Finalmente han comenzado en Abu Dabi las conversaciones trilaterales entre ucranianos, rusos y estadounidenses. A propósito, el jefe de la delegación ucraniana, Rustem Umerov, ha explicado que se estructuran en grupos por ejes temáticos, seguidas de una síntesis conjunta de posiciones. También que espera que permitan a Kiev comprender las demandas reales de las partes involucradas. Zelenski, por su parte, anunciaba en su discurso diario que “habrá un paso importante” que se traducirá en un intercambio de prisioneros “próximamente”, al tiempo que advertía sobre cómo cada tregua y encuentro sirve a Rusia para acumular fuerzas o sobre los intentos de asesinato contra su persona, entre otras cosas. También ha sido noticia la cifra de bajas ucranianas reconocidas por Zelenski: 55.000, una cantidad muy discutible, del mismo modo que lo han sido las conversaciones entre Francia y Rusia o el hecho de que los Veintisiete hayan acordado una posición de cara al marco legal para el “Préstamo de Apoyo a Ucrania” (Ukraine Support Loan, USL) por importe de 90.000 millones de euros para 2026-2027. Además de todo esto, como cada día, han seguido los combates y los intercambios a larga distancia, que han dejado destrucción en Kiev o Zaporiyia, pero también en Bélgorod o Rostov.
Sin ti, este sitio no podría seguir funcionando. Ayúdanos mediante una pequeña donación a través del siguiente enlace:
https://www.buymeacoffee.com/guerradeucrania
Después de los ataques masivos de la jornada anterior, la última -y hacen 1442 días desde el inicio de la invasión rusa a gran escala- ha sido mucho más tranquila. Aun así, el recuento oficial sigue hablando de 105 vectores, todos ellos drones, empleados por las Fuerzas Armadas rusas, de los que los ucranianos afirman haber derribado o desviado de su rumbo 88 de ellos. Alguno de estos, además, incluía novedades interesantes, como la de actuar de dron nodriza para otros drones, en este caso FPV, como se ha podido ver en Kiev (donde ha sido atacada una central térmica) mientras la defensa antiaérea continúa adaptándose.
En esta ciudad, se habla de al menos dos heridos entre la población civil, tras impactar drones contra distintos edificios, incluyendo un jardín de infancia. Los restantes habrían alcanzado localidades como Járkov, al noreste de Ucrania, Zaporiyia, al sureste o Pavlograd, en el centro del país y Krivói Rog. En este caso, los ataques se habrían centrado en la infraestructura eléctrica, estando a estas horas buena parte de la región a oscuras, según los medios. Además, en el otro extremo del país, en Odesa, el número de heridos tras los ataques rusos durante la noche ha ascendido a cuatro.
El incidente más grave de la jornada, en cualquier caso, tuvo lugar en Druzhkivka, muy cerca del frente, en donde un ataque ruso con una bomba planeadora dejó al menos 7 civiles muertos y 15 más heridos, según los últimos cálculos, con el agravante del uso de submuniciones, según ha trascendido. En total, un día más habrían sido cerca de 200 las FABs lanzadas por la aviación rusa contra objetivos cercanos a la línea de frente.
A diferencia de las jornadas anteriores, más planas en este sentido, en esta ocasión sí hay reportes de ataques ucranianos contra puntos del territorio ruso. En primer lugar, contra Bélgorod, en donde se habrían registrado varias explosiones. En segundo lugar, contra Rostov, en la desembocadura del río Don, donde se ha producido una situación similar. En tercer lugar, se ha producido también la explosión de un tren de combustible en Tambov, en lo que podría ser el resultado de un ataque o un sabotaje. Además, aunque todavía no hemos podido confirmar, hay múltiples reportes más de ataques contra otros objetivos en Rusia o bajo control ruso, como es el caso de la península de Crimea.
Más allá de los intercambios a larga distancia, a horas de que expire el tratado New START -del que hablaremos en su momento-, la noticia de la jornada en relación con la parte militar del conflicto entre ucranianos y rusos tiene que ver sin duda con las declaraciones de Zelenski en le canal galo France 2, en donde ha «reconocido» que alrededor de 55.000 ucranianos habrían fallecido en el frente desde el inicio de la guerra.
El problema de las cifras es que, si bien guardan cierta lógica con las anunciadas anteriormente por Ucrania –en febrero de 2024 hablaron de 31.000 fallecidos– siguen sin ser datos creíbles. Menos todavía cuando se intentan relacionar con el número de rusos que Ucrania afirma haber eliminado en lo que va de guerra y que ascendería ya a más de 1.240.000 hombres, según el Estado Mayor de este país. Y no es que no haya testimonios sobrados del alto número de bajas rusas (si bien no llegarían ni de lejos a ese extremo). Los hay, muchos, incluyendo investigaciones como las llevadas a cabo por Mediazone que han logrado sacar a la luz, hasta hoy, el nombre de más de 168.000 rusos muertos durante la guerra. Sin embargo, la diferencia entre esta cifra (que no es el número de muertos total, seguramente bastante mayo) y la ofrecida por los ucranianos, difiere demasiado. Igual que lo hacen la cifra oficial dada por Zelenski y lo que se deduce de los testimonios de los propios militares ucranianos o de las investigaciones de distintos medios, que hablan de unos 600.000 muertos entre ambos bandos. Y luego, al margen de los muertos causados por el enemigo, está el tema de las ejecuciones dentro de cada bando y los malos tratos a la tropa, algo que en Ucrania se ha gestionado muchísimo mejor, pero que en el caso ruso ha dejado documentos espeluznantes, que hemos ido compartiendo.
La otra noticia del día, sin duda, se relaciona con las revelaciones que llegan desde el GUR ucraniano, pues el general de división Illia Pavlenko ha dado nuevas cifras en relación con las tropas de drones rusas, que habrían seguido creciendo en número de efectivos hasta acercarse a los 90.000 militares formando parte de ellas en diferentes funciones. Son sin duda cifras ya muy llamativas que, si bien en su mayor parte tienen que ver con la drónica táctica, tanto aérea como terrestre, no descuidan ni el ámbito naval, ni tampoco los drones aéreos de medio y largo alcance, lo que debería ser un motivo de preocupación especialmente en la UE, por razones ya explicadas.
Pasando ahora ya sí a las novedades sobre la línea de frente, en donde la mayor parte de las bajas de uno y otro lado siguen siendo consecuencia de la acción de los drones y en donde se ha pedido a los comandantes de las unidades que verifiquen cada una de las terminales de Starlink en servicio, tenemos los siguientes cambios:
En primer lugar, en los sectores de Limán y Siversk se ha seguido reportando actividad. En el primer caso, se habrían registrado acciones rusas contra Novoselivka o Drobysheve entre otros puntos, así como contra Stavky y más allá de Zarichne, contra el noreste de Limán. En el segundo caso, al sur de los bosques de Serebryanske, tropas rusas han atacado en dirección a Kryva Luka a través de Zakitne.
En el sector de Konstyantynivka, ISW habla de ataques rusos recientes contra Stepanivka, al suroeste, si bien ya los habíamos recogido en informes anteriores, lo mismo que los progresos al sur, en el área de Ivanopillya.
En dirección a Dobropillia, se habla de nuevos avances rusos en los últimos tiempos en puntos como Sofiivka, Shakove y Nykanorivka. Además, en el sector de Pokrovsk, continúan los ataques rusos al noroeste de la ciudad, hacia Hryshyne, con algunos mappers otorgando algunas ganancias a este bando, a pesar de que siguen manteniendo que hay presencia ucraniana en puntos céntricos de Pokrovsk o, al menos, considerando esta zona como «en disputa».
En el caso de Gualiaipolé, para finalizar, tras los últimos intentos por rodear Zalizhnichne desde el sur, lo que vemos ahora es lo contrario: ataques hacia Staroukrainka, situada justo al norte.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
La jornada 1442ª de guerra en Ucrania ha estado marcada por el inicio de la esperada segunda ronda de negociaciones trilaterales entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos en Abu Dabi.
Este proceso, que ha arrancado hoy, 4 de febrero, marca una continuación de los contactos previos del 23 y 24 de enero, en un contexto en el que el presidente Zelenski ha expresado su convicción de que es posible alcanzar una paz duradera y digna, aunque advierte -como ya sabemos- de que Rusia aprovecha las “treguas” para hacer acopio de fuerzas. También advertía de que “si perdemos esta guerra, perderemos la independencia de nuestro país” y que se convertirían en parte de Rusia; “una pérdida absolutamente monstruosa”. Pero, además, en esta ocasión ha sido bastante claro al afirmar que Rusia ya ha intentado eliminarle “varias veces” y que se ha acostumbrado al miedo”.
Según ha informado el jefe de la delegación ucraniana, Rustem Umerov, las conversaciones se estructuran en grupos por ejes temáticos, seguidas de una síntesis conjunta de posiciones, y se espera que permitan a Kiev comprender las demandas reales de las partes involucradas. Por otro lado, Zelenski anunciaba en su discurso diario que “habrá un paso importante” que se traducirá en un intercambio de prisioneros “próximamente”.
Desde el Kremlin, el portavoz Dmitri Peskov, ha reiterado que la operación militar rusa continuará hasta que Kiev tome una “decisión adecuada”, exigiendo específicamente la retirada de las fuerzas ucranianas del Donbás. En lo que concierne a la composición de su delegación, una vez más ha estado integrada por personal militar con el almirante Ígor Kostiukov, jefe de la inteligencia militar, a la cabeza.
Mientras tanto, el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, ha declarado que las garantías de seguridad propuestas para Ucrania impiden un acuerdo de paz, y que el diálogo con Ucrania prosigue, pese a que Europa busque reformular las propuestas estadounidenses.
A colación de EE. UU., Lavrov ha advertido que el tratado New START expirará durante la próxima jornada, 5 de febrero, sin renovación, acusando a Washington de ignorar las ofertas rusas para extenderlo.
En paralelo a todo lo anterior, los presidentes Vladímir Putin y Xi Jinping han mantenido una videollamada en vísperas del cuarto aniversario de la guerra, elogiando las relaciones bilaterales como factor estabilizador ante la turbulencia global y la guerra en Ucrania. Además, han destacado una vez más que “la asociación integral y la cooperación estratégica entre los dos países se encuentra en un nivel sin precedentes”.
Por otro lado, se han confirmado contactos entre el Kremlin y París para un posible encuentro entre los presidentes Macron y Putin. Por el momento lo único que se sabe es que Emmanuel Bonne, asesor diplomático del líder galo, ha viajado a Moscú para verse con funcionarios rusos y, como ha señalado el Elíseo: “Como dijo el presidente durante su entrevista de ayer, las discusiones se están llevando a cabo a nivel técnico, con transparencia y en consulta con el presidente Zelenski y con colegas europeos clave”.
Moviéndonos hasta Bruselas, el Consejo de la UE ha acordado su posición para el marco legal para el “Préstamo de Apoyo a Ucrania” (Ukraine Support Loan, USL) por importe de 90.000 millones de euros para 2026-2027, con los primeros desembolsos previstos para el segundo trimestre si el Parlamento Europeo lo ratifica. En cuanto a los fondos, cabe recordar que 30.000 se destinarán a apoyo macroeconómico, mientras que los otros 60.000 millones serán para apoyar la capacidad de Ucrania para invertir en la industria de defensa y adquirir equipo militar, especialmente de la propia industria ucraniana y de la UE. Por último, el Consejo ha reconocido que finalmente la decisión se ha tomado mediante cooperación reforzada con la participación de 24 Estados miembros, siendo esto último la novedad pues eran 25 en un principio. En particular, no tomarán parte en el préstamo Hungría, Chequia y Eslovaquia.
Zelenski ha calificado esta ayuda como garantía de seguridad financiera y refuerzo para la posición negociadora ucraniana, especialmente ante los ataques rusos contra su sector energético. Por su parte, la primera ministra Yuliia Svyrydenko sostiene que esta decisión “envía una señal clara del apoyo inquebrantable de la UE a Ucrania”, pero también la califica de “inversión estratégica” en su resiliencia, defensa y seguridad colectiva de Europa frente a la agresión de Rusia.
En cuanto a la asistencia, también cabe decir que Irlanda ha anunciado una contribución por importe de 25 millones de euros al Fondo de Apoyo Energético de Ucrania; ayuda que, por supuesto, desde Ucrania agradecen. En el caso de Francia, se confirma el envío de 150 generadores y 71 millones de euros en 2026 para apoyar al sector energético.
Pasando a las sanciones, Zelenski ha urgido una vez más a Europa a actuar con mayor decisión contra la flota fantasma, revelando que en 2025 más de 122 buques operados o propiedad de entidades europeas participaron en el comercio de petróleo ruso, representando una porción significativa de su flota. Al mismo tiempo, no obstante, también ha agradecido a aquellos socios que comparten la visión de Ucrania y están dispuestos a fortalecer la legislación con el fin de bloquear estos petroleros y confiscar el petróleo ruso.
Para concluir y como curiosidad, el general Keith Kellogg, recordemos, enviado especial del presidente Trump para Ucrania hasta este enero (al menos formalmente) ha concedido una entrevista en la que ha explicado que dejó su cargo en la Casa Blanca precisamente para poder hablar con mayor libertad sobre Ucrania. En sus propias palabras: “Quería pasar más tiempo fuera, donde pudiera ser mucho más abierto y libre para hablar sobre Ucrania de lo que era dentro del gobierno”. No obstante, al mismo tiempo negaba cualquier fricción con la administración. Adicionalmente, Kellogg afirmaba que Rusia ha fracasado en sus objetivos, que el tiempo juega a favor de Ucrania tras el invierno y que plantea volver pronto a Kiev para evaluar la situación sobre el terreno.

Deja una respuesta