Las negociaciones a tres bandas, que han tenido por primera vez lugar en Europa, se han extendido durante seis horas, sin lograr avances significativos, aunque desde la delegación estadounidense sí ha hablado de ciertos progresos. Las conversaciones, que se habrían centrado en «cuestiones prácticas», han contado con la presencia, en paralelo, de representantes alemanes, italianos, franceses y británicos, mientras desde la UE intentan finalizar el proceso legal de cara a la aprobación de la ayuda de 90.000 millones de euros a Ucrania y ultiman el siguiente paquete de sanciones. No han sido las únicas noticias de un día en el que Rusia ha amenazado con «represalias» si se siguen abordando buques de la «Flota fantasma» y en el que un nuevo ataque masivo ha causado daños en distintos puntos de Ucrania y provocado nuevas protestas tanto desde la Presidencia como desde el Ministerio de Exteriores del país, que ligan lo ocurrido a las negociaciones. Eso sí, al mismo tiempo también los ucranianos han incrementado sus ataques contra intereses rusos y, además, mantienen en marcha operaciones en puntos como el río Haichur o el Dniéper.
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Tal y como advertimos en el informe previo, las Fuerzas Armadas rusas habían comenzado al final de la jornada anterior un nuevo ataque masivo con drones y misiles sobre Ucrania. Los datos oficiales proporcionados por el Estado Mayor de este último país hablan de 396 drones Shahed/Geran y Gerbera, así como 4 misiles balísticos Iskander-M, 20 misiles de crucero Kh-101, 4 Iskander-K y 1 misil Kh-59/69 empleados. Aseguran, además, haber derribado o neutralizado 367 drones (aparatos que sien empleando tecnologías y componentes occidentales, pese a las sanciones), 20 misiles Kh-101, 4 misiles Iskander-K y 1 misiles Kh-59/69.
El ataque ruso ha dejado daños entre otros puntos en Burshtyn, en la región de Ivano-Frankivsk, al oeste de Ucrania, en donde se han registrado varias explosiones. También en la vecina Leópolis las defensas aéreas han estado activas. También en Odesa, en donde la destrucción material ha sido importante según el gobernador regional y en donde, además, se han registrado tres heridos entre la población civil. Lo mismo en Kyrykivka, en la región de Sumy, donde una mujer falleció y dos niños sufrieron heridas.
En total, al menos 25 resultaron heridas en ataques rusos contra Ucrania durante el último día. Ataques que no pueden desligarse del inicio de las negociaciones en Ginebra, como han advertido tanto desde la Presidencia como desde el Ministerio de Exteriores de Ucrania.
Además, las bombas planeadoras y los drones tácticos han seguido empleándose con profusión, al igual que la artillería. Así, tenemos heridos en Jersón y en Zaporiyia (donde un hombre ha perdido la vida) y también en las inmediaciones de Kupiansk, en ambos casos entre la población civil. Por último, ya en Mykolaivka, cerca de Sloviansk, tres trabajadores de la central eléctrica de esta última localidad fallecieron tras ser alcanzado el vehículo en el que se desplazaban por un dron FPV ruso.
Como quiera que los ucranianos también quieren llegar a la mesa de negociaciones en una posición de relativa fuerza, los ataques contra Rusia se han seguido sucediendo. Así, además de confirmar las fuentes oficiales el ataque de hace unas horas contra la refinería de Ilskyi, en la región de Krasnodar, han vuelto a lanzar drones contra las instalaciones portuarias de Tamanneftegaz, importantes de cara a la exportación de los hidrocarburos rusos. También contra instalaciones energéticas en Kazán, en la República de Tatarstan, dañando una subestación de 110kV.
Además, se ha sabido que la unidad Alfa del SBU alcanzó la planta química Metafrax en el territorio de Perm. Del mismo modo, los ucranianos han atacado una lanzadera de misiles Iskander situada en la región de Crimea, además de un helicóptero Ka-27 de las Fuerzas Armadas rusas en esta región y tres centros de control de vehículos aéreos no tripulados, también en Crimea.
Más allá de los intercambios a larga distancia, en las últimas horas la actualidad ha estado marcada también por las actuaciones de la «Ghost Fleet» rusa, las contramedidas tomadas por algunos países europeos para combatirla y las amenazas rusas de desplegar una flota para proteger «sus» activos o incluso de tomar represalias si se intensifica los abordajes y capturas de buques rusos en el Báltico. En concreto ha sido Nikolai Patrushev (asistente presidencial y viejo conocido de nuestros lectores por ser el anterior jefe del FSB y por desempeñarse como secretario del Consejo de Seguridad), quien amenazó a través de los medios.
Hay que tener en cuenta que esta red, formada por cientos de buques con banderas de conveniencia y fletados por armadores en muchos casos griegos, con la participación de miembros de la «city» londinense o de las petromonarquías del Golfo, es vital para que la economía rusa siga funcionando, incluso asumiendo caídas en los ingresos.
De esta forma, sucesos como el del pasado 22 de enero, cuando la Marine Nationale francesa abordó y confiscó el «Grinch» (liberado hace unas horas tras pagar una multa de millones de euros), unidos a acciones similares que se han visto en el Báltico y cada vez más en otros mares (mientras nuestra Armada sigue haciéndose la loca y no sólo con los petroleros…), estarían haciendo un notable daño a las cuentas rusas.
En cualquier caso, no es el único problema causado por los buques de esta nacionalidad o que operan para Rusia. Recientemente, una agrupación naval rusa en tránsito por el Mediterráneo central hacia el Estrecho de Gibraltar ha protagonizado un incidente significativo, toda vez que a su paso se ha ido degradando la señal GNSS, lo que ha afectado a los buques civiles que estaban en las inmediaciones y plantea interrogantes sobre el empleo de medios de guerra electrónica, algo que anteriormente se había visto en más de una ocasión en el Báltico.
Sobre el frente, la jornada nos deja las siguientes novedades:
Al norte, más fuentes dan por buena la captura risa de Prokrovka, así como la llegada a las inmediaciones de Mykhailivka.
En el sector del Oskil, los cambios son mínimos. En el caso de Kupiansk, con una situación relativamente tranquila en el interior de la urbe, lo más relevante serían los combates que siguen produciéndose al este del sector. También las incursiones rusas al sureste de esta ciudad, hacia Kivsharivka.
En dirección a Sloviansk tenemos pequeños cambios a favor de Rusia en el noreste de Limán, que se complementan con otros, ya recogidos en informes anteriores, al norte del sector de Siversk.
En el caso de Konstyantynivka, se han producido pequeños contraataques ucranianos al este, hacia Ivanivske, donde intentan contener las incursiones rusas al igual que ocurre al suroeste de la ciudad.
En Pokrovsk continúan las discusiones relativas a la profundidad y solidez de los recientes avances rusos en puntos como Rodinske, mientras se siguen produciendo pequeños contraataques ucranianos destinados a retardar los avances rusos. Tengamos en cuenta que el ritmo de avance logrado, aunque no haya sido lineal, debe ser desesperadamente lento para los mandos rusos. Por ejemplo, desde la captura de Avdíivka, hace dos años, la media de progreso ruso en la zona ha sido de unos 56 metros diarios: una nimiedad.
En el sector del Vovcha continúan los combates, al igual que a lo largo de la carretera que une Pokrovske y Gualiaipolé, con escasas novedades.
En el sector del Dniéper, para finalizar, continúan los contraataques ucranianos después de varios días, lo que les ha llevado a progresos en diferentes puntos como Primorske o Stepnohirsk, restableciendo al menos temporalmente la situación en un área crítica de cara a las negociaciones (por la presión sobre Zaporiyia).
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
En cuanto a la actualidad internacional, mientras tenemos un ojo puesto en Irán, dada la forma en la que los Estados Unidos están incrementando su acumulación de medios militares en las últimas horas (en principio para presionar en una negociación, pero sin descartar en absoluto una operación militar), comenzamos el repaso de la sección internacional con el inicio de la tercera ronda de negociaciones trilaterales entre Estados Unidos, Ucrania y Rusia. Esta se ha producido, por primera vez, en suelo europeo, concretamente en Ginebra. Recordemos que el Kremlin había confirmado durante la jornada anterior que en esta ocasión las conversaciones abordarían una mayor variedad de temas, incluida la cuestión territorial.
Las discusiones, que se extendieron durante seis horas en su primera jornada sin avances significativos, se centraron en principios marco, con grupos políticos y militares planeando continuar las consultas al día siguiente. Fuentes rusas indican que no se esperan noticias inmediatas, mientras que el enviado estadounidense Steve Witkoff señaló progreso en el proceso y, más concretamente, compartía que ambas partes acordaron informar a sus líderes y continuar trabajando para alcanzar un acuerdo.
El jefe de la delegación ucraniana, Rustem Umerov, declaraba que “las conversaciones se centraron en cuestiones prácticas y la mecánica de las posibles soluciones”, y que trabajan de forma “constructiva, centrada y sin expectativas excesivas”. Al mismo tiempo, mostraba su agradecimiento a EE. UU. por su “constructiva cooperación” y a Ginebra por proporcionar las condiciones necesarias para las discusiones.
Además, según Tass, representantes italianos, alemanes, franceses y británicos también están en Ginebra y se espera que los asesores de seguridad nacional de dichos países se reúnan con los equipos estadounidense y ucraniano al margen de las conversaciones principales.
En paralelo, no obstante, la embajada de Rusia en Bélgica ha informado que exigirá la codificación legal de la cláusula de no expansión de la OTAN hacia el este, sosteniendo que “todas las promesas verbales hechas por los propios miembros de la OTAN en el pasado sobre la no expansión del bloque fueron olvidadas e ignoradas en un momento conveniente para ellos”.
Desde Kiev, el presidente Zelenski ha reiterado en su discurso vespertino la disposición de Ucrania para avanzar rápidamente hacia un acuerdo justo para poner fin a la guerra, defendiendo que lo hacen de manera simétrica, pero cuestionando las intenciones rusas tras los ataques masivos con casi 400 drones y 29 misiles que coincidieron con el inicio de las conversaciones, afectando a 12 regiones y causando daños en infraestructuras energéticas y residenciales, con nueve heridos, incluidos niños. De hecho, comentaba que el equipo negociador debía abordar en Ginebra “sin reservas” la cuestión de estos ataques primeramente con la parte estadounidense, “que propuso que tanto nosotros como Rusia nos abstuviéramos de atacar”.
Asimismo, Zelenski ha enfatizado la necesidad de fortalecer la presión sobre Rusia mediante sanciones y apoyo rápido a la defensa aérea ucraniana, afirmando que celebrarán “numerosos formatos” con los socios, es decir, tanto negociaciones como reuniones. En estas, además, Zelenski espera debatir sobre la necesidad de que Europa cuente con su propia producción de misiles de defensa aérea, de todos los tipos necesarios, y reconoce que, aunque se hayan dado pasos, “el ritmo del trabajo es insuficiente”. Además, subraya que planteó esta cuestión a Estados Unidos hace años, incluida la producción de Patriots, y que hubo promesas de licencias, pero que Washington nunca llegó a acceder.
A propósito de las sanciones, el líder ucraniano también compartía y recordaba algunos datos interesantes, pues denuncia que cinco misiles Iskander-M llevan al menos 75 componentes críticos de fabricación no rusa, tres misiles Kh-101 incluyen 160 componentes que Rusia no puede reemplazar por sí sola, y cada Shahed cuenta con cientos de componentes importados a Rusia desde otros países y no solo desde China, destacando así que Europa, EE. UU. y Japón forman parte de la cadena de suministro.
Por otro lado, durante el día Zelenski ha destacado que ya han logrado el retorno de 2.000 niños ucranianos que habían sido deportados y/o trasladados por la fuerza por Rusia a través de la iniciativa Bring Kids Back UA, gracias a esfuerzos de organizaciones civiles y socios internacionales, aunque miles permanecen retenidos.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, condenó el bombardeo masivo ruso contra la infraestructura civil ucraniana y acusaba a Rusia de ignorar los esfuerzos de paz justo antes de las negociaciones. De este modo, subrayaba que Moscú “no tomará la diplomacia en serio si no está respaldada por la fuerza”, así como que los nuevos paquetes de sanciones son cruciales.
Pero, además, el diplomático ucraniano hacía hincapié en que Rusia ha estado atacando “intencionadamente” a empresas estadounidenses en Ucrania, incluida la oficina de Boeing en Kiev, la planta Flex en Mukachevo y las instalaciones de Bunge en Dnipró. Así, denunciaba que estos ataques han sido también contra el contribuyente estadounidense y su economía, y que el Kremlin busca una relación con Washington que priorice los negocios, “pero atacar las fábricas de su “socio” difícilmente constituye una “asociación””. Con base en lo anterior, Sybiha aprovecha para decir que por el contrario Ucrania ofrece una cooperación mutuamente beneficiosa con EE. UU. en áreas como las tierras raras, la producción de drones o la alta tecnología.
Pasando a la actividad institucional en Ucrania, la primera ministra ucraniana Yulia Svyrydenko se reunió con el secretario general del Consejo de Europa Alain Berset para revisar los avances en la creación del Tribunal Especial para el crimen de agresión. Por otro lado, desde el Gobierno ucraniano han destacado la firma del Acuerdo por el que se establece el Fondo de Apoyo al Transporte de Ucrania suscrito por Ucrania, Suecia, Lituania y Canadá.
Por su parte, el jefe adjunto de la Oficina Presidencial ucraniana, Ihor Zhovkva, se reunió con el secretario general adjunto de la OTAN Boris Ruge, expresando expectativas de nuevos paquetes de ayuda de defensa basados en las necesidades de Ucrania que comiencen a llegar el 24 de febrero y destacando al mismo tiempo el compromiso de los socios de proporcionar 38.000 millones de dólares en apoyo este año. Durante su encuentro también abordaron la situación energética, el impacto de los ataques rusos en la infraestructura y la necesidad de fortalecer la defensa aérea.
Concluimos con una noticia del lado ruso, pues la Duma Estatal ha aprobado un proyecto de ley en virtud del cual permite al FSB obligar a los operadores a desconectar los servicios de telecomunicaciones en Rusia. En la versión aprobada durante la primera lectura, el documento sugería que las comunicaciones se desconectarían únicamente para garantizar la seguridad pública, mientras que en la de hoy, figura que será el gobierno quien determine los motivos del corte del suministro.

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