Desde Rusia, el ministro de Exteriores Serguéi Lavrov, ha acusado a Washington de no respetar supuestamente los acuerdos de Anchorage de agosto de 2025 en lo relativo a las cesiones territoriales por parte de Ucrania. Además, ha afirmado no ver un «futuro brillante» para los lazos económicos con Estados Unidos, aunque asegura que desde Rusia siguen «abiertos a la cooperación». En el caso de Estados Unidos, el embajador ante la OTAN ha subrayado que desean una solución «pacífica» lo antes posible, pero que la fecha límite de junio, mencionada por Zelenski, no la ha impuesto Washington. Zelenski, por su parte, ha reiterado que los documentos relativos a las Garantías de Seguridad están listos, mientras su ministro de Defensa confirmaba la firma de una carta de intenciones con Francia de cara a la producción conjunta de armamento, mientras se anuncia la aceleración en las entregas de Mirage-2000 y el suministro de sistemas de defensa aérea y misiles. Sobre el terreno, tras un nuevo ataque ruso que ha implicado hasta a 11 misiles Iskander-M, continúan los combates con la atención puesta en las últimas horas en la contraofensiva ucraniana en la línea del río Haichur.
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El último informe oficial ucraniano nos habla del lanzamiento por parte de Rusia, entre los días 8 y 9 de febrero, de 160 vectores de largo alcance, incluyendo 11 misiles balísticos Iskander-M y 149 drones de ataque. Del total, los ucranianos afirman haber interceptado «parte» de los misiles Iskander-M, aunque por la gráfica compartida se entiende que se refieren a una única unidad, además de 116 de los drones.
Compartidas las cifras, se tiene registro de sobrevuelos y explosiones en puntos del país como Járkov o Dnipró, alcanzada esta última por al menos un misil balístico, así como Zaporiyia, a donde también han llegado los drones rusos, Chernígov, Jersón u Odesa, donde se lamentan daños personales y materiales. Además, se ha podido ver cómo un dron de la familia Gerbera hacía uso de otro dron, en este caso un FPV que transportaba, en la región de Sumy.
A los ataques con drones de largo alcance y misiles hemos de unir, una jornada más, los protagonizados por drones de corto alcance, artillería y bombas planeadoras. Así, por ejemplo en Zolochiv, en la región de Kiev, han sido cuatro los civiles heridos tras ser alcanzados por un dron. En Kramatorsk, por su parte, se han producido daños materiales tras ser alcanzada una gasolinera por la artillería rusa. Además, también se ha producido otro herido en Shaktarske, tras ser alcanzado su vehículo. En total, la última jornada habría dejado al menos 6 muertos y 41 heridos, según las autoridades ucranianas, repartidos por todo el país.
Además de lo anterior, hay que decir que desde Ucrania han alertado por enésima vez sobre los problemas que siguen sufriendo sus centrales nucleares, máxime tras los ataques de la pasada semana sobre una red eléctrica que, entre otras funciones, tiene la de proveer de energía a estas instalaciones para garantizar su seguridad, en caso de que los medios de generación propios fallen.
El de la energía nuclear, no obstante, no es el único sector crítico para la vida del país que se ve afectado por los problemas de la red eléctrica, algo extensible también a la sanidad. Y no solamente porque los hospitales puedan tener dificultades para funcionar sino, también, porque el enorme número de viviendas sin servicios como calefacción o electricidad está dejando un importante aumento de los casos de enfermedades respiratorias, así como un incremento de varios tipos de enfermedades crónicas, todo lo cual repercute sobre el conjunto del sistema sanitario.
Del lado contrario no hay hoy novedades, ya que no se han registrado ataques ucranianos contra el interior de Rusia o los territorios controlados por este país. Lo que sí ha trascendido son algunos datos, publicados por The Moscow Times acerca de los hipotéticos daños causados por Ucrania en las infraestructuras de refino rusas, que estiman en 12.900 millones de dólares. Todo mientras la incipiente crisis económica se hace cada vez más evidente en el país y mientras desde el Kremlin luchan contra la escasez crónica de mano de obra, uno de los factores que les impide seguir aumentando su producción, para lo que recurre a la llegada de decenas de miles de trabajadores de Asia Central, el Subcontinente indio y el Sudeste Asiático, mientras se calcula que podrían necesitar hasta 11 millones de inmigrantes de aquí a 2030.
Sobre el terreno, antes de comentar los movimientos y los combates de la jornada, cabe decir que han vuelto a ser tema de conversación los efectos que el corte de Starlink estarían teniendo para el Ejército ruso, incluyendo todo lo relativo al empleo de drones terrestres. Además, se ha hablado sobre cómo este país, a pesar de las pérdidas en el campo de batalla y de las evidencias del paso a un segundo plano de la artillería de campaña en favor de drones o bombas planeadoras, continúa modernizando esta arma, al tiempo que incrementa la producción.
También, en este caso del lado ucraniano, el incremento en el número de quejas contra los oficiales de alistamiento, que se habría multiplicado por más de trescientos desde el inicio de la invasión rusa a gran escala de Ucrania, según ha compartido el defensor del pueblo de este país. Lo más impactante, en cualquier caso, sería la siguiente declaración «Veo que cada año esta cifra se duplica o triplica. Estos ya no son casos aislados, sino evidencia de una crisis sistémica que debemos abordar con urgencia».
Pasando ahora así a la actualidad sobre el frente, comenzamos por Sumy, en donde se han producido nuevos ataques rusos sobre Pokrovka, así como hacia Riasne o Taratutyne, poblaciones todas ellas en dirección a Krasnopillia. En Járkov, por su parte, algunas fuentes hablan de un contraataque ucraniano a la altura de Chubunivka, que les habría permitido retomar algunas posiciones en la zona, si bien otras fuentes hacen una lectura bastante diferente. Esta región, como la de Sumy/Kursk, sigue siendo empleada como hemos explicado en reiteradas ocasiones por Rusia para tensar el frente, para lo cual habría multiplicado las acciones desde el inicio del año.
Al norte del sector del Oskil, en Kupiansk, las tropas rusas habrían consolidado en las últimas jornadas su control sobre las áreas al este de la ciudad entre Petropavlivka, Podoly y Kurylivka. Según algunas fuentes, lejos de tratarse de incursiones de DRGs de infantería, en la zona se habrían producido también asaltos blindados, lo que implica cierto control también del espacio aéreo a más baja cota, para evitar en lo posible la acción de los drones ucranianos.
En dirección a Limán, la situación continúa agravándose para los ucranianos, que con buena parte de los accesos a la localidad cortados, y dependiendo entre otros de barcazas para el suministro, ven cómo las incursiones rusas no dejan de crecer tanto en número como en entidad, al igual que ocurre en el vecino sector de Siversk, ya que ambos conforman el eje superior de la línea de avance rusa hacia Sloviansk y Kramatorsk, siendo el inferior el que trata de progresar hacia Konstyantynivka y Dobropillia. Precisamente, en el Pokrovsk siguen produciéndose combates tanto al norte de la ciudad, que los ucranianos habrían tratado de alcanzar recientemente con blindados, como en dirección a Rodinske, localidad fundamental como sabemos.
Al sur del frente, ha continuado la contraofensiva ucraniana, que implicaría el movimiento de unidades desde distintos puntos del frente, presionando al este del río Haichur, en dirección a la carretera que une Pokrovske, al norte y Gualiaipolé, al sur. Los rusos, por su parte, han seguido lanzando ataques en las direcciones habituales, con lo que la situación real es sumamente confusa. Se habla, eso sí, de la posible retoma ucraniana de Staroukrainka, con lo que serían ya tres las poblaciones reconquistadas en las últimas horas.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
Abrimos el repaso de la sección internacional con las últimas declaraciones de Moscú y, en particular, del ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, quien ha acusado a Washington de no respetar los supuestos “acuerdos de Anchorage” de agosto de 2025, que implicaría la cesión del Donbás a Rusia.
Más concretamente, el diplomático ruso ha afirmado que EE. UU. propuso una solución para resolver el conflicto ucraniano, pero ahora se retracta, y ha calificado la política estadounidense como de “dominación económica” global, con sanciones continuas y presiones sobre países como India y otros miembros de los BRICS para no adquirir recursos energéticos rusos asequibles.
Del mismo modo, ha señalado que no ven “un futuro brillante” para los lazos económicos con EE. UU., pese a los esfuerzos de Washington por acabar la guerra, aunque reitera que Rusia sigue abierta a la cooperación. No obstante, ha hecho hincapié en que los propios estadounidenses “crean obstáculos artificiales”.
Por su parte, el embajador de Estados Unidos ante la OTAN, Matthew Whitaker, ha declarado que lo que quieren es que cesen los combates y que ambas partes acuerden una solución pacífica, y “prefieren” que suceda lo antes posible”. Pero, además, Whitaker ha señalado que la fecha límite de junio que ha mencionado Zelenski no la ha impuesto Estados Unidos, añadiendo que “los plazos son muy peligrosos en esta situación”. Por otro lado, el diplomático estadounidense ha criticado a los países europeos por agotar sus reservas de armamento sin reponerlas, lo que incrementa la presión sobre la producción de defensa estadounidense. De este modo, reiteró que “el equipo militar más avanzado sigue procediendo de Estados Unidos” y que “la única solución es que Europa también aumente su producción”.
Desde Ucrania, el presidente Zelenski ha destacado que las garantías de seguridad ser tangibles y sentar las bases para una paz duradera, reiterando que los documentos sobre garantías están listos. Asimismo, ha subrayado que no quedan países en Europa que desconozcan la injerencia rusa in las posibles consecuencias de sus operaciones de desestabilización. En cuanto a reuniones, hace referencia a que esta semana “habrá importantes eventos internacionales en materia de defensa y seguridad” -como la reunión de Ramstein y de los ministros de Defensa tanto de la UE como de la OTAN, por ejemplo-, pero no ofrece ninguna fecha para las próximas reuniones trilaterales probablemente en Estados Unidos.
En lo que respecta a los socios, hay que destacar especialmente que Francia y Ucrania han firmado una Carta de Intenciones para la producción conjunta de armas, anunciada por el ministro de Defensa ucraniano, Mykhailo Fedorov, tras la visita de su homóloga francesa, Catherine Vautrin. Según el ministro, Francia ha informado sobre los preparativos para la transferencia de aviones Mirage 2000 a Ucrania, así como la continuación de volúmenes récord de bombas aéreas guiadas AASM Hammer, pero también ha subrayado que Ucrania está interesada en recibir más SAMP/T, Mistral y Crotale, así como su munición asociada. En esta línea, Fedorov ha señalado que están cooperando en el suministro y la aceleración de la producción de misiles Aster, y que ha discutido con su homóloga el suministro de armamento de largo alcance y, en particular, de los SCALP/Storm Shadow; ambos fabricados por MBDA. Adicionalmente, los ministros se han centrado en discutir proyectos conjuntos a nivel gubernamental y empresarial relativos a la prueba de soluciones de seguridad y el desarrollo de sistemas innovadores de guerra electrónica, y han acordado prioridades clave para la cooperación en defensa, incluida a través de los préstamos SAFE.
Por su parte, el ministro de Energía ucraniano, Denys Shmyhal, ha discutido con el director del secretariado de la Comunidad Energética, Artur Lorkowski, la consolidación de esfuerzos de los socios y preparativos para la próxima temporada de calefacción. Durante su discusión, Shmyhal destacó que desde su creación la Secretaría ha movilizado más de 1.800 millones de euros para el Fondo de Apoyo Energético de Ucrania, y han acordado priorizar la restauración de plantas térmicas en Kiev y Járkov y están explorando la creación de reservas de equipos y la posibilidad de lanzar un grupo de coordinación de apoyo energético.
En lo que concierne a la ayuda, Países Bajos ha aumentado su contribución total al Fondo de Apoyo Energético de Ucrania a 100 millones de euros, con 35 millones adicionales para instalar sistemas solares fotovoltaicos en infraestructuras críticas afectadas por ataques rusos, bajo la iniciativa “Ray of hope” (“Rayo de esperanza”). Desde el Vaticano, han anunciado que el Papa León XIV ha decidido enviar 80 generadores eléctricos y miles de suministros médicos a Ucrania para ayudar a la población a hacer frente al invierno.
Pasando a las sanciones, Estados Unidos ha interceptado el petrolero “Aquila II” perteneciente a la flota fantasma en el Índico que operaba “desafiando” la cuarentena fijada por el presidente Trump para los buques sancionados en el Caribe. El buque, sancionado tanto por EE. UU. como por la UE y el Reino Unido, se empleaba para exportaciones ilegales de petróleo ruso.
La Comisión Europea ha propuesto sanciones en su 20º paquete contra Rusia, dirigidas por primera vez a puertos de terceros países como Kulevi en Georgia y Karimun en Indonesia por manejar petróleo ruso, prohibiendo transacciones a empresas y ciudadanos de la UE; además, se incluye un cambio del tope de precios G7 a una prohibición total de servicios marítimos para crudo ruso.
El Reino Unido planea establecer un centro de mando especial en el complejo HMS Calliope en Gateshead para monitorear y potencialmente interceptar buques de la flota fantasma que evaden sanciones, utilizando plataformas marinas no tripuladas para patrullar el Mar del Norte y el Canal de la Mancha, detectando banderas falsas y rutas.
En el caso del Ministerio de Asuntos Exteriores ucraniano, a través del ministro Andrii Sybiha, aboga por una prohibición total de entrada a la UE para ciudadanos rusos involucrados en la agresión contra Ucrania, con el fin de proteger la seguridad nacional europea a largo plazo y extender la medida implementada por Estonia a nivel de la Unión.
Volviendo sobre Moscú y sus socios, el viceministro de Exteriores, Sergei Ryabkov, ha declarado que los BRICS se centran ahora en integrar a sus nuevos miembros como Egipto, Irán, Emiratos y Etiopía (desde 2024) e Indonesia (desde 2025), si bien siguen abiertos a la expansión del grupo. De hecho, según Ryabkov nadie se opone”. Por su parte el primer ministro Mijaíl Mishustin ha destacado la necesidad de aprovechar al máximo el potencial de la cooperación con Brasil, prestando especial atención durante su visita al país la semana pasada a la cooperación comercial y económica y, en especial, en los sectores industrial y agrícola. Asimismo, Mishustin ha hecho especial referencia a la necesidad de ampliar la cooperación entre la Unión Económica Euroasiática y Mercosur.
Cambiando de tercio, el Defensor del Pueblo Ucraniano, Dmytro Lubinets, ha recibido un total de 6.127 quejas en 2025 relativas a posibles violaciones cometidas por oficiales de alistamiento, es decir, casi el doble que en 2024 y 333 veces más que desde el inicio de la invasión. Según Lubinets, cada año la cifra se duplica o triplica, lo que considera que “ya no son casos aislados, sino evidencia de una crisis sistémica que debemos abordar con urgencia”. En particular, las quejas más comunes se refieren, entre otros, a las restricciones de libertad de movimiento durante la detención, exámenes médicos superficiales, confiscación ilegal de pertenencias personales y detención ilegal en oficinas de aislamiento. En este contexto, ha señalado que los ciudadanos deben tener pleno acceso a la asistencia jurídica, la capacidad de comunicarse con abogados y familiares, y su libertad de movimiento no debe ser restringida sin ninguna decisión judicial. Así, Lubinets ha subrayado que “Ucrania se diferencia de la Federación Rusa en que somos un país democrático y nuestros héroes y heroínas en el frente luchan por la democracia y los derechos humanos”.
Para concluir, Alemania ha imputado a un ciudadano ucraniano, Yevhen B., por un presunto complot de sabotaje respaldado por Rusia que involucraba el envío de paquetes explosivos por Europa. Junto con otros dos ciudadanos ucranianos, se les acusa de mapear rutas logísticas para ataques dirigidos por la inteligencia rusa.

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