Guerra de Ucrania – Día 1454

Según el Kremlin, la delegación rusa, encabezada por el asesor presidencial Vladímir Medinsky, abordará una mayor variedad de temas en comparación con las anteriores rondas en Abu Dabi. Ahora bien, también advierten de que llegarán allí “con instrucciones claras para actuar dentro del marco acordado por los presidente durante su reunión en Anchorage. Sin esto, no se podrá lograr el éxito”. Al mismo tiempo, desde Estados Unidos Trump urgía a Ucrania a sentarse en la mesa de negociaciones «rápidamente», si bien no todo el mundo comparte el optimismo o las prisas norteamericanas. Así, el presidente de Chequia, Petr Pavel, ha mostrado escepticismo sobre un acuerdo rápido, mientras que el ministro de Exteriores lituano, Kestutis Budrys, ha advertido contra “garantías de seguridad huecas” o similares al Artículo 5 y ha defendido que el apoyo financiero real o la perspectiva de adhesión a la UE serían medidas más creíbles. Un tema, este último, sobre el que echaba un jarro de agua fría Kaja Kallas, quien ha señalado que “no percibe disposición” de los gobiernos europeos para fijar una fecha de adhesión a Ucrania, pese a la petición expresa de Zelenski. Además de todo esto, mientras sobre el frente Rusia incrementa su presión sobre el norte de Pokrovsk y Myrhorad, la jornada nos ha dejado el lanzamiento de cuatro misiles hipersónicos Tsirkon, ataques ucranianos contra Crimea, Krasnodar o Kazán y datos que apuntan a un nuevo ataque masivo ruso en curso.

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A la espera de que se reanuden las conversaciones de paz, en esta ocasión en Suiza y no en Emiratos Árabes Unidos, la campaña de ataques estratégicos parece haber vuelto a agudizarse por ambos bandos. En el caso de Rusia, con el empleo nuevamente de misiles balísticos y ataques sobre puntos del centro y oeste de Ucrania. En el de este último país, cuyo presidente dejó claro recientemente que las negociaciones sólo avanzaban cuando se demostraba capacidad de dañar a Rusia, alcanzando puntos tan lejanos como Izhevsk o Kazán, mientras Zelenski advertía nuevamente de que Rusia preparaba ataques masivos contra las infraestructuras.

Comenzamos, dicho esto, por los ataques lanzados por las Fuerzas Armadas rusas. En primer lugar, compartiendo los datos oficiales de la jornada anterior, que según el Estado Mayor ucraniano habrían supuesto el empleo por parte rusa de 4 misiles hipersónicos Tsirkon, 1 misiles balísticos Iskander-M, un misil Kh-31P y 62 drones de ataque. De este total, las defensas aéreas ucranianas habrían dado supuestamente cuenta de dos misiles Tsirkon y 52 drones según los datos publicados. Los ataques han continuado desde entonces. Es más, según se ha publicado, a lo largo del mes de enero Rusia habría utilizado un número record de misiles balísticos, sumando 91 ataques de este tipo; un buen recordatorio de lo que podría tener que enfrentar la UE en caso de conflicto. En segundo lugar, ya que todavía no hay informe oficial, advirtiendo de que es probable que en en el próximo informe hablemos de un nuevo ataque masivo ruso, pues los datos que se manejan a estas horas hablan del lanzamiento de un gran número de misiles y drones por parte rusa y de intensa actividad antiaérea.

Así las cosas, en las últimas horas tenemos reportes de  explosiones en Burshtyn, en la región de Ivano-Frankivsk, consecuencia de la llegada de misiles de crucero rusos. Es más, se han publicado nuevas alarmas de lanzamiento de misiles, seguramente desde plataformas navales o aéreas en el mar Negro. En la costa de este mar, precisamente, ha sido golpeada de nuevo Odesa, en donde al menos un bloque de apartamentos se ha incendiado tras el impacto de un dron ruso de los más de 20 que han alcanzado los cielos de esta ciudad. También Dniprópetrovsk, en donde se han registrado importantes incendios, Kropivnytsky y Kiev han sido alcanzadas, ciudad esta última en la que se ha avanzado notablemente a la hora de recuperar el servicio de calefacción. Por último, también se han registrado ataques recientes contra subestaciones en Konotop y en Krivói Rog.

Las bombas planeadoras rusas, la artillería y los drones tácticos también se han cobrado su saldo en daños materiales y personales. En el primer caso, han vuelto a ser empleadas por centenares contra zonas de la retaguardia ucraniana. En el último, se han producido nuevamente varios incidentes, como el registrado en Jersón, en donde un dron FPV utilizado desde la orilla sur del Dniéper ha dejado dos civiles heridos. También se han registrado un incidentes parecidos en Kramatorsk.

Además, cabe añadir que se han publicado datos sobre un tema del que rara vez se habla: la muerte de trabajadores de los equipos de reparación y los trabajadores de las centrales eléctricas ucranianas. Este personal, situado desde el invierno de 2022 bajo una enorme presión, es blanco de los ataques rusos, en ocasiones pereciendo en segundos ataques destinados precisamente a causar daño a los integrantes de los equipos que intentan responder a las emergencias causadas por ataques previos. Así las cosas, en total habrían muerto más de 160 trabajadores del sector eléctrico, así como más de 100 trabajadores de los servicios de emergencia, resultando heridos al menos medio millar.

En cuanto a los ataques ucranianos, se tiene constancia de daños, tras el impacto de varios drones, en la refinería de petróleo de Ilskiy, ubicada en la región de Krasnodar y blanco de los ataques rusos en varias ocasiones en los últimos meses. También de explosiones e incendios en la ciudad de Kazán, cientos de kilómetros al este de Moscú, así como en Izhevsk, todavía más hacia el interior de Rusia.

En total, los informes oficiales rusos hablan de la supuesta destrucción de más de 150 drones ucranianos sobre el país o las zonas ocupadas a lo largo de la última jornada. De hecho, las autoridades de ocupación rusas hablan de 24 drones ucranianos derribados únicamente sobre Sebastopol, resultando un civil herido. Los ucranianos, a propósito de esto, han mostrado daños a distintos radares y sistemas antiaéreos en esta península, publicando un vídeo.

Además de todo lo anterior, y volviendo sobre Odesa, un vehículo bomba ha hecho explosión, hiriendo a un veterano de las AFU que ya sufría de una discapacidad, según se ha publicado. Sería el segundo intento de asesinato de este tipo en los últimos diez días.

Sobre el frente, mientras empiezan a aparecer las primeras evaluaciones cuantitativas de la contraofensiva ucraniana –que habría permitido hasta el momento recuperar unos 200 kilómetros cuadrados (información a tomar con precaución pues mucho de lo retomado siempre fue «zona gris») de territorio o el equivalente a los avances rusos de dos o tres semanas- y mientras se habla sobre las dinámicas en el campo de batalla y lo que podría depararnos 2026 (incluyendo el apartado económico), las novedades son las siguientes:

Comenzando por Sumy, las tropas rusas han izado su bandera en la aldea de Pokrovka, al oeste de Kototilovka.

En dirección a Sloviansk, es decir, en los sectores de Limán y Siversk, tenemos nuevos ataques rusos en dirección a Yarova o Drobysheve, al norte de Limán, como también contra el sureste de esta ciudad, así como hacia poblaciones como Kryva Luka y Kalenyky, al oeste de Siversk.

En el sector de Konstyantynivka, no hay cambios territoriales, pero continúan los combates y los ataques rusos a este y oeste, con una «zona gris» cada vez más amplia al norte de la T0504 en el cuadrante nororiental de la ciudad.

En el vecino sector de Pokrovsk, DeepState ha reconocido los recientes avances rusos tanto en esta ciudad como al norte de Myrhorad y en Rodinske; algo que también han reconocido los militares ucranianos, que han hablado de una intensificación de los ataques rusos en la zona. Otras fuentes dan detalles más concretos, hablando por ejemplo de una reciente infiltración rusa al sur de Hryshyne o de cómo los ucranianos prácticamente habrían abandonado por completo Pokrovsk, donde habrían tenido presencia al menos puntual hasta ahora. También hablan de recientes contraataques ucranianos desde Shevchenko hacia Rodinske, bajo control ruso.

Al sur del frente, en Zaporiyia, aunque sigue en marcha la contraofensiva ucraniana, en puntos como Gualiaipolé habrían vuelto a producirse ataques e incursiones rusas hacia poblaciones como Zaliznychne o Sviatopetrivka, acompañadas del uso intensivo de FABs con kit UMPK.

Contexto internacional, diplomacia y sanciones

El inicio de la semana ha estado marcado por la “resaca” de la Conferencia de Seguridad de Múnich y la víspera del inicio de la tercera ronda de conversaciones trilaterales en Ginebra.

Según el Kremlin, la delegación rusa, encabezada por el asesor presidencial Vladímir Medinsky, abordará una mayor variedad de temas en comparación con las anteriores rondas en Abu Dabi, incluidos los asuntos relacionados con la cuestión territorial, siguiendo las instrucciones que les ha dado el presidente Putin. Además, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ofreció más detalles sobre las negociaciones que tendrán lugar en el Hotel InterContinental en la localidad suiza. En particular, ha confirmado que la delegación rusa se ampliará y contará con Medinsky, el viceministro de Exteriores, Mijaíl Galuzin, y al jefe de la Inteligencia del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas, Igor Kostyukov, si bien cuenta con un total de aproximadamente 20 integrantes. Del mismo modo, aclaraba que Medinsky sigue siendo el jefe de la delegación y que no participó en las rondas de Abu Dabi porque estaban centradas en cuestiones de seguridad. En cuanto al enviado Kirill Dmitriev, Peskov añadía que participará en las conversaciones de Ginebra, pero por separado, dentro del grupo de cooperación económica con EE. UU.

Según el viceministro de Exteriores, Serguéi Ryabkov, la delegación rusa partiría durante la noche del lunes y se dirige a Ginebra “con instrucciones claras para actuar dentro del marco acordado por los presidente durante su reunión en Anchorage. Sin esto, no se podrá lograr el éxito”. En esta línea, insistía en que “debemos garantizar que cualquier posible acuerdo sea sostenible”, lo que significa, entre otras cosas, que “debe contemplar la solución de las cuestiones que se consideran causas profundas de este conflicto”. Adicionalmente, acusaba a Europa de haber constituido el “partido de la guerra” y obstaculizar las negociaciones, al seguir “tomando medidas que antes impedían definir parámetros aceptables para la solución en Ucrania” y hacer creer a Kiev “la ilusión de que puede infligir una derrota estratégica a Rusia”. Como colofón, Ryabkov decía que una gran amenaza para la seguridad de Rusia procede precisamente de la política “imprudente y desenfrenada de Europa, orientada a la confrontación”.

En el caso de Washington, el presidente Trump ha instado al Gobierno ucraniano que se siente en la mesa de negociaciones “rápidamente” mientras atendía a la prensa en el Air Force One. Cuando le preguntaban sobre qué espera de “unos contactos” en los que participarán los enviados especiales Witkoff y Kushner, ha señalado que se trata de “unas conversaciones importantes” y que “va a ser muy fácil”, pero sin aclarar de qué cuestión estaba hablando.

Por su parte, el secretario de Estado Marco Rubio ha declarado que “Estados Unidos es el único país capaz de llevar a ambas partes a la mesa de negociaciones, pero no impone ningún acuerdo ni fuerza a nadie a aceptarlo”. Tras reunirse con Rubio en Budapest, el ministro de Exteriores húngaro, Peter Szijjarto, se ha presentado como “el único país europeo que apoya los esfuerzos de paz de Donald Trump” y ha ofrecido la capital húngara como sede de una posible cumbre de paz (otra vez).

Por su parte, el presidente de Chequia, Petr Pavel, ha mostrado escepticismo sobre un acuerdo rápido: “Cualquiera que espera un pacto a corto plazo entre Ucrania, Europa, Estados Unidos y Rusia ha demostrado cierta ingenuidad”. Además, ha valorado allá convergencia actual de posiciones entre Kiev, Bruselas y Washington, pero ha insistido en la necesidad de mantener la presión política, financiera y económica sobre Moscú. Por otro lado, el ministro de Exteriores lituano, Kestutis Budrys, ha advertido contra “garantías de seguridad huecas” o similares al Artículo 5 y ha defendido que el apoyo financiero real o la perspectiva de adhesión a la UE serían medidas más creíbles. De este modo, instaba a adoptar soluciones realistas en lugar de promesas huecas, pues considera que “No puede haber nada parecido al Artículo 5…Porque el Artículo 5 significa que si estás en problemas, te prometo que iré y, si es necesario, moriré por ti”.

A propósito de la adhesión, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, señalaba que “no percibe disposición” de los gobiernos europeos para fijar una fecha de adhesión a Ucrania, pese a la petición expresa de Zelenski.

En el caso Ucrania, la delegación ucraniana ya se encuentra sobre el terreno preparando las reuniones, según han confirmado tanto el jefe del equipo negociador, Rustem Umerov, como el presidente Zelenski. Además, el líder ucraniano ha insistido en su discurso diario en que pronto se cumplirá un año de “máxima actividad diplomática” a la que Ucrania se ha comprometido y periodo durante el cual han aceptado todas las propuestas de EE. UU., comenzando por la de un alto el fuego incondicional y a largo plazo. De este modo, denuncia que “Rusia lo rechaza y continúa ataques en el frente y contra nuestras ciudades e infraestructura energética”. En consecuencia, muestra su esperanza de que los socios actúen “para que la coacción del agresor para que acepte la paz sea realmente efectiva”.

En la misma línea, durante su reunión con los senadores estadounidenses, Richard Blumenthal y Sheldon Whitehouse, que se encontraban de visita en Kiev, Zelenski abordó la necesidad de reforzar las sanciones contra la flota petrolera rusa y de nuevo apoyo energético inmediato; asuntos que también ha abordado el ministro de Energía, Denys Shmyhal, en su reunión con los políticos estadounidenses. De hecho, insistió además en la importancia de que Estados Unidos coopere activamente con Europa no solo para detener los buques, sino para confiscar también el petróleo que transportan. Asimismo, Zelenski expresó que espera que el Senado apoye el proyecto de ley de sanciones más severas, ya que no ven muchos instrumentos para influir en Putin, para presionar a Rusia y para detener esta guerra. Según Blumenthal, están decididos a trabajar en las sanciones, en el regreso de los menores ucranianos y en proporcionar Tomahawks e interceptores; “todo lo necesario para alcanzar la victoria”.

Siguiendo con las sanciones, Ucrania ha impuesto medidas restrictivas a diez atletas rusas por su implicación directa en la agresión y, en particular, secuestro de menores y visitas ilegales a territorios ucranianos. El decreto fue firmado por el presidente Zelenski a petición del skeletonista ucraniano, Vladyslav Heraskevych, quien lo presentó como una señal para el resto del mundo: “una señal de que no se puede simplemente ignorar el apoyo a la agresión”. Y, añadía, “que a los ucranianos en los Juegos Olímpicos se les prohíba siquiera mencionar a las víctimas de la agresión rusa es un claro retroceso global en la justicia”.

Pasando a otras cuestiones, Croacia ha rechazado transportar petróleo ruso hacia Hungría y Eslovaquia mientras fluya a través de Ucrania, argumentando que comprar un barril barato a Rusia ayuda a financiar la guerra y los ataques contra el pueblo ucraniano. Así, el ministro de Energía, Ante Susnjar, instaba a que se detenga “esa especulación bélica” e insistía en que ningún país de la UE tiene “excusas técnicas” para seguir dependiendo del petróleo ruso. Desde Hungría, sin embargo, su visión difiere y sostienen que “la seguridad del suministro energético nunca debe ser una cuestión ideológica” y que esperan que Croacia no ponga en peligro dicha seguridad en Hungría y Eslovaquia por motivos políticos.

En cuanto a la ayuda, Ucrania ha movilizado una subvención de 690 millones de dólares de Japón y Canadá en el marco del mecanismo ERA del G7 -es decir a través de los ingresos generados por los activos rusos congelados- y a través del proyecto PEACE en Ucrania del Banco Mundial. En particular, Japón ha proporcionado 544 millones de dólares, Canadá 146 millones y el montante restante, 0,8 millones, proceden de fondos del Fondo Fiduciario de Múltiples Donantes para PEACE en Ucrania.

Cambiando de tema nuevamente, la visita de los senadores no ha sido la única del día en Ucrania, ya que el líder ucraniano se ha reunido con el secretario general del Consejo de Europa, Alain Berset, a quien ha agradecido el impulso para crear un Tribunal especial para enjuiciar los crímenes de agresión rusos y ha subrayado que Europa debe mostrar mayor unidad para que Rusia rinda cuentas.

Concluimos con el plano judicial, ya que la Oficina Nacional Anticorrupción de Ucrania (NABU) ha anunciado que el exministro de Energía, German Galushchenko, quien fue detenido durante la jornada anterior mientras trataba de salir del país, ha sido acusado de lavado de dinero y crimen organizado en el marco del caso Midas.


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