrado extraordinariamente difícil en los últimos meses, pero no totalmente imposible a lo largo del conflicto, como demuestran operaciones como las de Járkov o Kursk, entre otras. De hecho, son varios los que esperan que Rusia reanude los ataques empleando medios blindados en los próximos meses; lo que no significa necesariamente que busque implementar operaciones que requieran de grandes concentraciones. En cuanto a los ucranianos, que sin duda intentarán también algún movimiento ofensivo en los próximos meses, con la vista en las negociaciones, deberán atender especialmente a su orgánica, pues sigue siendo criticada duramente por la atomización y falta de vertebración.

Dicho esto, y como en las jornadas precedentes, apenas ha habido cambios de posiciones en estas últimas horas. De hecho, apenas se han producido cambios a lo largo de la última semana, con apenas una veintena de kilómetros cuadrados perdidos por Ucrania, lo que es una cifra ridícula.

Al norte del saliente ruso que busca rodear Limán por su parte septentrional, se han producido ataques en dirección a Hrekivka o Karpivka, entre otros, con pequeños avances rusos hacia la primera de estas poblaciones. Además, se habla también de pequeñas ganancias ucranianas al sur de Yampil, recuperando por tanto las AFU parte del terreno perdido en los últimos meses en torno a Limán.

La actividad también ha sido constante algo más al sur, en el vecino sector de Siversk, aunque sin apenas cambios más allá de una infiltración rusa al sur de Kryva Luka.

En Konstyantynivka, la situación permanece sin cambios, con combates y ataques constantes con artillería y drones, pero también con líneas muy estáticas.

Al sur del frente, en torno a Gualiaipolé, han seguido los ataques rusos más allá de Zaliznychne y Staroukrainka, hacia Hirke.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

Un día más continúa la tensión y disputa en torno al oleoducto Druzhba. El presidente Zelenski ha vuelto a cargar públicamente contra la presión para reabrir el tránsito de crudo ruso por Druzhba, llegando a decir a la prensa tras su reunión con Macron que la reparación de los oleoductos era la “segunda cuestión”, siendo la primera “si todos [los países europeos] han decidido colectivamente restablecer las exportaciones de petróleo ruso”. Además, estas declaraciones se producen en un contexto en el que la UE mantiene sanciones, pero Estados Unidos las ha relajado por la situación en Oriente Medio, y, además, sigue bloqueado el Préstamo de Apoyo a Ucrania de 90.000 millones de euros por el veto de Hungría.

En el caso de Eslovaquia, el primer ministro Robert Fico ha afirmado que Zelenski “nunca” permitirá reanudar el bombeo de petróleo ruso a Eslovaquia y Hungría por Druzhba, y añade que el gobierno eslovaco hará todo lo posible por obtener la exención de las sanciones de la UE y seguir recibiendo energía rusa hasta 2027.

Asimismo, Hungría vuelve a estar en el foco. En plena campaña electoral húngara, Zelenski ha declarado que Ucrania trabajará con cualquier dirigente húngaro que “no sea aliado de Putin”. En paralelo, Orbán insistía en el marco “guerra o paz” y acusaba a la oposición de querer arrastrar al país al conflicto.

En lo que concierne a las conversaciones de paz -sobre las que todavía no se sabe a ciencia cierta cuando continuarán-, según Financial Times, Rusia ha rechazado el intento francés de conseguir un papel más formal para Europa en las negociaciones sobre Ucrania. En particular, emisarios franceses habrían planteado en Moscú una mayor presencia europea, pero recibieron por respuesta un “no”. Además, para el Kremlin “los europeos no quieren ayudar al proceso de paz”.

Mientras tanto, Kiev sigue intentando capitalizar su experiencia en defensa antidrón en Oriente Medio, con Zelenski diciendo que quiere dinero y tecnología a cambio de ayudar a países de la región frente a drones iraníes, tras haber enviado varios equipos de especialistas a Catar, Emiratos, Arabia Saudí o una base estadounidense en Jordania. Asimismo, Zelenski subrayó que Ucrania no participa en operaciones de combate en la región y que el objetivo es llegar a acuerdos a largo plazo.

En cuanto a la ayuda, Zelenski ha anunciado que Ucrania recibirá este año un nuevo sistema de defensa aérea SAMP/T que probarán contra amenazas balísticas, añadiendo que este fue “el tema más importante” que trató con el presidente Macron durante su visita a París.

Por otro lado, Tokio estaría considerando firmar un acuerdo de transferencia de armamento para adquirir drones ucranianos para reforzar las capacidades de defensa contra drones, aunque también estarían contemplando la posibilidad de hacerse con drones de fabricación israelí.

Durante el día también ha habido novedades en materia de sanciones por parte de Ucrania. Por un lado, Kiev ha informado de que ha solicitado a la UE una prohibición de entrada a sus Estados miembros y la imposición de sanciones contra casi 130 comandantes rusos implicados en crímenes contra ucranianos. Por otro, Zelenski ha firmado decretos que ratifican las decisiones del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa para imponer sanciones a 40 empresas y 130 personas rusas e iraníes vinculadas al complejo militar-industrial ruso, incluyendo suministros para equipos de navegación satelital tipo Kometa usado en drones y misiles, y empresas ligadas a la producción del Oreshnik. Además, en este listado también se incluyen sanciones contra entidades y ciudadanos iraníes implicados en la producción y escalada de drones y misiles, y a instructores iraníes que han entrenado a operadores de drones rusos.

Por otro lado, Reuters ha publicado un reportaje sobre cómo varios países africanos están tratando con cautela el escándalo del reclutamiento de ciudadanos por redes vinculadas a Rusia y que, a menudo se realiza a través de terceros que ofrecen “lucrativos puestos de trabajo civiles”; lo que ha provocado indignación en países como Kenia, Ghana y Sudáfrica. De hecho, durante el día el Kremlin confirmaba que el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, y su homólogo de Kenia, Musalia Mudavadi, celebrarán conversaciones en Moscú durante su viaje del 15 al 18 de marzo sobre cooperación política y económica.

Por último, cabe añadir que Moldavia ha emitido una alerta por contaminación en el río Dniéster, después de que un depósito de combustible de una central hidroeléctrica ucraniana río arriba resultase alcanzada al parecer por un ataque ruso. Aunque se desconoce la cantidad de hidrocarburos vertida, desde la pequeña república hablan de un derrame «a gran escala». Por supuesto, tanto moldavos como ucranianos han cargado contra Moscú por esta acción. En particular, el ministro de Medio Ambiente moldavo, Gheorghe Hadjer, acusó a Rusia de ser “la única responsable de la contaminación”, sosteniendo que “lo que vemos hoy no es un accidente natural, sino la consecuencia directa de la guerra en nuestra frontera”.


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