Guerra de Ucrania – Día 1458

A punto de cumplirse cuatro años desde el comienzo de la invasión rusa a gran escala de Ucrania, sigue siendo noticia el proceso de negociaciones, con los enviados rusos informando hoy al Consejo de Seguridad de la Federación Rusa y Zelenski reuniéndose por su parte con los delegados ucranianos. También lo es la ayuda de la UE a Ucrania, con 90.000 millones en fondos que podrían ser finalmente bloqueados por Hungría si no se soluciona antes la cuestión energética, reanudándose el tránsito de hidrocarburos a través de Ucrania. No han sido, en cualquier caso, las únicas noticias de una jornada en la que Ucrania ha atacado varios puntos relevantes de Rusia, incluyendo una fábrica de misiles y otra de electrónica y en la que han seguido los combates, así como los debates en torno a la marcha real de una «contraofensiva» ucraniana que muchos ni siquiera se atreven a calificar de tal.

Un día más, la jornada ha dejado pocas noticias en relación con los ataques a larga distancia, a pesar de que el número se ha incrementado significativamente desde la jornada previa. Los informes ucranianos hablan de un total de 120 drones de ataque lanzados por Rusia, así como del empleo de un misil balístico Iskander-M, probablemente dirigido contra la base aérea de Voznesensk, aunque no hay pruebas de daños por ahora. Del total, aseguran haber derribado o neutralizado 106 de los drones.

Entre los puntos afectados tenemos hoy Odesa, alcanzada por varios drones de ataque en las últimas horas, lo que ha provocado nuevos problemas con la infraestructura eléctrica, muy afectada. Situación parecida a la que se ha vivido en la región de Poltava, con infraestructura gasística y petrolífera dañada tras los ataques rusos de esta jornada o en Zaporiyia, donde ha sido alcanzada una nueva subestación. Además, los drones rusos han dejado un muerto y dos heridos, y daños en diversas edificaciones, en Malynivka, en la región de Járkov.

Además, la aviación rusa ha vuelto a lanzar centenares de bombas planeadoras sobre puntos del frente y de la retaguardia ucraniana. Estos ataques han dejado diversos daños materiales y humanos, como ha ocurrido en Komyshuvakha, en la región de Zaporiyia, donde dos civiles han sufrido heridas o en la región de Sumy, donde los heridos han sido tres tras ser dañada su vivienda por una FAB.

Del lado contrario, se han registrado explosiones, tras un ataque ucraniano, en Rostov del Don, junto al río del mismo nombre. También, una vez más, en Krasnodar, algo más al sur. Además, se han reportado explosiones en la planta de procesamiento de gas de Neftegorsk en la región de Samara y, más importante por sus potenciales efectos, en dos instalaciones clave: en primer lugar, en la planta militar de Votkinsk, encargada de la producción de misiles Iskander (y probablemente Oreshnik), en un ataque que habría dejado al menos 11 heridos; en segundo lugar, en en la planta de Elektrovipramitel en Saransk, dedicada a la producción de electrónica, generadores, inversores y equipamiento eléctrico de todo tipo.

En cualquier caso, no han sido las únicas noticias de una jornada en la que desde Ucrania ha trascendido la detención de una decena de personas tras una investigación relacionada con un intento de asesinato supuestamente ordenado por Rusia. La operación, denominada «Enigma 2.0», fue llevada a cabo conjuntamente por el SBU, la Policía Nacional de Ucrania y la Policía de Moldavia. Según el SBU, los sospechosos estaban planeando ataques contra periodistas ucranianos, activistas, el jefe de una empresa considerada estratégica y también contra personal de la agencia de inteligencia militar de Ucrania (HUR), incluidos miembros de la Legión Internacional. Además, según se ha sabido, otro de los objetivos de los atacantes era el representante de comunicaciones estratégicas de la Dirección General de Inteligencia y jefe adjunto del Estado Mayor de Coordinación para el Tratamiento de los Prisioneros de Guerra, Andrii Yusov.

Pasando a los combates y los movimientos, a punto de cumplirse cuatro años de guerra y en una jornada que nos deja noticias como: 1) la destrucción de un puente bajo control ruso en Vasylivka, en la región de Zaporiyia, por parte de la aviación ucraniana; 2) la muerte de dos policías ucranianos cerca de Kupiansk, mientras se movían en un vehículo destinado a la evacuación de heridos, con identificaciones visibles; 3) alguna más de las consecuencias del corte de Starlink para las tropas rusas y; 4) nuevos análisis sobre los cambios que la guerra de Ucrania podría adelantar de cara a la guerra futura, tenemos lo siguiente:

En el sector del Oskil, en Kupiansk, prosiguen los combates, con los ucranianos enviando más unidades al casco urbano, para hacer frente a las recurrentes incursiones rusas desde el este, que deben estar costando un buen número de bajas dada la exposición de la zona, la distancia a recorrer y el hecho de que Rusia ha venido empleando blindados y no sólo infantes en medios ligeros.

En dirección a Sloviansk, por un lado tenemos nuevos enfrentamientos al norte de Limán. Por otro, que en el sector de Siversk los ataques rusos se multiplican, con la vista puesta en Mykolaivka, como paso intermedio antes de amenazar la gran ciudad, que junto a la cercana Kramatorsk son, como sabemos, los principales objetivos rusos.

En Konstyantynivka, la situación permanece difícil para los ucranianos, que sin embargo están gestionando mejor que en otras batallas urbanas la defensa del entorno periurbano, clave para la pérdida de puntos como Avdiívka o Bakhmut en su momento.

Entre Kosntyantynivka y Pokrovsk, hacia Dobropillia, siguen los enfrentamientos al norte de la urbe, especialmente en el área de Rodinske. Sin embargo, la concentración de unidades ucranianas es tal (lo que no significa en absoluto que haya miles de efectivos en la zona y mucho menos a las puertas de la ciudad) que a pesar de los constantes ataques rusos, los avances siguen siendo prácticamente inexistentes.

Al sur del frente, siguen los enfrentamientos tanto en el recodo del Vovcha, como entre Pokrovske y Gualiaipolé. También al este de esta última localidad, en donde algunas fuentes hablan de la retoma por parte de las AFU de una posición defensiva cerca de Zaliznychne.

Dicho todo lo anterior, debemos aclarar algo. Un usuario, con muy buen tino, nos ha comentado que no somos nada específicos al hablar de la «contraofensiva ucraniana» y es cierto. Es así, porque no hay información fiable. Ni siquiera acuerdo sobre si lo que hemos visto en los días pasados es o no una verdadera contraofensiva o más bien una operación destinada a «cortar el césped» o a apuntalar una serie de posiciones que comenzaban a estar comprometidas.

En este contexto, cuando se afirma que Ucrania ha «retomado» tal o cual aldea, o 200 (o 300, como afirma Zelenski) kilómetros cuadrados en el plazo de unos pocos días, no se está haciendo otra cosa que un generoso brindis al sol. La mayor parte de esos territorios nunca estuvieron bajo un sólido control ruso, así que en honor a la verdad, lo honrado y lo único que podemos limitarnos a hacer es señalar el hecho central: que las AFU están logrando asegurar la línea del Haichur y la carretera Pokrovske-Gualiaipolé, ya que es de lo que se trata, dejando así en segundo plano si se han retomado tantos kilómetros o aldeas, ya que en esta «guerra de banderas» y «zonas grises», es bastante irrelevante.

Lo mismo que aplica al oeste de Orijiv, en el sector del Dniéper, ya que aunque las fuentes prorrusas hablaban de prácticamente la toma de todo el territorio al sur del Konka, esta nunca se produjo en puridad.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

El apartado internacional, mientras parece que la guerra en Irán podría ser un hecho, en tanto el régimen teocrático habría comenzado a considerar el enfrentamiento abierto y de larga duración como la opción más viable para garantizar sus intereses frente a EEUU e Israel, las noticias relacionadas con Ucrania son hoy pocas.

La más relevante tiene que ver con Hungría, país que finalmente ha amenazado con el bloqueo de la ayuda de 90.000 millones de euros a Ucrania, que ya estaba en su última fase de cara a la aprobación, al menos hasta que se reanude el flujo de petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba. Según ha declarado el ministro de Exteriores húngaro, Szijjarto, «Ucrania está chantajeando a Hungría deteniendo el transporte de petróleo en coordinación con Bruselas y la oposición húngara para generar interrupciones en el suministro en Hungría y aumentar los precios del combustible antes de las elecciones», añadiendo que «no cederemos a este chantaje».

La amenaza de bloqueo pone, huelga decirlo, en una difícil situación a Kiev, cuyas arcas públicas están sometidas a una enorme tensión, por lo cual necesita los fondos comunitarios. Está por ver, en cualquier caso, cómo se resuelve un entuerto que va más allá de la propia Ucrania, afectando a varios más de sus vecinos, como hemos venido explicando en informes previos.

Siguiendo con la UE, la Alta Representante, Kaja Kallas, ha anunciado que cinco Estados miembros han puesto en marcha una iniciativa destinada a desarrollar defensas antiaéreas de bajo coste. Además, ha recordado que «La seguridad de Europa es más incierta que en décadas. Si queremos mantener la seguridad de nuestros países, debemos fortalecer el poder duro de Europa». Lo ha hecho tras reunirse en Estocolmo con varios de los principales cargos del gobierno sueco, incluyendo el primer ministro, la responsable de Exteriores y el de la cartera de Defensa.

Más allá de esto, también ha vuelto a hablarse sobre el proceso de negociaciones, a la espera de que en los próximos días de inicio una nueva ronda de contactos, también en Suiza. Así, se ha sabido que los funcionarios ucranianos habrían rechazado, como era de esperar, la última propuesta estadounidense sobre el Donbás. Un territorio que muchos en Ucrania y fuera de este país dan por amortizado, cuya pérdida no sería dramática para la supervivencia del país, pero que como se ha dicho en más de una ocasión en estas páginas, además de motivos sentimentales o económicos, son muchas las razones defensivas para mantener; máxime dada la incapacidad demostrada por Rusia para tomarla militarmente.

Zelenski, a propósito de este tema, ha dicho que el país está comprometido con el éxito de las negociaciones y con el carácter constructivo de las reuniones, después de verse con el equipo negociador. Además, el presidente ucraniano ha agradecido a los enviados especiales estadounidenses «su incansable trabajo para crear todas las condiciones necesarias para una diplomacia sólida y un fin real de la guerra»; lo que no significa en absoluto que en el próximo encuentro vayan a mover un ápice su posición sobre el Donbás.

No ha sido la única actividad de Zelenski en esta jornada, pues junto a su esposa, Olena Zelenska, ha rendido homenaje a los Héroes de la Centena Celestial, aquellos que perdieron su vida durante la «Revolución de la Dignidad en febrero de 2014», que es la denominación oficial adoptada por el actual Gobierno ucraniano para referirse al Euromaidán, que culminó el 22 de febrero de 2014 con la renuncia de Yanukóvich.

En Rusia también se han pronunciado sobre las negociaciones. Por una parte, María Zajárova, quien ha asegurado que «Europa perdió el derecho a sentarse a la mesa con Ucrania por la traición de Moscú» en referencia a los acuerdos de Minsk. La portavoz de Exteriores rusa ha dicho que «Utilizaron este truco, esta maniobra, este engaño solo para rearmar al régimen de Kiev, así que su regreso a la mesa de negociaciones depende de lo bien que sepan comportarse en ella. Depende de cómo se les perciba en general en ella».

En un tono más amable, el encargado de negocios de Rusia en los EE. UU., Andrey Ledenyov, ha asegurado que los contactos entre ambos países se mantienen en forma de diálogo «profesional» y que el conflicto ucraniano estaría avanzando hacia una solución, sin especificar mucho más.

Putin, mientras tanto, se reunía como hace regularmente con el resto de integrantes del Consejo de Seguridad de la Federación Rusa, ante el cual han comparecido los enviados a Ginebra, quienes han informado sobre la marcha de las negociaciones al principal órgano de gobierno ruso en la práctica. Además, la sesión ha permitido hablar sobre «medidas para mejorar la eficiencia de la investigación fundamental y aplicada en beneficio de la defensa nacional y la seguridad del Estado».

En otro orden de cosas, el ministro de Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, se ha reunido en las últimas horas con Beate Meinl-Reisinger, su homóloga austríaca, con quien ha intercambiado impresiones sobre la situación en el campo de batalla, ha hablado sobre cooperación bilateral y, también, sobre cooperación en el marco de las organizaciones internacionales.

Sybiha, además, se ha visto en Kiev con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, tratando sobre el apoyo de esta organización, como es lógico, a los refugiados ucranianos, la asistencia invernal y la recuperación postbélica.

Otro tema candente en las últimas horas tiene que ver con Rusia y su nueva ley, destinada al control de Internet, con especial énfasis en las redes sociales. Como sabemos, algunas de las medidas planteadas inicialmente se han ido suavizando como el veto a Telegram, debido tanto a las protestas como a su evidente efecto sobre la eficacia militar. Ahora bien, finalmente Putin ha firmado un texto que que otorga al Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) amplia autoridad para ordenar la desconexión de personas de los servicios de Internet móviles y residenciales, en lo que es una decisión con una doble vertiente: por un lado el control de la propia población, limitando su posibilidad de organizarse y coordinarse para futuras protestas o de acceder a información foránea que el Kremlin considera una amenaza y, por otro, el control de la propia red de redes en territorio ruso, con la posibilidad de desconectarla del exterior en caso de necesidad.


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *